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+ HAMMER KING
Viernes 13 de Febrero de 2026 – Sala Revi Live – Madrid
Otra tarde en la Revi, y viernes… ¿un mejor plan? De ningún modo. Las brujas más famosas de la escena visitan la ciudad, y es que sucede algo curioso con BURNING WITCHES. En tan solo diez años han logrado estar presentes en grandes festivales, realizar giras como headliners y, lo más importante, publicar seis discos con una coherencia inalterable e incuestionable.
Desde su debut hasta el más reciente «Inquisition», no hay un solo álbum de las suizas que haya dado bandazos estilísticos. Si te gusta el heavy metal clásico, vas a encontrar mucho y bueno en su propuesta. Propuesta por la que he apostado varias veces en directo, algunas con más éxito que otras. Por ejemplo, la presentación de «The Witch of the North» junto a NERVOSA en la capital no cumplió mis expectativas en absoluto, pero, sin embargo, en el LEYENDAS DEL ROCK de 2024 me encantaron y convencieron al 100%… ¿cuál fue la diferencia? Me aventuro a decir que el elemento que marcó distancia entre ambas actuaciones fue Courtney Cox, sinceramente. La profesionalidad y seguridad que desprende la guitarrista en su lado del escenario es brutal, lo que hace que la ejecución y resultado final de toda la banda se sienta más cohesionado y profesional. No obstante, sigo y seguiré la carrera de estas chicas, que hasta el momento solo han demostrado ser unas trabajadoras natas del metal. Doro, Leather Leone o la propia Marta Gabriel (una veterana ya de la escena) estarán orgullosas del legado que queda impreso en ellas.
Justo antes del aquelarre se presentaba un escenario con candelabros, bien adornado con telones, así como una estética escénica que podría haber acompañado a los primeros POWERWOLF y que, en realidad, es parte de la performance de una banda mucho menos conocida que la de los rumanos. HAMMER KING salían al escenario con mucha energía, retazos teatrales y un martillo en alto sostenido por uno de los actores que acompañaban a los germanos, lo que de inmediato nos recordó a unos tales HAMMERFALL … un cliché como cualquier otro, que siempre es bienvenido en un concierto de heavy metal. Patrick Fuchs (aka Titan Fox V) es el maestro de ceremonias, portando un imponente y adornado abrigo, mientras que se observa un fuerte contraste estético y de edades entre los dos guitarristas, que parecen compenetrarse bastante bien. «King for a Day» no descubre nada que no hayamos escuchado en otras bandas, pero… ¡vaya! Aunque la batería suena enrarecida y un tanto artificial, la voz de Patrick Fuchs da la talla, y el enorme esfuerzo por agradar de todo el line up hizo que su espectáculo fuese de menos a más, creciendo exponencialmente a cada segundo y ganando a un público que empezó poniendo cara de “meh…”, y a los pocos minutos estaba interactuando con la propuesta de HAMMER KING. Su nuevo disco sería protagonista con la hímnica, sencilla y cargada de coros pregrabados «Make Metal Royal Again». Os mentiría si no dijera que escuché a Titan Fox V pasarlo mal en algunos tonos, pero el sonido mejoró muchísimo y era tal la simpatía y el esfuerzo de toda la banda por ofrecer un espectáculo grande en formato reducido que nos arrastró a todos.
Continuó el golpe del martillo con «Kingdom of Hammers and Kings», de su «König und Kaiser», que vuelve a parecerme un tema de lo más resultón, a pesar de algunas limitaciones de voz que resultaron obvias, pero que se suplieron con temas animados, pegadizos y con estribillos divertidos de escuchar y acompañar. Fue a partir de «Pariah Is My Name» cuando destacaría más el desarrollo del show, con un contundente riff, un espectacular estribillo y esos coros compuestos para levantar el puño. Su sexto disco tuvo cabida esta noche a través de la homónima «König und Kaiser», en la que una acompañante de la banda ofreció a Patrick Fuchs (aka Titan Fox V) unas monedas que volaron sobre nuestras cabezas, mientras los guiños a su lengua natal en la letra del tema acompañaban al gran momento de complicidad que generaron con el público.
Temas como «Hammerschlag», el cover del tema principal de Top Gun, «Danger Zone», o «Hoheitsgebiet», de su último LP, fueron algunas de las cartas que la banda jugó para dejarnos un espectáculo ensayado, potente y con grandes momentos, entre los que se destacan bastantes guiños de agradecimiento, buen rollo y un puñado de buenas composiciones que, en su conjunto, conforman un show muy digno. Y es que a veces quiere más el que quiere que el que puede. HAMMER KING quisieron, y lo lograron.
Charla por aquí, visito el puesto de merchandising por allá… cuando nos quisimos dar cuenta, la crew había preparado un escenario muy efectivo para que BURNING WITCHES conjuraran sobre él. La batería colocada sobre una tarima, un telón gigante con la portada de su último «Inquisition» y otros cuatro paneles laterales que vestían el escenario casi por completo de calaveras, serpientes y demás imaginería malévola, serían testigos de los conjuros que las chicas más heavies del lugar tenían preparados para nosotros. Me complace comprobar cómo la banda no solo graba discos con regularidad y gira sin más, sino que invierte en su futuro como grupo profesional y trata de dar ese plus que una propuesta como la suya merece. Cuando empieza a sonar la oscura y apocalíptica introducción «Sanguini Hominum», de su más reciente «Inquisition», el escenario se tiñe de rojo y un llamarazo da la bienvenida a una noche de la que esperamos guitarras afiladas, riffs de vieja escuela y escuchar la prodigiosa voz de Laura Guldemond desgañitarse… ¿conseguiremos el objetivo? «Soul Eater» nos asalta como una patada en la cara, sonando muy contundente, con una Laura espectacular (¡qué carisma!), Lala pegándole muy duro a la batería, Jeanine meneando su roja melena mientras aporrea su bajo con ganas, la gran Courtney Cox manteniéndose a un lado, concentrada en darnos una actuación de calidad, y Romana… ¿qué decir? A pesar del peso que tiene en la banda, he de decir que las guitarras rítmicas las ejecuta sobradamente, pero, al menos esta noche, creo que debería haber delegado en Courtney llegado el momento de realizar los solos más complejos, y el acabado en algunos temas habría sido aún más espectacular. No obstante, la energía que se mostró en «Shame» nos encandiló a todos, que no dejábamos de alabar a una Laura que no solo es una increíble vocalista que lo da todo sin restar matices a su voz, sino que es una frontwoman de los pies a la cabeza. De esas que poco se ven a día de hoy por los escenarios.
El concierto empezó despertando un interés ascendente desde que los tonos rojizos marcaban el inicio, y así continuó durante todo el tiempo en que BURNING WITCHES permanecieron sobre las tablas… pero ¿cuál era el siguiente paso? Pues, después de presentar tu último disco, sorprender con uno de tus himnos clave, es lo idóneo, y qué mejor que «Dance with the Devil» del disco del mismo nombre, para partir la pana. Laura cubre sus ojos con un antifaz diabólico, y si la banda hizo una interpretación pesadísima del tema, lo de Laura es otro nivel… ¡qué heavy es! La canción cambia respecto a la versión en estudio, para bien. El tema es un verdadero himno en el que todos acompañamos a las chicas en el estribillo, para después visitar su pasado con «Maiden of Steel», del celebrado «Hexenhammer». Se presenta con menos coros, más crudo y amenazante que en estudio… las guitarras de Romana y Courtney son una cuchilla, mientras que Lala hace un muy buen trabajo con el bombo y la contundencia que se le exige para el semejante tema. «The Dark Tower» logró que las primeras filas hicieran headbanging con su contundente y duro riff, volviendo al fabuloso «Dance with the Devil» con «Sea of Lies» a continuación. He de decir que en vivo suena mucho más contundente con la guitarra de Courtney que la que se grabó en estudio por Romana y Sonia Anubis.
Un interludio teñido de azul da un respiro a la espectacular voz de Laura, aunque poco pudo reposar antes de «Inquisition», uno de los momentos más dulces del concierto, con un gran trabajo de guitarras y un público gozando cada segundo de la canción, especialmente durante el estribillo. Temas como este dan especial cancha a la expresividad de la vocalista, que no deja de abrir bocas, y no precisamente de aburrimiento. Medio show cumplido, y su energía no merma, pero tampoco su calidad interpretativa… ¡qué bestia! Esa última frase del tema me recordó al rey diamante, y eso es mucho decir. «Release Me», de su último trabajo, fue el momento en que las brujas toman una infusión para relajarse antes de que el pueblo las busque para quemarlas en la hoguera, motivo más que suficiente para mosquearse con ellos y hacer crecer sus malas intenciones. A partir de aquí no me quería perder «Black Widow», de su debut, que en mi opinión no desmerece respecto a su versión con la anterior vocalista de la banda, Seraina Telli. Laura la hace suya y le imprime una fuerza descomunal que convierte un tema candidato a clásico, en un clásico inmediato. Si la siguiente es «Evil Witch», de «The Dark Tower», ya vemos por dónde van a ir los derroteros… ya no va a haber un solo segundo para respirar, amigos. Cada vez que Guldemond gritaba el “Eeeevil” del estribillo, todo el público voceaba, con rasgos de posesión, el “Wiiiitch”. Esos detalles son los que te hacen plantearte que un tema funciona de verdad en directo si eres músico, por lo que dudo que puedan sacar este temazo del repertorio en un futuro. Heavy metal en estado puro nos trajo un «Lucid Nightmare» impresionante, implacable, con la banda echando humo y Laura sentando cátedra con su voz en uno de los temas más difíciles de interpretar de BURNING WITCHES, contando con un componente teatral muy marcado y deudor, de nuevo, del maestro King Diamond.
Tercer interludio antes de uno de los grandes himnos de las suizas como es «Hexenhammer», que disfrutamos tanto cantándolo como ellas tocándolo. Dando cancha al mismo álbum, «Wings of Steel» marca un punto más veloz, salvaje y técnicamente exigente que la banda borda en Revi Live… ¡velocidad por doquier! De su cuarto trabajo de estudio solo caería la homónima, «The Witch of the North», para recordarnos, con la propia «Burning Witches» y Laura vistiendo un gorro de bruja en la cabeza, que han venido para hechizar al mundo del heavy metal, no con malos presagios, ingredientes malévolos o pócimas verdosas. Su conjuro consiste en dejar a toda una sala a sus pies con riffs de vieja escuela, un conjunto de temas incontestable y una vocalista de primera división. BURNING WITCHES desplegaron todo su potencial, y nosotros supimos aprovechar ese momento de gracia, consiguiendo sin duda alguna, entre banda y público, vivir uno de los mejores conciertos de este inicio de 2026. Sublime.
Texto: José Rojo
Fotos: Cesar Valiente Correspondientes al concierto del
(Jueves 12 de Febrero de 2026 – Sala Garaje Beat Club – Murcia)
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