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+ TYGERS OF PAN TANG
Domingo 12 de Abril de 2026 – Sala El Sol – Madrid
No hay duda de que hay interés del público que nos compete en seguir disfrutando de los grandes clásicos de los ochenta cuando hay un evento que reúne a varios de ellos, y la prueba de tal afirmación está en carteles de «sold out» como el que se pudo colocar desde hacía varias semanas en el concierto en el que los ingleses FM, unos estandartes del hard rock y AOR edulcorado por excelencia, acompañados de una leyenda viva de la NWOBHM como TYGERS OF PAN TANG, unían fuerzas en pro de una de las propuestas en vivo más potentes de cuantas se presentaban este mes por la capital. Uno de esos combos en los que dudas a quién tienes más ganas de ver, si a unos o a otros .Repartí mis energías, y decidí que no podía escoger entre papá y mamá, lo que hizo que llegase a El Sol con toda la ilusión acumulada desde que empezasen a sonar los primeros acordes del inicio de la esperada tarde, que, por cierto, se vio accidentado por algo que, creo, resulta realmente grave y alarmante. Las entradas e info del concierto rezaban que el inicio del espectáculo daría lugar a las 20:00 horas, sin especificar quiénes descargarían a la hora marcada, pero cuál fue la sorpresa general cuando TYGERS OF PAN TANG saltaban a escena mucho antes de la hora estipulada, o al menos, insinuada, hasta el punto de que mucha gente entró a la sala a la hora que se indicaba en la entrada, comprobando como la banda finalizaba su set justo en ese momento, ante la incredulidad de tal situación, pues doy fe de que algunos asistentes decidieron ir a El Sol precisamente por ver a los «invitados de lujo». No solo se perdieron su actuación íntegra habiendo pagado su entrada para verles, sino que los que allí estuvimos, pudimos disfrutar de poco más de media hora de concierto de los ingleses, a pesar de que en algunas fechas el repertorio había sido más extenso.
Cuando entré en la sala todavía se podía mover uno a su antojo (obvio, dado el desaguisado con los horarios), y ahí estaba el quinteto dando caña, sonando a gloria y dando toda una lección de cómo debe llevar las riendas con firmeza una banda de su bagaje. No hay rival para «Wild Cat», «Spellbound» y «Crazy Nights», su trío de ases inicial, pero es tal la trayectoria discográfica de semejante nombre, que cualquiera esperaría que se lanzasen a escena a apostar por buenos lanzamientos actuales como su último «Bloodlines», que por cierto, recomiendo en este mismo texto. Sucede como con PRAYING MANTIS, por poner un ejemplo… no encuentro fallas en su discografía, pero el público manda, y sus primeros años brillan con intensidad en la mente colectiva, con lo que, contando con tan poco tiempo y sin más dilación, encuentro loable el iniciar la velada con «Love Don’t Say» del «Crazy Nights» del 81. Jacopo Meille lleva ya más de 20 años como frontman de la banda, y temas como este, que originalmente cantó Jon Deverill y en la que mucho tuvo que ver John Sykes en cuanto a la letra, se los lleva de calle con actitud, una voz arrolladora y un sentimiento de pertenencia después de más de dos décadas defendiendo los temas de los tigres…los nuevos y los clásicos. La imagen de Rob Weir, el boss, es la de siempre, sobrio, elegante y emitiendo unos guitarrazos definidos a tope, acompañados siempre por un nuevo John Fottit, que iniciaba andanza junto al resto de la banda justo en nuestra tierra. Ni qué decir que Brian West al bajo y el veterano Craig Ellis complementaban un dúo guitarrero perfecto, así como una voz totalmente protagonista, que sinceramente, muchos no parecían conocer… ni tan siquiera el tema en cuestión. Los que sabemos de lo grande de su trayectoria, ya estábamos salivando.
Para «Gangland» del glorioso segundo álbum de la banda, «Spellbound» (nada que ver con el clásico de IRON MAIDEN, para los más despistados) ya nos habíamos sumergido en el concierto lo suficiente como para disfrutar sobremanera con los riffs, solos e increíbles líneas vocales de uno de los temas que yo incluyo en mis playlist al lado de los primeros temas de MAIDEN con Di’Anno, los PRAYING MANTIS del «Time Tells No Lies» o el «Court in the Act» de SATAN… el sonido estaba siendo perfecto, el contexto inmejorable (una gran banda en una sala de pequeño aforo), pero seguía entrando gente que se quedaba perpleja al ver que ya llevaban varios temas de set descargados. El caso es que «Keeping Me Alive» del «Ambush» de 2012 (qué gozada de portada de Rodney Matthews, por cierto… ¡qué gran ilustrador del que sentirnos orgullosos de tener en el rock!), poco desentonó entre los rotundos intocables, aunque el personal siguiese demandando clásicos, o al menos, el que ya había tenido oportunidad de entrar y ubicarse en la sala. Remarcables unos coros muy eficientes, que adornaban un sonido puro, sin grabaciones tapadas ni retoques… tan solo una banda con multitud de ensayos a sus espaldas, tocando en puro, riguroso y vivo directo. «Back For Good» de su más reciente «Bloodlines» fue una de las que más me impactaron en directo por su pegada, su bajo marcadísimo, unas guitarras afiladísimas y compenetradas, así como un espectacular Jacopo que no se despeina en absoluto, y nos brinda una auténtica masterclass de vieja escuela a la voz. Si la siguiente es «Hellbound» de mi favorito («Spellbound»), alcanzamos el clímax máximo al que se puede llegar un concierto que parecía avanzar quizás demasiado rápido, con una banda que probablemente sabía que el tiempo no hacía justicia en absoluto a su dilatada experiencia y trayectoria. El riff inicial, las dos guitarras haciendo de las suyas y sonando de diez, el tema lo cantamos veinte o treinta…pero ¡cómo lo disfrutamos! El estribillo es magia, y quizás me pilló por sorpresa encontrar una versión tan fiel y poderosa del clásico en pleno 2026.
Prosiguió «White Lines» del «Ritual» de 2019, dejándonos uno de los mejores estribillos de su noche, mientras que la versión de The Clovers, «Love Potion No. 9», publicada originalmente en el «Crazy Nights», llegaba para arrasar el final del concierto con una gran exhibición guitarrera, que culminaría en un «Suzie Smiled» como único abrazo a su sensacional debut «Wild Cat», haciendo retumbar El Sol con su sencillo pero emblemático riff, despidiendo un concierto cuyo único problema fue la duración y una situación que seguramente ni la banda se esperaba. Sonaron perfectos, los temas elegidos fueron los acertados, pero algunos nos quedamos con ganas de más, especialmente condicionados por el gran concierto que se estaban pegando. Cuando finalizó el tema, alguien me preguntó…»¿ahora empiezan TYGERS OF PAN TANG?» Respuesta…»»No, amigo… este es el último tema» Quiero verles con un repertorio completo… ¡sin tardar!
La incidentada visita de la banda invitada hizo pensar que no tardaríamos en ver a FM en escena, pero no fue así, y todavía tuvimos que esperar un buen rato para que la crew ajustase todo y que los míticos ingleses pudiesen hacer su aparición. Han sido innumerables las veces que hemos podido verles en nuestro país en los últimos años, y es que parece que la banda de Overland y los chicos tiene cierta predilección por el público español. Las últimas ocasiones que he podido disfrutar de su compañía musical en directo fue en ROCK IMPERIUM el pasado año, y junto a DARE en su última visita en Madrid…dos grandísimos conciertos que esperábamos ver y revivir clonados (en calidad) en El Sol, máxime, cuando la ocasión se vendía como la gira «Indiscreet 40», celebrando las cuatro décadas del lanzamiento del afamado álbum. Ya podían tirarse el rollo y realizar otra del «Tough It Out» cuando llegue el momento, mi favorito de su amplia discografía… ¿será mucho pedir? Nos conformamos por el momento con su inminente regalo. Sus últimos trabajos siempre están entre los favoritos del género, año tras año, pero «Indiscreet» es de esos álbumes que junto a obras como «Vigilante» de Magnum, «Out of Silence» de DARE o «Escape» de JOURNEY, por poner algunos ejemplos, siempre se nombra como una de las referencias del Adult Oriented Rock. Una joya imbatible y sin precedentes en su discografía (por ser la primera, entre otras cosas), de la que veríamos amplia representación.
Con la sala recién llena (ahora sí), la banda saltaba al stage con «Digging Up the Dirt» del «Heroes and Villains» de 2015 sonando muy, pero que muy bien. Quizás el volumen de la guitarra de Jim Kirkpatrick no se sentía demasiado alto y acorde a la potencia de una banda que salió a por todas. Vale… ¡que sí! Es AOR, y que es una constante que las cuerdas no suenen tan en primer plano, pero el riff del tema lo requiere… no obstante, la voz de Steve suena increíble, la batería de Pete Jupp se nos presenta con una pegada plagada de matices, clase y sensibilidad, mientas que los teclados del gran Jem Davies, situado a la derecha del escenario, rozan la perfección, llenando huecos con multitud de versátiles y bien escogidas sonoridades. Incluso cuando se cuelga el «keytar» todo se percibe medido, perfecto.
Un acierto, por cierto, el no comenzar el concierto con los temas de «Indiscreet» directamente por aquello de «templar» el sonido y dejar que la «peor» parte (si eso es posible en FM) se la lleven los temas de apertura. «Killed By Love» del «Atomic Generation», que ya parece ser un inamovible de su set actuales, ya sonó impresionante, con un enérgico y cargado de feeling Overland, que se vio muy respaldado por increíbles coros, y un estribillo que todos cantamos junto a la banda en un ejercicio de comunión y buen rollo. Siempre es así en los conciertos de la banda, y así se empezó a sentir en El Sol, que veía como Steve nos comunicaba que iban a tocar el álbum del 86 completo, sin excepción… ¡qué emoción! Afinamos oído, y nos frotamos las manos, porque claro…si es así, el concierto ya es un éxito asegurado.
La liturgia empezó con «That Girl», un súper single que todos cantamos junto a un elegante Overland que parece haberse cuidado como debe, pues si cerrabas los ojos, podías imaginártelo con su melena, su particular y preciosa voz, cantar estos maravillosos clásicos. Los abrías, y de inmediato veías a un señor de pelo blanco, sonriente, cargado de una clase que se contagia, cantar como los ángeles y bordando cada nota musical. La banda, por su parte, se esfuerza en que cada elemento nos recuerde el por qué el álbum es tan sumamente inmenso, hasta el punto de que IRON MAIDEN realicen una versión del mismo. «Other Side of Midnight» tiene ese carácter de la época, que parece imposible replicar en la actualidad, pero FM lograron mantener toda la esencia y sabor de la canción, especialmente respaldada por los excelsos teclados de un Jem que incluso se puso a hacer de las suyas en primera línea de fuego, y que fue, en mi opinión, uno de los grandes protagonistas de la velada, mientras que proseguimos con la interpretación íntegra del álbum con una estremecedora «Love Lies Dying», que Overland engrandece hasta el infinito con un timbre que encoge el corazón… y es que, aunque suene a tópico, le escuchas interpretar temas como este o «Story of My Heart» (mucho más actual) y las sensaciones que produce con su voz son únicas.
El momento más acaramelado del concierto llegó justo cuando empezó a sonar «Frozen Heart», que, siendo producto absoluto de su época, suena tan bonita y cargada de matices en directo, que hacen que desees volver al pasado musicalmente hablando… ¡qué maravilla! No se hacen cosas así en la actualidad. La banda en pleno pico de inspiración, sonando de lujo y un público que cantaba cada estribillo. «American Girls» no deja de sorprendernos por sus marcados coros, su facilón estribillo, y ese teclado deudor de la etapa más edulcorada de VAN HALEN. Sensacional transcurso el del concierto, que no conoció límites. Presenciar a la banda tocando «Hot Wired», con esas preciosas líneas de guitarras de tono limpio que ven como Jim las complementa con una distorsión leve, o «Face to Face», con la voz de Overland como protagonista, no tiene precio. Pensad… ¿cuántas veces podremos ver estas gemas interpretadas sobre un escenario, con tanta solvencia y perfección? Los que estábamos ahí, teníamos claro que el momento era especial y único.
Alguna exhibición por parte de Jem y Jim, fueron el adorno perfecto para introducir temas tan emblemáticos y banda sonora de nuestras vidas como «I Belong the Night», que todos cantamos como si no fuese a haber otra oportunidad de hacerlo, junto a una banda visiblemente enérgica y entregada a la causa, siendo «Heart of the Matter» la encargada de finalizar el periplo «Indiscreet», dejando una huella imborrable para los que vinieron a disfrutar de semejante evento.
Como era de esperar, teniendo en cuenta con la poca duración de «Indiscreet», estaba claro que no nos íbamos a quedar con las ganas de volver a escuchar algunos de los clásicos de su set habitual como «Let Love Be the Leather», combinando nostalgia con actualidad, ya que «Synchronized» no suele faltar tampoco en sus giras actuales, algo que tampoco es de extrañar.
A mí, en lo personal, me encanta, como también lo hacen gran cantidad de sus composiciones de nueva factura. Si los metemos en una batidora con temas de la talla «Someday (You’ll Come Running)» (de mi amado «Tough It Out»), «Bad Luck» del mismo, o la misma que da título al álbum, pues qué queréis que os diga…y es que creo que es literalmente imposible que FM nos traigan mejor setlist, actitud, sonido y propuesta que la que nos regalaron el pasado domingo en Madrid. Como bis, «Does It Feel Like Love» del segundo trabajo, despedía lo que fue un concierto irrepetible, cargado de sensibilidad musical, emociones, sentimientos y una calidad arrasadora. Y casi podría hacer un corta pega en las crónicas con cada visita de FM, pero si a lo especial, le pones una guinda, obtenemos como resultado la excelencia. En eso precisamente resultó el concierto que los ingleses nos ofrecieron…pura excelencia.
Texto: José Rojo
Fotos: Diego L. Pérez
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.




























































Lo de los horarios y la organización del concierto de pena.
Fm como siempre muy bien.
Ya sabéis apuntar bien nombre organizador para la próxima.
Un cero A los organizadores. Muy mal lo de la sala y la falta de respeto por el incumplimiento de horarios
Una puta verguenza , yo fui a ver a Tygers y solo pille los ultimos dos temas. Me puse de tan mala hostia que me largue a medio concierto de FM.