![]() |
+ HAMMER KING
Urban Rock Concept – Vitoria-Gasteiz
Sábado 14 de Febrero de 2026 – Urban Rock Concept – Vitoria-Gasteiz
Hay noches en las que la Urban huele distinto. No sabría explicarlo, pero se nota. Quizás es la mezcla de camisetas negras, expectación y ese rumor constante de fondo que solo aparece cuando la sala está a punto de reventar. El Witches & Kings Tour llegaba a su último asalto nacional en Vitoria-Gasteiz, y tanto HAMMER KING como BURNING WITCHES sabían que no había mañana. Era el cierre de gira. Y eso siempre se nota.
La sala hasta arriba, el puesto de merchan más acojonante que yo haya visto, un escenario completamente engalanado y lleno de parafernalia hasta los topes en frente de un público preparado al que esta banda ya le suena de otras visitas. Expectación máxima.
HAMMER KING: teatro, poder y celebración final
Los alemanes arrancaron puntuales. Sin retrasos, sin titubeos. Directos al trono.
Desde el primer minuto quedó claro que lo suyo no es simplemente tocar power metal: es representar un reino. Candelabros en escena, estética medieval cuidada, vestimentas solemnes y Titan ejerciendo literalmente de rey, corona incluida. La escenografía, compartida en parte con las suizas por lo reducido y limitado de la sala, lucía especialmente bien bajo la iluminación de la Urban.
Y luego está la voz.
Titan posee un registro que impresiona de verdad. Limpio hasta el extremo, con una proyección casi operística, agudos firmes y una técnica que en directo se disfruta incluso más que en estudio. Hubo esfuerzo, pero mucha técnica y ningún error. Todo fluía con naturalidad, con una potencia que llenaba cada rincón de la sala.
El show fue potente y muy divertido. Extras entrando en escena con martillos gigantes, teatralidad constante y, en mitad del concierto, uno de esos detalles que se te quedan grabados: tanto el rey como sus asistentes comenzaron a lanzar monedas de plástico al público. Yo tuve la suerte de atrapar una. Pequeños gestos que convierten un concierto en recuerdo.
Musicalmente, defendieron un power metal clásico, de estribillos coreables y coros sólidos. Con apoyos pregrabados donde tocaba, sí, pero con un sonido limpio y perfectamente pulido. Se notaba que era el último concierto de gira: sonrisas constantes, complicidad entre ellos y esa mezcla de alivio y orgullo de quien sabe que el trabajo está hecho y ha salido bien. La sala hasta arriba fue el broche perfecto.
El reino de HAMMER KING se sostiene sobre una base muy sólida. A la batería, Count Ivo Shandor mantuvo el pulso firme durante todo el set, sin florituras innecesarias pero con contundencia constante y esa presencia imponente que tiene. Mientras, Günt von Schratenau aportó ese bajo compacto y las mil y una poses que dan cuerpo al power metal clásico que defienden. En las guitarras, el joven Marex van Ferum y el experimentado Gino Wilde acompañaron a Titan con riffs afilados y solos bien ejecutados, especialmente celebrados en cortes como “King for a Day” o “Kingdom of Hammers and Kings”, donde la sala respondió con coros espontáneos y puños en alto. No reinventan el género, pero lo ejecutan con convicción y respeto por la tradición.
El repertorio, muy en la línea de lo que han venido defendiendo durante toda la gira, combinó épica y estribillos directos, con momentos especialmente coreables en “Make Metal Royal Again” y “Pariah Is My Name”.
Tras el concierto, bajaron sin prisa, firmaron, se hicieron fotos y compartieron ese final con la gente. Detalles que suman. Se nota cuando una banda cuida hasta el último detalle, y es que un buen concierto empieza en una pose encima del escenario, se desarrolla con un sonido diferenciador y acaba con un apretón de manos entre público y artista. Este show, cumplió todo eso.
BURNING WITCHES: solemnidad, potencia y fiesta final
Cinco o diez minutos de retraso sin mayor importancia. Cuando las luces volvieron a apagarse, el ambiente ya estaba en ebullición.
La escenografía se mantenía casi intacta: banderolas laterales, enorme telón trasero, parche de batería llamativo y múltiples recursos distribuidos por el escenario. Todo muy visual. Todo muy trabajado.
Pero el impacto real llegó en cuanto apareció Laura Guldemond.
Lo suyo no es normal. Terminó hora y media después exactamente igual que empezó: intacta. Siempre arriba, siempre rasgando, siempre en registros exigentes. Técnica impecable, control absoluto y algún gutural puntual que encendió todavía más a la sala. Puede saturar a quien no esté acostumbrado a este tipo de vocalistas, pero si te gustan los cantantes que viven en la zona alta del mástil vocal, es un auténtico espectáculo. Y es justamente lo que a mi más me gusta. La noche fue de los cantantes, sin duda.
En lo instrumental, la guitarrista Courtney Cox conocida también por su trabajo en THE IRON MAIDENS fue, a mi juicio, el eje musical. Virtuosa, agresiva, con esa actitud heavy clásica que sostiene el edificio sonoro del grupo. Los solos más espectaculares llevaron su firma. Presencia escénica fuerte, más áspera, más “de toda la vida”. Sin duda la más virtuosa de todas las integrantes con permiso de Laura.
La batería Lala Frischknecht cumplió, aunque personalmente me hubiera gustado algo más de velocidad o contundencia. Nada que empañara el resultado global, pero sí el único punto donde me quedé con ganas de un poco más. El estilo de BURNING WITCHES me pide más caña y algo más de protagonismo por parte de la base rítmica.
El repertorio fue sólido, con temas como “Soul Eater”, “Dance With the Devil”, “Maiden of Steel” o “Hexenhammer” levantando a la sala, y un momento especialmente bonito durante la balada “Release Me”, donde el público respondió con una ovación cerrada. Desde el minuto uno se metieron a la gente en el bolsillo.
Y como broche, la parte festiva. Era también su último concierto de gira, y se notaba. Integrantes de HAMMER KING subieron al escenario, apareció un pollo de peluche con una corona del Burger King —sabe Dios de dónde salió aquello— y la solemnidad dio paso a la celebración pura. Risas, baile, complicidad y una sala absolutamente entregada.
Segunda visita de BURNING WITCHES a Vitoria, y viendo la reacción del público, difícilmente será la última.
Al terminar, bajaron del escenario y atendieron con calma a todos los que quisimos acercarnos. Esa cercanía, sumada a la posibilidad de ver a bandas internacionales a treinta centímetros en un recinto como la Urban Rock, es un lujo que no deberíamos dar por sentado.
Fue una noche redonda: visual, potente, solemne cuando tocaba y festiva al final. Y cuando eso ocurre, uno se va a casa con la sensación de que el metal, en salas como esta, sigue muy vivo.
SetList BURNING WITCHES:
- Soul Eater
- Dance With the Devil
- Maiden of Steel
- The Dark Tower
- Sea of Lies
- Inquisition
- Release Me
- Black Widow
- Evil Witch
- Lucid Nightmare
- Hexenhammer
- Wings of Steel
- We Stand as One
- The Witch of the North
- Burning Witches
Texto y fotos: Jon Rivas Delgado
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.










































































Para mi conciertazo con dos peros, la duración, ya que las canciones no llegan a la hora y cuarto y después que no hayan tocado nunca mi canción favorita que es Tainted Ritual, fue single pero ni en la gira The Witch of the North la tocaron, al menos en Barcelona no! 🙁
Pues madness live alardeaba en sus redes que íbamos a flipar ya que iban a tocar hora y media !!
Bueno porque media hora se alarga con las pausas y tal. De todas formas para mi un concierto que pausas incluidas llega justo a los 90 minutos es corto.
Un amigo heaylon de toda la vida, desde los 80s, y cientos y cientos de conciertos en España y Europa, dice que actualmente hay montones de grupos nuevos y muy buenos, junto con los clásicos de siempre.
Voy a ver todos los que puedo dice, y disfruto mucho, pero si un concierto dura menos de hora y media, me da igual lo bien que lo estaba pasando, y quien sea el que estaba tocando ahí arriba del
escenario, yá no aplaudo más a la banda , y si puedo luego hablar con ellos despues del concierto, les digo lo mal que me parece el tocar poco tiempo, sea quien sea, y me largo, y está pasando últimamente con montones de bandas, no llegan a hora y media, y eso no mola nada, y te deja siempre muy frio.
estuve en el concierto y super de acuerdo con la cronica dos grupazos en directo y eso que para mi burning witches en disco no es que sean de mis bandas favoritas todas las canciones me suenan igual pero en el directo me gustaron y mucho y en la cronica no se nombra a la bajista que dio todo un expectaculo de tocar en directo , gran concierto de dos grandes bandas y muy buena gente