
EUROPE + HITTEN
Jueves 10 de julio
Plaza de la Condomina. MURCIA
Su música trascendió, hace ya muchos años las fronteras de su estilo. Sus logros se cuentan por decenas de millones de discos vendidos en todo el mundo. Sus innumerables himnos marcaron a un sinfín de generaciones, y consiguieron un éxito arrollador como a pocas bandas de Rock se les puede atribuir. Y todo ello, condensado en una primera etapa que duró poco más de una década. Sin embargo, también fueron un ejemplo de valentía e inconformismo. Lejos de querer vivir únicamente de las rentas de sus grandes hits, a su regreso en 2004 dieron un buen lavado de cara a su estilo, más cercano ahora al stoner que a su hard rock primigenio, aun sabiendo que su popularidad en esta segunda era no volvería a ser la misma. Muchos todavía recordamos su primera venida a nuestro país, tras el prolongado hiato que les tuvo alejados de los escenarios, como una de las noches más intensas de nuestras vidas.
El hecho de habernos visitado ya en tantas ocasiones, no quita que EUROPE sea una banda a la que siempre recibimos con los brazos de par en par. De hecho, aun después de haberles visto en muchas ocasiones, ni mis mejores perspectivas pudieron augurar cuánto íbamos a disfrutar, aquella noche murciana, de una formación cuyo estado de forma dio la impresión de estar en su punto álgido tras 45 años de existencia.
HITTEN
Pero sería una injusticia capital pasar por alto a quienes les acompañaron en calidad de teloneros, que poniendo toda la carne en el asador desde el minuto uno, nos dejaron un conciertazo de aúpa. HITTEN jugaban en casa, y no pensaban dejar pasar la oportunidad de lucirse a lo grande en tan señalado evento. Aunque lo cierto es… que tampoco saben hacerlo de otro modo.
Aprovecharon la enorme pantalla que les respaldaba para mostrar imágenes basadas en la portada de su último trabajo, del cual tuvimos primero la introducción (Prelude to Passion), y después, ya a toda mecha, While Passion Lasts, percibiendo de buenas a primeras toda la energía y las vibrantes sensaciones que esta banda es capaz de transmitir. Haciendo uso intensivo de las plataformas y cajones que tenían a su disposición, ambos guitarras se arrancaron al frente, entre solos, poses de la más variada índole, e idas y venidas constantes del torbellino Alexx Panza, quien sobre la marcha presentaba el segundo corte de la noche, Mr. Know it All.
Todavía era poca la afluencia, pero ya se encargaría este último de ponernos rápidamente a tono, haciendo levantar manos, y pidiendo coros mientras nos acercaba el micro.
Apoyado por esos nítidos coros de Johnny Lorca y Dani Meseguer, sus gritos nos llegaban hasta el tuétano, mientras, en esa parte final, Willy Medina estrellaba con fuerza sus baquetas. Saludando, presentando, aludiendo a EUROPE como una de sus grandes influencias y mostrándose orgullosos de su último LP, daban paso a Blood from a Stone, envueltos en humo. Gozando de un muy buen sonido, en el que se apreciaban perfectamente las armonías vocales entre Johnny y Alexx, el primero de los dos solos fue un auténtico mano a mano entre ambos guitarristas.
Culminando el tema con un gran salto, Johnny continuaba regalándonos esa infinita colección de poses, y comportándose como una auténtica estrella del Rock en Ride Out the Storm, que con más solos de vértigo, coros definidos y un Alexx incapaz de estarse quieto, tuvo gran participación desde un público cada vez más animado. Y no es para menos. El espectáculo que ofrecen estos chicos es para quedarse pasmado: patadas al viento, saltos, gestos, sprints de velocidad constantes…
El mejor ejemplo, en Mean to be Meant, fue la arrolladora actitud de Johnny Lorca, cuya guitarra, literalmente, volaba a su alrededor. Un músico cuya experiencia le ha llevado a tener un dominio absoluto del escenario, sin desmerecer a sus compañeros, claro. Todo ello les valió unos calurosos aplausos, que sin perder tiempo, nos responderían con más cera de la buena, tirando de Hard Intentions. Alexx se comía el escenario, apoyando el pie en los monitores, haciéndonos gritar, y metiendo headbanging a piñón, logrando comulgar con sus seguidores también en Something to Hide. Para no perder el pulso, pasaron de 0 a 100, atacando con la potente Twist of Fate. Músicos cruzándose entre ellos, a la carrera, doble pedal atronando, y ese punto “Helloweeniano” en el punteo, nos llevaron hasta el siguiente tema, no sin antes recibir otra enorme ovación.
Alexx dedicó Eyes Never Lie a su segunda familia (refiriéndose a sus compañeros de grupo), y ahora sí, Horacio adelantaba su posición, con su extravagante chaqueta dorada, y su chulesca forma de tocar. Me encantó ese instante, no sé si intencionadamente sincronizado, en el que el vocalista y Johnny Lorca caían de rodillas en el segundo exacto. Con ese punteo de aires Scorpions, abría Johnny para Hold Up the Night, literalmente empalmada con la anterior, donde precisamente este se marcaba un cara a cara con el bajista durante su solo.
El setlist fue calcado al que dieron en el Imperium (lo cual, ya es motivo de alegría), salvo por esa sorpresa con sabor a blues llamada Unholy Games. Gran trabajo ahí del batería Willy, al tiempo que Dani y Johnny hacían crujir sus cuerdas frente a frente. Aprovechando su cadencia, una buena sesión de palmas desde el público les vino que ni pintada. Y así seguimos, acompañándoles con más y más entusiasmo en estribillos como el de Built to Rock, en cuya primera parte instrumental presenciamos todo tipo de virguerías.
Otro 10 para Alexx, que llevó al milímetro los tonos y la afinación de su voz en ella, y eso sin cansarse de patear todo el escenario. Como tema de despedida, entre los sonoros ‘¡eh, eh!’ y palmas que les proferíamos, cayó In the Heat of the Night, en la cual tampoco nos libraríamos de cantar. Aunque para cante, el que dio el gran Johnny Lorca en esa última arremetida, desatándose como una bestia en su solo, girando sin parar, cayendo de rodillas, ofreciéndonos una buena sesión de tapping y, por encima de todo, una actitud descomunal. Un concierto que nos dejó completamente ‘on fire’, y que dio a entender que HITTEN sí son profetas en su tierra.
Como cabría esperar, minutos después de haber terminado la actuación los murcianos, el recinto empezó a llenarse a un ritmo más acelerado, especialmente la zona de pista. El ambiente se iba caldeando poco a poco, presidiendo ya el escenario ese sempiterno y característico soporte de micrófono color blanco que Joey Tempest ha empleado a lo largo de toda su carrera.
EUROPE
Con rigurosa puntualidad, a las 21:30 clavadas, comenzaba a sonar la introducción, y el escenario iba cobrando vida gracias a las primeras luces. La banda salió muy confiada y sonriente ante un bullicioso público, emocionado y siempre dispuesto a vivir al 100% cada tema que nos tuviesen preparado. Y disfrutando de un ambientazo colosal como el que ya se respiraba en la Plaza de la Condomina, pasaron a la acción con un single de cara B que rescataron hace bien poco para el directo. Curiosa elección esa On Broken Wings, aunque a la vista está que funcionó a las mil maravillas. Tras unas cuantas peripecias con el palo del micro, y mostrándose tremendamente ágil y elocuente en sus movimientos, Joey gritaba con ganas: ¡Buenas noches, Murcia! Palmas, gritos, jaleo, manos arriba… el aire de multitudes era más que evidente, y las ganas con las que todos esperábamos esta actuación, incontestables.
No podían hacer otra cosa que complementarlas con una fuerte apuesta, llamada Rock the Night. Y si el primer tema ya levantó un buen follón, este fue directamente una enorme sacudida de euforia que se extendió por todo el recinto, al igual que las voces que coreaban su estribillo cuando Joey Tempest nos acercaba el micrófono. La química entre banda y público fue creciendo a velocidad exponencial, incluso con temas más recientes y pesados (en el sentido musical) como Walk the Earth. Con cierto aroma setentero en algunos de sus fragmentos, gracias a esas bases de teclado impuestas por el gran Mic Michaeli, el tema acarreó mucho headbanging, y tanto Joey (con su camisa de terciopelo azul) como John Norum (con el pelo más largo de lo habitual), se entregaron a más no poder. Fue precedida por una pequeña introducción disparada, un recurso del que tiraron bastante durante todo el concierto, pero sin cortar el ritmo. Llegaba una parte realmente dura para Tempest, en la que nos daríamos cuenta de la espléndida forma en la que se encuentra actualmente su voz.
En Scream of Anger, con los frenéticos punteos de Norum por bandera, y el bajista John Levén apuntándonos con su instrumento, hizo un trabajo colosal, modulando y afinando de lujo. Lo único que eché de menos en ella fue un poco más de volumen para las teclas, una minucia, en verdad, para el fabuloso sonido del que disfrutamos durante todo el concierto. Solo Mic Michaeli estaba iluminado sobre el escenario cuando empezaron a sonar sus notas en Sign of the Times, marcando para mí (y para muchos otros) uno de los momentos más gloriosos y emocionantes del show.
Los armónicos desde la guitarra de Norum, las vibrantes teclas, los cambios rítmicos… todo quedó perfecto. Pero si tengo que destacar algo en particular, es que nunca había visto a Joey cantarla tan rotundamente bien, esquivando con astucia las partes más difíciles, y además, haciéndonos colaborar en el momento oportuno. La satisfacción y la alegría se reflejaban en el rostro del vocalista, que incluso nos iba soltando chascarrillos de lo más tronchante.
Con las luces ya al 100%, incluyendo esos bonitos tonos morados, sonaba una de las más recientes, Hold Your Head Up, cuyos fantásticos coros entre Norum y Michaeli terminaron de bordar. Para engrandecer todavía más el espectáculo, cada tema contó con sus propias imágenes en pantalla, algunas de lo más vistoso. Ese fuerte, prolongado ‘ohhhhh’ que emergió de entre el público ante los primeros teclados, fue una muestra sonora de la palpitante emoción que nos invadió a todos ante la llegada de Carrie. Con el escenario inundado de rojo, la balada por antonomasia del grupo triunfó hasta tal punto, que incluso detenían por unos segundos la música para escucharnos. Tempest hacía gala de su inmenso carisma, y su inagotable feeling en primera línea, y Norum cambió de guitarra, para volver a empuñar la habitual durante War of Kings. Otro pequeño interludio visual nos llevó hasta esos riffs mucho más crudos y tajantes de su sonido actual, brotando de los altavoces con un volumen y claridad, como digo, prácticamente perfectas. En pleno subidón, el cantante levantaba en alto su palo de micro subido a la plataforma de la batería, y John, también muy arriba, interpretaba su solo de rodillas. Verles así, con esa actitud tan enérgica, con tanta integridad, y en tan buena forma, fue un gustazo casi indescriptible, y también se reflejó en el clima que vivíamos allí abajo. Creedme si os digo que los minutos nos estaban pasando como segundos.
A la broma, nos plantábamos ya en el ecuador del concierto, y de la forma más contundente posible gracias a Stormwind. Michaeli, durante algunos temas, optó más por el teclado lateral, y Ian Haugland se lo pasaba de miedo dándole caña a sus parches en esta vertiente más heavy de la banda. No era el único que disfrutaba como un crío: ahí veíamos a Joey subiéndose a la altura de la batería, o acercándose a nosotros, dando palmas, sonriendo… para después relajarse con Open Your Heart, que no siempre se deja caer en directo. Para la ocasión, el cantante se colgaba su guitarra acústica. El excelente sonido nos hacía llegar esas pulsaciones de John Levén altas y claras, y para redondear, una agradecida brisa nos aliviaba del agobiante calor.
Pero si para mí hubo una gran, GRAN sorpresa en el setlist, esa fue More Than Meets the Eye, que nunca había visto en directo. Cada acorde de Michaeli, cada riff de Norum, y cada postura de Tempest, me hicieron disfrutar a lo bestia. A continuación, una luna roja iluminaba el escenario, preludio a Last Look at Eden, con la que se emplearon algunos efectos de micro. Imposible resistirse al headbanging en ella, ni tampoco a saltar como locos en Ready or Not, donde tanto Norum, como Joey con su guitarra eléctrica colgada, se apoyaban tocando hombro contra hombro. El cantante nos reveló su faceta más cachonda, incluso adaptando su humor al lenguaje coloquial de la zona, lo cual calentó los ánimos antes de pasar a otra de las grandes como es Superstitious.
A parte de darnos todo un recital de clase con ella, aprovecharon para presentarse como banda, y para incluir un pequeño fragmento del No Woman No Cry, de Bob Marley, como ya han hecho otras muchas veces. Entre esos teclados tan groovy de Michaeli, y los motivados solos de Norum, llegábamos a la recta final del concierto que, vaya por delante, fue un auténtico viaje a los más nostálgicos 80. Tan solo Ian Haugland regresaba (de momento) al escenario, marcando unos compases a modo de solo participativo que no engañaron a nadie. Era el inicio de la deseadísima Cherokee, que inmediatamente desató un griterío ensordecedor.
Y no solamente fue la soberbia interpretación de Joey (que tuvo un ligero traspiés en la letra, jeje), las maravillosas teclas de Michaeli, o las llameantes guitarras de Norum. También fue esa irrefrenable pasión de la gente, cantando y bailando como si no hubiese un mañana, lo que dio forma a uno de los momentos más mágicos de la noche. Si a este le añadimos, sin previo aviso, la legendaria The Final Countdown, no me cabe duda de que fue uno de los finales de concierto más intensos que he vivido en muchísimo tiempo. Uno podrá decir que es un tema trillado, que ya está harto de escucharla hasta en la sopa, que qué pesados… pero cuando se presenta en directo, cualquier crítica se desvanece ante la euforia que insufla tal obra maestra. Saltos a tres bandas, volteos en el palo de micro de Joey, el solo de Norum pisando la plataforma, un Mic Michaeli súper entusiasmado… no faltó absolutamente de nada. Y como es natural, los músicos se retiraron, triunfales y agradecidos, ante clamorosas alabanzas que parecían no tener fin.
Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien en un concierto, y refiriéndome a ellos en particular, creo que no les disfrutaba a ese nivel desde la primera vez que les vi en aquel ya lejano Lorca Rock. Y eso son palabras mayores. Una banda que aquella noche pareció asombrosamente rejuvenecida, mostrando su mejor cara y actitud, e impregnando el show de un ritmo idóneo gracias a una alternancia perfecta entre temas clásicos y de nueva factura.
Y lo mejor, es que todo ello puede ser un claro indicativo de que nos quedan todavía muchos años de EUROPE por delante.
Texto. Javi Están
Fotos: César Valiente
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Una crónica fantástica! Anoche les vi en Valencia y creo que podría valer la misma. Sólo apuntar que 1 h 20 min de concierto se queda corto, aún entendiendo que dosifiquen la energía. En cualquier caso, conciertazo!
Otro que los disfrutó en Valencia, tremendo concierto pero es verdad que hora y veinte saben a poco.
En Murcia igual. Buen show, pero muy rácano.
Yo también estuve anoche en Valencia y coincido con la crónica. ¡Qué carisma el de Tempest y qué clase Norum! Hacía onces años que no les disfrutaba en directo y lo pasé realmente bien. Les vi en muy buena forma y sonó muy bien desde donde yo estaba. El único pero: la duración. Una hora y veinte minutos me pareció poco para el precio de la entrada y un concierto de ellos solos; no era un festival con más grupos. Eché de menos temas de Prisoners in Paradise o de Start from the Dark, por ejemplo, que podrían haber alargado un poco el concierto: tienen temazos de sobra. De todas formas, coincido: conciertazo.
Dios bendito! Menudo setlist! Porque me pillaba bastante lejos de donde estoy de vacaciones, pero llego a estar en Madrid y me pillaba un AVE a Valencia. A ver si hay suerte, y el año que viene tocan en Madriz.
Este concierto con este set list es matador. Cuando volvieron parecía que querían centrarse en su nuevo material y que los clásicos eran por obligación, y sí, admiramos mucho que se reinventaran y no quisieran vivir de los discos de los 80 pero es que hay un mundo entre unos y otros. Por mi ojalá no tocarán nada posterior a Out of this world, pero este set list es muy bueno y con Ready or Not, quizá mi canción favorita…. tras The final countdown por supuesto, un placer ¿ culpable ? Es un temazo y lo será dentro de 100 qños cuando nadie recuerde a Sabaton, Ghost, el nu-metal, sludge metal y casi nada del grunge.
Concierto muy corto , un habito que lamentablemente estan cogiendo todos los grupos. Muchos hoy en dia tocan menos de una hora y media. Eso , para el que no tenga que desplazarse tiene un pase , pero para los que tenemos que desplazarnos 200 , 300 o incluso mas kilometros , no merece la pena ir a ningun concierto. Te cuesta un dineral , y pasas el doble o el triple de tiempo desplazantote con el coche que disfrutando del concierto.
Al menos, de los grandes, IRON MAIDEN pasaron de las 2 horas, con la intro del «Doctor, Doctor» de UFO.
La verdad, aunque soy fan total de EUROPE, coincido que deberían irse a las casi 2 horas y no dejar temas atrás, tanto de la segunda etapa, como algún clásico más, fuera del setlist. Además, en una banda que se les ve contento y en forma, debemos exigirles más. Joey Tempest puede aguantar 100 minutos mínimos de concierto, estando tan bien cómo está de voz.
Son de los pocos que quedan que hacen eso. Judas priest empezaron esta ultima gira tocando 20 canciones , y a los pocos conciertos redujeron a 17. Pero no solo lo hacen los grupos clasicos veteranos , los nuevos hacen lo mismo.
Pues el otro año en Merida tocaron dos horas y media. Igual depende de lo que pague el promotor, porque algo así decia Mike Portnoy de sus shows…
Este fue el setlist:
Broken Wings
Seven Doors Hotel
Rock The Night
Start From The Dark
Walk The Earth
Dreamer
War Of Kings
Vasastan
Girl From Lebanon
Carrie
Memories
Bass Solo
More Than Meets The Eye
Stormwind
Descanso de 10 minutos
Always The Pretenders
Ninja
Prisoners In Paradise
Sign Of The Times
Space Oddity (David Bowie cover)
Last Look At Eden
Open Your Heart
Drum Solo
Ready Or Not
Superstitious
Cherokee
The Final Countdown
El concierto en el Teatro Romano de Mérida fue mágico, y así lo constataron ellos en su Instagram. Estaban flipados en tocar en un recinto así. Como extremeño, orgulloso estoy de nuestro teatro romano emeritense.
Doy fe
Mira que hace años que quiero visitar Extremadura.Me encantaría poder presenciar un concierto en un lugar como ese. Debe ser una gozada total!!
Sin palabras:
https://www.youtube.com/watch?v=bnP3yy0g34c
Es una pena que no se prodiguen mas conciertos en recintos con tanta historia. Da la sensación que en otros países estos son más frecuentes
Madre mía, que set list más bueno.
Pena no verlos nunca
Me acabo de quedar blanco como la pared al ver que tocaron Ninja. Mi canción favorita de Europe de todos los tiempos, y jamás he podido verla en directo. Qué suerte tuvisteis los de allí. Si en Murcia el setlist me pareció espectacular, este ya fue grandioso a más no poder.