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ROCKERIZOS + ULI JON ROTH + SECRET SPHERE + AZRAEL + FURY + SASCHA PAETH’S MASTERS OF CEREMONY + EDEN + HARDCORE SUPERSTAR + SAVAGED + OVERKILL + HITTEN + INDUCTION
Jueves 9, Viernes 10 y Sábado 11 de Julio de 2026 – Espacio El plantío – Burgos
Jueves 9 y Resumen
¡¡Que gozada de festival!! Años anteriores ya apuntaba maneras, y el hecho que sea gratuito ha sido un gran regalo para todos.
Hay que dar los gracias al tesón y trabajo de Metal Castellae, una Asociación de Burgos con un numeroso y eficiente equipo, liderada por Laura Segredo y Medrano, quienes trabajaron desde hace meses y los días del festival, a tope. Me encantaría citarles a todos, pero no conozco sus nombres. Gracias a todos por su gran trabajo.
El cambio de ubicación, al Espacio El plantío, le ha venido muy bien, pues el anterior recinto se había quedado muy pequeño. Ahora, hubo dos escenarios enormes, equipos se sonido y luces de primera, y una asistencia “record”, además de un elenco de bandas muy interesante.
Según los Sres Organizadores, en una primera estimación se han superado las 30.000 personas de asistencia durante el festival, llagando a las 15.000 durante la actuación de DORO del sábado.
Un aplauso a los Sres Organizadores por la propuesta, el salto, las instalaciones, las proyecciones en las pantallas… Por todo. ¿Los precios? Eran muy accesibles, por ejemplo, el agua a 1 €, el litro de cerveza a 6, un pintxo a 2€ o un un buen bocadillo o un plato de paella a 6.
La primera jornada se hizo a última hora, para celebrar el 135 Aniversario de Diario de Burgos, uno de los patrocinadores, patrocinadores sin los que este festival sería imposible, entre ellos la Peña Blusas del Metal, núcleo de todo, y al apoyo institucional del Ayuntamiento, los servicios municipales implicados y la Diputación Provincial de Burgos.
Se inauguró esta IX edición que con el estreno de “100 años del Himno a Burgos – Metal & Tradición”, una reinterpretación en clave de heavy metal de uno de los grandes símbolos de ciudad de Burgos. La vocalista Uve Velvet Púrpura (Beatriz) fue tremenda, cantó como una Reina, y entre los músicos que la acompañaron estaban Matt de Vallejo a la batería, y Gorka Alegre, que tocó la guitarra.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Peifer y Jon Rivas Delgado
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.
ROCKERIZOS
La primera jornada arrancó con la banda burgalesa ROCKERIZOS , con muchas actitud, un potente directo, y temas cercanos al rock n roll y al southern rock.
Lo hicieron realmente bien concentrando la atención de los asistentes y demostrando que “hay madera” y buenas bandas en Burgos.
Actitud, diversión y rock n roll.
Rafa Basa
Fotos: Jon Rivas Delgado
ULI JON ROTH
El guitarrista alemán ULI JON ROTH presentó su “An Evening With Uli Jon Roth”, que para muchos supo a poco, o muy poco, ya que el artista tocó sin banda, él solo con su guitarra, disparando la música desde su ordenador personal.
Encima del playback tocó su guitarra y cantó algún tema. Uli combinó material propio, adaptaciones de música clásica de Mozart o Vivaldi, algún tema de Hendrix o SCORPIONS, todo ello acompañado de proyecciones visuales y un sonido bastante mejorable.
Rafa Basa
Fotos: Jon Rivas Delgado
SECRET SPHERE
Para cerrar la noche, tocaron los italianos SECRET SPHERE, que dejaron muy buen sabor de boca en VALDORROCK hace un par de años.
Dieron un buen concierto cargado de buen sonido, power metal, elegancia y técnica .
Me gustaron mucho sus guitarristas Aldo Lonobile y Marco Pastorino y su vocalista Roberto Messina, quien se ganó al público hablándoles en español (aunque fue medio italiano/medio español) y explicando que el grupo había estado parado durante varios meses hasta curarse con tesón una importante dolencia en su garganta, que se ha curado, porque cantó muy bien, la verdad .
Texto: Rafa Basa
Fotos: Jon Rivas Delgado
Viernes 10 de Julio
AZRAEL
A las cinco de la tarde arrancaron AZRAEL, una banda que como muchas otras, merecen mucho más de lo que atesoran hasta el momento. No les veía desde hace tiempo, pero les advertí en buena onda, como en ellos es habitual.
Es claro que cada vez están más capitaneados por su cantante Marc Riera, quien demuestra una potencia vocal absoluta, sobrada y además llena el escenario de forma integral. Junto a Marc, que ojalá les dure muchos años-, estuvieron los habituales J.M. Salas, al bajo, «más chulo que un ocho», los guitarristas Enrique Rosales, y Óscar Espín, -con su renacido pelo largo-, y el simpático Tino a la batería, que toca muy bien, y es un metrónomo. Toca tranquilo, sin grandes alardes, pero seguro.
Tras la intro, empezaron con “Humanidad”, el tema que para mí fue el mejor corte de su último trabajo “Aquelarre”, siguiendo con “Nada que temer”, recordando su “Dimensión IV”.
La banda, con mucho empuje y un buen sonido arremetió con “Al Amanecer”, tema muy pegadizo con el que se abre su disco «Código Infinito», y como anunció el propio Marc, volvieron a recordar “Dimension IV” con “Tres y el Apocalipsis”, puro power metal con influencia judaica. No se porque me acordé un poco de ORPHANED LAND.
Llegó el turno para “Pobre Diablo”, de su más reciente álbum. Otro temazo de power metal veloz, asesino, con Marc bestial, y un solo espectacular que en su versión de estudio se marcó Mario Gutiérrez. “Vivir, Morir” de “Dimensión V” fue el siguiente con unas guitarras muy heavies y un Marc rompiendo en agudos, al que prosiguieron con “Incierta Realidad”, con una cardiaca base rítmica y “Volver a nacer” de su disco “Mafia” y “Tarde Ya” del mismo disco de 2001, con unas guitarras entrelazadas impresionantes y ese estribillo que fue cantado por el público.
El final fue matador, con el gran “Sacrificio”, tema imprescindible, donde Marc lo dio todo, a pesar de ser una canción muy difícil de defender en directo.
Los granadinos AZRAEL cumplen en este 2026, 35 años desde su formación y lo van a celebrar por todo lo alto con un concierto muy especial. El próximo 31 de octubre en la Sala El Tren de Granada, AZRAEL realizará un show único donde repasarán su carrera desde su primer disco “Nada por Nadie” hasta el más reciente “Aquelarre”.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Jon Rivas Delgado
FURY
Para mí, FURY, y para muchos fueron la gran sorpresa del festival. Lo digo por las constantes reacciones y aplausos del público. Salieron y vencieron con un show cargado de energía, entrega y buenos temas acompañados de un muy buen sonido.
FURY increíblemente lleva en esto desde 2010, lo que pasa es que hasta ahora no han tenido un altavoz promocional potente. El año pasado sacaron su quinto trabajo “Interceptor”. El grupo está liderado por el guitarrista y vocalista Julian Jenkins, quien a su vez cantó en PHIL CAMPBELL’S BASTARD SONS, la banda del fallecido Phil Campbell.
Básicamente se mostraron como una banda de Heavy Metal y rock and roll, con ciertos guiños a MOTÖRHEAD, sobre todo por la voz ácida de Julian, fusionando todo con la entrega y movilidad escénica y el atractivo de tener a la vocalista Nyah Ifill, que les dió mucho juego y movilidad escénica. La combinación de voces fue muy resultona, y funcionó muy bien.
Además Nyah Ifill no paró ni un instante, al lado de sus compañeros, entre los que también destacó notablemente la bajista Becky Baldwin, quien pasó por la más reciente formación de MERCYFUL FATE. Otro de los puntos positivos de su descarga fue el trabajo guitarrero de un Tom Atkinson que realizó unos solos extraordinarios.
Temas como “Prince Of Darkness”, “Dragon Song” o “Embrance The Demoons” fueron de los más notorios de su intervención. También me gustó la vacilona y pegadiza “Hell Of A Night” y “Burnout”.
Pensé que se iban a marcar una versión de MOTÖRHEAD, pero no lo hicieron, lo que en parte me agradó. Es claro que quieren pelear por su material propio, y lo aplaudo.
Sin duda, una gran sorpresa, para bien.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Jon Rivas Delgado
SASCHA PAETH’S MASTERS OF CEREMONY
Para muchos fue un «puntazo», y una grata sorpresa encontrarse en el variopinto cartel con SASCHA PAETH’S MASTERS OF CEREMONY.
La banda vino a España en septiembre de 2022, y dejó un gran sabor de boca.
SASCHA PAETH es un reputado músico, compositor y guitarrista y además de trabajar en el estudio haciendo producciones, lidera su propia banda SASCHA PAETH’S MASTERS OF CEREMONY y forma parte de la aventura de Tobias Sammet, AVANTASIA, por lo que no es fácil coincidir con su grupo.
Al frente vino Adrienne Cowan (AVANTASIA, SEVEN SPIRES), la vocalista más versátil e impactante de los últimos años. Ya lo sabíamos, además coincidí en el hotel con ella. También formó parte de la aventura el batería Felix Bohnke (AVANTASIA, EDGUY, Geoff Tate), por lo que el regalo se hacía más apetecible si cabe.
No os voy a engañar… No vimos su show completo, por lo que hablaré de lo que vi.
Me centré, como muchos en la figura de Adrienne Cowan. La incógnita era cómo cantaría; y lo hizo francamente bien, espectacularmente bien. Ante la mirada atenta de Sascha, y Felix a los tambores, todo iba sonando muy bien, junto al resto de la banda, en la que advertí a André Neygenfind (AVANTASIA, EPICA, RHAPSODY, KAMELOT) y en los teclados Corvin Bahn (GAMMA RAY, CRYSTAL BREED, Uli Jon Roth).
Les vi cuando tocaban “The Time Has Come” de su álbum “Signs of Wings”, -que me sonó muy heavy y a toda máquina-, con la suerte que el siguiente tema fue la adaptación de “Symphony of Life” que Sascha toca con AVANTASIA y perteneciente a “Angel of Babylon”. Eligieron un tema no muy conocido, con sonido muy gótico, sus razones tendrán.
La recta final del concierto estuvo compuesta por “Where Would It Be”, una de mis canciones favoritas de su álbum, muy en onda KAMELOT, ANGRA, EDGUY, “Signs of Wings “ y “Bound in Vertigo”.
Poco más puedo decir de SASCHA PAETH’S MASTERS OF CEREMONY.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Jon Rivas Delgado
EDEN
Sí, reconozco que siento debilidad especial por las bandas nacionales, y si son buenas como estos veteranos asturianos, más.
EDEN llevan miles de años dando caña, y recientemente lanzaron “Cantos de Libertad”, un gran tema que es el anticipo de otras canciones que formarán parte de su próximo álbum.
EDEN sigue siendo en esencia el mismo grupo que siempre fue, pero con la aportación de su vocalista Dini, han crecido mucho, y es que Dini es un cantante excepcional. Pensé que no me iba a convencer tanto, pensé que su voz iba a ser una concatenación de agudos, pero no. Felizmente me equivoqué y descubrí a un vocalista “de verdad”, con un registro vocal variado, amplio y muy solvente. ¿Agudos? Claro que Dini se luce en los tonos más altos, pero “canta”, y muestra muchos más registro, lo que hace de él un cantante muy a tener en cuenta.
Es claro que el combo asturiano está sobresalientemente liderado por tras veteranos y viejos zorros como son el bajista Juanjo Díaz, el batería Fernando Argüelles, quien a sus espaldas pasó por bandas como NÖRTHWIND o VENDAVAL, y el máximo gerifalte Javier Díaz a la guitarra, quien le dota a la banda de una clase considerable. Junto a todos ellos, Álvaro Cocina completa la formación a la guitarra.
El grupo es de esas bandas que llevan en esto mucho tiempo y por canciones y musicalmente merecen más de lo que tienen, pero es lo mismo que ocurre con muchas formaciones más. Siento repetirme tanto, pero es incuestionable. Vale que supuestamente no tienen un par de “hits” que todo el mundo cante, pero en conjunto poseen sobrados argumentos para “petar”.
Expuesto todo esto, os diré que en mi opinión, EDEN sonaron y lo hicieron muy bien, gracias a temas como “Ave Fénix”, de “Alma de Libertad”, un tema un tema lleno de energía y vigor, que sirvió de tarjeta de presentación de su power particular. Siguieron con “Nunca Más”, del mismo álbum, siguiendo de forma ascendente, con mucha dinámica y fuerza, y un estribillo muy bueno.
“Desde el aire”, perteneciente a su quinto álbum de estudio, El Despertar de los Sueños (2019(), tema que en su versión en estudio contó con la colaboración de Isra Ramos y “Alma de Libertad”, con ambientación orquestal grabada, fueron los siguientes temas de una actuación que siguió siendo álgida.
Tras otros dos temas, llego el momento de presentar “Cantos de Libertad” que sonó radiante y en cierta forma abrió la puerta para el mejor tema de la tarde, al menos para mí, “Ella” de su anterior trabajo. Fue un regalo para los oídos.
Espero con ansia su nuevo video, tras el verano, y el que será su próximo álbum.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Jon Rivas Delgado
HARDCORE SUPERSTAR
Hacía tiempo que no veía a los legendarios suecos HARDCORE SUPERSTAR, y aunque han pasado años, la banda sigue igual de trabajadora, sigue divirtiendo “hasta a los muertos”, ofrecen un sleaze rock implacable y de alto octanaje, con incansable actitud y entrega, con pinceladas “macarras” y guiños al hard rock más ochentero.
Aún recuerdo con nostalgia cuando escuché por primera vez en la MTV su «Wild Boys» de su álbum «Hardcore Superstar» de 2005.
El grupo sigue girando alrededor de su vocalista Joakim «Jocke» Berg, aunque la banda demostró garantías, y estar repletos de actitud. El bajista Martin Sandvik mostró una gran sonrisa durante toda la noche. El guitarrista Vic Zino, el miembro más reciente de HARDCORE SUPERSTAR (desde 2008), fue pura energía. Por último, el baterista Magnus “Adde” Andreasson le pegó más que duro.
Llevan tocando juntos más de dos décadas y media y son una máquina bien engrasada.
Comenzaron con “Blood on Me” de su álbum «Hardcore Superstar». La cosa pintaba muy bien desde el principio. “No Resistance” no se le quedó a la zaga y “Wild Boys”, que me hizo recordar los pasados tiempos.
Cada canción que tocó HARDCORE SUPERSTAR podría haber sido su tema de cierre, porque todas las interpretaron con tanta pasión y furia que el público nunca decayó. Los grandes temas no paraban de sonar, uno tras otro, «Someone Special», «Above the Law» y la más virtuosa «Electric Rider».
“Liberation” de su mítico “Bad Sneakers and a Piña Colada” fue el bálsamo para los más nostálgicos seguidores. Ese álbum es de 1999, casi nada, y es con el que comenzaban a gamberrear.
A partir de ahí hubo un rato que no pude ver su concierto, pero me reenganché con “Last Call for Alcohol” que fue una fiesta de “macarrería” y descaro y fue uno de los momentos culminantes., antes del final con “We Don’t Celebrate Sundays” de “Hardcore Superstar” de nuevo y el matador himno “You Can’t Kill My Rock ‘n Roll” con el que subieron aún más la temperatura y dejaron a todos con ganas de más.
Divertidos y gamberros.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Peifer
SAVAGED
En los últimos años, la escena catalana nos está brindando la posibilidad de disfrutar de un puñado de bandas que parecen empeñadas en seguir manteniendo viva la llama del heavy metal más auténtico y de corte tradicional. Sin embargo, no sería justo decir que ese elenco de formaciones se dedica a explotar la nostalgia. Son músicos jóvenes, curtidos ya en mil batallas, y que cuentan con influencias, tanto a nivel musical, estético y de cómo conducir sus shows, que podríamos tildar como clásicas. En el caso de SAVAGED, nos enfrentamos a una banda que ha facturado dos fantásticos largos hasta la fecha, “Night Stealer” (2024) y “Rising” (2025), en los que han plasmado su amor incondicional por el heavy metal.
Para los que los tenemos en el radar, y venimos siguiéndoles desde hace tiempo, no fue una sorpresa el “look” que presentaron, propio de las bandas ochenteras. Otro detalle a destacar fue la constante aparición de las fuentes de chispas y el exhaustivo trabajo de unas máquinas de humo que no pararon de funcionar durante todo el show, concediendo al escenario una ambientación de lo más especial. Y es que la banda, además de hacer gala de las tablas que ha ido adquiriendo, -realizando varias incursiones más allá de nuestras fronteras-, se mostró absolutamente imparable, sabiendo conectar en todo momento con un público que les acogió con los brazos abiertos, amén de mostrarse cómplice a la hora de acompañarles al atacar algunos de sus fulgurantes estribillos.
Sorpresivamente, los catalanes optaron por engalanar el escenario con la portada de su debut. Sin embargo, para dar el pistoletazo de salida al show, apostaron por los riffs frenéticos e implacables de esa bomba de relojería que lleva por título “Fire It Up”, con la que ponían las cartas sobre la mesa, dejando claro, por si alguno de los presentes no se había enterado aún, su apuesta decidida e innegociable por el heavy metal. No tardaron en aparecer los primeros puños para acompañar los fulgurantes coros que marcaron “Stealing The Night”, con los que la banda convertía los aledaños del escenario en una auténtica fiesta metalera.
Quien golpea primero, golpea dos veces. SAVAGED salieron a por todas y consiguieron captar la atención del personal con dos bombazos directos e incontestables. No obstante, el cuarteto también tiene en su catálogo composiciones más complejas, con más recorrido y cambios de ritmo, y eso quedó plasmado durante “Across The Burning Fields”, en la que dieron buena cuenta de su vertiente más épica. En cualquier caso, no podemos obviar que los temas que mejor funcionaron esta tarde, haciendo que el personal se sumara a la fiesta de forma innegociable, fueron cabalgadas rotundas y certeras como “Tons Of Leather” o la más cachonda y de aromas hard rockeros “Texas Bloody Texas”, para la que apareció en escena el “Loco de la Motosierra”.
Con su frontman, Jamie Killhead, luciendo una llamativa chaqueta, los catalanes encaraban la recta final del show, cambiando radicalmente de registro para mostrarnos su vertiente más netamente melódica durante la hímnica “Queen Of My Salvation”. La elegida para finiquitar una descarga que pasó volando y que puso de manifiesto que SAVAGED han dejado de ser una promesa para convertirse en una banda destacada dentro del panorama del heavy metal nacional, fue la imparable “Running For Your Love (Tonight)”, tras la que se marcharon llevándose el cariño y el reconocimiento del público del Zurbarán en forma de cerrada ovación.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Peifer
OVERKILL
Algo que tienen en común la mayoría de grandes festivales es que suelen proponer bastante variedad en cuanto a estilos se refiere. Durante la tarde y primeras horas de la noche habíamos tenido ocasión de disfrutar de algo de power, heavy metal, hard rock… En definitiva, que lo único que nos faltaba para poner la guinda al suculento manjar que estábamos degustando, y que tendría un delicioso postre posteriormente con las presentaciones de HITTEN e INDUCTION, era alguna formación que enarbolara de forma decidida e incontestable la bandera del thrash metal. Los organizadores no se anduvieron con chiquitas y, para llenar ese hueco, contaron con la presencia de una banda mítica, legendaria e incluso me atrevería a decir que imprescindible dentro del panorama internacional como son OVERKILL.
Poco importó que las huestes que lidera el carismático e incombustible Bobby “Blitz” Ellsworth no trajeran nuevos temas que presentar, ya que la respuesta del público fue absolutamente brutal. En todo momento se volcaron con la banda, pese a la baja de uno de sus pilares básicos como es el bajista D.D. Verni, quien fue sustituido de forma solvente por un viejo conocido como es el belga Christian Olde Wolbers, bajista de la formación clásica de los industriales americanos Fear Factory. Su demoledora sección rítmica quedó completada por el batería Jeramie Klin, quien hace un par de años se incorporó al combo de New Jersey.
Otra de las sorpresas de la noche fue que en esta ocasión OVERKILL se presentaron como cuarteto, contando con un único guitarrista en la figura de Dave Linsk. Sobreponiéndose a estos handicaps, el combo americano ofreció en Burgos una descarga seminal. Se mostraron en un buen estado de forma, liderados por un Bobby que tiró del carro, brindándonos un repertorio bastante equilibrado en el que tuvieron cabida tanto algunos de esos himnos que vienen acompañándoles desde los ochenta como varios de los trallazos que han facturado en lo que llevamos de este tercer milenio.
No obstante, no todo iban a ser loas y parabienes a la hora de hablar del show, ya que su descarga fue de las que peor sonó, con unos instrumentos que sonaron algo embarullados y una guitarra a la que en varios momentos le faltó algo de potencia y pegada. Y es que los que venimos siguiendo a los americanos desde hace lustros sabemos de la importancia y la descomunal pegada que aporta siempre ese doble ataque guitarrero. En cualquier caso, si hay algo indiscutible y que no ha cambiado en el entorno de la formación de Old Bridge, es el indiscutible liderazgo de Bobby “Blitz” Ellsworth. El carismático e incombustible frontman, a sus 67 años, y tras sobreponerse al derrame cerebral que sufrió en Alemania en pleno concierto en 2002, sigue conservando la pasión y las formas que le convirtieron en uno de los emblemas del thrash metal. Sí, por supuesto, ya no sale corriendo como una exhalación para abalanzarse sobre el micro a la hora de atacar las estrofas, aunque sigue conservando sus expeditivas gesticulaciones a la hora de atacar los temas y esas poses tan suyas y características a la hora de aferrarse al pie de micro.
Una curiosidad en torno a la descarga de OVERKILL es que fueron la única banda de todas las que participaron en este IX ZURBARÁN ROCK que apareció en escena sin ser presentados. Además, desmarcándose de las habituales proyecciones en las pantallas, los americanos dejaron patente su posicionamiento y filosofía netamente “old school” al engalanar el escenario con un gran telón que reproducía la portada del que hasta el momento ha sido su última entrega de estudio, “Scorched”, que se publicó a mediados de agosto de 2023. Precisamente sería la pieza que abría y prestaba nombre a ese último trabajo la que se encargó de romper el hielo, dejando claro que la banda llegaba dispuesta a romper con todo. El clamor fue total cuando Bobby apareció en escena para, aferrado a su pie de micro, poner un pie sobre uno de los monitores y asestarnos la primera dentellada de la descarga, contando con la seminal crudeza que dieron los coros de Christian Olde Wolders.
Como comenté anteriormente, el sonido de OVERKILL no fue especialmente bueno. Sin embargo, la química entre banda y público fue absolutamente brutal. Y la mejor prueba fue comprobar la explosión de euforia del personal cuando, tras saludarnos y proferir Bobby un grito ensordecedor, la banda se abalanzó sobre el primer gran clásico del show, “Rotten To The Core”, dividiendo al público entre los que se abandonaron al headbanging y los que levantaron sus puños triunfalmente a la hora de apuntalar su rotundo y demoledor estribillo. Que la calidad de sonido no fuera óptima ayudó a que todo sonara más crudo, seminal y, en definitiva, que nos dejara a algunos con ese regustillo a underground. Así que ese sonido sucio y garajero casó a la perfección con la personalidad de la banda, haciendo que trallazos incontestables como “Bring Me To The Night” nos transmitieran las sensaciones de estar viéndoles en un club.
Me encantó el repertorio que presentaron, combinando viejas favoritas con números más actuales, dejando patente que en los últimos años han escrito temas que han acabado calando hondo entre sus incondicionales. Sin embargo, huelga decir que las que convirtieron los aledaños del escenario en un hervidero fueron trallazos que se han convertido en himnos thrashers como la descomunal “Hello From The Gutter”, rescatada del aplastante “The Years Of Decay” (1989), o la seminal “Deny The Cross”, que arrancaba con Jeramie Kling aupado sobre su kit pidiendo al personal que corriera en círculos.
Otro detalle que me gustaría destacar fue que OVERKILL imprimieron a su descarga un ritmo vertiginoso. Bobby y sus acólitos no estaban dispuestos a concedernos ni un segundo de tregua. Así que, tras darnos motivos para castigar las cervicales, su particular liturgia thrashera prosiguió con la implacable tenacidad del espeluznante “Electric Rattlesnake”, que ponía a gran parte del personal a botar antes de arrastrarnos a través de su pantanosa parte intermedia. Con el veterano frontman mostrando su plena satisfacción y tras preguntarnos si queríamos más, tocaba embarcarnos en el corte que se encargaba de abrir el álbum que publicaron a principios de 2017: “Mean, Green, Killing Machine”.
Una nueva mirada al material publicado el pasado milenio sería la excusa perfecta para invitarnos a cambiar la dinámica que hasta ese momento había llevado el show, cambiando la velocidad thrashera por el groove que nos propusieron en las densas ambientaciones que nos flanquearon el paso hacia el oscuro y devastador “Necroshine”. El cuarteto profundizó aún más en las sonoridades tortuosas. Así que, sin mediar presentación alguna, llegaba el momento de “Horrorscope”, comandada por ese musculoso riff que cayó sobre el personal como si fuera una maldición para dejarnos con la estampa de Christian y Dave uniendo fuerzas en el centro del escenario mientras Bobby, desde un lateral, grababa a la entregada audiencia.
Con el puño en alto y agasajado por los cánticos futboleros del personal, Bobby anunciaba otra puñalada letal, aunque en esta ocasión fue a ritmo vertiginoso. “The Surgeon” fue la responsable de que la locura volviera a desatarse en los aledaños del escenario mientras la banda volvía a pisar el acelerador a fondo. El momento emotivo llegó con el recuerdo del frontman hacia su abuela y al apoyo que siempre le había brindado. La respuesta del público fue corear el nombre de la banda antes de que un emocionado Bobby, con los brazos en jarra, diera el pistoletazo de salida a una andanada thrashera incontestable como “Ironbound”. El punto y seguido, como no podía ser de otra forma, llegó con una lección magistral de puro thrash metal old school en forma del desquiciante “Elimination”.
Sin paliativos. Pese al hándicap del sonido, la victoria de OVERKILL era absolutamente incontestable. La banda había demostrado por qué son uno de los nombres más respetados y longevos de la escena thrasher americana. Sin embargo, por si alguien tenía alguna objeción al respecto, el cuarteto todavía tuvo ocasión de darnos el golpe de gracia definitivo con esa declaración de intenciones que fue “In Union We Stand”, con la que nos hacían cantar una y otra vez con el puño en alto. Como un tren de mercancías que pasó por encima de todos los presentes, sonó el amenazante bajo que se encargó de propulsar “E.vil N.ever D.ies”. Mientras que el último asalto, el colofón para una descarga aplastante y en la que volvió a ponerse de manifiesto que los grandes nombres de la escena thrash están viviendo una segunda, o tercera, juventud, fue su demoledora versión del “Fuck You” de The Subhumans.
Incomprensiblemente, siempre han estado un paso por detrás, en cuanto a popularidad se refiere, de las grandes bandas del thrash americano. Sin embargo, su perseverancia y el carisma de Bobby “Blitz” Ellsworth han acabado convirtiendo a OVERKILL en una de las bandas más queridas y respetadas de la escena thrasher internacional. Y descargas como la que ofrecieron en el marco del Zurbarán Rock no hacen más que dar la razón a los que nos empeñamos en ponerles al mismo nivel que otras bandas que hace tiempo que “vendieron su alma”.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Peifer
HITTEN
Hace ya bastante tiempo que los murcianos vienen mostrando su valía, tanto en sus producciones de estudio como en sus apariciones en directo. En los últimos años les hemos visto dejar huella en los festivales más importantes y prestigiosos de nuestro país. Así que en este verano de 2026 HITTEN llegaban al ZURBARÁN ROCK para hacernos vibrar con una buena sesión de ese hard rock potente, melódico, plagado de buenos estribillos que tiene potencial para conquistar a cualquier seguidor del hard rock y el heavy metal que se precie.
No iba a ser fácil mantener el nivel de intensidad y la atención del personal tras la notable descarga que acababan de firmar los legendarios OVERKILL. Sea como fuere, los murcianos saben del cariño que les profesa la gente y también son conscientes de que el duro trabajo de los últimos años les ha granjeado una posición de privilegio dentro de la escena nacional. Salieron a por todas, sonaron como un cañón y se llevaron de calle a un público que no pudo dejar de mover los pies y agitar la cabeza mientras entonaba algunos de esos estribillos que han acabado convirtiendo a varios de sus temas en imprescindibles. Al igual que SAVAGED, también contaron con las fuentes de chispas y las máquinas de humo para ambientar el escenario. Pero sin duda, lo mejor, lo más importante, fue la actitud y el desparpajo que exhibió un quinteto que salió a pasárselo en grande y con la firme convicción de divertir al personal. En definitiva, de convertirse en animadores indiscutibles de la noche burgalesa hasta el punto de que su show fue uno de los más divertidos y destacados de esta jornada de la IX edición del ZURBARÁN ROCK.
Contando con el cariño y el apoyo de unos seguidores que les arroparon y se volcaron con ellos, HITTEN aparecieron en escena precedidos de una introducción para rápidamente dejar paso a las sofisticadas melodías que dieron forma a la inicial “While Passions Lasts”. Dispuestos a reventar con todo a su paso y sin darnos ni un segundo de tregua, llegaba el turno de la vacilona “Mr. Know It All”, con un quinteto completamente desatado, que no paró de animar y moverse incansablemente, consiguiendo contagiar a un respetable que, pese al cansancio acumulado, se dejó llevar por el buen rollo y la diversión que emanaba del escenario.
Esa energía, esa vitalidad y esa flema salvaje e incontrolable de la que hicieron gala HITTEN quedaron personalizadas en la figura de su vocalista, Alex Panza. Además, el frontman italiano, durante los prolegómenos de esa explosión hardrockera que lleva por título “Blood From A Stone”, se encargó de recordarnos, -por si había algún despistado-, que la banda lleva ya más de tres lustros de andadura y tiene cinco largos a sus espaldas. Algunas de las composiciones más celebradas del show fueron en las que el quinteto mostró su buen gusto a la hora de tratar las melodías, destacando especialmente piezas como “Hard Intentions (Secret Dancer)”, que se convertía en la excusa perfecta para que cantáramos su brutal estribillo junto a un animado y saltarín Panza.
Sin embargo, pese a que el frontman fue quien llevó gran parte del peso escénico, no fue el único. Sus socios a las seis cuerdas, Dani y Jhonny, estuvieron absolutamente brutales, deleitándonos con sus fraseos, sus riffs certeros y matadores y, por supuesto, también a la hora de marcarse desarrollos tan demoledores como los contenidos en “Twist Of Fate”. Evidentemente, el quinteto también tuvo ocasión de mostrar su vertiente más romántica e intimista a la hora de regalarnos la sibilina “Something To Hide”, una power ballad rotunda que acabó recabando una cerrada ovación de manos de un público cada vez más entregado y entusiasta.
Las guitarras musculosas y potentes, -que fueron una constante a lo largo de la descarga del combo murciano-, servirían para que volvieran a volarnos la cabeza durante el explosivo arranque de “Eyes Never Lies”, para posteriormente cambiar el paso de forma drástica e incontestable, plasmando una vez más su rotunda versatilidad antes de invitarnos a cantar. Otra de las elegidas para representar a su último lanzamiento, “While Passion Lasts” (2023), serviría para que la fiesta no decayera: “Hold Up The Night”.
Pero sin duda fue al encarar la recta final del show cuando la banda dio un plus más de intensidad a su descarga. Y es que ambos guitarristas no dudaron en bajarse entre el público para desatar la locura antes de regresar junto a sus compañeros para dar buena cuenta de “In The Heat Of The Night”, rubricando de la mejor forma posible una descarga arrolladora e incontestable. Mientras muchos siguen buscando más allá de nuestras fronteras a los nuevos abanderados del hard rock potente, en Murcia tenemos a una banda, HITTEN, que no tiene nada que envidiar a muchos de los que llegan con la vitola de ser los nuevos mesías del estilo y no son más que un producto artificial y sin alma. No os dejéis engañar, HITTEN son sinónimo de buen hard rock de guitarras potentes y afiladas y, sobre todo, de diversión.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Peifer
INDUCTION
Fueron muchas horas de diversión y buen heavy metal las que nos dejaron esta fantástica primera, para algunos ya segunda, jornada de este IX ZURBARÁN ROCK. Durante el día habíamos tenido ocasión de disfrutar de diferentes propuestas y estilos, aunando bandas míticas con nuevos valores, jóvenes promesas que están dando sus primeros pasos dentro de la escena y que están llamadas a recoger el testigo y portar la antorcha del heavy metal en los próximos años.
Precisamente una de esas bandas jóvenes, prometedoras y con un gran porvenir por delante fue la elegida para finiquitar las actuaciones en el marco del escenario Diario de Burgos. Tras una larga jornada en la que tuvimos que padecer los rigores de la ola de calor que está azotando el país, la sensación térmica empezó a ser bastante más agradable al caer la noche, dejándose ver las primeras sudaderas y chaquetas. Por otra parte, el cansancio acumulado acabó propiciando que muchos optaran por la retirada tras la soberbia descarga de HITTEN. He de reconocer que un servidor estuvo tentado. Sin embargo, tenía mucha curiosidad por comprobar qué tal sonaban en directo INDUCTION, la formación que desde hace prácticamente una década capitanea el guitarrista alemán Tim Hansen, vástago del mítico e irrepetible “padrino del power metal”: Kai Hansen.
Escuchando sus obras de estudio, queda claro que la banda practica un power metal melódico y de tintes sinfónicos, que podríamos tildar como de esencias tradicionales y en donde destaca la descomunal potencia de su sección rítmica, la velocidad de sus guitarras y el alto registro de su actual frontman, Gabriele Gozzi. Precisamente esa curiosidad hizo que muchos no quisieran perderse su descarga. Arrancaron marcando territorio, dejando claro cuáles eran las líneas maestras de su propuesta con un “Beyond Horizons” que hizo que levantáramos los puños para acompañar sus fulgurantes acometidas.
Conscientes de la situación, la banda no perdió tiempo en las presentaciones y apostó por dar una buena dinámica a su descarga, enlazando los temas para dar al show un ritmo enérgico y trepidante. Pese a que la grandilocuencia de algunos de sus coros denotaba que sonaron disparados, su sonido fue bastante orgánico y nítido, poniendo el foco en unas guitarras que sonaron fulgurantes y precisas en temas como “Dark Temptation” e “I’m Alive”, que fue una de las elegidas para representar a su anterior “Born From Fire” (2022). Aunque, como comenté anteriormente, el principal reclamo fue Hansen, me gustó mucho la labor de Gabriele Gozzi, quien ha hecho subir exponencialmente las prestaciones de la banda, tanto en disco como en directo. Y es que en temas como el que presta nombre a su último redondo, “Love Kills”, la banda mostró sus buenas aptitudes para combinar heavy metal melódico con estribillos himnicos, de esos que enganchan desde la primera escucha y que resultan ideales para ser coreados con el puño en alto.
Mientras la banda iba desgranando piezas como “Strangers To Love” o el frenético “Steel And Thunder”, el que suscribe, con una idea bastante clara y aproximada de lo que pueden ofrecer en vivo INDUCTION, pensó que era un buen momento para dar por concluida la velada, ya que al día siguiente todavía teníamos por delante una larga e intensa jornada de sol y heavy metal.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Peifer
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Gran crónica, enhorabuena. Overkill como cuarteto y con reemplazos sigue siendo una apisonadora, pero espero que sea algo circunstancial y recuperen la formación estable.
Que pena no haber estado por estar con mi orquesta. Leyendo la crónica parece que estoy alli. El Alfonso Díaz escribe que te cagas
Bolazo de Hitten. Para mi los grandes triunfadores del festival. Y mira que hubo momentazos y bandas que rayaron alto, pero lo de los murcianos fue estratosférico. Otros que me encantaron fue Savage. Heavy metal afilado ochentero ejecutado con mucha actitud y, sobre todo, calidad. Y no soy yo de los que barren para casa porque sí, pero al César lo que es del César: estos dos grupos patrios nada tuvieron que envidiar a los extranjeros, sino más bien al contrario.
A savaged no pude verles pero ti e la oportunidad hace un año y me parecieron de una actitud magnífica.
Lo de Hitten es impresionante. Tanto las composiciones, como la actitud, como la ejecución son sobresalientes.
Magnifico festival y muy buena crónica aunque me hubiera gustado que estuviera también la crónica de los grupos que actuaron el sábado día 11, especialmente de Heavens gate y Doro.
La crónica y fotos del sábado se publicarán hoy. Paciencia jajaja
Salud y metal
Rafa Basa
Vaya tela lo de ULI JON ROTH será por bandas antes que contratar ese show.
Quiero pensar que es café para los muy cafeteros y yo no lo soy tanto. Que toca como los ángeles es innegable pero la puesta en escena (pasando las pistas a dedo desde l ordenador), me pareció de una actuación propia del bar Pepe de mi pueblo.
Ojo con Inducction que tienen pinta de grupo gordo, me encantó el concierto y temas que entran muy a la primera, me da que en pocos años los vamos a ver muy arriba en los carteles de los festivales
tengo que decir que todos los grupos lo bordaron
Los mejores fueron savaged y hitten con diferencia.
¿Cuánta condescendencia con Uli John Roth, no? Yo en tanto que lo veía decía en mi fuero interno, si hicieren esta chapuça otros que por muchos menos motivos reciben palos por doquier sería una lapidación en directo, pero claro, los mal encarados no producen envidia ni rabia ni odio. Indigna presentación. Vergüencita.
Gran festival, con una mayoría de bandas de 10, pero el Señor Uli aburrió sobremanera. Para mi fue la parte negativa de un gran festival.
HITTEN fueron los grandes triunfadores del festi. Sonaron bestiales, con un sonido súper limpio y gran banda. De las 3 veces que los he visto, la mejor.
FURY me encantaron y no sólo a mi. La peña arrasó con sus camisetas.