Inicio Conciertos Crónica y fotos de THE QUIREBOYS + PÖLISONG en Barcelona

Crónica y fotos de THE QUIREBOYS + PÖLISONG en Barcelona

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THE QUIREBOYS

+ PÖLISONG

Jueves 11 de Abril de 2019 – Sala Upload – Barcelona

Para algunos THE QUIREBOYS fueron una banda efímera, ya que hay quien piensa que su andadura se reduce a  sus dos primeras entregas “A Bit Of What You Fancy” (1990) y su posterior “Bitter Sweet & Twisted” (1993), en las que los londinenses  se reivindicaban como la respuesta de la vieja Inglaterra ante el soplo de aire fresco que significaron las bandas del revival setentero que a finales de los ochenta y principios de los noventa nos llegaron del otro lado del Atlántico encabezadas por formaciones como THE BLACK CROWES. Pese a los altibajos, Spike y sus muchachos siguen hoy en activo, y siguen conservando intacta la imagen de unos tipos elegantes, juerguistas y trasnochados, que uno puede encontrarse a altas horas de la madrugada  en cualquier antro  que rezume  humo, alcohol   y buen rock n´roll. Su flamante  “Amazing Disgrace” significaba la excusa perfecta para volver a pisar, una vez más, tierras catalanas, siendo en esta ocasión la Sala Upload la elegida para acoger su fiesta roquera. Además de contar con la presencia de los insignes roqueros londinenses para ir abriendo boca antes de su aparición tendríamos ocasión de descubrir la propuesta de los gallegos PÖLISONG, quienes aprovecharon la ocasión para presentar en vivo algunas de las composiciones de su flamante nuevo trabajo “Soul Revolution”.

Aunque me dio la sensación de que pocos de los que acudieron a presenciar su presentación conocían de antemano al combo ferrolano, lo cierto es que los chicos de PÖLISONG no tuvieron muchas dificultades  para ganarse inicialmente el favor del respetable. Sin duda que su propuesta fuera bastante cercana y afín a la de los propios protagonistas de la velada acabó siendo clave para que consiguieran conectar con gran parte de los asistentes. Sonaron potentes, nítidos, y muy rodados, dando muestras de que son una banda con tablas, dejando claro desde el mismo arranque  que no estaban intimidados ante el reto que representaba abrir las descargas de la mítica formación  inglesa en nuestro país.

Poniendo todo el énfasis en el sonido de unas guitarras que por momentos me recordaron a bandas míticas como  THE WHO,  el combo gallego apareció en escena para romper el hielo, proporcionando argumentos para que el personal se moviera con el marchoso ritmo de “White Star”, que les servía para dejar sentadas las bases  en torno a las que giraría toda su presentación: unas guitarras compactas, unos adictivos estribillos, y todo aderezado por ese característico sabor añejo que tanto nos gusta a los seguidores del clasicismo roquero, tal y como dejaron patente al atacar la pieza que presta título a su nueva entrega “Soul Revolution”.

Me gustó mucho su actitud sobre las tablas, ya que se les vio enérgicos, confiados, y con muchas ganas de convencer al personal con su flamante nuevo material, con lo que no quisieron dejarse en el tintero la rotunda base rítmica que sirvió para dar empaque a  su nuevo single “Electric Girl”, que nos dejaba la estampa de ambos guitarristas desdoblándose para hacer  que la temperatura en el local continuara subiendo. No tardarían mucho en dar una rotunda vuelta de tuerca al ritmo que había tomado el show para invitarnos a acelerar el paso a lo largo de “Knight if The Sun”.

De su anterior entrega “High”, que publicaron en 2015, PÖLISONG no quisieron dejar aparcadas las potentes guitarras de esencia stoner que marcaron temas como “Warrior”, ni tampoco la rotunda contundencia salpicada de esencias zeppelianas que desplegaron a lo largo de la compacta “Shake It”, que personalmente fue de las que más me gustó. Pese a que, como comentaba,  los gallegos consiguieron captar la atención del respetable durante los primeros compases de su presentación, lo cierto es que me dio la sensación de que su show acabó resultando algo largo, con lo que temas como “My Way” o “Space Traveller”, acabaron pasando algo desapercibos entre los presentes.

No obstante el cuarteto se esforzó al máximo  para  no perder el pulso a su presentación, y encararon la recta final del show con un par de trallazos incontestables como “We Are Free Playing Rock N´Roll”, y la potente “Thunnderbolt”. Lo dicho, aunque les costó mantener el nivel de intensidad a lo largo de su presentación, lo cierto es que el debut de PÖLISONG en los escenarios de la capital catalana se acabó saldando con un notable alto.

No, no hubo sorpresas. Tampoco creo que nadie las esperara. Creo que todos sabíamos lo que podíamos esperar de THE QUIREBOYS en directo. Y la verdad es que las huestes que lidera Spike salieron a escena dispuestos a darnos lo que habíamos ido a buscar: una noche caliente, animada e intensa, repleta de rock n´roll canalla, marchoso, e irreverente, convirtiéndose en  la perfecta banda sonora para esta velada de jueves. Aunque los británicos han venido publicando trabajos de forma regular durante los últimos años, creo que todos intuíamos que el grueso de su repertorio estaría centrado en el material de su opera prima “A Bit Of What You Fancy”, como así fue. No obstante, Spike y sus muchachos eligieron para darnos la bienvenida al show esa declaración de intenciones que es la eléctrica “I Love This Dirty Town”, rescatada de su “Homewreckers & Heartbreakers” de 2008, que nos dejaba con los primeros paseos de un elegante frontman que, con su inseparable pañuelo anudado a la cabeza, no tardó en meterse a todo el personal en el  bolsillo.

La fiesta no había hecho más que dar los primeros pasos. De modo que con Spike abriendo los brazos en jarra para levantar los ánimos de unas enfervorizadas  primeras filas arrancaba el imprescindible “Misled”, que con sus pinceladas de descarado vacileo hizo que la sala acabara acompañando con palmas el arranque antes de que la euforia acabara desatándose. Tras recabar la primera ovación de sus incondicionales, y felicitarse por estar de vuelta en la ciudad, era un buen momento para reivindicar sus raíces más “stonianas” dando buena cuenta de otra de las composiciones de su debut “There She Goes Again”, con Spike paseándose altivo por el escenario mientras buscaba incasablemente la complicidad de un respetable que no se cortó lo más mínimo a la hora de entonar su ganador estribillo.

Aunque no fueron muchas las composiciones de “Amanzing Disgrace” que tuvimos ocasión de escuchar a lo largo de la velada, los londinenses no quisieron dejar aparcados los aromas setenteros de “Seven Deadly Sins”, que llamó la atención por la rotunda alternancia entre guitarras y teclados que protagonizaron Guy Griffin y Keith Weir antes de ofrecernos ese atractivo final preñado de tintes souleros. Con el personal bastante animado, y con el ambiente ya bastante caldeado, el incombustible Spike se desprendió de su elegante americana antes de atacar uno de los temas más celebrados de la etapa más reciente de la banda “Mona Lisa Smiled”, que les quedó de lo más emocionante y emotiva, con el vocalista rasgando sus cuerdas vocales para firmar un dramático final. No abandonarían el material de “Homewreckers & Heartbreakers”, ya que acto seguido le llegó el momento a “Hello”, que nos dejaba la estampa de un frontman absolutamente desatado, interactuando constantemente con el público para acabar rubricando una interpretación que podría haber firmado el propio Rod Stewart.

Y es que los londinenses además de desprender ese halo de autenticidad roquera que siempre les ha caracterizado se mostraron de lo más cercano con sus incondicionales, logrando que la sala se viniera literalmente abajo cuando atacaron gemas imprescindibles dentro de su longeva producción discográfica como la primeriza “Whippin´Boy”, que se convirtió en la excusa perfecta para que todos moviéramos las caderas dando así continuidad a una auténtica fiesta roquera. De modo que tras preguntarnos si queríamos más rock n´roll era un buen momento para dejar que las guitarras de Griffin y Guerin volvieran a rugir intensamente para dar forma al tema que prestó título a su tercera obra de estudio, aquella que significó su retorno a principios del siglo XXI, y que llevaba por título un definitorio “This Is Rock N´Roll”.

No obstante, señoras y señores, lo mejor todavía estaba por llegar. Así que cuando Spike nos comentó que el siguiente tema sería el que fue el segundo sencillo de la banda a principios de la década de los noventa, todos sabíamos que había llegado el momento de una vieja favorita como es la icónica “Hey You”, que nos dejaba a una sala absolutamente entregada mientras Spike inclinaba su micrófono hacia las primeras filas para invitarnos, una vez más, a cantar. El segundo y último guiño a su flamante “Amanzing Disgrace”, estuvo reservado para “Original Black Eyed Son”, y ese embaucador aroma a big band, con los teclados dando la entrada a sus contagiosas guitarras.

Sí, durante la velada hubo mucha marcha, mucha diversión, y… toneladas de rock n´roll. Pero estaba claro que THE QUIREBOYS no iban a marcharse sin dejarnos una buena muestra de su indiscutible capacidad para interpretar esas desgarradoras baladas repletas de intensidad y feeling, tal y como dejaron patente en la apabullante interpretación de “I Don´t Love You Anymore”. El clima se mantendría durante el arranque de “Sweet Mary Ann”, que fue  creciendo progresivamente hasta convertirse en un vendaval roquero.

Para poner la guinda definitiva  a una velada que estuvo marcada por las emociones fuertes que nos brindaron los británicos, que mejor que la invitación a la diversión y el desmadre que supuso “7 O´Clock”, que era la escogida para poner el punto y seguido a un show que tuvo su epilogo, en forma de bis, con un delirante “Sex Party”, que sonó tan fresco y genuino como cuando un servidor tuvo ocasión de escucharlo por primera vez en directo hace ya 26 años.

En definitiva, creo que todos nos fuimos contentos a casa. Con la convicción de que las buenas composiciones sobreviven inalterables al inescrutable paso del tiempo. Además THE QUIREBOYS demostraron que siguen conservando la energía, la magia, y el feeling que les convirtieron en una de las revelaciones de la escena británica a principios de la década de los noventa. Resumiendo que Spike y sus secuaces nunca fallan en directo. ¡Diversión Garantizada!

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Gerard Brull Blanes

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