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Crónica y fotos del VI GABONAK IN HELL con RIOT V, ELBERETH, SNAGORA y KØNTRABÄND en Irún

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VI GABONAK IN HELL
VI GABONAK IN HELL

+ ELBERETH + SNAGORA + KØNTRABÄND

Domingo 3 de Diciembre de 2017 – Sala Tunk – Irún

El VI GABONAK IN HELL nos dio la oportunidad de ver de nuevo a RIOT pisando suelo vasco. Aún con Mark Reale en la formación recuerdo con una sensación agridulce sus dos pasos por la sala Santana 27 de Bilbao en un periodo de tiempo bastante corto. Dos oportunidades en las que la banda, aún con su pilar fundamental en la formación, no pasó del centenar de personas frente al escenario en ambas ocasiones, entonces con Mike Tirelli como vocalista.

Sin embargo, y por curioso que parezca, años más tarde con el pequeño cambio de denominación a RIOT V, como muestra de respeto a la desaparecida figura de Mark Reale, vivimos en la sala Tunk de Irún una entrada fantástica que obligó a abrir la parte superior de la sala para acoger más cómodamente a todos los asistentes. Sin duda, algo más que merecido por una banda que puede ser considerada pionera en muchos aspectos de nuestra música.

Que en los años 70 una banda facturara desde tierras americanas un estilo que terminaría teniendo más calado en Europa es algo digno de consideración. Ellos tenían la huella que el metal alemán acuñaría años más tarde, con una avalancha de grupos que se harían dueños de todo un estilo, pero antes que eso RIOT ya estaban dejándonos discos como «Rock City», «Narita» o «Fire Down Under», que parecían un anticipo de todo aquello y discos que influirían en el heavy metal internacional de forma general, aunque no sería hasta la edición en 1988 con «Thundesrteel» cuando fraguarían la que para la mayoría es su obra cumbre.

En cualquier caso, han sido una banda muy regular en la calidad de sus lanzamientos y que pese a los cambios de formación y vocalistas, siempre han sabido dar con un  remplazo destacado. Así por ejemplo, en esta jornada el foco de atención se centraría muchísimo en su actual cantante Todd Michael Hall, del que no dudamos en ningún momento sobra su talla y categoría tras los parabienes que sobre él nos habían llegado. Solo quedaba disfrutar de su voz en los nuevos y viejos temas de la banda.

Antes que ellos el festival se completaría con tres bandas, comenzando a amenizar la tarde KØNTRABÄND, banda local de versiones que despachó de la manera en que mejor supieron temas de GOTTHRAD, KINGDOM COME, BON JOVI, EUROPE, TOTO, WHITESNAKE o la versión que en su día hicieron JUDAS PRIEST del «Diamonds & Rust», original de Joan Baez, en la cual se basaron ellos para cerrar su descarga de clásicos, con desigual resultado en la plasmación de algunos temas tan exigentes como «Still Of The Night» de la Serpiente Blanca, que es mucha tela sobre todo a nivel vocal. Para ir calentando este frío domingo.

Posteriormente desde Málaga llegarían SNAGORA, que nos presentaron su reciente y primera obra «Larga Espera». Pese a su corto bagaje discográfico es una banda formada en 2004, pero tan solo este reciente disco y una demo de 2006 es donde han registrado sus temas. Temas reivindicativos y con mensaje, que quisieron dejar claro en cada una de sus canciones.

A la banda no le falta actitud para defenderlos y un excelente  nivel de calidad en las lides del heavy metal más tradicional. Con un sonido excelente descargaron temas de su nuevo disco y su demo, destacando el engranaje de una banda que parece muy rodada en directo, con la voz de Fran sobresaliendo y un excelente juego por parte de sus dos hachas, como mandan los cánones tradicionales.

De ello dieron buena cuenta temas como «Al Amanecer», «De Sangre Y De Miedo» y «Venciendo», este en el plano más reivindicativo. Dio entrada Fran con «El Pozo María Luisa» a capela a «En la Mina» para la cual se han basado en la canción popular asturiana, realizando uno de sus temas más destacados. Pero el final sería para el buen rollo de «Dame Más», faceta que tampoco se le da mal a una banda de heavy  metal muy pura, con todas las condiciones para agradar al público más tradicional.

No tendrían tanta suerte con el sonido ELBERETH, que no llegarían a poder ofrecer todo el empuje en guitarras rítmicas en parte de su actuación. Pese a ese hecho, quedó constatado una vez más que estamos ante una de las bandas más consistentes de metal ahora mismo, al menos si nos quedamos en el ámbito de Euskal Herria. Son cuatro discos editados por su parte hasta la fecha, cuatro excelentes discos de los cuales pueden extraer temas para sus directos sin temor a equivocarse. El último de ellos un «Karma» en el que demuestran que cada vez se tornan un poco más extremos.

Pero su base sigue siendo el buen heavy metal, con tres guitarras que en condiciones normales son como una avalancha de sonido, destacando la reciente entrada de Xabier Castaño, que destaca con buenos solos sobre una base rítmica que provoca terremotos. Adrenalina pura la que se disparó con «Lepoa Moztu Arte» y «Nikomedes» de su nueva obra. Pero aparte de esa trepidante sensación, de la fuerza que transmite la voz de Iker Manso, también hay que destacar el nivel compositivo y técnico del grupo.

Lástima que no disfrutaríamos plenamente de la banda hasta la segunda parte de su descarga, cuando se solucionarían los problemas de sonido que no dejarían a la banda estar del todo cómoda en escena. Por fortuna ya pudimos disfrutar de algunos de sus clásicos ya, como «Gorroto» o «Itzalak Leihoetan» con la banda sonando a pleno rendimiento, habiendo dejado por el camino algunos temas que apuntan a ser fijos en sus directos como ese «P.S.» que es puro odio. Tal vez un tanto agresivos para la propuesta melódica y clásica de la jornada, pero no desaprovecharon la posibilidad de descargar con todas sus ganas ante una sala repleta y demostrar su categoría como formación de trayectoria y todavía de mucho futuro.

Solo quedaba RIOT V, que respondería a las expectativas de la parroquia, aunque como ocurre en otras ocasiones, tal vez a un grupo con su trayectoria se le podría haber pedido un concierto un poco más largo. 17 fueron los temas elegidos, entre ellos muchos clásicos, para satisfacer al personal congregado en una sala Tunk que respiraba el ambiente de las grandes ocasiones.

Comenzarían con uno de los temas de su último trabajo «Unleash The Fire», con la voz un poco baja. Sería el propio Todd Michael Hall el que pediría que se le subiera la voz tanto por dentro como por fuera del escenario, para que posteriormente pudiéramos comprobar que su espectacular registro es muy parecido al del emblemático Toni Moore.

Una vez más la banda sabe poner el ojo en grandes vocalistas. El elenco de cantantes que ha pasado por la banda desde el principio es para quitar el hipo. Que Todd no quiere quedarse a la zaga en ese aspecto lo fue dejando claro en canciones como «Fight Or Fall» que no tardaría en llegar, llevándonos a ese magnífico «Thundersteel» cuyos temas serían la columna vertebral del concierto, como es habitual.

Sin embargo, la banda también desgranaría piezas de otras obras igual no tan recordadas, pero con el excelente nivel de «The Privilege Of Power», con los consecutivos «On Your Knees» y «Metal Soldiers», tras los cuales el himno «Flight Of The Warrior» se encargaría de convertir la sala en un flamear de puños alzados.

La remesa de clásicos continuaría con «Don´t Hold Back», pero «Wings Are For Angels» fue ejemplo de que en la época más reciente la banda ha seguido manteniendo siempre un gran nivel, aunque su carrera en Europa jamás haya alcanzado el relumbrón de otras bandas que con menos provocan mayor euforia entre unas masas que a RIOT le quedan bastante lejos. Aunque ellos también merecerían la consideración de una banda tan grande como la que más.

También tienen sus temas fetiche. Y en ese sentido uno de ellos es «Johnny´s Back», donde pudimos apreciar cómo el registro del actual vocalista de la banda es un clon de lo que en su día plasmó Toni Moore. Por otro lado la banda sigue atesorando un sonido fiel totalmente a los temas plasmados en estudio, con Mike Flyntz en la guitarra y Don Van Stavern en el bajo como figuras más longevas del grupo. Este último no dejaría de alzar su botella de tequila, que acabaría compartiendo con las primeras filas. Así, a palo seco y sin dolor.

Por cierto que la labor de Nick Lee en la otra guitarra es más que destacable. Perfectamente acoplado a las exigencias de un grupo como RIOT, con una bestia en la batería como es el legendario Fran Gilchriest, muchos años a las baquetas con Virgin Steele.

«Angel Eyes» sería un preámbulo maravilloso de una época intermedia de los 90 donde la banda seguiría rayando a gran altura, antes de enlazar clásicos como el hard rockero «Outlow», «Heavy Metal Machine» y un «Bloodstreet»  que podemos considerar como el gran momento de la noche, con todo el personal saltando.

«Take Me Back» fue un último rescate de su última obra, que es del 2014, para posteriormente brindarnos ese rockero «Road Racin´», increíble que date del año 1979 con su frescura, y «Swords & Tequila», con el bajista aprovechando para repartir tequila a todo aquel que se acercara hasta las primeras filas.

La banda se despedía, sin tardar demasiado en regresar con Todd Michael Hall luciendo unos pectorales que harían temblar al mismísimo Eric Adams. También emuló al cantante de Manowar en agudos en «Warrior». Porque sí, en el año 1977 estos ya tenían un tema llamado así en el disco debut «Rock City». Menudo momento aprovechado por el cantante para demostrar hasta dónde puede llegar con sus agudos. Así que llegaría con la garganta bien caliente para rematar con el esperado «Thundersteel» donde tampoco se privó de nada a nivel vocal, con una banda capaz de tocar a ese ritmo endiablado en una ejecución fiel absolutamente a lo que cualquier seguidor de la banda pueda tener en mente.

Evidentemente el tiempo pasa y gente tan emblemática como Mark Reale no volverá, pero esta banda por la que han pasado tantos músicos no pierde la esencia cuando los miembros son reemplazados por músicos adecuados al puesto que ocupan. Se pueden echar de menos muchas canciones que han jalonado su leyenda, como el instrumental «Narita» que otrora sirviera para arrancar sus descargas y que personalmente no borré de mi cabeza. Supongo que no se puede pedir todo, pero el nombre de RIOT, con el añadido que se le quiera poner detrás, puede tener aún mucha cuerda.

Texto: Antonio Refoyo (www.lamiradanegra.es)

Fotos: Miguel Ángel Rodríguez

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