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Crónica y fotos del ONSLAUGHT, HOLYCIDE, EXARSIS y CHRONOSPHERE en Vitoria

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ROCK THE NIGHT FESTIVAL

ESCENA ROCK FESTIVAL

PACO VENTURA - Madre Tierra

 

ONSLAUGHT

+ HOLYCIDE + EXARSIS + CHRONOSPHERE

Viernes 13 de Octubre de 2017 – Sala Urban Rock Concept – Vitoria-Gasteiz

En una época en la que lo habitual era que el thrash metal nos llegara de la Bay Area de San Francisco o de la cuna alemana, que no tardaría en despuntar, una banda de Bristol, Inglaterra, quiso hacerse un hueco en el estilo a nivel internacional. Pese a que ONSLAUGHT arrancarían con unas influencias más propias del punk no tardarían en llevar su música a la onda thrash con la que se hicieron conocidos, aunque siempre un tanto fuera de una escena concreta por su procedencia y por su lejanía estilística con la NWOBHM.

Así que tendríamos en la sala Urban Rock Concept de Gasteiz a todos unos clásicos de este estilo que se harían acompañar de tres bandas más, como los HOLYCIDE de Dave Rotten, que siempre será reconocido como el líder de los enormes AVULSED, pero que no cesa de ofrecer en algunos otros proyectos cosas interesantes; y el pack de bandas griegas que llegaría de la mano de EXARSIS y CRONOSPHERE.

Primos hermanos estos dos grupos que abrirían la noche con un estilo muy similar entre ambos, una actitud y puesta en escena también bastante afín y con muy buen rollo entre ellos.

De hecho, aunque alguno luciera la camiseta de EXARSIS en el escenario los que estaban tocando cando llegamos un pelín tarde a la sala eran CHRONOSPHERE, que con nervio y entrega desgranaron una buena colección representativa de lo hecho en sus tres discos editados hasta la fecha, rematando con un “Ace Of Spades” de Motörhead donde su bajista terminaría entre el público. Banda que disfruta de lo que hace ahí arriba y que busca que no cesen unos pogos que esta noche serían habituales con las cuatro bandas.

Porque también EXARSIS son un grupo de thrash de vieja escuela muy orientado a los directos. Destaca su voz aguda y su derivación speedica que todavía dio más intensidad a su descarga. Y aparte de eso estamos ante unos tipos que no paran de moverse por el escenario, sin dejar que exclusivamente sea su vocalista el que se encargue de acaparar las miradas. Allí hay movimiento que incita a que precisamente abajo del escenario se reproduzca ese constante poguear del personal, algo que volvió a ocurrir de manera incluso más notable que con los anteriores.

Así que curiosamente nos encontramos con dos bandas no demasiado originales resultando efectivas en directo y a los HOLYCIDE teniendo que sudar algo más para llevarse consigo al público. Y estos sí que son un grupo que puede aportar algo diferente al thrash metal de nuevo cuño pero con viejas influencias. De hecho, la idea de grupo viene desde hace bastantes años, cuando el thrash se revitalizaba con una nueva camada de bandas a nivel estatal, aunque no tomaría fuerza hasta estos últimos años, editando por fin su primer largo “Annihilate… Then Ask!”.

Dave Rotten bromeaba con el personal, algo más comedido que con los anteriores grupos, pero conseguiría llevarse, como en él suele ser habitual, el calor del público, tanto con sus comentarios como con su manera de actuar. Aparte de que le secundan excelentes músicos que cuentan también con experiencia sobrada.

La primera parte contó con algo más de timidez en la toma de contacto con el personal, con temas como “Afterworld Remnants” o “Eager To Take Control”, aunque poco a poco aquello iría tornándose mucho más cuesta abajo para ellos, con el gran homenaje que le han dedicado a Lemmy Kilmister con “Motörhead”. Está bien que aclarara Rotten que no era una versión, y “Deserve To Be Erased”.

Lo que sí fue una versión fue el “Beneath The Remains”, enganchando cada vez más al personal de cara a la recta final del concierto. Tras “Apocalypse Riders” llegaría el momento del wall of death, que el vocalista dirigió cuando mediado el tema se bajó del escenario para crear él mismo el pasillo que dividiría en dos a la sala antes de la consiguiente colisión entre bandos. Esto ocurrió en “Bonebreaker”, a la postre de lo mejor de la descarga.

Pero todavía quedaban unos explosivos “Annihilate… Then Ask!”, donde esta vez el frontman consiguió que la gente se arremolinara frente al escenario para saltar sobre ella y llevarle en volandas por la sala. Y con cierta premura de tiempo finalizaron con “Human´s Last Dawn”.

Aparte de una banda con un toque de originalidad dentro de la vieja escuela que defienden y con muy buenos músicos, son un grupo con un directo tremendo encabezado por una de las figuras más importantes del metal extremo en este país, que sigue con ganas de conquistar nuevos terrenos y nuevo público a estas alturas.

Quedaba comprobar si aun había huesos que romper entre los presentes con ONSLAUGHT, que se mostraron colosales a estas alturas de su carrera. Capitaneados por el carisma de su vocalista clásico Sy Keeler, y armados con una consistencia demoledora, salieron dando de entrada una gran sensación de seguridad en su triunfo de esta noche. Sorprende que el único miembro original de la formación Nige Rockett ocupe una posición tan modesta en el escenario, en un discreto segundo plano al lado de compañeros como el bajista Jeff Williams, que no cesa de aparecer en primera línea de fuego, o incluso su compañero a las seis cuerdas Lain GT Davies. Hasta el batería  Mike Hourihan es un músico al que le cuesta estar sentado.

El quinteto fue una maquina ejecutora de thrash metal elaborado, cambiante y contundente, tan solo interrumpido por un percance con la guitarra de Rockket que se tuvo que ausentar momentáneamente durante la interpretación de “Killing Peace”, tras unos instantes donde ya parecía no estar del todo cómodo.

Con ese pequeño paréntesis la banda brindó una descarga descomunal, comenzando de con el homenaje a su clásico “The Force” del año 1986 al cual perteneció todo el arranque con “Let There Be Death”, “Metal Forces”, “Fight With The Beast” y “Demoniac”. La sensación era de arranque que la experiencia iba a resultar muy satisfactoria. Algo más que una intuición que se haría realidad.

La banda nos daba un pequeño respiro con el redoble de campanas que dando entrada a “Flame Of The Antichrist”, encarando “Contract In Blood” y “Thrash Till Death”, cerrando así el homenaje a los 30 años cumplidos de, probablemente, su obra clásica por excelencia.

La segunda parte de la actuación iría destinada a recordar que la banda tiene otros recomendables trabajos, con el mencionado “Killing Peace” o “Sound Of Violence”, arreciando en este tramo de la descarga, sin desfallecer en cuanto al nivel de ejecución y de intensidad, con una sala sonando muy bien, con público y banda en la comunión necesaria para hacer de este paso de ONSLAUGHT algo memorable.

Tras “Burn” y “Destroyer Of Words” rescatarían de su último “VI” un “66´Fucking6” que parecería todo un clásico por cómo lo cantaba la gente. Se presta para ello este cañonazo. Los zarpazos de su debut “Onslaught (Power From Hell)” y “Thermonuclear Devastation” se encargarían de terminar de echar abajo la sala en el sprint final de este concierto y de una gira que hoy vivía su última fecha.

Y hasta el último momento los ingleses demostraron que tienen arsenal como para no desmerecer a sus contemporáneos, americanos o alemanes. Les pesa en la historia haber surgido tan en solitario en una Inglaterra que aportaba en los 80 otro tipo de bandas, pero la escena internacional más clásica en este estilo debe reconocerles. Y siguen teniendo poder con su actual formación como para hacerse acreedores a ello si quedaba alguna duda.

Texto y fotos: Antonio Refoyo (www.lamiradanegra.es)

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