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Critica del CD de TURBOWOLF – Two Hands

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TURBOWOLF – Two Hands

 Discográfica: Spinefarm Records

 TURBOWOLF - Two Hands La formación británica TURBOWOLF es relativamente desconocida en nuestras latitudes hasta ahora, pero cuentan con uno de los sonidos más refrescantes que me he podido llevar a los oídos este año, y no son nuevos, precisamente. Vienen desde Bristol, y habiéndose formado en 2008 ya son unos habituales de todos los circuitos británicos habidos y por haber, tanto de salas como de festivales grandes. Sonisphere UK, SXSW, Download o Great Escape son algunos ejemplos de cómo de lejos están llegando en su Reino Unido con una propuesta inédita, honestamente vanguardista, y se me antoja que bastante enfocada al público inglés adolescente, pero que puede llegar bastante más lejos que eso. Tras un primer disco que por aquí resultó inédito, este singular cuarteto acaba de firmar un acuerdo con la discográfica finesa Spinefarm Records, y por fin va a conseguir que se les escuche mucho más lejos. Afortunadamente para la banda, “Two Hands”, su segundo, es un disco muchísimo más creativo, definitorio y definitivo para ellos, un trabajo que tiene que suponer un despegue en todos los sentidos y que, o mucho me equivoco, o efectivamente va a serlo. Pasen y vean, sin miedo, el puto circo de los TURBOWOLF.

Reconozco que me costó no menos de 5 escuchas colocar mis ideas y encuadrar mínimamente este disco tan aleatorio a simple vista. Aleatorio. ¿Música aleatoria? ¿Rock aleatorio? Pues casi…

“Two Hands”, como sus creadores, es un trabajo de rock and roll casi futurista, adelantado a su tiempo incluso, harto creativo y muy influenciado por muchas cosas sin que se llegue a concretar específicamente en ninguna. Y ahí reside la magia de TURBOWOLF, en la cohesión de unos temas tremendamente dispares, marcianos, evocadores y pegajosos como la madre que los parió. No hay excesiva complejidad técnica, pero mucho cuidado porque a nivel compositivo este trabajo es poco menos que laberíntico, rebuscado, multifacético y maravilloso, y todo es gracias a la magia de Chris Georgiadis al sintetizador y voces, Lianna Lee Davies al bajo, Andy Ghosh a la guitarra y efectos (muchos) y a Blake Davies a la batería, quien quizás destaca menos ante los trabajos inconmensurables de sus compañeros. Después de todo, seguro que muchos todavía no os hacéis a la idea de qué nos espera con esta nueva sensación. Vamos a ver si nos acercamos un poco más…

En esencia TURBOWOLF es una banda con profundas raíces bajo el rock and roll; ‘hard rock’ si queréis, pero eso es decir muy poco. La voz de Chris nos evoca juventud, mucha jovialidad, pero también versatilidad y frescura. Vale, no es un Chris Cornell o un Scott Weiland (otrora) de la vida, pero el tío tiene personalidad, eso no se puede negar. El uso de efectos en la voz es harto recurrente, pero él es así, es parte del ‘show’, lo tomas o lo dejas. En cuanto a la guitarra, resulta imposible delimitar por un lado o por otro el trabajo en este sentido porque en cada tema tiene un tratamiento diferente. La afinación es grave casi siempre, eso sí, y a menudo entre efecto raro por aquí y arreglo psicodélico por allá puede llegar a recordar un poco a QUEENS OF THE STONE AGE en su última época, pero es sólo un ‘deja-vu’. Otras veces de repente recuerdan a MUSE, o a bandas de ‘sleazy’ a lo HARDCORE SUPERSTAR, o a bandas inclasificables como TRAIL OF DEAD… En algún sitio entre medias de todo esto nos mandarán TURBOWOLF de una patada en el culo.

Clave en su sonido es el uso compulsivo del sintetizador y de arreglos electrónicos, que Georgiadis domina a la perfección haciendo del todo una masa ácida, ‘poppie’ a veces, de rock bombástico y cachondón que pasa de 0 a 100 y de 100 a 0 en cuestión de segundos, pasando por todos los estados y tempos en un disco que, de verdad, se hace súper corto, ya no por los 40 minutos que dura (no llega), sino porque de verdad gracias al repertorio de temas tan diferentes y originales se hace muy ameno. Por cierto, sí, es un disco que tira mucho de estribillo, pero para nada recurriendo a lo fácil. Lo descubriréis pronto.

El comienzo con “Invisible Hand” es absolutamente épico, pero lo que viene después con “Rabbits Foot” (un poco funky) o “Solid Gold” creo que no se parece a nada que yo haya escuchado antes. Después de esto quedaremos absolutamente pegados a la grabación, a merced de los devenires erráticos y brillantes de temas pegadizos como “American Mirrors” o “Good Hand”, pero también de temas más introspectivos y preciosistas como “Rich Gift” o “Pale Horse”, que cierran al trabajo de un modo contundente, completando el círculo.

Me ha gustado mucho este trabajo, no lo quiero esconder, y al comienzo nunca lo hubiera dicho. Resulta impactante, porque su música lo es, pero con la debida atención creo que estamos descubriendo a un grupo con muchísimo que decir en un corto plazo. Quizás de aquí a poco las nuevas bandas de rock apunten hacia esta dirección, ¿por qué no? Desde luego no me extrañaría. Ya no.

Jorge del Amo Mazarío (Jorge_del_amo@rafabasa.com) – Twitter: @Jorge_del_amo

Lista de Temas:

  1. Invisible Hand
  2. Rabbits Foot
  3. Solid Gold
  4. American Mirrors
  5. Toy Memaha
  6. Nine Lives
  7. Good Hand
  8. Mk Ultra
  9. Twelve Houses
  10. Rich Gift
  11. Pale Horse