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Crónica y fotos de AIRBOURNE + BLACK SPIDERS + CORRODED en Madrid

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+ BLACK SPIDERS + CORRODED

Lunes 18 de Noviembre de 2013 – Sala La Riviera – Madrid

Lunes por la tarde/noche pero las calles aledañas a la madrileña La Riviera ya escupían rock n´roll y sudor cervecero anticipando lo que íbamos a ver en la sala poco después. Y es que es obvio que, pese a que el tercer disco de AIRBOURNE, "Black dog barking", no haya llegado al nivel de excelencia de los dos anteriores (sobre todo el primero), el grupo ha calado de manera increíble entre los seguidores del estilo consiguiendo aunar además perfectamente tanto a la parroquia más netamente roquera, a los heavies cómo incluso a público más variado pero amante total de las guitarras eléctricas de escuela australiana (vale, amor indisimulado por AC/DC e incluso por ROSE TATTOO). Y había ambiente, mucho ambiente de concierto grande desde el principio, con grandes colas a la entrada, muy lentas además, y con mucha gente esperando entrar a la que a la postre sería una de las mejores noches de puro y duro rock n´roll en directo que hemos visto este año en la capital.

Y vale que empezaba temprano (sigo protestando por los conciertos con más de un telonero, y más siendo lunes, aunque esta vez no empezó tan pronto como otras veces), y que al final AIRBOURNE no tocaron más de 75 minutos (por mucho que condensen en ese tiempo toda la energía y poderío que muchas bandas matarían por tener  en un simple segundo de sus carreras), pero al final salías del concierto con las pilas bien cargadas y sobre todo con la sensación de que habías visto algo alucinante. Es que los australianos a día de hoy son una de las mejores y más aguerridas (y divertidas) bandas que se pueden ver en directo en la actualidad, esto es indiscutible. Y eso que para mí no era ni mucho menos la primera vez con ellos, de hecho era la cuarta, pero la impresión es la misma: ¡joder, joder, joder cómo molan estos tíos en directo! E incluso los reincidentes ya sabemos que Joel O´Keefe se va a pasear por la sala, Explorer en ristre, y va a acabar tocando desde algún sitio insospechado, que se va a "romper" latas de cerveza en la cabeza, o que el grupo va a sonar como un cañón y que vamos a tener reencarnados sobre el escenario a los mejores hijos de AC/DC, MÖTORHEAD, ROSE TATTO y demás, pero además acelerando la propuesta hasta límites insospechados cuando se ponen. Pero da igual, el resultado es igual de perfecto y efectivo: "¡joder, joder, joder, qué buenos son estos tíos en directo!".

Disculpas a los suecos CORRODED a los que no llegué a ver (insisto: lunes, tres bandas, comienza pronto, largas colas a la entrada, obligaciones familiares y laborales… mala combinación). A los que sí pude ver fue a los británicos BLACK SPIDERS y me dejaron con la boca abierta desde el principio, siendo además la sensación de que eran la banda perfecta para tocar con un cañón sonoro como AIRBOURNE. Británicos, y ya con dos discos en el mercado si no me equivoco (además de un par de EP´s), fueron la revelación de la noche para muhos, entre los que me incluyo. Sonando como un cañón y con un estilo a medio camino entre un stoner metal y un boogie rock (cómo ellos mismos se calificaron), aunque al final me quedó con la frase/definición del cantante en la presentación: "rock pateaculos", nos dejaron a todos anodadados con la demostración de poderío, actitud, energía y fuerza que desplegaron desde el escenario. Y además sin escatimar en bromas, buen humor ni por supuesto en sudor, electricidad y carisma. ¡Grupazo a descubrir!, vaya.

Por momentos me recordaron a ese rollo de grupos como VALIENT THORR, MUSTASCH y demás, e incluso en un rollo también a bandas del norte de Europa como HELLACOPTERS y BACKYARD BABIES, e incluso THE DARKNESS, y todo ello sin perder el deje clásico de nombres inmortales como AC/DC o BLACK SABBATH a los que también veneran, pero todo ello sin sonar a nadie más que a ellos, con una fórmula además de tres guitarras, con un batería loquísimo (que era una ametralladora) y una mezcla de temas a piñón que triunfó al 100% en La Riviera. Es cierto que el público más roquero sí los conocía ya, pero otros sólo les teníamos en mente por referencias o "de oídas", como se suele decir, pero seguro que a partir de ahora les prestamos más atención, ¡qué buenos! Y actitud, señores, fantástica actitud, que es lo que tanto echo de menos últimamente sobre el escenario (y esta noche tuvimos dos tazas bien repletas).

Del repertorio de una media hora/40 minutos me quedo con temas como la gamberra "KISS tried to kill me" para empezar, una más AC/DC "Balls", la guitarrera "Just like a woman" (tras la broma de rigor del cantante jugando a saludar a las "señoritas" de la sala y a los "señores"), el punto SABBATH pesado de "Trouble" o la locura sonora de "Teenage knife gang". Velocidad, pelotas, sonidazo y mucha actitud en todos los miembros para una banda que me parece que a partir de ahora les voy a seguir muchísimo la pista. Perfecto elección como digo para que AIRBOURNE les lleven de gira, y con quiénes además parece que hay una buena amistad además de la citada afinidad musical (y de locura sonora, en estudio y en directo).

Y tras una espera un tanto larga (unos 20 minutos entre grupo y grupo), mientras se notaba una gran expectación en el ambiente (y con la sala mostrando una muy buena entrada para tratarse de un lunes y después del "fiasco" de la última visita en el mismo recinto), podíamos escuchar por monitores la música de la película de "Terminator" a la vez que unas intensas luces rojas anunciaban que el torbellino estaba a punto de desatarse. Torres de Marshalls, gran telón de fondo, luces fijas y el público hirviendo sirvieron de perfecto trasfondo para que "Ready to rock" fuera el comienzo perfecto del show, que de hecho creo que está hecha 100% para esto. Por cierto, fantástico sonido durante toda la noche pero especialmente con los protagonistas aquello sonó como un tiro durante todo el concierto: sucio, poderoso, muy gordo y a la vez nítido, ¡perfecto! Y espectacular el comienzo en sí, con la banda a saco y el público enfervorecido como sólo se ve en los grandes conciertos.

Ya digo que les he visto varias veces y la fórmula es la misma: Joel atrae casi todas las miradas y es el protagonista visual del show (además que sale descamisado y con esos pantalones rotos por la rodilla ya marca de la casa), pero sus compañeros no le quedan a la zaga, que no paran de correr, mover la cabeza y transmitir electricidad en todo momento. Especialmente me gusta el bajista, Justin, que literalmente no para y además le da una fuerza impresionante a la base sonora del grupo con su inseparable Fender negro de toda la vida.

Está claro que el primer disco sigue siendo el "clasicazo" por excelencia, y como tal fue al álbum del que más canciones cayeron, empezando por ese himno que es "Too much, too young, too fast" que toda la sala coreó con ganas… La máquina está perfectamente engrasado y sus conciertos son ganadores desde el principio, y es que AIRBORNE son pura energía sobre el escenario, y si no que se lo digan a "Girls in black", otro de los clásicos primigenios y que es electricidad auténtica y diversión asegurada en directo. Además, fue la excusa perfecta para que Joel se paseara por primera vez tocando sobre los hombros de un pipa por la sala y acabara tocando sobre la barra del fondo, ¡cómo no podía ser de otro modo! Seguíamos disfrutando y dislocándonos el cuello con "Back in the game" y "Diamond in the rough", otra mirada al primer disco. Del nuevo trabajo no podía faltar el tema título, "Black dog barking", dedicada por Joel con su cerradísimo acento australiano para "la gente como vosotros que creéis y amáis el rock n´roll", cambiando además el telón de fondo inicial por la portada del último trabajo, impresionante en grande, por cierto.

Más diversión de la mano de "Cheap wine & cheaper women" y ese himno de su segundo disco que es "No way but the hard way", algo que la banda sabe muy bien. Y pasados sólo 50 minutos de concierto, que se diluyeron en un suspiro aunque también se disfrutaron de lo lindo, una cosa no quita la otra, se despedían del concierto "normal" con su superclásico "Stand up for rock n’roll", ¡a toda pastilla! Pero no se demorarían mucho para los bises, comenzando esta última parte con el batería haciendo sonar una sirena en medio del escenario que anunciaba que era el momento del nuevo single, "Live it up", muy bien recibido, y de otro clásico, "Raise your flag", una de las mejores canciones de su "No guts no glory". Y para cerrar, sólo podía ser "Running wild" la que pusiera el lustroso punto final a un concierto soberbio. Eso sí, en una versión alargada jugando con riffs de canciones míticas, bromas varias, lanzamiento de muchas púas, el juego de las latas de cerveza (efectivo y efectista a un tiempo, aunque tenga truco, jeje) y el último paseo de Joel entre la gente.

Conciertazo de AIRBOURNE, que están en una forma y en un momento excelente (y eso que la fórmula en el tercer disco no ha sido tan resultona), aunque por mucho que sus conciertos sean tan exigentes, eléctricos y energéticos, lo que es tan cierto como obvio, siguen siendo bastante rácanos en cuanto al tiempo de actuación. Que si hoy tocan 70 minutos, ¿cuánto tocarán dentro de 10 o 15 años si siguen en activo?… "Tirón de orejas" aparte, que no me lo podía callar, brutal espectáculo en directo y una de esas noches de rock que se recuerdan en los años venideros… casualmente como otros conciertos anteriores de los australianos en nuestro país, por algo será. Y no me olvidó de BLACK SPIDERS, ¡ojito con ellos!

En definitiva, subidón de adrenalina y la mejor medicina para todos los males. De hecho, ir a ver a AIRBOURNE en directo lo recomiendan los mejores doctores, o al menos los que saben que las sonrisas producidas por el mejor hard rock alegran corazones y recargan pilas mejor que ninguna otra cosa en el mundo.

Texto: David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

Fotos: Marta Errea (martaerreaphotography)

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4 COMENTARIOS

  1. Buen concierto, los teloneros me encantaron (ambos). Quizá se echaron en falta más temas por parte de Airbourne, tanto del último disco como clásicos: “Chewin the fat”, “Blonde, Bad & Beautiful”, “Bottom of the Well”, “Blackjack”, “Woman like that”… En fin, un setlist demasiado corto, pero mereció la pena volver a verles. Son y serán una gran banda, tenemos Airbourne para muchos años y, por tanto, buen Rock N Roll.

  2. aparte del perezón de que fuera un lunes, que el martes hubiera que madrugar y demás…
    la verdad que estuvo muy bien
    corto (demasiado) pero intenso.
    apenas 12 temas creo, dejándose varios importantes en el tintero.
    pero su directo tiene una fuerza brutal.
    Joel es de lo mejores frontman que he visto, cercano, potente y loco.. muy loco.
    increible ver como cerró el concierto, reventando 3 latas de mahou con la cabeza jajaja
    No soy un gran seguidor del Hard Rock, pero Airbourne me gustan bastante y después de ayer más.

    me molaría mucho verlos en algún festival este verano con unos minis en la mano y no teniendo el freno de mano echado por ser un Lunes…