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KAMELOT – KOTIPELTO – EPICA – Madrid

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Viernes 18 de Marzo de 2005- Sala Macumba – MADRID

Interesante cartel el que a priori se nos presentaba para esta noche, variado y con calidad, siendo además el primer concierto de la gira europea que estas tres bandas están realizando. Personalmente me resultaba muy atractivo y tenía muchas ganas de ver cómo se desarrollaba la actuación, empezando por unos EPICA para quienes constituye todo un sueño el hecho de girar con KAMELOT, una de sus mayores influencias y referencias musicales, con el interés adicional de las respectivas colaboraciones que ambas bandas han hecho en sus últimos discos de estudio.

Con cierto adelanto (de hecho aún faltaba mucha gente por entrar en la sala), las primeras notas de la intro “Adyta” que comenzaban a salir por los altavoces anunciaban la salida de EPICA al escenario, unos EPICA que cuentan con una gran aceptación en nuestro país, como se pudo comprobar a lo largo del concierto. Es la tercera vez que tocan aquí, y no se puede obviar la experiencia que han ganado sobre los escenarios desde que tocasen en el Atarfe Vega Rock hace ya más de un año. Pese a que su música, recargada de coros, orquestaciones y diversos arreglos, no parece muy propia para el directo, EPICA saben adaptarla adecuadamente y darle el toque de potencia y agresividad necesarios para convencer al público.

El protagonismo recayó, como era previsible, casi completamente en un Mark Jansen que sabe cómo meterse a la audiencia en el bolsillo, y por supuesto en la preciosa Simone Simons, cuya progresión tanto vocal como escénica parece no tener límites. Aún tiene mucho que aprender, pero sin duda va por buen camino, y se mostró como una frontwoman competente y convincente en todo momento.

El resto de la banda permaneció más en un segundo plano, eficientes en su labor y derrochando calidad y entusiasmo en la interpretación. Es de agradecer que no abusen de samples en exceso y den a sus temas ese enfoque más directo y agresivo.

Con un sonido aceptable, aunque mejorable (desde la parte trasera de la sala parece ser que se oía bastante mejor) fueron cayendo los temas, empezando lógicamente por “Sensorium”, al que siguió “The Last Crusade” de su nuevo álbum “Consign to Oblivion”, que estará en las tiendas el 21 de abril. Un tema potente y bastante directo que ya habían interpretado en su anterior gira europea, en noviembre del pasado año. A continuación tocaron “Illusive Consensus” y “Quietus” (otro tema nuevo que también han tocado ya en anteriores ocasiones), canciones que sonaron con brillantez y mucha fuerza.

Cuando Mark Jansen anunció “Cry for the Moon” el público enloqueció notablemente, y es que ésta es probablemente la canción más emblemática de EPICA, coreadísima, especialmente en el estribillo, en el que Simone nos acercaba el micro para que cantásemos. Poderosísimas las voces guturales de Mark, por otra parte. La monumental “Façade of Reality” sería la última que tocasen esta noche.

Una lástima que apenas fuesen 35 minutos de concierto para los holandeses. De todas formas, muy buen concierto de unos EPICA que siguen creciendo como banda en todos los sentidos. Dejaron un excelente sabor de boca.

Saul Miguel Garrido

KOTIPELTO

Tras una excelente actuación de EPICA, a pesar que elsonido fue muy pobre en cuanto a intensidad, la sala se fue llenando poco a poco mientras el cantante de STRATOVARIUS irrumpió sobre el escenario, con un sonido muy superior en volumen (nunca entenderé los “puteos” a los teloneros).

A priori me resultó muy raro ver a KOTIPELTO sin STRATOVARIUS, me imagino que os pasaría lo mismo a muchos de vosotros, pero lo que es claro es que lo que la pasada noche de viernes vimos en Madrid fue la presentación de su banda en solitario, cosa que Timo hizo a la perfección. A pesar que desde el principio el cantante animó al público a dar palmas y a participar de la fiesta, su inicio con “Seeds of Sorrow” me dejó un poco frío.

La banda que presentó sonó muy bien, con gran nivel tanto colectivo como individual, algo que se evidenció a lo largo de la actuación, en la que el propio KOTIPELTO iba presentando entre tema y tema a sus chicos, que hacían un solo de su instrumento respectivo breve, pero intenso. Fue apoteósico el que realizó el bajista Lauri Porra, que además fue el elemento más activo y participativo en escena. Este bajista es de lo mejor que he visto en los últimos meses…muy bueno. Su batería Mikko le pegó con mucha fuerza e intensidad, y demostró poseer a si mismo un buen nivel. El resto de los miembros hicieron un buen papel, pero no resaltaron tanto como los citados.

KOTIPELTO cantó como en el lleva siendo habitual desde hace tiempo. Es listo, y sabe que en los tonos altos flojea bastante, pero para eso usa los trucos de acortar las terminaciones de las frases, aminorar los gritos, apartar el micro, y hacer que el público cante. Sin duda Timo es un más que experto vocalista a estas alturas de carrera. Lo que es indudable es que como frontman y animador le ganan pocos. Se abría de piernas en cada tema y hacía el claro gesto de…” ¡Vamos, todo el mundo a dar palmas!”, lo que animó en gran forma uan actuación que en conjunto resultó sobresaliente.

Fue presentando sus temas…”Lord Of Eternity”, “Coldness”, el más participativo y bien recibido, tras un corto pero poderoso mini solo de batería, “Waiting For The Dawn”, al que siguió el corto solo de guitarra… KOTIPELTO lo vivía en escena, lo estaba pasando bien, y poco a poco se hizo con el mando con el público que casi había llegado en su totalidad ya a la sala, y que rondó las mil personas.

Cuando llegó el solo de teclados y se oyeron las primeras notas del tema de STRATOVARIUS “Hunting High & Low” la totalidad de la audiencia reaccionó a nivel masivo, saltando, cantando y diciendo: “¡Ahorasí!”. Tras éste llegó otro buen tema, “Reasons”, uno de los pilares de su carrera como solista, y para cerrar su actuación, Timo nos regaló una versión de “Black Diamond” de STRATOVARIUS donde todo el público enloqueció.

Un buen concierto, en el que TIMO KOTIPELTO demostró que más allá de STRATOVARIUS hay vida y esperanza, aunque éste haya vuelto al redil…

Rafa Basa

KAMELOT

Cuando se apagaron las luces de la sala y, como es habitual antes de todos los conciertos de KAMELOT, un pasaje de una banda sonora comenzó a sonar, creo que la gran mayoría de los que estábamos allí esperábamos que empezasen con “March of Mephisto”, tema que abre su último y recientísimo disco “The Black Halo”. Sin embargo, decidieron elegir la canción que da título al mismo, desde cuyo inicio se pudo apreciar que el sonido, al menos desde las primeras filas, dejaba bastante que desear, sobre todo los riffs de Thomas Youngblood, que sonaban muy sucios y se hacían hasta difíciles de distinguir. Sin apenas respiro, continuaron con otro tema rápido, “Center of the Universe”, muy aclamado por la audiencia.

Tras una breve pausa, Roy Khan, que regresó vestido con un hábito de cura, nos anunció la primera sorpresa de la noche, un tema inesperado, pero que para mí fue una agradable sorpresa, “The Inquisitor”, recuperado de su álbum “The Fourth Legacy”, al igual que el tema que sonó a continuación, “The Shadow of Uther”.

La banda se estaba mostrando a gran nivel (excepto algún ligero error, probablemente fruto de la falta de rodaje por ser el primer concierto de la gira), con un excelente Roy Khan, no sólo en el aspecto vocal sino también mostrándose como un frontman con clase y carisma, un Youngblood que sin ser un guitarrista espectacular siempre resulta sólido y competente en directo (lo mismo puede decirse del bajista Glenn Barry), y el gran Casey Grillo, eficiente con las baquetas, a mi entender el mejor instrumentista del grupo. El músico invitado Oliver Palotai realizó igualmente una buena labor a los teclados.

Unos coros grabados precedieron la interpretación de “The Edge of Paradise”, temazo que sonó a la perfección, seguido del primer momento tranquilo del concierto: “Wander”, la gran balada del álbum “Epica”, preciosa, en la que se pudieron ver los mecheros sacados por el público…

Y llegó el turno de “The Haunting”, uno de los temas estrella de la noche, pues salió la propia Simone Simons de EPICA para, tal como en el disco, interpretar a dúo con Roy Khan. Lástima que por problemas técnicos su voz fue completamente inaudible. Otra cosa que no acabé de entender es que tocasen la versión “edit” de la canción, sin solos y recortando ciertas partes de la misma. Supongo que sería cuestión de problemas de tiempo.

Unas notas salidas de la guitarra de Youngblood anunciaron el comienzo de “Forever”, sin duda tema emblemático para KAMELOT en los directos, como quedó demostrado por la respuesta del público ante el mismo. “Soul Society”, de su último disco, continuó la actuación. Entonces, la banda abandonó el escenario, permaneciendo únicamente Thomas, sentado y con guitarra acústica, y un Khan que comenzó a pasearse por el lateral de toda la sala hasta llegar prácticamente al lado opuesto del escenario. “Don’t You Cry” fue probablemente el momento más emotivo de la noche. Cuando Roy regresó a escena, tal como habían hecho ya en sus dos anteriores visitas a España, comenzó a cantar la letra en nuestro idioma, con una excelente pronunciación y un sentimiento sobrecogedor (“No más lagrimas…”). Sensacional.

Posteriormente KAMELOT tocaron una especie de tema instrumental, con pasajes sacados de “Memento Mori” (lástima que no tuviesen tiempo de tocar ese temazo al completo). Un pequeño descanso para Khan, que regresó para interpretar la excelente “III Ways to Epica”, esta vez con otra invitada a cargo de las voces femeninas, Beatriz Albert de los madrileños Ebony Ark. Impresionante la potencia de voz de esta cantante.

Un breve solo de batería del gran Casey Grillo precedió al la que sería la última canción antes de que la banda abandonase el escenario, “When the Lights Are Down”. No pasaría mucho tiempo antes de que volviesen para tocar, por fin, la esperada “March of Mephisto” (con Youngblood haciendo las voces guturales de Shagrath) y, para cerrar la actuación, la impecable “Karma”.

Fue el final para un buen concierto, aproximadamente una hora y media que no pudieron alargar por exigencias de los horarios de la sala. Con esa duración extra y un mejor sonido hubiese sido una actuación espectacular, que se quedó simplemente en buena. De todos modos, KAMELOT demostraron sobradamente su crecimiento como banda atrayendo a mucho más público que en su anterior gira, dos años atrás.

Saul Miguel Garrido

Todas las Fotos: Rafa Basa

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