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+ THUNDERMOTHER
Domingo 9 de Agosto de 2026 – La Riviera – Madrid
Treinta años. Ese es el tiempo que ha tenido que pasar para que GODSMACK decidieran poner por primera vez sus pies en España. Tres décadas de trayectoria, nueve discos de estudio y una carrera que los convirtió en una de las bandas más importantes del metal alternativo estadounidense antes de que el público español tuviera siquiera la oportunidad de comprobar cómo se las gastan sobre un escenario.
Mientras en Estados Unidos acumulaban discos número uno, llenaban grandes recintos y se convertían en habituales de festivales como OZZFEST, en España GODSMACK seguían siendo una de esas asignaturas pendientes que parecía que nunca llegarían a aprobarse. Complicaciones con la discográfica e intentos fallidos habían impedido hasta entonces que pisaran uno de los países favoritos de Sully Erna.
Pero la espera llegó a su fin cuando GODSMACK fueron confirmados para el XX aniversario del LEYENDAS DEL ROCK. El anuncio de su primera visita a España disparó la expectación por una banda que llevaba tres décadas siendo una de las grandes ausencias de nuestro país.
Poco después llegarían las fechas en sala de Madrid y Barcelona, con La Riviera como escenario para su debut en la capital. Treinta años después de su formación, GODSMACK por fin iban a pisar España.
Con la cancelación de la gira europea de NOTHING MORE, THUNDERMOTHER se quedaron como únicas teloneras de la noche. Una banda con calidad y tablas suficientes para defender su posición sobre el escenario, pero cuya propuesta, basada en el hard rock más clásico y el rock n’ roll, encajaba difícilmente con el sonido mucho más oscuro y contundente de GODSMACK.
Las suecas, sin embargo, ofrecieron un concierto sólido y directo, comenzando con “Thunderous” para continuar con “Loud and Free”, “The Road Is Ours” y “Take The Power”. El repertorio también permitió comprobar el camino que ha tomado la banda en los últimos años, con varios cortes de su etapa más reciente como “Speaking Of The Devil”, perteneciente a ‘Dirty & Divine’ (2025), junto a habituales como “Dog From Hell”, “Whatever” o “Hellevator”.
Además, la noche tuvo un pequeño momento de celebración cuando la banda aprovechó para festejar el cumpleaños de su líder, Filippa Nässil, brindando con cerveza sobre el escenario antes de poner punto final a su actuación.
El cierre con “Driving in Style” dejó un show más que correcto, aunque la sensación de que su propuesta estaba bastante alejada de la de GODSMACK seguía bastante presente.
Aunque La Riviera no llegó a colgar el cartel de sold out, poco importaba cuando las primeras luces comenzaron a apagarse. La expectación acumulada durante treinta años se palpaba antes incluso de que la banda apareciera sobre el escenario. Los primeros compases de batería de “When Legends Rise” fueron suficientes para desatar la locura y dar por inaugurada, por fin, la primera visita de GODSMACK a la capital española.
La elección no era casual. “When Legends Rise” daba nombre al séptimo álbum de estudio de GODSMACK, publicado en 2018 y responsable de mostrar una faceta más melódica de la banda, sin abandonar por completo la contundencia que había marcado su trayectoria. Un disco que, además, consiguió llevarles de nuevo a lo más alto de las listas y que ha terminado convirtiéndose en una pieza indispensable dentro de su repertorio en directo a día de hoy.
Tras ella llegaron “You and I” y “Straight Out of Line”, antes de que “Awake” nos devolviera a los primeros años de una formación que ya había dejado atrás su etapa de promesa para convertirse en uno de los nombres imprescindibles del metal estadounidense del nuevo milenio.
Siguiendo el orden llegaron “You and I” y “Straight Out of Line”, antes de que “Awake” nos devolviera a los primeros años de una formación que ya había dejado atrás su etapa de promesa para convertirse en uno de los nombres imprescindibles del metal estadounidense.
“Surrender” y “The Oracle” mantuvieron el recorrido por distintas etapas de la banda, antes de que “Cryin’ Like a Bitch!!” endureciera nuevamente el ambiente. Fue entonces cuando Sully Erna aprovechó para dirigirse al público en español y felicitarnos por ganar el Mundial de fútbol, confesando además lo feliz que estaba de poder pisar España por fin. No era para menos, ya que siempre ha señalado nuestro país como uno de sus favoritos y, además, cuenta con sangre española entre sus raíces.
Pero fue con “Keep Away” cuando La Riviera se entregó definitivamente a los primeros años de GODSMACK. El tema, perteneciente a su debut homónimo de 1998, nos trasladó directamente a los comienzos de una banda que con aquel álbum consiguió situarse entre los grandes nombres del metal estadounidense y construir las bases de una carrera que llega hasta nuestros días.
Tras el viaje a sus comienzos, “1000hp” y “Speak” devolvieron el repertorio a etapas posteriores de la banda, manteniendo la contundencia que había marcado la noche. Pero el verdadero trallazo llegó con “Voodoo”. El tema, incluido originalmente en su debut homónimo, es probablemente una de las canciones más reconocibles de toda su trayectoria y, tantos años después de su publicación, sigue teniendo la capacidad de levantar al respetable. La respuesta fue inmediata y acompañó a Sully Erna durante uno de los cortes más esperados del set.
Con la “Whatever” se llegó a los bises y, con ellos, llegó también una pequeña decepción. “Under Your Scars” figuraba originalmente en el setlist y todo hacía pensar que sería uno de los momentos finales de la noche, pero en su lugar apareció un breve fragmento de “Black Sabbath” seguido de “Come Together”, la versión de The Beatles que GODSMACK tiene grabada. El tema terminó además con un outro de “Stairway to Heaven” de LED ZEPPELIN, excelentemente interpretado por el guitarrista Sam Koltun, pero ni siquiera este detalle consiguió compensar la ausencia de los temas más emotivos en la discografía del grupo. Una elección difícil de entender, especialmente tratándose de la primera visita de la banda a nuestro país.
“Bulletproof” y “I Stand Alone” fueron los encargados de poner el broche de oro a la noche, dos de los grandes himnos de la banda que fueron celebrados por todo lo alto. Sin embargo, el formato de sala también tuvo sus limitaciones. El reducido espacio de La Riviera impidió que GODSMACK desplegara toda la producción que acompaña habitualmente sus conciertos, dejando fuera incluso uno de sus momentos más reconocibles: la batalla de baterías entre Sully Erna y Mike Mangini. Una ausencia especialmente notable en una banda que ha convertido este duelo en una de las señas de identidad de sus directos y que sí fue interpretada en el festival alicantino días atrás.
Aun con estas limitaciones y con un show que se antojó algo corto, GODSMACK saldó con solvencia una deuda que llevaba activa tres décadas. La primera visita a España llegó tarde, muy tarde, pero después de una noche como esta quedó claro que la espera, finalmente, había merecido la pena.
Texto y fotos: Tamara Ruiz
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Gran concierto de godsmack, por poner algun pero como dice la crónica algo corto y que se comieron un tema (aparte del solo bateria)pero vamos muy buenos, si vuelven hay que ir.