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+ ULMUS
Sábado 16 de Abril de 2022 – Mon Live – Madrid
Hasta hace muy poco, producto de una pandemia que parecía no acabar nunca, los fanáticos de la música en directo, entre los que me incluyo, nos vimos obligados a alejarnos de las salas y los conciertos, algo que espero no se repita en lo que me queda de vida. Para los que amamos la música en directo, tener que prescindir de ella fue bastante duro, ya no digamos para las bandas, que de la noche a la mañana se vieron obligadas a cancelar sus giras, y para todos los que de una forma u otra estamos relacionados a este modo de vida.
La pregunta que surgía de todo esto era ¿qué tanto se podría seguir aguantando? y ¿cuál sería la respuesta del público metalero cuando se levantaran las restricciones y pudiésemos asistir nuevamente de forma masiva a las salas de conciertos? la respuesta corta es que los metaleros han respondido llenando las salas, y la noche del 16 de abril no sería una excepción. Si bien es cierto que desde hace ya un tiempo, al menos aquí en Madrid, se podía asistir a conciertos con ciertas restricciones que incluían aforos limitados, la verdad es que no podíamos hablar de un regreso a la normalidad hasta hace apenas muy poco, que empezaron a reactivarse las giras internacionales y los aforos completos.
Después de una sequía de directos parece que había ganas, y eso se notó cuando a las 20:30, según lo planeado, hacia acto de presencia Xavi Forné de Malämmar y que muchos conocéis de Error! Design con su proyecto de Acoustic Darkfolk/Neofolk ULMUS, lo acompañaban Eugeni Pulido a la guitarra y Elias al contrabajo. A esa hora ya se podía ver una sala Mon con muy buena asistencia, minutos mas tarde estaría cerca de colgar el cartel de Sold Out en la puerta, si es que no lo hizo.
Debo confesaros que asistí a ver a ULMUS a ciegas, no había escuchado ninguno de sus dos EPs previamente, así que no sabía con que me encontraría, y mi primera sorpresa fue cuando Xavi Forné, nos contó que ULMUS era un producto cuasi terapéutico que le ayudó a sobreponerse de sus crisis de agorafobia, motivo por el cual pidió a la audiencia que se mantuvieran en silencio mientras nos presentaba una propuesta musical íntima y sincera, cargada de mucha atmósfera. Sólo dos guitarras acústicas acompañadas de un contrabajo y mucha sutileza y emotividad. La música como un instrumento de curación. Un concepto que calza muy bien con la propuesta de AMENRA.
Las notas de Nerthus, fueron las encargadas de abrir la noche, seguida de Heimdall y Freyja, con Skadi llegaba uno de los momentos mas íntimos de la noche en el cual a Xavi solo lo acompañaría en el escenario su guitarra, y Eugeni y Elias no regresarían a acompañarlo nuevamente hasta el ultimo tema Lytir, en el cual Eugeni se encargaría de los pedales. Antes se dejarían escuchar Eir y Àvia.
Ulmos contó con aproximadamente 35 minutos en escena, que sirvieron de preámbulo perfecto para la aplanadora belga, que minutos mas tarde nos aplastaría con su muro sonoro. Bien por Xavi y su proyecto Ulmos y esperemos verle nuevamente por los escenarios de Madrid.
Desde hacía 4 años AMENRA no pisaba la ciudad de Madrid, la ultima vez fue en 2018 cuando vinieron junto a Godflesh para encabezar la OKKULT SESSION, mucho ha llovido desde entonces. Recuerdo que en aquella oportunidad quedé fascinado con el potente directo de la agrupación, es verdad que, con motivo de la cancelación en el 2021 de la gira por las causas que ya todos conocemos, nos ofrecieron un directo acústico al cual no pude asistir, y aunque estoy seguro que estuvo a la altura del grupo, también es verdad que en su formato “eléctrico” es donde mejor se aprecia la propuesta de AMENRA.
Al igual que aquella noche del 2018, “Boden” sería la encargada de iniciar la ceremonia, solo que en esta oportunidad los sonidos metalizados que sirven de introducción estarían a cargo de Bjorn J. Lebon, acompañado en escena por los ya conocidos Mathieu J. Vandekerckhove y Lennart Bossu a las guitarras y el atronador bajo del señor Tim De Gieter. Desde el backstage aparecía sin prisas Colin H Van Eeckhout con sus características vestimentas ceremoniales, acompañando a Bjorn con el mantra que sirve de inicio a “Boden”, para acto seguido y de espaldas al público descargar los primeros versos “a Fear that blossoms on skin forever alone”, la noche había empezado, estábamos en presencia de la muralla sonora AMENRA, y es que estos tíos suenan cada vez mejor… la espera había valido la pena.
El humo se hacia dueño del escenario creando un velo blanco que servía como conducto de luz para los pocos rayos que rompían la oscuridad tan característica de los directos de AMENRA, sobre el fondo se proyectaban imágenes diversas que contribuyen con la experiencia que es ver a AMENRA en directo, y es que no dejan nada al azar, toda su puesta en escena está pensada y contribuye a crear la atmósfera adecuada para que sus directos se conviertan en una experiencia inmersiva.
Llegaba el momento de “Razoreater” de su fantástico álbum “Mass IIII” y el bajo de Tim De Gieter nos golpeaba violentamente en la cara como si de un mazo se tratara. Las corrosivas notas de Mathieu y Lennart servían de perfecto acompañante, para luego, sin previo aviso, llevarnos a un trance donde la voz de Colin nos transportaba a esa atmósfera calmada que precede a la tormenta. “Het Gloren” era la pieza escogida para presentar su nuevo redondo, “De Doorn”, con esas guitarras introductoras, cargadas de oscuridad, que por momentos me recuerdan a los Mayhem del De Mysteriis Dom Sathanas, simplemente maravillosa, sirviendo de preámbulo a la asfixiante “Plus Près de Toi”, cuarta bala en la recamara de AMENRA, proveniente del fabuloso “MassVI”.
“Ter Ziele”, marcaba el meridiano de la noche, y AMENRA continuaba envolviéndonos en esa telaraña sonora de la que ya resultaba imposible escapar. Y llegaba uno de los clásicos de la noche, de su disco “Mass III” la fantástica “Am Kreuz”, un regalo para aquellos seguidores más antiguos. “De Evenmens” nos traía nuevamente al presente y sería la segunda y última pieza escogida para presentarnos su última placa discográfica “De Doorn”.
A solitary Reing, marcaba uno de los puntos álgidos de la noche y el principio del fin, dando paso a los once minutos de “Diaken”, con los cuales AMENRA cerraba con broche de oro un bolazo de esos que se graban en la retina y en la memoria de los privilegiados que pudimos asistir una noche más al templo de AMENRA.
Fotos y Texto: Alvaro Ochoa
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