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Critica del CD de DREAM THEATER – A View From The Top Of The World

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DREAM THEATER – A View From The Top Of The World

 Discográfica: InsideOutMusic/Sony Music

Puntuación Popular

(9 votos) 6.67/10
DREAM THEATER - A View From The Top Of The World

Hay ocasiones en la vida en las que no viene mal tomar cierta distancia para poder ver las cosas con una perspectiva más amplia. Quizás no sea necesario algo tan exagerado como hacerlo desde el lugar más alto del mundo tal y como sugiera el título de su último disco, pero sí da la sensación de que es lo que han hecho DREAM THEATERy que esta frase sea no sólo una de las canciones que lo contiene (de hecho la más larga de todas y la que lo cierra), sino además una metáfora del estado actual de la banda a nivel creativo.

O también puede que no sea así. En todo caso y haciéndome una nota mental sobre lo que pudiere llegar a ser una buena pregunta en caso de que tenga la ocasión de volver a entrevistarles, esta reflexión me da pie a decir que DREAM THEATER han editado el que probablemente sea su disco más homogéneo en muchos años. Tanto a nivel de sonido, como de calidad entre las canciones. Han conseguido un equilibrio entre ambos factores, huyendo de discos dónde había más variedad y -en algunos casos- menos cohesión.

Con “A View from the Top of the World” han conseguido un resultado bastante notable. ¿Es un nuevo paso en su carrera? Pues al menos es uno más y por eso mi argumentación del primer párrafo en cuanto a lo positivo de ver las cosas desde lo lejos, de vez en cuando.

Y es que si hay una máxima en esta banda es en que a cada uno de sus fans nos gustan discos distintos. Mientras que unos alaban “Distance Over Time” como un disco arriesgado en el que partiendo de un modelo de canción más básico se le dio una vuelta al sonido de la banda tras un “ladrillo” como fue “The Astonishing”, otros pensamos que el primero fue una de sus peores obras y que, e que hasta la fecha es su disco más largo y ambicioso es una joya que de vez en cuando al menos a mí me encanta rescatar y deleitarme con ella. Hay quienes consideran, también, que desde que Mike Portnoy dejó la banda, ésta no ha conseguido levantar cabeza o incluso que desde aquel maravilloso “Metropolist Pt 2 Scenes from a Memory” nada ha sido igual.

A nivel general, como adelantaba más arriba, “A View From The Top Of The World” me ha parecido un disco notable. Cohesionado y con una calidad bastante pareja entre los siete cortes que lo componen. Quizás con un sonido y estilo demasiado similar entre ellos, pero esto más que un hándicap me ha resultado una particularidad por la que recordaré la obra a futuro. Tiene, además, lo que se podría denominar como el trabajo más comedido en la historia discográfica de un James LaBrie que parece haberse rendido a la evidencia de que aunque grabe canciones con líneas vocales en tonos altísimos, en directo hace tiempo que no está ya para ese tipo de alardes; con todo y con eso, he de admitir que me gusta esta -espero que nueva y continuada- faceta del canadiense, luciendo muy bien en tonos medios donde su timbre de voz es especialmente cálido y bonito.

Los temas se mueven entre el metal progresivo y ciertos tintes de hard rock en algunos casos, con desarrollos instrumentales y solos marca de la casa, aunque lo mejor para describirlos es entrar en materia y desgranarlos uno a uno.

Todo comienza con “The Alien”, un tema que es 100% DREAM THEATER en su vertiente más metalera. Construida a base de riffs pesados con unos Petrucci, Myung y Mangini pletóricos y una efectiva concatenación de melodías por parte de James, desembocando en el excelso desarrollo instrumental repleto de solos y duelos entre John y Jordan. No dejo de lado mencionar el maravilloso videoclip que sacaron hace ya varios meses como adelanto de lo que iba a ser el resto del disco suponiendo una sabia elección en ese sentido. “Answering the Call” sigue en idénticos parámetros, aunque con un enfoque más melódico. Me encanta la combinación de los distintos ritmos de batería y cómo van pasándose el mismo, sencillo y efectivo riff de la guitarra a los sintetizadores y viceversa mientras el que no lo está ejecutando va dibujando figuras melódicas por encima. La progresión de las estrofas al puente y el estribillo, uno de los mejores de la obra son una maravilla, aunque me quedo con las mini codas que van al final de cada uno de ellos y que no dejan de ser una vuelta al ritmo principal con el que inician. “Invisible Monster” tiene, sin embargo, un enfoque más melancólico en su bello estribillo, sólo animado por las partes más heavies en las que la banda se acelera (me refiero sobre todo a su segunda estrofa), con una parte central instrumental y de solos que se me asemeja mucho al estilo desgranado en aquel fabuloso “Awake” de 1994.

“Sleeping Giant” tiene algo que me recuerda a su anterior disco “Distance Over Time” y es que bien podría haber pertenecido a aquel, quizás por ese ritmo machacón de guitarra, bajo y batería que se repite una y otra vez hasta romper en un tímido coro, aunque lo mejor es el desarrollo posterior, con los solos, la instrumentación con aire sinfónico y ese pedazo de solo de piano con el sonido honky tonk.

Me encanta “Trascending Time”. Es el tema más cercano al rock progresivo de los setenta con ciertos tintes de rock melódico. Me recuerda a la propuesta y sonido de aquel magnífico álbum homónimo y más concretamente a canciones como “The Bigger Picture” o “Behind the Veil”. Me quedo sobre todo con la manera en la que Jordan va reproduciendo constantemente la melodía principal, aunque cada vez con matices y variaciones con respecto al sonido, encantándome sobre todo la que precede al último coro, ejecutada con el piano. ¡Es preciosa!

“Awaken the Master” es mi tema favorito del disco y nuevamente mi mente piensa en su obra maestra “Awake” mientras lo escucho por lo mucho que me recuerda a aquel, con esos riffs duros, pesados, cadentes en algunos casos, a la vez conjugados con majestuosos teclados (vale que Jordan y Kevin Moore sean músicos distintos, pero Rudess lleva ya muchos años interpretando las canciones de aquel disco y conoce bien sus entresijos a todos los niveles) y esa deliciosa oscuridad mezclada con melodía.

Por último, “A View From The Top Of The World” cierra el disco siendo su pieza más larga y compleja, donde no faltan todos los ingredientes que han hecho grandes a DREAM THEATER a lo largo de su carrera: el metal progresivo, las melodías, las partes enrevesadas, cambios de patrones rítmicos, amén de otro pedazo de estribillo marca de la casa, de los que enganchan de primeras.

Estamos pues -y aunque como decía antes siempre sujeto a las múltiples opiniones que suscita una banda tan polifacética como es DREAM THEATER – ante un notable disco que, si bien innova poco, sí nos muestra la mejor cara de la banda con siete temas donde no hay desperdicio o relleno alguno, al menos para el que firma.

Un giro estilístico con respecto a lo que propusieron para su anterior álbum y una mirada en perspectiva del conjunto para ofrecer lo mejor de ellos mismos. Quizás no realizada desde un punto tan extremo como el que nos sugiere su título, pero efectiva en todo caso.

J. José JiménezJ_Jose_Jimenez@RafaBasa.comwww.twitch.tv/metal_dj_phoenix

Lista de Temas:

  1. The Alien
  2. Answering The Call
  3. Invisible Monster
  4. Sleeping Giant
  5. Transcending Time
  6. Awaken The Master
  7. A View From The Top Of The World

 

 

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11 COMENTARIOS

  1. Me ha gustado el disco, pero no me parece muy distinto al anterior. No ha logrado emocionarme como sí hizo The Astonishing, que no dejó a nadie indiferente. Eso es lo que busco en una banda con un talento tan grande, que me sorprendan con nuevos sonidos, que arriesguen.

    Me quedo con un LaBrie más comedido, con Awaken de Master y con Trascending Time, que son dos temazos. La que da título al disco me ha parecido el tema largo más aburrido de Dream Theater, mucho menos inspirado que Octavarium o Illumination Theory, aunque tendré que darle más escuchas.

    ¿Buen sonido? Sí. ¿Virtuosismo? Sí. Pero que no creo que invite a ser escuchado dentro de cuatro años.

  2. Tendré que dar mi opinión más adelante porque por ahora no le he dado demasiadas escuchas. Se me hace raro, porque hay discos de Dream Theater que en mi cabeza quedan muy definidos y muy identificados (Systematic Chaos, que fue el primero que escuché de ellos; Octavarium, Train of Thought, Black Clouds… luego eché la vista atrás y el dúo Images & Words y Awake los asemejo bastante; y por último descubrí las obras maestras Metropolis y Six Degrees).

    Pero de un tiempo a esta parte es como si en mi cabeza no les encontrara nada especial a los últimos discos. A “A Dramatic turn of events” sí, ese me encanta; igual me pasa con “The Astonishing”, que me flipa (aunque sea más para disfrutarlo con calma y tiempo por delante)… pero Dream Theater, Distance Over Time y este nuevo album… me suenan como si fueran “muy genéricos”, como si no les encontrara algo que los caracterizara y me hiciera tener claro cuál es cuál.

    Dicho esto, cierto es que en este disco hay algo que me gusta y es que encuentro como un regusto a sonidos de los primeros álbumes (ciertos sonidos de teclado y sonoridades de pianos).

  3. Pues yo encuentro que hace mucho tiempo que un disco de DT no tenía un sonido tan cálido, tan orgánico y tan emocional que recordara a sus primeros trabajos, y en eso para mi es clave la mezcla del disco que realizó el gran Andy Sneap. Ese es el principal atributo y que, entre otras cosas, permite que por fin Mangini brille y destaque como tiene que hacerlo un baterista de su calibre y trayectoria.

  4. Que un disco de Dream Theater no haya sido capaz de escucharlo de principio a fin del tirón es mala señal. Con álbumes anteriores sacaba tiempo para escuchar y “saborear” el disco. Tanto con este como con su anterior trabajo me cuesta mucho, se me hace bola.
    Pros:
    – Petrucci está bastante inspirado. Grandes riffs y solos.
    – Mangini está a muy muy buen nivel. Su mejor trabajo con DT hasta la fecha.
    – La producción está a otro nivel. Suena increíble.
    Contras:
    – Labrie aburre mucho. Canta siempre igual, y hace que el resto de la banda suene repetitiva. Pide a gritos una sustitución.
    – Ruddess muy mal, tanto en creatividad como en los sonidos elegidos. Los synth lead cada vez suenan peor. Lejos quedan los grandes sonidos que utilizaba Sherinian.
    – Canción larga bastante decepcionante. En algunos discos el último tema mejoraba la puntuación final del disco, como The count of Tuscany por ejemplo.
    Puntuación 6,75/10

  5. El disco no está mal. El mejor desde el Dramatic..
    Las canciones no llegan al nivel de aquel pero el sonido es bastante mejor.
    Parece mentira tener que pedirle a un grupo de este nivel que suenen bien, pero es que hace mucho que no sonaban bien.
    Destacan Petrucci y Mangini y las canciones no están mal, pero es que a DT se les exige mucho, no como a los ACDC, jaja.

  6. A falta de escucharlo más veces, la primera impresión que me da es que es un disco poco arriesgado y muy bien hecho. Muy melódico, muy virtuoso, muy “cómodo” para el que escucha. Podría ser el disco 2 de un Distance over time, donde el disco 1 es de canciones es cortas y el 2 de canciones largas. Aplauso a LaBrie por cantar en rango más cómodo para su evolución, aplauso a Mangini que suena brutal, pero el aplauso más grande es a Andy Sneap: suena como la seda este disco, estoy voladísimo.