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Crónica y Fotos del ROCK FEST BARCELONA – Domingo 7 – DEF LEPPARD, EUROPE, DREAM THEATER, DEE SNIDER, CHILDREN OF BODOM, etc

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ROCK THE NIGHT FESTIVAL

PACO VENTURA - Madre Tierra

 

ROCK FEST BARCELONA 2019

BIG MOUTHERS + MICHAEL MONROE + THERION
+
SONATA ARCTICA + ELVELLON + SEBASTIAN BACH + CHILDREN OF BODOM
+
F.M. + TESTAMENT + DREAM THEATER + HELIX + DEE SNIDER

+ EUROPE + CANNIBAL CORPSE + DEF LEPPARD

Jueves 4, Vienes 5, Sábado 6 y Domingo 7 de Julio – Parc de Can Zam – Santa Coloma de Gramenet – BARCELONA

Domingo 7

BIG MOUTHERS

Tras tres agotadores días de festival, y sus correspondientes noches, el cansancio acumulado empezaba a hacer mella en los castigados cuerpos de gran parte de los asistentes a esta sexta edición del ROCK FEST BARCELONA. Además, en esta jornada final las actuaciones arrancaban más pronto que ningún otro día a las 12:40 horas en el escenario Stage Rock con la presencia de los locales BIG MOUTHERS.

Pese al intempestivo horario y al asfixiante calor que a esas horas azotaba el recinto de Can Zam un buen numero de seguidores no dudaron en aproximarse al escenario para comprobar como sonaban en directo las composiciones contenidas en “Whishes”.

Antes de la publicación de su ópera prima la banda se ha curtido a base de bien sobre los escenarios, alternando conciertos de versiones, con otros con sus propios temas, lo que les ha servido para ganar en confianza y soltura.

Y eso se palpó desde que aparecieron en escena para empezar a mover al personal con el contagioso ritmo de la propia “Whishes” y la potente “Stupid War”, dejando así patente su decidida apuesta por el hard rock melódico.

Tocaban en casa, y eso se notó en el apoyo que les brindaron unas primeras filas que no vacilaron a la hora de ponerse a bailar siguiendo las sugerentes  melodías de saxofón contenidas en “Where The Sinners Get Lost”.

Me gustó mucho el descaro, la entrega, y la actitud de toda la banda, pero especialmente la de su frontman Nacho Ibañez, que mostró un gran dominio del escenario, atreviéndose incluso a desfilar por la pasarela central mientras nos invitaba a sumarnos a la fiesta durante “Fantasy Of Love”, un tema que personalmente me recordó a los mejores BON JOVI.

Pese a ser los encargados de abrir la jornada BIG MOUTHERS nos tenían preparada una llamativa sorpresa, ya que durante “I Don´t Want To Live Forever” una atractiva señorita, -muy provocativamente vestida-, se dedicó a hacer juegos malabares con fuego. Antes de despedirse los catalanes todavía tendrían tiempo de presentarnos el vitalista “Keep The Faith”, para dejar que el punto y final corriera por cuenta de su versión del clásico “My Way”.

No podía arrancar mejor esta cuarta y última jornada con unos BIG MOUTHERS que nos hicieron pasar un buen rato con su marchoso  hard rock melódico.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Gerard Brull Blanes

 


 

MICHAEL MONROE

Se tiró por los suelos, se dio con el micrófono en la cara mientras lo movía como si fuera un látigo, se tropezó y cayó, bailó, tocó el saxofón, cantó, practicó la escalada… y todo eso lo hizo con una sonrisa de oreja a oreja mientras no paraba de animar a su público.

Ese es, ni más ni menos, MICHAEL MONROE, por quien los años parecen no pasar. El finés dio un espectáculo y a la vez toda una lección de lo que significa el rock&roll, así como deberse a un público que se lo devolvió aupándole por todo lo alto como uno de los triunfadores de esta edición de ROCK FEST.

Iniciando con la vertiginosa “One Man Gang”, no paró quieto un segundo, sirviéndose de una banda solvente que interpretaba fielmente temas como el vertiginoso “Soul Surrender”.

En “Old King’s Road” alguien del público le hizo llegar un abanico rojo que MONROE usó con esmero y chulería, agradeciendo poder librarse temporalmente del asfixiante calor, el cual tampoco impidió en ningún momento que nos deleitara con ninguna de sus locuras.

“Ballad of the Lower East Side” nos mostró su faceta más punk, mientras que en “Hammersmith Palais” se subió a las torres de sonido y luces mientras cantaba. Aunque lo aparatoso no fue subir, sino bajar. La acción le costó lo suyo y fue curioso, incluso cómico, ver a su road manager preocupado por él abajo del escenario, ayudándole a dar los últimos pasos hasta volver a las tarimas.

Terminó con su personal declaración de intenciones “Dead, Jail or Rock ’n’ Roll” tocando la armónica y saliendo por todo lo alto en una de esas actuaciones que no dejan indiferentes a nadie.

Texto: J. José Jiménez

Fotos: Gerard Brull Blanes

 


 

THERION

No todos los artistas pueden presumir de ayudar a desarrollar un nuevo género dentro de su estilo y ser reconocidos a nivel mundial años después, triunfando en festivales de la talla de ROCK FEST.

Sin embargo, Christofer Johnsson sí es uno de ellos. Aunque sus últimos pasos discográficos no hayan terminado de cuajar, se ha permitido desarrollar una ópera en tres actos, así como un disco de versiones de pop francés, ambas obras con un tibio recibimiento por parte de sus fans.

Aunque no dejan de ser caprichos, excentricidades incluso, de un genio que, conocedor de este factor, no tiene más que tirar de clásicos para inundar con sus melodías los escenarios de toda Europa y triunfar, llevándose al público de calle.

Y es que siempre es un placer ver a THERION con ese plantel de músicos acompañando al guitarrista rítmico y mecenas de la formación. Me confieso un enamorado de la voz y estilo de su compañero Thomas Vikström, quien asume el rol de maestro de ceremonias con la venia de su jefe y que canta “lo que le echen”, ya sea en el estilo y tesitura que sea. Chiara Malvestiti como voz lírica y Rosalía Sairem (esta última presentando los temas en castellano y catalán) le acompañan formando una tripleta vocal de lujo.

“The Rise of Sodom and Gomorrah”, con la zíngara bailando al compás de las melodías árabes siempre es una forma excepcional de enganchar al respetable. “Cults of the Shadow”, con ese hipnotizante compás tan marcado, incluso la casi instrumental “Theme of the Antichrist”, fueron una maravilla.

Vuelta a los grandes clásicos con el simpar “Wine of Aluqah”… ¡Qué temazo! Aunque no menos que la preciosa “Lemuria”, con Chiara tomando la pasarela, arrodillada en ella, cantando esa pedazo de balada.

Los sonidos folk de “Flesh of the Gods” siguieron a otro de los más grandes temas de su discografía, un “Son of the Sun” tan grandioso como apropiado ante el tórrido panorama. Y ese “Son of the Staves of Time” les quedó de fábula.

Cerraron con el maléfico “Ginnungagap” y, como es de recibo, tras el discurso de Johnsson llegaría el himno “To Mega Therion” que todos cantamos y disfrutamos.

Texto: J. José Jiménez

Fotos: Gerard Brull Blanes

 


 

SONATA ARCTICA

Tras el magnífico sabor de boca que nos dejó la descarga de THERION tocaba cambiar radicalmente de registro y dejarnos imbuir del metal melódico que nos proponían los finlandeses SONANTA ARTICA. Parece que fue ayer cuando Tony Kakko y sus muchachos irrumpieron con fuerza en la escena europea con aquel fantástico “Ecliptica”, que les convirtió en uno de los nuevos baluartes del power metal.

Desde entonces la banda ha seguido editando trabajos con bastante regularidad, pero poco a poco su deriva hacia derroteros más melódicos y accesibles ha propiciado que muchos de sus primigenios fans, -entre los que me incluyo-, hayamos ido perdiendo interés en ellos. En cualquier caso, su presencia en Can Zam significaba una excelente excusa para reencontrarnos con los chicos de Kemi y  darles una nueva oportunidad.

Pese a que como comentaba anteriormente, un servidor tenía ciertas reticencias sobre las prestaciones que los finlandeses podrían ofrecer en directo, lo cierto es que su descarga arrancó bien con un convincente “Closer To Animal”, que nos dejaba con los habituales duelos entre los teclados de Henrik Klingenberg y la guitarra de Elias Viljanen; para posteriormente dejar paso al roquero “Black Sheep”.

Pero lamentablemente ese prometedor arranque fue tan solo un espejismo, ya que la banda no tardó en rebajar el nivel de intensidad con el meloso arranque de “Losing My Insanity”, que nos dejaba con la estampa del propio Kakko sentado sobre la tarima de la batería. A renglón seguido llegaría el turno de “X Marks The Spot”, que era la escogida para que la banda intentara volver a conectar con un público que poco a poco fue perdiendo el interés en la descarga.

Y es que después de 3 días de festival no me pareció que la mejor fórmula para hacer que la gente no se apalancara fuera recurrir a los bucólicos teclados de “The Day” , ni a las envolventes  melodías de “Tallulah”, y más cuando el sonido tampoco acabó de acompañar.

En cambio, uno de los pocos momentos en los que la banda supo conectar con sus seguidores fue a la hora de hacernos cantar los estribillos de “I Have A Right”.

Los finlandeses tampoco quisieron dejar pasar la ocasión de testar en directo su nuevo sencillo, que salía a finales del pasado mes de junio, “A Little Less Understanding”, que sigue la senda de sus última entregas, adentrándose cada vez más en derroteros más melódicos e intimistas.

Una nueva mirada al pasado sirvió para que sus fans más veteranos recordáramos como sonaba la banda en sus inicios, rescatando para la ocasión un “Full Moon”, que nos supo a gloria, y que nos abocaba a un desenlace que estuvo marcado por el emotivo “Life”, que incluyó unas pinceladas del imprescindible “Vodka”.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Gerard Brull Blanes

 


 

ELVELLON

Desconocidos para la gran mayoría y ante una discreta asistencia de público a la carpa, se presentaba el cuarteto de metal sinfónico ELVELLON, con la vocalista Nele Messerschmidt al frente.

Los alemanes consiguieron conquistar los corazones de los amantes del power metal y metal sinfónico gracias a temas a su más reciente obra “Until Dawn”, que data de hace justo un año.

Canciones como “The Puppeteer” aunaban el barroquismo y la melodía con solvencia y calidad. “Silence from the Deep” tiraban más hacia el plano sinfónico, mientras que “King of Thieves” nos llevaba, gracias a la armónica menor, a tierras árabes, con un power de ciertas reminiscencias a lo que hace MYRATH, por ejemplo.

El melodioso “Born From Hope”, nos recordaba a los últimos NIGHTWISH, poniendo la rúbrica con el potente “Until Dawn”.

Texto: J. José Jiménez

Fotos: Alvaro Ochoa

 


 

SEBASTIAN BACH

Habiendo sido seguidor de SKID ROW desde que era adolescente no puedo negar que tenía muchas ganas de ver nuevamente en directo al que fuera su vocalista SEBASTIAN BACH.

Sí, un servidor ya había tenido ocasión de ver en acción previamente al frontman de origen canadiense, y aunque en ninguna de ellas estuvo tan brillante como cuando le vi en la gira de presentación de “Subhuman Race” siempre me había dejado con un buen sabor de boca. Además el repertorio que está interpretando en esta gira, con protagonismo casi exclusivo para el debut de SKID ROW, nos auguraban un show vibrante, enérgico y divertido. Pero, lamentablemente, no fue así.

Y es que desde que los músicos que le acompañan aparecieron en escena no pude reprimir una mueca de desaprobación al comprobar que únicamente había un guitarrista sobre las tablas, con lo  que muchos de los temas quedaron vacíos y un tanto deslavazados. Tampoco me acabó de convencer un sonido demasiado rudo y enmarañado, que no nos permitió distinguir con nitidez los instrumentos. Y por último y  más importante, SEBASTIAN BACH está lejos de ser el vocalista y el frontman que todos admirábamos a principios  de la década de los noventa.

Afortunadamente la nostalgia se acabó convirtiendo en su mejor aliado para sacar el show adelante, ya que verle agitar la cabeza mientras meneaba el micrófono durante el arranque de “Slave To The Grind”, fue un chute de adrenalina para todos sus seguidores. Con bastante menos efusividad fue recibida “Dream Forever”, que muy pocos de los presentes parecían haber escuchado previamente.

Un detalle a destacar fue que Bach intentó a lo largo de todo el show presentar los temas en catalán, aunque en algunos momentos fue bastante difícil conseguir descifrar que intentaba decirnos. En cualquier caso, cada vez que el cuarteto echaba la vista atrás para recuperar algún clásico de SKID ROW la gente enloquecía. Así que temas como el vitalista “Here I Am”, y el delicioso medio tiempo “18 And Life”, pese a las limitaciones del vocalista, acabaron convirtiéndose en los puntos álgidos de la primera mitad del show.

Tras recordarnos que durante este mismo año se conmemora el trigésimo aniversario de la edición del debut homónimo de SKID ROW, era un buen momento para adentrarnos de lleno en “Piece Of Me”. Acto seguido tendría lugar una acción que pondría de manifiesto que el explosivo frontman sigue conservando intacto su espíritu más gamberro y macarra. Y es que mientras cantaba la power ballad “I Remember You”, el frontman invitó a salir a una dama, -imagino que sería su pareja-, para mientras le cantaba la canción darle un beso de tornillo y amagar con levantarle la falda.

Pero dejando a un lado estas anécdotas, cabe remarcar que fue durante la segunda mitad del show cuando vimos a un Bach más marchoso y entregado, saltando junto a los más animados mientras vociferaba las estrofas de “The Threat”, o incluso se pegó alguna carrera por la pasarela durante “Big Guns” y “Sweet Litle Sister”.

Dejando a un lado los clásicos de su ex–banda, el rubio vocalista no quiso dejarse en el tintero la versión del “American Metalhead” de PainmuseuM, antes de encarar la recta final con un nuevo guiño al material de “Slave To The Grind”, de manos de un demoledor “Monkey Business”. El regreso hacia las tesituras más festivas y de tintes sleazys estuvo reservado para el pegadizo “Rattlesnake Shake”. Evidentemente el fin de fiesta llegaría con ese himno generacional que es el imprescindible “Youth Gone Wild”, que todos cantamos con el puño en alto.

Definitivamente no fue un mal concierto el que nos brindó SEBASTIAN BACH. Pero, evidentemente, cuando uno piensa en uno de los frontman de referencia del pasado siglo, … siempre se espera algo más.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Alvaro Ochoa

 


 

CHILDREN OF BODOM

Tras una pausa discográfica algo más larga de lo suele ser habitual en ellos las huestes que lidera el incombustible y carismático Alexi Laiho regresaban a la carga el pasado mes de marzo con su décima entrega “Hexed”. Siempre en el punto de mira los finlandeses han conseguido crear su propio sonido, sin dejarse influenciar por las cambiantes modas, enarbolando siempre la bandera del death metal melódico.

Pese a ser una banda que acostumbra a dejarse ver con bastante asiduidad por nuestros escenarios, -ya sea en el circuito de salas o en los festivales veraniegos-, un buen numero de fieles incondicionales no quisieron perderse su descarga. Así que a las 17:35 la expectación podía palparse en los aledaños del escenario Stage Fest.

Lo primero que llamó mi atención cuando la banda apareció en  escena después de la habitual introducción fue la extrema delgadez de un Alexi al que noté bastante desmejorado con respecto a anteriores visitas. Eso sí, pese a ello, sigue llevando el timón, ya que es el indiscutible líder y el alma mater de la banda, dirigiendo a sus compañeros desde que abren fuego con una vieja favorita como es “Are You Dead Yet?”. Al igual que sucediera durante la descarga de sus compatriotas Sonata Artica el sonido tampoco acabó de acompañar, ya que las guitarras quedaron sepultadas bajo los teclados de Janne Wirman en temas como el novedoso “Under Grass And Clover”.

Durante la primera parte del show el planteamiento del combo de Espoo fue bastante claro, intercalar himnos imprescindibles de su longeva trayectoria como el incisivo “In Your Face”, que hizo explotar a los más devotos; para acto seguido ofrecernos una pequeña muestra de su material más reciente, dando para ello cobertura a los desarrollos más técnicos  y melódicos de “Platitudes And Barren Words”.

Una vez más fue Alexi el que volvió a ejercer en todo momento como el perfecto maestro de ceremonias, encargándose de todas las presentaciones y dirigiéndose al personal a la hora de demandar nuestra colaboración para que nos sumáramos a los cánticos del demoledor “Angels Don´t Kill”. De entre las composiciones que presentaron de su décima entrega discográfica una de las que mejor funcionó fue precisamente la que la abre, “This Road”, poniendo de manifiesto que el nuevo material parece haber gustado a sus seguidores.

Una vez cerrado el capítulo dedicado a la actualidad, durante la segunda mitad del show los finlandeses centraron su objetivo en su material clásico, y como era previsible la respuesta del respetable fue de lo más efusiva y entusiasta. “Hate Me”, se convirtió en la excusa perfecta para que todos nos abandonáramos al headbanging mientras los dedos de Alexi volaban por el mástil de su flecha. Una de las pocas concesiones que se permitieron al material facturado durante el pasado milenio fue un celebradísimo “Downfall”.

Con la gente y la propia banda cada vez más animados tocaba encarar la recta final del show, y para ello que mejor que dejarnos avasallar por “Bodom Beach Terror” y  por  la demoledora tenacidad metalera del inmenso “Hate Crew Deathroll”. La despedida definitiva para una descarga que fue claramente de menos a más estuvo reservada para el incendiario “If You Want Peace… Prepare For War”.

Como suele suceder siempre que Alexi Laiho y sus muchachos abandonan el escenario entre la gente hubo división de opiniones. Mientras algunos se alejaban del escenario  con una sonrisa dibujada en el rostro, otros marchaban alegando que la banda les había vuelto a defraudar. CHILDREN OF BODOM nunca dejan indiferente a nadie. Es su sino.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Alvaro Ochoa

 


 

F.M.

Lo de F.M. fue un regalo musical para los oídos amantes del rock más  melódico. No hace mucho los pude ver teloneando a SAXON y hace siglos, en 1986,  a BON JOVI en el Hammersmith de Londres en la gira del grandioso "Indiscreet" cuando aún la banda lucía aquellos "guardapolvos" ochenteros y pelo largo. Ha llovido mucho de aquello, sin embargo la categoría del grupo sigue intacto, incluso ha crecido.

Los años han pasado pero es una delicia poder deleitarnos con sus gigantescas canciones, el impecable nivel musical y la voz perfecta y preciosa de su líder Steve Overland quien con su pelo blanco y su estilo innato canta incluso mejor que en su época dorada.

Afortunadamente fuimos muchos los que estuvimos en la Rock Tent. El sonido fue muy bueno, así como el juego de luces y la puesta en escena.

Salieron con un tema directo para cantar y mover al público, algo que consiguieron desde el minuto uno. Black Magic con su estribillo coreable resultó muy efevtiva, con Steve con el pie de micro en ristre y la banda sonando maravillosamente ante el beneplácito general.

La siguiente pieza fue una golosina llamada "Back Luck" de su aclamado disco de 1989 "Tough It Out". Sonó de maravilla.

"That Girl" con Steve de nuevo cantando con su guitarra verde colgada contrastando con su vestimenta negra, siguió demostrando que F.M. poseen una categoría y estilo simpar. El solo de Jim Kirkpatrick fue muy elegante.

Steve suelta la guitarra y encaran el temazo  Life Is a Highway de su álbum "Heroes and Villains" de 2015, con otra gran melodía y unas guitarras muy refinadas, con un estribillo cargado de melodía, pero nada comparable con la siguiente canción, el maravilloso medio tiempo "Let Love Be the Leader", con unos teclados muy buenas, un estribillo vencedor, muy asentida por el público, que a petición de Steve, tras el grito de "Vamos, Barcelona", todo el mundo coreo los "ooh, oooH, ooh", mientras la banda daba prueba de su clase excelsa.

"Other Side of Midnight" fue un estallido de calidad, melodía y puso a botar al público estusiasmado. ¡¡Qué recuerdos!! ¡¡Que estribillo!! Por canciones así, F.M. son tan inmensos. Recuerdo cuando pinchaba en la radio este tema y otros de F.M. y se me saltan las lágrimas de emoción.

Todos estábamos entregados a la banda, sin excepción, cuando tocaron otro himno del gran "Indiscreet". Ni más ni menos que "I Belong to the Night", otra oda a la melodía. ¡¡Qué bueno!!

La banda estaba “de dulce”, el público edulcorado al máximo, y llegó otra gran canción: "Tough It Out", otro tema sumamente elegante, señorial, “de otro Mundo”.  Steve, de nuevo sin guitarra,  pidió al público que diera palmas, y la reacción fue inmediata, con teclados y estribillo de fondo.

Y ya en el final, F.M. nos regalaron “Killed by love”, de su reciente "Atomic Generation", con el público encantado de cantar su estribillo fácil y pegadizo, y regalando a la banda el clásico, “Oe, oe, oe, oe….” previo a este temazo definitivo.

Fue uno de mis conciertos favoritos de este ROCK FEST BARCELONA. No esperaba menos de F.M., y me ganaron de principio a final. Dijeron que volverán pronto… Habrá que estar atentos!!!

Texto: Rafa Basa

Fotos: Gerard Brull Blanes

 


 

TESTAMENT

Tras el éxtasis de F.M. cambié el chip y me metí de lleno en otro de los grandes conciertos, en mi opinión, de ROCK FEST BARCELONA. Lo de TESTAMENT es “una pasada”; son puro metal, puro thrash metal de alta gama, con un Chuck Billy incombustible, siempre cantando bien, con su vozarrón increíble, su gran actitud, con la mitad de la barra de su pie de micro en ristre, su chaleco metalero y una banda sin fisuras, sonando asesina.

Nunca fueron mi banda de thrash metal favorita, siempre elegí otras como OVERKILL, los METALLICA y ANTHRAX de sus  primeros discos o incluso TANKARD, pero debo admitir que lo de los californianos “es mucho” y llevan dando tralla y convenciendo muchos años, por lo que me descubro ante su evidencia y su actuación del pasado domingo en ROCK FEST BARCELONA.

Con  Eric Peterson y Alex Skolnick a las guitarras,  Steve DiGiorgio al bajo y  el sobrio pero excelente aporreador Gene Hoglan a los tambores, los temas fueron cayendo ante los miles de fans que disfrutaron de una gran descarga, donde Billy fue el amo de la actuación.

Me perdí el primer tema, pero si llegue para ver in situ "The Pale King" el tema del disco "Brotherhood of the Snake" de 2016. Me encantó el brío con el que sonó y sobre todo el trabajo de Gene a la batería. Siguieron con "More Than Meets the Eye" del álbum "The Formation of Damnation", un disco de 2008 por el que aparentemente parecen tener predilección. El  tema sonó con un perfecto equilibrio de poder, calidad y melodía a partes iguales, ante el calor reinante y la banda dando caña, mucha caña, certificada en D.N.R. (Do Not Resuscitate), que sirvió para recordar aquel genial disco "The Gathering" de 1999 a goñlpe de zapatilla veloz. Una tempestad de tralla se apoderó de ROCK FEST BARCELONA. ¡¡Me encantó este tema!!

Siguieron con Billy al frente y una banda ultra sólida dando cera con otro corte del mismo mítico álbum: menos veloz, pero igualmente brutal, sonó “Eyes of Wrath” con partes más atmosféricas y oscuras recordando que TESTAMENT no solo hacen caña y ya.  

Alex Skolnick y Eric Peterson construían una muralla de guitarras fornida y llena de matices, mientras sonó un demoledor “Low”, un tema que siempre me pareció un gran himno, y que funcionó en ROCK FEST BARCELONA como tal, seguido de “Into the Pit”, bestial y otro trallazo: “Practice What You Preach”, que hizo que hasta los que dormían la siesta tumbados en el césped artificial, revivieran.

“Electric Crown” fue ni más ni menos que eso, una corona eléctrica que se  nos metió en nuestras cabezas  y “Over the Wall” de “The Legacy”  de 1986 me trajo muchos recuerdos de cuando pinchaba aquella joya del thrash en la radio como el gran tesoro que fue y sigue siendo.

Estaba siendo un gran concierto, y TESTAMENT no se echaron atrás y siguieron repartiendo estopa. Nos dispararon con más: “Disciples of the Watch “ de "The New Order" de 1987 y el tema que da título a  “The Formation of Damnation”,   sonó a toda tralla,  pusieron cierre a esta poderosa y gran descarga.

Sin duda, para mí, TESTAMENT fueron de los más destacados del festival.

Texto: Rafa Basa

Fotos: Alvaro Ochoa

 


 

DREAM THEATER

Los reyes del metal progresivo se presentaban como uno de los principales alicientes de cara a esta edición de ROCK FEST. Con un nuevo disco bajo el brazo, “Distance Over Time” y dejando de lado esa futura gira en la que tocarán íntegro uno de sus trabajos más celebrados, “Metropolis II”, llegaban a Santa Coloma con todas las papeletas para triunfar.

Sin embargo, he de decir que de las más de diez veces que les he visto desde que vinieran por primera vez a la península presentando aquel lejano “Falling Into Infinity”, este ha sido uno de los conciertos más flojos que he visto de DREAM THEATER.

Y es que siempre que escucho a James LaBrie hacer excesivas modificaciones sobre las melodías de voz, incluso intentando agudos imposibles que no estaban en el disco, eso significa que está intentando ocultar que no se encuentra en óptimas condiciones. Lo cual, evidencia aun más que esa no va a ser su noche. Y eso sucedió en la tarde del sábado.

John Petrucci tiró del carro, siendo de largo, lo mejor del concierto. John Myung, como siempre, estático, preciso y serio, tocando con precisión. Jordan Rudess simpático, sin parar de dar vueltas a su teclado giratorio. Por su parte, Mike Mangini me sigue convenciendo, como desde  el primer concierto en que le viera con la banda. Tiene sus detractores, pero creo que hay que ser justos con el batería y reconocer que tiene el puesto más que ganado, pese a lo carismático que fuera su predecesor en el cargo.

Salta la futurista introducción por la pantalla posterior mientras sale la banda al ritmo de “Untethered Angel”. Vemos al vocalista con el pie de micrófono rubricado por la calavera que preside la portada de “Distance Over Time”. Sin embargo, comienzan las variaciones de melodías al cantar y la representación del tema en directo es regulera, pese al esfuerzo de sus compañeros por sacarlo adelante. Aunque no tanto como un “As I Am” destrozado por un LaBrie que se empeña en intentar hacer aquello que ni es capaz de hacer, ni nadie le ha pedido nunca porque jamás estuvo registrado en el disco. ¡Una pena cargarse de esa manera uno de los mejores temas de su discografía!

“Fall Into the Light” me gusta. Suena bien. El riff pentatónico funciona a la perfección y se ve que ha calado entre los fans del nuevo álbum. Agradezco también la inclusión de “Peruvian Skies”, aunque esa tarde no me llega a emocionar como otras veces. Llega “Barstool Warrior” y también causa buenas sensaciones. La parte central del show, sin duda, mejora a su inicio.

“The Dance of Eternity” es lo mejor del concierto y con diferencia. Uno de los mejores temas instrumentales en la historia del metal progresivo. Uno de los temas más cambiantes, desconcertantes y adictivos suena a gloria. Y como tal lo recibimos absortos ante la impecable ejecución de los cuatro maestros que hay sobre el escenario.

Toca repaso a “Awake” con “Lie” y la cosa se vuelve a descarrilar. LaBrie la destroza, literalmente.

Terminaron con “Pale Blue Dot”, el tema más largo, progresivo y épico de su nueva obra, donde John Petrucci volvió a dar un recital de clase, elegancia, buen gusto y por supuesto técnica.

Su solo central con el público coreando la melodía central del mismo, fue de lo mejor que me llevo para el recuerdo en una de las, como decía arriba, peores actuaciones que he visto de ellos.

Texto: J. José Jiménez

Fotos: Alvaro Ochoa

 


 

HELIX

Mientras que el grueso de los asistentes al festival se trasladaba hasta el Stage Fest para no perderse detalle de las evoluciones en escena de John Petrucci y sus muchachos, unos cuantos irredentos, -alrededor de un millar-, optamos por acudir a la fiesta que iban a dar unos ilustres veteranos como son HELIX. La fórmula de los canadienses no es nueva, es mas ellos mismos llevan practicándola desde finales de la década de los setenta. Pero no deja de ser efectiva en pleno siglo XXI: actitud descarada y fiestera, y una retahíla de potentes riffs regados por unos estribillos adictivos y altamente pegadizos.

No puede decirse tampoco que Brian Vollmer y sus muchachos se rompieran mucho la cabeza a la hora de confeccionar el repertorio de esta noche, ya que nos brindaron un setlist plagado de clásicos de la década de los ochenta.

En definitiva, que nos presentaron un puñado de canciones que cualquiera de sus seguidores debería conocer al dedillo. Y el que no fuera seguidor seguro que acabó cantándolas, ya que resulta imposible no capitular  ante el infalible ataque roquero que representan cortes como “House On Fire” o “Coming Back With Mega Guns”.

Marchosos, simpáticos y vacilones, los veteranos roqueros canadienses no tuvieron ninguna clase de dificultad para meterse al personal en el bolsillo. Especialmente impactantes me parecieron los bailes que se marcó el incombustible Brian Vollmer, que no paró de animar durante todo el show, consiguiendo que todos alzáramos los puños al aire para acompañar los estribillos de “Long Way To Heaven” y “Wild In The Streets”.

Aunque la descarga de HELIX estuvo marcada por el enérgico y adrenalítico hard rock, al más puro estilo Ac Dc, la banda también tuvo tiempo de mostrarnos su faceta más madura y hard roquera dando buena cuenta de temas como la emotiva “Deep Cuts The Knife” y “Danger Zone”, que nos hacia cambiar el paso con sus sonoridades sureñas.

Evidentemente para echar el cierre a su presentación los canadienses volverían a recurrir a su material más directo e inmediato, convirtiendo la carpa en una auténtica fiesta, con todo el mundo cantando y bailando al son de temas ochenteros como “Gimme Gimme Good Lovin´”, el hímnico “Heavy Metal Love” y el descomunal “Rock You”, tras el que se marcharon acompañados de una rotunda ovación.

Incombustibles al paso del tiempo HELIX siguen siendo una garantía de éxito de cara al directo. Da igual que no tengan nuevas composiciones que presentar, ya que los canadienses tienen material suficiente para convertir cualquier recinto en una fiesta roquera.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Gerard Brull Blanes

 


 

DEE SNIDER

Repetía un año más en el cartel, y la verdad es que me gustó infinitamente más en 2018, no se a vosotros…

El cantante sigue luchando, batallando y resurgiendo de las cenizas de TWISTED SISTER, muy a su pesar, y digo esto, porque independientemente  de las declaraciones y afirmaciones sobre que los SISTER no volverán, me da la impresión que el bueno de Snider sueña todas las noches con el regreso. Todo indica que no se producirá, pero Snider se resiste y sigue tocando material de su exbanda, además de temas en solitario, que difícilmente convence a casi nadie.

Es duro salir de una banda como TWISTED y ahora luchar por lo suyo, pero ojalá Dee consiga hacer de su pelea una feliz realidad, aunque la cosa pinta complicada. En TWISTED SISTER había grandes himnos, pero  de momento, Dee Snider en solitario, por muchas vueltas a la tuerca que le ha dado, no los tiene, y eso en directo hace que solo consiga la reacción de los fans con el manido pero eficaz “We´re Not Gonna Take It”,  o similares himnos, como sigue pasando y pasó el pasado domingo en Cam Zan.

Si a eso le sumamos que en su banda no tocó Jorge Salán, -que hubiera sido un lujo añadido-, y que Dee Snider no tuvo una buena noche cantando, pues al final, el resultado fue el que fue, un concierto que no brilló ni gustó demasiado.

Lo que es indudable es que el cantante le puso todo el ímpetu y actitud del mundo, algo que siempre le acompaña, pero no terminó de encontrar la cerradura de la puerta para triunfar esta noche.

La única canción en solitario que gustó fue "Become the Storm", un buen tema, pero el resto no terminó de cuajar.

Dee tuvo que tirar de clásicos de SISTER como el citado " We´re Not Gonna Take It”, con la cantinela ya un tanto pesada del rollete de “Huevos con Aceite” que cansa ya un poco,  ”You Can’t Stop Rock ‘n’ Roll”, el un tanto anodino "Under The Blade", "I Wanna Rock" e incluso cerró con una versión de "Highway To Hell" de AC/DC.

Difícil futuro el de Dee Snider, en mi opinión… Ojalá me trague mis palabras y en LEYENDAS DEL ROCK de otra mejor cara.

 

Texto: Rafa Basa

Fotos: Gerard Brull Blanes

 


 

EUROPE

Debo reconocer que me gustaron mucho en ROCK THE COAST, por lo que en gran parte ya sabía con lo que más o menos me iba a encontrar.

También debo admitir  que años atrás estuve un tanto apático con lo que EUROPE sacaba y publicaba, porque no entendía que una banda tan grande dentro del terreno melódico hiciera discos tan distintos, oscuros y con temas que a priori no tenían nada que ver con su estilo. Me alegro que el tiempo les haya dado la razón y que afortunadamente los últimos álbumes hayan sido más acertados y contengan material realmente bueno y de calidad, aunque los EUROPE de los 80´s de aquellos discos tan melódicos  es claro que no tienen nada que ver con esta banda que ha sabido sobreponerse a aquellos años tan comerciales,  millonarios y plagados de números uno en las listas de radios y la MTV. No hay nada mejor que luchar por lo que realmente te apetece, y los suecos lo han hecho y siguen recogiendo frutos, aunque ellos saben que sus conciertos son seguidos por un público que añora sus  tiempos dorados y cada vez que tocan un hit comercial del pasado, la temperatura y excitación de los fans sube, como siempre pasa y pasó esta noche.

Lo que es innegable es el nivel musical del grupo, y el magnífico estado vocal de Tempest, que con los años cada vez canta mejor y ha ganado mucho como frontman. Joey se ha echado a su espalda a EUROPE, y eso es algo notable y que esta noche volvió a pasar, aunque como digo, sus compañeros siguen destilando calidad y categoría.

Norum, que tocó genial,  absorto al exterior, con su mirada al suelo, -como es habitual-, pero dando motivos para seguir siendo un gran guitarrista como siempre fue. Lo mismo pasó con el teclista Mic Michaeli, quien hizo un trabajo de mucho nivel, junto a un Leven muy activo y un Ian Haugland a la batería sobrio y efectivo.

Ellos siguen demostrando que hay EUROPE para muchos años y así lo hicieron en Santa Coloma. A diferencia con su anterior concierto en Fuengirola, esta vez sí llevaron proyecciones en una pantalla trasera, lo que hizo más ameno y espectacular su concierto, sinceramente.

Con un gran sonido y un equilibrio luminotécnico de nivel, arrancaron con “Walk the Earth”, uno de esos buenos temas de los que hablaba, de su reciente carrera, correspondiente al disco del mismo nombre lanzado en 2017. Sonó majestuoso, como es la canción en sí, con un trabajo de teclados muy bueno, y un Tempest cantando perfecto.  “The Siege” un corte más setentero de “Walk the Earth” fue el siguiente, sonó pesado y con sabor y un gran trabajo guitarrero de Norum, sobre todo en su solo con “slide guitar” y su parte central.

Y llegó el júbilo de la mayoría del público con “Rock The Night”; era inevitable, y la explosión se produjo. El estribillo de este gran himno fue cantado por todo ROCK FEST BARCELONA, y saltado. Es genial que EUROPE luche por hacer temas con sabor e influencias de ZEPPELIN, PURPLE o LIZZY, pero hay que reconocer la evidencia. La gente se vuelve loca con sus hits de los 80´s como pasó esta noche.

Echaron la mirada atrás con "Scream of Anger", recordando "Wings of tomorrow". Sonó muy eléctrico y poderoso, y su estribillo melódico fue muy grande. El siguiente “Last Look at Eden” me encantó, la verdad. Es una de esas canciones que no me gustaba mucho cuando la sacaron originalmente, pero con el paso del tiempo es de los temas de EUROPE que más me gustan de sus años menos comerciales.  Sonó profundo, elegante… Y Tempest puso la guinda cantando magistralmente. El medio tiempo me encantó.

Pero llegó “Ready Or Not”, "Out of This World" de 1988,-disco donde Norum no estuvo-,  y de nuevo Santa Coloma vibró especialmente. ¡¡Qué gran tema!! Pasan los años y cada vez me gusta más. Su estribillo y melodía y su dibujo de guitarras es impresionante y hace de él uno de esos temas que se te pegan a la memoria y canturreas toda la vida.

Un pesado “War Of Kings” un tanto gris dio paso a otro de los momentos mágicos: “Carrie”. Será una balada “ñoña” o “moña” pero es una gran canción y lo será por siempre y para siempre. Sonó gloriosa en ROCK FEST BARCELONA, con un piano prodigioso de Mic Michaeli, y un Tempest que cantó con el alma.

Otro un tanto deslucido “Nothin’ to Ya” dio paso a sus  mejores y más festivos momentos con la recta final.

“Superstitious” fue multitudinariamente recibido. Sonó de lujo, y en él,  Tempest cantó una breve estrofa de “No Woman No Cry" de  Bob Marley & The Wailers, (que no vino muy a cuento), y donde el vocalista hizo que el público cantara en la parte central.

Con la ya clásica introducción de batería de Ian, con sus redobles, sonó uno de los mejores temas, en mi opinión, de su actuación: “Cherokee”, el cual dio paso al último del show: “The Final Countdown”, el temas más odio o más querido de su historia. En general, el público lo recibió con júbilo y puso fin a una gran actuación.

Texto: Rafa Basa

Fotos: Gerard Brull Blanes

 


CANNIBAL CORPSE

CANNIBAL CORPSE es una de esas agrupaciones que no necesitan presentación, los de Florida se han convertido en un grupo referente dentro del metal extremo y cada uno de sus integrantes goza de prestigio dentro del mundillo del Death Metal, hace unos meses eran noticia, por los incidentes ocurridos a su guitarrista Pat Obrien, el cual fue detenido por temas ya conocidos por todos, motivo por el cual al resto de los integrantes les tocaba la difícil tarea de conseguir un remplazo a las 6 cuerdas y que mejor que el señor Rutan, conocido productor y guitarrista dentro del género.

Hace no mucho tiempo había tenido la oportunidad de ver a CANNIBAL CORPSE en la ciudad de Madrid y la verdad es que los americanos, no fallan en directo (como tampoco lo hacen en estudio) su propuesto es violenta y corrosiva, directa y sin muchos adornos, vamos, dan cera de la buena, sin contemplaciones, en Madrid estuvieron fantásticos, como suele ser ya una costumbre en ellos, ahora en la Rock Tent del Rockfest lo que ofrecieron fue descomunal y con una carpa llena hasta arriba de gente los Americanos salieron a matar, ofreciendo un directo impresionante, con un Fisher brutal y comunicativo.

La descarga empezaría con “Evisceration”, la seguiría “Code Of The Red Before Black” de sus trabajos más recientes, desde el minuto uno los de Florida sonaron brutales, haciendo que más y más gente se acercará a disfrutar de una de las propuestas más extremas del festival, “Scourge Of Iron” culminaría con la triada de temas iniciales dando paso a "Staring Through the Eyes of the Dead" y “Unleashing The Bloodthirsty”, temas que sonaron brutales, comandados por un Geroge Fisher pletórico.

En cuanto al sustituto Rutan, no ha podido ser mejor, brutal a las 6 cuerdas, haciendo que no echáramos en falta al bueno de Pat, gran trabajo de este grande del metal extremo que nunca defrauda.

“Kill Or Become” del “Skeleton Domain”, y “Skull Full Of Maggot” servían de preámbulo al momento más álgido del show, ya que llegaba el momento de "I Cum Blood" una de las piezas más celebradas de la noche y con la que marcarán el principio del fin, “Make Them Suffer" sería la siguiente en sonar y sin dar descanso llegaría “Ripped, Raped and Strangled”, para finalmente rompernos la cara y la cervical con su “Hammer Smashed Face”.

En fin bolazo de los Americanos CANNIBAL CORPSE, que pusieron patas arriba el Rock Tent del Rockfest y que nos hicieron pasárnoslos como unos enanos, por más bolazos como estos en un futuro cercano, salud!!!

Texto y Fotos: Alvaro Ochoa

 


 

DEF LEPPARD

Al igual que sucediera con ZZ TOP, los encargados de poner la guinda a esta cuarta y última velada de la sexta edición del ROCK FEST BARCELONA también eran una banda que no acostumbra a prodigarse en exceso por nuestros escenarios: los británicos DEF LEPPARD. Todo el recinto estaba impaciente y expectante de cara al desembarco de los de Sheffield. Aunque sus últimos lanzamientos no pueden compararse con sus más exitosas producciones de la década de los ochenta, lo cierto es que Joe Elliott y sus muchachos han conseguido mantener su estatus gracias a su calidad como músicos, su enorme carisma, y, como no, a la vistosidad de sus faraónicos montajes escénicos. Algo que a la postre ha convertido  sus conciertos en algo más que una experiencia musical.

Por supuesto que en ese aspecto no defraudaron. Hubo lasers, hubo humo, hubo proyección de imágenes sobre la gran pantalla central que presidía el escenario, y sobretodo  mucha luz y mucho colorido. El sonido fue otro de los grandes activos del show del quinteto, ya que en líneas generales sonaron bastante bien: nítidos, potentes, y en algunos momentos majestuosos. En cuanto al repertorio nos dieron lo que esperábamos de ellos, ofreciéndonos un suculento repaso de los hits más emblemáticos de su carrera, con predominio de baladas y medios tiempos. Tampoco quisieron olvidarse de ofrecernos alguna  pequeña muestra de su material más reciente, aunque fue más bien algo testimonial. Por tanto todo correcto, aunque personalmente me hubiera gustado haber escuchado algún tema más de “Adrenalize”.

Si hablamos de la banda en si, podría decirse que cada uno cumplió con su papel a la perfección. Joe Elliott fue el timón de los británicos y cantó bastante bien, pese a que se le vio pasar alguna dificultad a la hora de encarar los temas más antiguos del repertorio. Rick Savage no paró de recorrer el escenario animando constantemente al respetable mientras se encargaba de apoyar en los coros. Phil Collen fue el encargado de poner la garra más netamente roquera. Mientras que Vivian Campbell, -al que por cierto vimos con bastante buen aspecto-, fue quien puso el toque de elegancia y distinción. Y, como no, Rick Allen volvió a ser el motor de la banda, llevando el ritmo con sus pedales mientras hacía gala con su indumentaria del orgullo  de ser ingles.

Tal y como nos comentó su frontman  a lo largo de la velada esta era la última escala de su actual periplo europeo. Así que la banda salió con las pilas bien cargadas, tirando de un clásico como es el incontestable “Rocket”, que acompañado de algunas divertidas imágenes nos dejaba con el primer intercambio solista entre ambos hachas mientras Elliott  se paseaba por el escenario saludando a las primeras filas. Sin dirigirse al respetable y enlazada con el tema inicial nacía “Animal”, con Phil Collen ocupando el centro del escenario para desatar el delirio del público mientras los lasers de color verde se proyectaban sobre nuestras cabezas.

Tras recibir la calurosa bienvenida de todos los presentes Elliott nos agradeció nuestras presencia antes de invitarnos a viajar a los primeros tiempos de la formación de manos de un potente “Let It Go”, que sonó rabioso y rockero, demostrando que pese al éxito de sus baladas los británicos no han perdido la garra que les permitió despuntar en la escena inglesa  a principios de los ochenta. Pero , evidentemente, si algo ha marcado la carrera de DEF LEPPARD es su habilidad para convertir azucaradas melodías en hit singles. De modo que el primero no tardó en hacer acto de presencia en forma de un elegante “When Love And Hate Collide”, que nos dejaba a Elliott y Savage compartiendo las líneas vocales antes de que la audiencia se acabara haciendo cargo del estribillo.

Sí, nos gustan las baladas. Pero el corazón rockero que todos llevamos dentro volvió a latir intensamente cuando escuchamos aquello de “Do You Want To Get Rocked?”. Efectivamente había llegado el momento del que fue el single de presentación de su quinto trabajo en 1992 “Let´s Get Rocked”, que volvía a convertir el recinto en una fiesta total. Acto seguido, y únicamente con la batería iluminada, el vocalista tomaría la palabra para presentarnos a Vivian Campbell que, acompañado de proyecciones de diferentes etapas de la banda, fue quien se encargó de dar el pistoletazo de salida a “Armaggedon It”, para volver  a incidir en el contenido de su multimillonario “Hysteria”.

Si hasta ese momento los británicos se habían centrado en desgranar algunas composiciones de lo que podríamos denominar su época dorada, fue con su cover del “Rock On” de David Essex cuando se permitieron un primer guiño al material facturado en lo que llevamos de este siglo XXI. Uno de los momentos de la noche se produjo cuando el quinteto se reunió en la pasarela central para armados con acústicas  regalarnos la emotiva  balada “Two Steps Behind”. El único recuerdo que se permitieron a su última entrega homónima de finales de 2015 fue “Man Enough”, que nos dejaba la estampa de todo el público moviendo los brazos siguiendo las indicaciones de Elliott.

Como si de una montaña rusa se tratase DEF LEPPARD cambiarían radicalmente de registro, consiguiendo que el ambiente se relajara notablemente durante los emocionantes desarrollos del siempre efectivo “Love Bites”, todo un derroche de elegancia y sensibilidad con el que nos robaron el corazón a más de uno. Pero Elliott y sus muchachos  no siempre fueron esa banda sobria y sofisticada que son actualmente. Todos tenemos un pasado, y ellos en su juventud eran impetuosos y descarados, y la mejor prueba fue volver a escuchar los riffs de esencia clásica del que fuera uno de sus primeros éxitos en las emisoras de radio “Bringin´ On The Heartbreak”. Por si alguien no se había dado cuenta todavía, Rick Savage y Rick Allen volvieron a demostrar que son un pilar indiscutible para sus compañeros, ya que fue la base rítmica la que se encargó de marcar el ritmo de la instrumental “Switch 625”, que servía para que el quinteto siguiera buceando en el contenido de “High ´N´ Dry”.

Lamentablemente el tiempo del combo de Sheffield se estaba agotando. Pero antes de que se marcharan todavía tendríamos ocasión de emocionarnos con las imágenes que acompañaron al mítico “Hysteria”, con instantáneas del desaparecido Steve Clark en acción, y que incluyó un fugaz guiño al “Heroes” de Bowie. Para poner el punto y seguido a la velada, escenificando la perfecta sintonía entre banda y público, que mejor que el marchoso y roquero “Pour Some Sugar On Me”, que hacía que todos volviéramos a cantar como si fuéramos uno.

Pero no, la fiesta todavía no había concluido. Aún nos faltaba una última ración de clasicismo roquero con dos piezas del álbum que les abrió las puertas del mercado americano, el fantástico “Pyromania” de 1983. “Rock Of Ages”, fue coreada con devoción por unos seguidores que se lo estaban pasando en grande. Mientras que la despedida definitiva, acompañada de una nueva ristra de imágenes de la banda a lo largo de su longeva trayectoria, corrió por cuenta del imprescindible “Photograph”.

Llegaban como uno de los platos fuertes de esta sexta edición del ROCK FEST BARCELONA, y no creo equivocarme al decir que cumplieron con creces con su labor de estrellas de la noche. Quizás para algunos hubo demasiadas baladas y medios tiempos. Pero ellos no engañan a nadie. Siempre han sido una banda que ha demostrado que sabe rockear. Pero, indiscutiblemente, su punto fuerte siempre fueron esas aterciopeladas melodías que les convirtieron en una de las bandas más vendedoras del siglo pasado.

Texto: Alfonso Díaz

Fotos: Alvaro Ochoa

 


 

Galería de Fotos:

 

 

 


THERION

 


 

ELVELLON

 


 

CANNIBAL CORPSE

 

 

 

 

3 COMENTARIOS

  1. Qué buenos FM!! Los vi también de teloneros de Saxon el año pasado y ya me gustaron.En el rockfest aún me gustaron más.Qué clase tienen…y qué gran cantante.Desde luego,para ese tipo de música,un cantante bueno es fundamental.Helix muy rockeros.Me gustaron bastante.Europe siguen en esa buena linea.Qué bien han sabido evolucionar con su música!!

  2. No estoy muy de acuerdo en la crónica de Dee. Dio un concierto en mitad de la lluvia, tocó varios temas de su carrera en solitario (del segundo, si no me equivoco). Son auténticos trallazos.
    Es de alabar y no de criticar Si toca de TS se diría que vive de las rentas y si toca de lo nuevo que si no enganchan.
    Su música suena fresca y actual. Además lleva una banda muy potente (a diferencia de Bach, que le falta una guitarra y le hacen unos coros de pena).
    Creo que tenemos Dee para rato, sufrió la lluvia del festival y fue capaz de mantener allí a la gran audiencia más que entretenida.
    En cuanto a Dream Theater… Me gustaron mucho. Su música quizá no sea “apta para todos los públicos” y una vez más dieron una clase magistral de música.