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RESURRECTION FEST 2018 – Crónica y Fotos del Jueves día 12, con GHOST + AT THE GATES + STONE SOUR + IMPERIAL JADE + OVERKILL + JINJER, etc

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ROCK N ROCK
Madness Live!
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NOAH HISTERIA

NOAH HISTERIA + BLOODHUNTER + THE RAVEN AGE + JINJER + AATHMA + OVERKILL + IMPERIAL JADE + STONE SOUR + WOLVES IN THE THRONE ROOM + GHOST + AT THE GATES

Jueves 12, Viernes 13 y Sábado 14 de Julio de 2018 – Viveiro – Lugo

 

NOAH HISTERIA

Tras el día de presentación y después de disfrutar de grupos como MINISTRY, POWERFLO o JELLO BIAFRA, llegaba el turno del primer día oficial de festival y tenía el inmenso placer de inaugurar tal día con una de las bandas de progresivo que más merecida tiene su creciente popularidad.

NOAH HISTERIA se presentaban en el DESERT STAGE con ganas de hacer disfrutar al público de su música llena de detalles notables, con una composición exquisita y, me atrevería, a nombrar que poseen uno de los cantantes más característicos del panorama nacional.

Fue una de las cosas que más me gustó de un concierto que prefería que se hubiera ejecutado de noche, con un ambiente mucho más tranquilo si cabe, pero aun así dejó buen poso de que la banda tiene un material de sobra para actuar en grandes festivales nacionales, tanto de progresivo como algunos más alejados de estos sonidos como es el RESURRECTION FEST; este año disfrutamos de alguna que otra banda del género y yo aplaudo dicha decisión para aumentar el campo de géneros del festival.

Si algún momento tengo que destacar de dicho concierto, fue disfrutar de una excelente ‘Coloso’ que marca la carta de presentación de un grupo que tiene mucho que decir y que, aun con el nivel que tienen tan grande, creo que en el futuro irán a más hasta convertirse en un auténtico referente de la cultura progresiva de nuestro país. No tengo duda de ello.

Texto: Juanma García

Fotos: Álvaro Carlier


 

BLOODHUNTER

A una hora bastante indecente para los que aprovechamos el miércoles, despegaba una nueva edición de nuestro ya folklórico RESURRECTION FEST. En mi caso, el festival se abrió camino pasadas las tres de la tarde con los coterráneos BLOODHUNTER, que desfloraron ya oficialmente el RITUAL STAGE con el crisol de estilos que se entretejen en torno a su death metal, de gran contenido melódico.

No es nada extraño ver a una banda gallega inaugurar alguno de los escenarios principales, recuerdo por ejemplo a MUNTANT SQUAD o APHONNIC hacerlo  en años anteriores con solvencia. Pero esto es algo que está doblemente justificado si la banda en cuestión está en pleno auge como es el caso de los BLOODHUNTER actuales, que vinieron a sembrar todo lo bueno que se puede recoger cuando el germen es de la naturaleza de su reciente  trabajo “The End of Faith”.

Precisamente y como no podía ser de otra manera, fue sobre este último disco sobre el que versó gran parte de su actuación de apenas media hora. Aún así, les dio tiempo a presentar temas como Eyes Wide Open o All These Souls Shall Serve Forever, entre los constantes esfuerzos de Diva Satánica por animar a un todavía aletargado público, aunque acabó siendo correspondida.

Pero también tuvieron su espacio varios temas presentes en su anterior demo homónima como Embrace The Dark Light o Bring Me The Horror con la que se despidieron.

Parece que el empeño incansable de Fenris durante los últimos diez años por encontrar un grupo sólido  y estable con el que poder plasmar sus ideas y su virtuosismo fidedignamente empieza a dar resultado.

 Esperemos que con el carisma y la capacidad demostrada de Rocío para destripar su voz, siempre en progresión ascendente; pero sobre todo con el equilibrio cada vez menos momentáneo que les brinda Marcelo y su sobrada aptitud en la batería, consigan seguir progresando y creciendo hasta asentarse en el hueco indiscutible que por lo visto el jueves merecen en estos festivales y en el metal extremo nacional. 

Aprovechando así estas oportunidades, van por el buen camino.

Texto: Carlos Esteban 

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

THE RAVEN AGE

Los británicos THE RAVEN AGE acudían por segunda vez a la mariña lucense con la firme intención de resarcirse de su anterior visita.

Y así lo hicieron, ante un escenario más adecuado para ellos como es el RITUAL STAGE, Harris y los suyos pudieron desarrollar su set ante un público más notable que en su anterior actuación, aunque nunca numeroso. Ya destetados de la Doncella, van encauzando su andadura tras las no pocas novedades que presenta la formación desde la última vez que tocaron el RESU les vio tocar.

La primera, el guitarrista fundador Dan Wight ha sido remplazado por Tony Maue, para poder él dedicarse plenamente a los temas meramente burocráticos de la banda, continuando exclusivamente con su papel de mánager.

La segunda y no menos importante para su puesta en escena, es la reciente incorporación de Matt James como vocalista y frontman, que también trajo consigo el anuncio de un nuevo trabajo para este año llamado “Surrogate”, del cual ya interpretaron su single homónimo.

En general, me transmitieron bastante más que aquella vez desde el escenario principal, a pesar de que la voz no terminara de encontrar su sitio prácticamente en todo el concierto, siempre por encima o por debajo.

Los temas de su segundo trabajo suenan menos lineales y sin perder su identidad esencialmente melódica, se atreven a transitar levemente por sonoridades más extremas como en My Revenge o Angel In Disgrace, que sonaron a modo de traca final ejemplarizando la solidez y el aplomo que la banda ha obtenido tras las importantes permutas y las renombradas giras de las que han sido partícipes.

Texto: Carlos Esteban

Fotos: Álvaro Carlier

 


 

JINJER

Me los perdí en la gira anterior, por lo que el hambre por verlos era absoluta. Incluso es una banda que yo personalmente le recomendé a algunos promotores, y por lo visto me hicieron caso. Tras escucharles en sus álbumes, rápidamente me di cuenta que JINJER iban a funcionar, y así está siendo. Llevan un tiempo rodando a nivel europeo, y no va a ser muy complicado que el grupo alcance la primera división de nuevas bandas cañeras en el presente y futuro.

Lo que pasa es que mucha gente los está encasillando y hay quien afirma que son los “nuevos ARCH ENEMY”, y eso, en mi opinión no es cierto. JINJER tienen su propio sello, personalidad y sonido, y además su cantante Tatiana Shmailyuk  no es ni Angela Gossow, ni se parece en nada a Alissa White-Gluz y su contexto metalero no es el mismo de los ENEMY.

Los ucranianos practican una equilibrada mezcla de death metal melódico, progresivo, metalcore, djent, groove metal, con algunos toques  de funk, jazz, reggae y nu metal, y Tatiana posee una gran técnica y versatilidad vocal que va de lo gutural y más enfadados a  lo más melódico y entonado. Además, la vocalista posee una imagen arrolladora y se entrega en cuerpo y alma, siendo inevitablemente el centro de miradas y atención general.

Pero como decía en mi resumen, JINJER no son solo Tatiana. Posee unos musicazos impresionantes. El nivel de su bajista Eugene Kostyuk, es supremo, y además lleva las riendas de cada tema y el sonido del grupo. Junto a él, el bateria Vladislav, -brutal-,   y el guitarrista Roman hacen un trabajo de alta gama y fiereza.

Estos ucranianos demostraron tener muchos argumentos de presente y futuro en el RESU. Su actuación fue una bola de fuego, atronadora y feroz. A pleno sol tocaron y congregaron a mucha gente en el escenario principal.

Temas de sus lanzamientos “Cloud Factory”, -re-editado-,  y “King of Everything”  sonaron atronadores. Me gustaron “I Speak Astronomy” ,  con un riff y unas melodías a medio tiempo crujientes y con fragmentos atmosféricos, “Just Another”,  de su último trabajo, con muchos fragmentos progresivos, “Captain Clock” , su tema más ARCH ENEMY con unos giros de guitarras vertiginosos y un estribillo con voz limpia muy melódico pero con contestaciones guturales, y  “Outlander”, recordando sus inicios y  el salvaje "Scissors" de su EP Inhale. Do Not Breathe  de 2012.

Poderosos y precisos. Fueron una “pasada”.

Texto: Rafa Basa

Fotos: Álvaro Carlier


 

AATHMA

Tras unos minutos de espera a la expectativa de congregar algo más de gentío, el trío madrileño AATHMA aparecía sobre el relegado DESERT STAGE con la relajada intro que precede los virulentos riffs de Mah. Es cierto que la convocatoria inicial no fue masiva, quizá por la distancia de los escenarios principales a éste, o porque para muchos el festival empezaría con ellos, pero el público acabó siendo notable para tratarse del escenario más pequeño, como en gran parte del resto de conciertos que allí se albergarían.

Por unas o por otras, es gratificante ver el importante espacio que ocupan bandas como ésta, avaladas por sellos cooperativos como es Underground Legends, dentro del RESURRECTION FEST. No es para menos, es todo un lujo escuchar a Juan desplegar su registro agónico y desgarrador en temas como Mithra,  a pesar de que los efectos no se apreciaran todo lo bien que deberían. Aunque su mayestático y más reciente “Avesta” fue el principal protagonista del show, no faltó su ya clásica Valley of Doom, que abría su premonitorio “Decline… Towers Of Silence”. Tras ella, Mario recrudece el sonido de su bajo para introducir la aplastante Hvare, de la que justo acaban de presentar un video interpretándola que se ha currado el fotógrafo Sergio Albert, entre otros. 

Acostumbrado a verles en “sala”, eché en falta el sonido desbordante que te rebota de todas partes, pero aún así consiguieron destilar su particular interpretación del doom de tan altísima calidad.  Principalmente culpa falta de volumen y el omnipresente viento de la costa, pero también es innegable que la claridad de una espacio cerrado favorece los complejos paisajes musicales que AATHMA son capaces de generar.

A pesar de esto, el sonido no ayudó pero tampoco deslució el extraordinario concierto que cerraron con Deadly Lake y la outro en la que primero Juan, y más tarde Álex, abandonarían el escenario dejando a Mario desenlazar el recital, no sin volver para despedirse todos después.   

Texto: Carlos Esteban 

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

OVERKILL

Tenía muchas ganas de verlos de nuevo y que me gustaran, y lo consiguieron. Son una de mis bandas favoritas desde hace años, pero las dos anteriores veces que les vi me dejaron con sabor agridulce. En RESURRECTION FEST dieron un gran concierto.

La banda hizo lo que mejor sabe: “dar caña”, divertir al público y thrashear con potencia y actitud. Bobby Blitz estuvo genial, entregadísimo, cantando genial, y moviéndose al ritmo de una banda que fue una piña sonora.

Junto a Bobby, su principal artífice fue una vez más el carismático y “auténtico” D.D Verni al bajo, con sus gafas negras y su eterna coleta, al lado del Dave Linsk quien llevó la responsabilidad de los matadores riffs a la perfección y mostró 100% de entrega.

El sonido fue bueno, por lo que a pesar del sol y la temprana hora, OVERKILL causaron gran sensación y consiguió que los heavies “de verdad” no se perdieran un show que llegó a ser de lo mejor de la tarde/noche.

Presentaron  “The Grinding Wheel” y lo hicieron desde el inicio con un prometedor y contundente "Mean, Green, Killing Machine" para ir calentando el ambiente.

Bobby estaba animado y cantando muy bien.

La velocidad y potencia de "Electric Rattlesnake" del álbum "The Electric Age" nos puso las pilas más, con Bobby cantando embrujado y las guitarras sonando dobladas y recias. El corto solo rápido fue bestial. A ella le siguió "Hello From the Gutter" del disco "Under the Influence", recordando sus momentos más míticos y thrash de los 80´s.

Cuando tocaron a renglón seguido “In Union We Stand” el público ya estábamos rendidos a ellos y todo el mundo cantó su pesado y mítico estribillo.  “IronBound” sonó muy férreo, aunque en su parte central bajó un poco la intensidad y se hizo pesado,  y dio paso a un loco “Elimination” donde el público disfrutó a tope.  “Fuck You” ,-la versión de THE SUBHUMANS-,  certificó que OVERKILL mataron en RESURRECTION FEST. Tras ella tocaron un fornido “Sonic Seducer” que le dio la mano a otro guiño final a “Fuck You” con dedo en “modo peineta” incluido para “los de siempre”.

¡¡OVERKILL enormes!!

Texto: Rafa Basa

Fotos: Álvaro Carlier


 

IMPERIAL JADE

A media tarde, y con el sol entre las nubes, tocaba disfrutar con una de esas banda que es un autentico placer ver una y otra vez, tanto por la frescura y la energía que desprenden, como por la innegable calidad de sus temas influenciados por los sonidos más clásicos del rock. Sus conciertos son una verdadera retrospección sónica que te abofetea la cara y te demuestra que también se pueden componer grandes temas mirando hacia el pasado sin caer en la imitación o la reproducción, y eso es un verdadero regalo.

Su secreto, un potencial individual impresionante que unido por pura pasión ha desembocado en un grupo compacto, técnicamente perfecto, que en conjunto suena acojonante, y en el que cada uno explota su talento en canciones verdaderamente cuidadas al milímetro como bien se demuestra en todo “Please Welcome”, su primer y de momento único disco, aunque no por mucho tiempo. A mitad de la primera, High On You, la gente empezó a tomar conciencia de lo que estaba aconteciendo ante ellos, las primeras filas no tardaron en romper a bailar con ese blues rock tan animado y el jolgorio generado atrajo a más gente que andaba por las tiendas.

Qué pocas serán su ganas, que no pudieron aguantar ni dos temas sin enseñarnos nuevo material, primero con Rough Seas, y más adelante con una premonitoria You Ain’t Seen Nothing Yet con un rollito Black Crowes que me volvió loco. Para mí, que les he visto tocar en mi casa frente a una audiencia de medio bar, es todo un consuelo ver el fruto de todo ese esfuerzo de horas de carretera reflejado en oportunidades como esta, considerablemente acompañados en un ambiente hippesco-festivo, con gente bailoteando y gente disfrutando tendida sobre el césped de temas como Double Tonge Woman  o Time Machine, con un Arnau sobresaliente tanto en sus notas más altas, como haciendo al público partícipe de la fiesta que tenían ellos sobre el escenario.

Juventud, compenetración y mucha diversión, es básicamente lo que desprende este quinteto catalán. Todo ello sumado a su sobrada aptitud para su corta edad, les augura un futuro más que prometedor si siguen en esa línea. Incluso desde el propio RESURRECTION han sabido apreciar esto y utilizaron uno de sus éxitos más conocidos para el video promocional del festi. Sí, una espléndida Satyr, que suena aún mejor, si es que eso es posible, en directo. No me quiero imaginar el susto que se pegó Alex al perder alguna cuerda, imagino, a un par de estrofas del solo. Pese a no tener un séquito de técnicos, pudo solventar la situación y cambiar la guitarra justo para su momento y ni ese pequeño mal trago le impidió que siguiera entregándose al  público en cada punteo. Un auténtico derroche de actitud, puro rock n’ roll de la primera a Fire Burning Sound que cerró sin duda uno de los conciertos del primera día. Solo me queda deciros que si estáis por Barcelona este viernes, no os los perdáis en la Rocksound homenajeando a LED ZEPPELIN, y entenderéis de lo que os hablo.

Texto: Carlos Esteban 

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

STONE SOUR

Era sin lugar a duda fueron uno de los reclamos del primer día de RESURRECTION FEST. A mucha gente le servía como un aperitivo gourmet tras la imposibilidad de tener a SLIPKNOT por el festival, pero he de decir, pese a la opinión de la mayoría de los fans del señor Corey Taylor, que un servidor tenía más ganas de ver a STONE SOUR sobre el escenario que a SLIPKNOT, ya saben cómo funciona esto de los gustos. Y, francamente, al acabar el concierto sentí una mezcla de cosas positivas pero un buen número de experiencias negativas que ensombrecieron un poco las expectativas que me había creado.

Corey y los suyos salieron a por todas con un ‘Whiplash Pants’ que sonó verdaderamente bien, potente, frenético y como un buen pistoletazo de salida ante un público que se descontroló nada más salir el conocido vocalista a escena.

Pero a pesar de que la canción sonara de forma excelente y que ‘Absolute Zero’ continuara dicha premisa—a golpe de confeti disparado por una escopeta portada por Taylor—el concierto no terminaba de arrancar con toda la fuerza que, particularmente, me hubiera gustado ver en la banda.

Es una sensación que según avanzaba el concierto no solo se hacía más intensa en mí, sino que también veía a mi alrededor con algún fan que simplemente se dedicaba a corear los temas, pero si en la emoción y la entrega que supone ver a uno de tus cantantes favoritos sobre el escenario.

Pero, he de decir, que precisamente si algo salvó personalmente la actuación de STONE SOUR, fue la disposición de Corey Taylor, su buen hacer, el ejercicio intenso que hace de frontman y, dejemos las cosas claras, lo buen cantante que es y lo merecido que tiene dicho reconocimiento. Y tal vez ese fuera el motivo por el que la banda no terminaba de cuajar con la energía, la experiencia y todo lo que conlleva tener un nombre de gran importancia en la escena.

Tras las primeras tomas de contacto con el público del recinto, sí que me gustó mucho la dupla formada por ‘Bother’ y ‘Tired’, con la primera cantada solo con la guitarra por Taylor y con la segunda ejecutada por toda la banda. Uno de los mejores momentos de la actuación sin lugar a duda, pero que quedó nublado si lo comparamos con una ‘Get Inside’ con pirotecnia sobre el escenario o con un cierre con ‘Fabuless’ por todo lo alto con ese despliegue de diferentes herramientas a modo de atrezo.

¿Qué faltó entonces para hacer una experiencia mucho mejor para el público que tampoco somos unos grandes fans de la banda? Pues, a mi parecer, una mejor entrega por parte de los demás músicos de la banda a excepción de su vocalista. STONE SOUR son capaces de más y de buena tinta lo sé, por eso tal vez la actuación en Viveiro resultó buena, pero con muchos oscuros en un lienzo que parecía que iba a tornarse como un paisaje idílico.

Buena nota para Corey Taylor, pero un concierto con muchos claro oscuros que necesita de una revancha pronto para algunos que nos quedamos un poco fríos con la actuación teniendo en cuenta la importancia de la banda en el cartel y de una fecha exclusiva en España que además tenía como aliciente el cierre de la gira europea. Otra vez será, suponemos.

Texto: Juanma García

Fotos: Álvaro Carlier

 


 

WOLVES IN THE THRONE ROOM

Cuando los horarios cambiaron antes de comenzar el festival, uno de mis mayores lastres es que no iba a poder disfrutar del show de WOLVES IN THE THRONE ROOM al completo porque se solapaban con el concierto de GHOST, el cual debía cubrir también como podréis ver más adelante.

Es una de esas bandas que no se ha dejado caer con asiduidad por tierras españolas pero que sí guarda tras de sí un buen número de fans que estarían encantados de verlos en una sala y, ahí, en ese nicho de gente, se incluye un servidor.

Los americanos sentaron cátedra en un DESERT STAGE que los recibía con un sonido bueno, pero en los que, por momentos, no terminaba de sonar con toda la nitidez precisa. Aun con todo lamenté no poder ver mucho concierto de esta banda que coquetea con el black metal como estandarte y el dark ambient como segunda opción, pero la actitud con la que ejecutaban el show y ser de las pocas posibilidades de black metal—y no puro como, por poner un ejemplo, el año pasado con TAAKE—hizo que algunos asistentes quisieran dar una oportunidad al show y por lo que he tenido el placer de leer a conocidos, los hermanos Weaver hicieron un concierto óptimo, realmente bueno y creando una sensación estupenda en sus fans.

Texto: Juanma García

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo


 

GHOST

A estas alturas, poco podemos decir ya que no sepamos todos sobre ellos. GHOST, como tantas otras bandas en este mundillo del rock y el metal, son uno de esos grupos que tienen en su poder la toma de relevo de los grandes dinosaurios de nuestro rollo. Y tienen en su poder esa situación, teniendo en cuenta que se trata de un grupo donde existen dos variantes: o los amas o los odias, así de simple. Y sinceramente, un servidor no cansa de ver de lo que son capaces los suecos capitaneados por Tobias Forge sobre un escenario.

En RESURRECTION FEST volvieron a demostrar que su éxito no es algo que sea fruto de la casualidad, no es un golpe de suerte; si GHOST están hoy en día en boca de mucha gente es porque se lo han ganado con creces.

Así pues, el recinto tenía un buen número de seguidores, curiosos e incluso detractores que querían ver si cambiaban de opinión—me consta que alguno lo hizo—cuando la introducción con ‘Ashes’ empezó a dar comienzo al concierto a pocos minutos de la una de la madrugada. Todos los Nameless Ghouls salían uno por uno a escena, colocándose concienzudamente en el escenario como parte del show para, una vez terminada dicha introducción, nos dieran la bienvenida con la pegadiza ‘Rats’, que servía también como presentación para un Cardinal Copia que hacía acto de presencia con las primeras frases de la canción.

Vestido con su particular traje negro—no se cambió en todo el concierto como hizo en otros shows de larga duración ajenos a los festivales—y con un decorado que hacía las veces de capilla, la canción y, en particular, su estribillo, nos hizo botar a los fans de la banda e incluso a los que no les son totalmente de su agrado, les pareció que la potencia y la teatralidad que dotan a su show, podían ser la clave de su éxito.

Continuó el show tras un corto saludo al público con uno de los cortes más queridos de su anterior redondo Meliora. ‘Absolution’ siguió con ese aroma de música pegadiza que tiene ‘Rats’, pero, además de esto, recuperó un sonido que muchos seguidores echan en falta en este nuevo disco, ese sonido más heavy, más agresivo que en Prequelle está contado con cuentagotas. Y si ‘Absolution’ era recibida con agrado por los fans de la banda, lo de ‘Ritual’ fue el cuento de siempre en el que se demuestra porque una de las primeras canciones que salió a la luz de la banda, funciona siempre tan bien. El aroma de misticismo que esconde tras sus letras y esas melodías tan bien trabajadas hacen que sea una de esas must para cualquier setlist de la banda.

Algo que me agradó personalmente fue lo bien que sienta a canciones como este ‘Ritual’ o ‘Cirice’ cuando la tocaran más tarde, los coros en riguroso directo. Antiguamente sonaba bien pero artificial, con pregrabados que no terminaban de convencer a todo el mundo; apuesto a que más de uno quedó contento con un estribillo arreglado de esta manera y con las voces del público cantando al unísono. El bajo atronando nos anunciaba la llegada de ‘From the Pinnacle to the Pit’, una canción que, si bien me convence, es de esas que tal vez hubiera sustituido en el corto setlist para dar paso a canciones que se quedaron fuera como ‘Prime Mover’ o la añorada ‘Elizabeth’ que desconozco por qué no la rescatan.

El concierto de GHOST estaba sentando cátedra en aquella primera jornada, siendo uno de los conciertos que más gustaron en general de aquel día y que, para algún que otro asistente, fue motivo de desplazamiento para solo acudir al RESURRECTION FEST con el objetivo de verlos a ellos en una actuación con unas condiciones tan idílicas en su fecha exclusiva para este año en España.

Momento para enlazar la que probablemente se haya convertido en mi canción favorita de Prequelle, un auténtico batiburrillo de riffs que suenan como un cañón y que lleva por nombre ‘Faith’. Impresionante el sonido en toda la canción, con algunos peros en que el bajo estaba demasiado subido por momentos—esta praxis se dio algunas veces más durante el concierto—, pero que bajo ningún concepto evitó que la gente disfrutara con la misma. Tal vez no lo hicieran con la misma intensidad que otras canciones del nuevo álbum, pero quien quisiera sonidos más heavys y cercanos a Meliora, encontraba aquí su panacea.

‘Cirice’ fue de esas canciones que todo el mundo quería escuchar, un clásico de la banda que suena realmente bien pero que, en esta ocasión y sintiéndolo mucho, no terminó de engatusarme como las anteriores veces que tuve la oportunidad de escucharla en directo y creo que fue debido a algunos fallos en el sonido o incluso a algún que otro arreglo que no terminó de funcionar bien. No fue ejecutada de forma desastrosa, pero como digo, no terminó de ataparme como otras veces lo ha conseguido.

Igualmente ocurrió con una ‘Miasma’ que en disco es una de mis pocas piezas predilectas de Prequelle por su tono incluso algo progresiva y por su momento de gloria para cada uno de los Nameless, pero que aquí no terminó de sonar bien. En algunos momentos las guitarras estaban demasiado bajas; el momento en el que Papa Nihil hizo acto de presencia para tocar su solo de saxofón como colofón al tema entre la humareda del escenario, fue el momento perfecto para reconocer que ‘Miasma’ había sido uno de los grandes puntos flojos del concierto. Sonido del saxofón inexistente durante unos segundos y unas guitarras que no terminaban de sonar del todo bien. Es de lo poquito que le podemos achacar al concierto de unos GHOST que estaban haciendo un concierto bastante aceptable, por momentos muy especial.

Y si bien los dos anteriores temas habían resultado ser un poco flojos, lo de ‘Year Zero’—pieza por antonomasia de la banda—resultó ser la mejor canción del concierto sin ningún tipo de dudas. No es solo la facilidad de ser coreada con su estribillo lleno de nombres de demonios, es que además está compuesta con unos arreglos que en directo terminan por sonar incluso mejor que en disco. Todos los instrumentos convergen en una inspiración musical evocadora, pero además de eso, en esta ocasión, GHOST pudieron disponer de humo y fuego para decorar una canción que pide a gritos dichos elementos para el show. No pararían con crear sensación de entrega con el público cuando empezaron a sonar los acordes de esa oda al Diablo como es ‘He Is’ que, para muchos, consigue ser la canción estrella del grupo y que en el RESURRECTION FEST sonó deliciosa, absorbente, hipnotizante, con un Cardinal Copia en un estado de diez vocalmente.

Tras el vuelo de confeti y billetes de dólar satíricos tuneados con la imagen de la banda en ‘Mummy Dust’—sigue sin convencerme demasiado este tema—, la banda se metía en la recta final con tres auténticos cañonazos para los amantes de la banda sueca. La popera ‘Dance Macabre’ gustó muchísimo tanto a nivel sonido como con el juego de luces y que se puede convertir en una de esas canciones fijas en un setlist de los de Forge y compañía. Tal y como lo hizo desde que llegó el hit ‘Square Hammer’ con el que es imposible quedar disconforme y que evoca perfectamente el sonido de la banda, sirviendo como un trampolín perfecto para presentar a alguien a GHOST.

El cierre parecía llegar y todos los miembros se retiraron a excepción de un Tobias que no estuvo muy hablador durante la noche—excepto un par de discursos—pero que quiso animar al público una última vez y, tras agradecernos el ver el show de la banda y prometernos que volverán pronto a nuestras tierras, entonaban una ‘Monstrance Clock’ que, como de costumbre, sonaba a despedida final, con un público entonando aquello de “come together, together as one” sin la banda sobre el escenario.

En general, caras contentas en el respetable y muchos comentarios en redes sociales de asistentes que no esperaban nada de la banda y se lo pasaron tremendamente bien. Por supuesto, no faltaron los más críticos con ellos, pero en general se respiró un ambiente de satisfacción al acabar el concierto. GHOST van a por todas, quieren ser el futuro estandarte del género y cada vez cuentan más con el apoyo del personal. No han inventado nada nuevo, pero se han sabido labrar un camino que solo va en ascenso y el tiempo nos dirá cómo va progresando. Algunos estamos expectantes por saberlo.

Texto: Juanma García (Twitter) (Instagram)

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo


 

AT THE GATES

Inmediatamente después de que GHOST remataran su actuación con su Monstrance Clock, empezó a escucharse desde el cercano RITUAL STAGE la intro instrumental inaugura el prácticamente recién presentado trabajo de los suecos AT THE GATES, Der Widerstand, seguida de una  flamante To Drink From The Night Itself que da nombre a dicho disco inspirado por la novela “The Aesthetics Of Resitance” de Peter Weiss. El reclamo no podía ser mejor para todos aquellos indecisos que aún dudaban entre estirar las fuerzas ya desde el primer día para verles, o retirarse a reposar en vista de lo que estaba por llegar. Los que no se habían ido para Slaughter Of The Soul, quedaron ya definitivamente atrapados ante la portentosa soberanía que ejercen los de Gotemburgo con su death metal melódico tan inspirador como pionero.  

La segunda novedad que destaca por detrás de los temas nuevos, es la ausencia que parece ya definitiva de uno de los integrantes que ha capitaneado la banda con su guitarra y sus letras tanto en sus orígenes como en su reunificación,  aunque ya no está presente en este último trabajo: Ander Björler, quien deja por primera vez solo a su gemelo en la banda pues parece que no le acaba de coger el punto a eso de girar constantemente.

Aunque la decisión no fuera fácil, el repuesto fue claro y natural: el guitarrista Jonas Stalhammar, que ya compartía con el carismático líder Tomas Lindberg su proyecto paralelo THE LURKING FEAR; con quien por cierto ambos se marcaron doblete aquel día, pues tocaron sobre el mismo escenario horas antes. Su crédito en el directo ya quedó garantizado, ahora toca esperar para ver qué tiene que ofrecer a nivel compositivo para la próxima vez que se encierren en el estudio.

En general el concierto se desarrolló con la disposición que se espera de una banda de este calibre, con uno de los seguimientos más masivos que recuerdo en ese escenario en todo el festival y con la intensidad propia de los últimos trabajos de la banda, pero sin olvidar los grandes temas que les erigieron en su momento, principalmente los presentes en su ya lejano “Slaughter Of The Soul”.

Sin duda uno de los conciertos más completos del primer día, en el que lograron explotar prácticamente sin pega su vigoroso sonido ante un entregado público sumergido una sanguinaria atmósfera alimentada por las luces rojas constantes y declamaciones pregrabadas como El Altar del Dios Desconocido, pero sobre todo por el arrojo de Lindberg al frente de temas como The Book Of Sanf (The Abomination)  o Blinded by Fire, que no distarían mucho del final de su show.

Texto: Carlos Esteban (@mapexvsmeinl)

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo – Juan_Ramon_Felipe@rafabasa.com

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