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Crónica y Fotos de MINISTRY y KILLUS en Madrid

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MINISTRY

+ KILLUS

 Jueves 28 de Julio de 2016 – Sala  Arena – Madrid

El metal industrial vuelve a sacudir la capital con una de las bandas pioneras del género, hablamos de MINISTRY. La banda de Chicago cuenta con 35 años de historia tras su origen de la mano de Al Jourgensen, y tras un parón de cuatro años, la banda regresó a nuestro país para presentar su anterior disco “Relapse”. Para la ocasión, los de Al cuentan con KILLUS como teloneros en este “From Beer To EternaTour” que tiene su primera parada en la sala Arena de Madrid.

Los castellonenses KILLUS aprovecharon como siempre las oportunidades que se les presentan, alzándose como una de las bandas nacionales más importantes y a seguir de la actualidad. Con ese metal industrial que disfrutó esta noche de un sonido bastante bueno para las condiciones de esta sala y una actitud arrolladora, este combo toque el tiempo que toque solo sabe salir a morder y a hacerse dueño de la noche. Contaron además con una puesta en escena brillante como es habitual a pesar del espacio en el escenario con el que contaban, una pena que algunos solo hayamos podido ver sus directos en sala, porque este tipo de escenarios se queda realmente pequeño para una banda tan activa como esta. Entre su corto set, encontramos una “Ultrazombies” que nos ponía a saltar, mientras el colofón de su actuación llegaba con la definitiva “Feel The Monster”. Durante su show aún no había una gran entrada, pero poco importó y es que la conexión con el público fue bastante efectiva. Por lo tanto, gran acierto por parte de la organización colocando a un grupo como KILLUS en una velada como esta, una vez más sobresalientes.

Y llegaba la hora de la locura, arrancaba el tour de MINISTRY y lo hacía en una sala Arena de Madrid ya con una entrada importante. El line-up actualmente está formado por Al Jourgensen a la voz y guitarra (eventualmente), Sin Quirin y Cesar Soto a las guitarras, John Bechdel a los teclados y sintetizadores, Roy Mayorga a la batería y Jason Christopher al bajo. Con una pantalla al fondo del escenario y con Al y el resto de la banda apareciendo entre las sombras y el humo, arrancaba el show “Hail to His Majesty (Peasants)” con un tempo lento y marcado, y un sonido contundente. “Punch In The Face” y “Permawar” eran las siguientes en llegar, también de su último disco, la primera agresiva y directa, y la segunda un tanto más oscura y densa. Imágenes americanas en la pantalla daban paso a la esperada “Rio Grande Blood”, que aunque fue brutal su efecto en la pista, con un pit enorme, en nuestros oídos fue puro ruido, y es que los decibelios estaban por las nubes y eran inapreciables todos y cada uno de los instrumentos. Algo parecido sucedió en “Señor Peligro”, en la que además también tuvieron problemas técnicos con una de las guitarras, eso sí, grandísimo corte de puro thrash metal con una base sintetizada, armando un circle pit como hace tiempo que no recordaba.

El sonido remontaba un poco para “Lies Lies Lies”, en la que Jourgensen se acercaba al público, cediéndoles su micro para gritar ese estribillo tan coreado, continuando con “Waiting”, otra canción que no permitía el respiro en ningún momento y que daba paso a algún intento fallido de crowdsurfing repelido por la seguridad del evento. Una de las bases del éxito de la banda son esos riffs agresivos y repetitivos que no puedes sacarte de la cabeza, acompañados siempre por una base sintetizada que te hace perder el control por completo, para ejemplo varios casos entre el público al son de “N.W.O.”, todo un clásico ya. Tampoco podía faltar la brutalidad de “Just One Fix”, con un inicio que nos puede recordar un tanto a RAMMSTEIN y con un estribillo en el que Al se entrega por completo en compensación con la entrega absoluta del público.

Ya en esta parte del show, los problemas de sonido estaban subsanados por completo y los decibelios se ajustaban un poco más a los cánones habituales para disfrutar de piezas como “The Missing” o “Diety”. Estábamos acercándonos peligrosamente al final y lo hacíamos con la vertiginosa y archiconocida también “Thieves”, en la que volvemos a comprobar esa táctica de riffs repetidos hasta la saciedad y melodías sintetizadas mareantes, volviendo a desatar la locura generalizada entre un público que aún tenía fuerzas con la cera que se estaba repartiendo a pocos metros e incluso centímetros nuestros.

La última muestra momentáneamente de la noche sería “Stigmata”, siempre de las más curiosas de su set, con sonidos sintetizados por doquier y melodías no tan comunes en el combo americano. Con ello, la banda decía hasta luego para volver al poco tiempo con los bises que aún faltaban por sonar. “Psalm 69” era el primero en llegar con ese riff a modo de galopada que hace levantar los puños a toda la sala al ritmo que impone Mayorga tras los platos. Poco después, “So What” con protagonismo para una línea de bajo espectacular por parte de Jason que marca junto a Roy una base rítmica formidable que acompañará durante toda la composición, con Jourgensen de nuevo de lo más comunicativo con el público en todo momento, repartiendo bebidas por doquier para no perder ni un ápice de intensidad ahí abajo. “Khyber Pass” fue la definitiva, y estamos ante una banda por decirlo así, tan “rara y única”, que el final no podía ser menos, y es que los componentes del grupo iban quitándose sus instrumentos de encima uno por uno y desapareciendo así del escenario. “Gates of Steel” también estaba en su set, pero no la interpretaron, y así finalizo el show de los norteamericanos.

Aunque personalmente no sea mi estilo predilecto ni mucho menos, he de reconocer que la potencia sonora de esta banda en un festival es enorme, en una sala es imposible no salir con los oídos ardiendo, pero aun así, fue un concierto más que notable con un derroche de energía que pocas veces había visto en una sala. Un concierto claramente de menos a más en el que el sonido no se reguló como es debido y no se subsanaron los problemas técnicos hasta mitad de concierto. Como digo, es toda una experiencia ver a MINISTRY en directo y de nuevo, aunque la Arena siempre trate de empequeñecer a la banda y su sonido, en esta ocasión MINISTRY lograron salir victoriosos. En definitiva, a ver cuándo podemos recuperar nuestros oídos de tal despliegue sonoro.

Texto y fotos: Óscar Gil Escobar

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