Discografica: Maldito Records
Puntuación: 7,5/10
Los madrileños MOTOCICLÓN poco a poco van saliendo de la situación de grupo de culto underground en el circuito roquero madrileño para sacar la cabeza a base de tesón, irreverencia, lucha y una determinación muy clara por ser diferentes. "Gentuza" es ya su tercer trabajo y desde la portada (que personalmente esta vez me gusta más a nivel de mensaje que gráfico, las cosas como son) ponen las cosas claras de lo que encontramos en el disco: mala leche, ironía y ganas de reírse y meter el dedo en el ojo de la mano de su particular heavy/punk, con las pinceladas de rock guitarrero de toda la vida que no falten, por supuesto.
Para quién no les conozcan, decir que se formaron en el 2004, y que Robertez, Trash, Ramón y Dani ya han sacado tres discos, subiendo peldaños poco a poco y labrándose una sólida reputación a nivel de estudio y directo, donde son todo un ciclón, si me permitís el guiño con su nombre. Comenzaron con el impactante "Himnos de extrarradio", recuperando esa vena callejera y macarruza que muchos echamos de menos en estos tiempos en los que OBÚS y BARRICADA son clásicos pero el relevo no termina de llegar. Tras esto, otro fantástico "Costras y tachuelas" volvía a dejar claro de qué iba esto, y además poco a poco metían más vena roquera y jebi (sí, con J y con B) a su música, tocando mejor y dejando su punto punk más como concepto y reflejo de su actitud. Además, cada vez se iban haciendo más conocidos y reputados, e incluso iban dejando huella a nivel de letras y sobre todo del lenguaje tan particular de Robertez, que os aseguro que ya tiene bastantes adeptos por los oscuros rincones de varios garitos, calles y emisoras de radio del rock madrileñas.
Ahora con "Gentuza" (comentar, por cierto, que los tres discos están en vinilo) dan otro paso adelante, sin bajarse los pantalones ni venderse a nada, pero sí ofreciendo un toque algo más pulido y "melódico" de su estilo, más hardroquero, que diría el Trash, guitarrista y principal compositor musical del combo. Es curioso encontrar una versión que se puede interpretar erróneamente en un primer momento como "domesticada" de MOTOCICLÓN, más por sorpresa que otra cosa, pero tras dos o tres escuchas te das cuenta que de eso nada, que siguen siendo igual de ásperos, ácidos, irreverentes e interesantes como siempre. De hecho, es un disco que entra peor en una primera escucha… incluso lo expresaría del modo contrario: entra mejor, más fácil de primeras pero esto hace desconfiar, sospechar un poco que es raro, pero en un momento se te mete en las venas el toque gamberro de la banda, te das cuenta de que simplemente es un disco más cuidado que los dos primeros, bastante más crudos, con dibujos musicales más ricos y con un Robertez entonando más que "rebuznando" (dicho con todo el cariño, que nadie piense que lo digo sin respeto), y al final el resultado es el que no podía ser de otro modo: que no puedes quitar el disco del reproductor. Y todo ello sin perder su personalidad y toque particular, su deje inconfundible que si lo olvidaran no serían MOTOCICLÓN. Así, aquí hay LEÑO, hay JUDAS, hay MAIDEN, hay THIN LIZZY, hay LA POLLA RECORDS, hay SCORPIONS, hay DEAD KENNEDYS, hay MOTÖRHEAD, hay CICATRIZ, hay ESKORBUTO, hay BARRICADA, , hay STONES, hay BURNING, hay BARÓN… y pese a todo sigue estando claro que son ellos, tan fácil y a la vez complicado como eso.
Además, gilipolleces las justas, que dirían ellos, y el disco es corto y directo, sin temas de relleno (incluso con su broma a propósito al respecto) y con todos los guiños y referencias habituales marca de la casa al rock y a la cultura de los 80, además del gamberrismo habitual y con su poesía vallecana por bandera (y aún así con letras mucho más serias e interesantes de lo que a veces se podría suponer a primer vista por los títulos), incluso se nos ponen también más serios en algún momento, lo cual también tiene su punto. Así, obviando quizás el comienzo para mí más simplón con "Poblao calé on fire" (que me dice menos), siguen desgranando la habitual fauna nocturna y diurna en "Los listos" o "La explotagüevos" (con un toque roquero urbano y clásico muy guapo), dan mucha cera con mala leche en "Carne de recortá" o "Autofelación", dicen verdades como puños sin cortarse en "Antifa de pastel" (la que más me ha gustado esta vez, y es que aparte de ser la más hardroquera y pegadiza musicalmente, expone claramente una máxima que yo siempre he defendido: menos parches y más actitud, acción y realidad), se nos ponen tiernos en "Amor de madre" (otro temazo) y, a su manera, en la impagable "Comiéndote el ojal en un 127 abandonado" (que aparte de la letra gamberra y más punkie que mascar imperdibles, es una power ballad de toda la vida con un feeling de la ostia), vuelven a rendir homenaje a clásicos del cine friki en "La canción de relleno" o te hacen recordar con una sonrisa del rock esos días post-fiesteros en la divertida "Domingo katacrocker" (¿a alguien le suena?).
Ya está bien de tanta pulcritud, barroquismo sonoro e hipocresía musical. El rock, el punk y el heavy metal son de la calle, del barrio, del extrarradio, y además siempre tuvieron un mensaje luchador, transgresor, protestón y macarruzo, sin obviar la diversión y el gamberrismo, como decía, y es que en el momento en que se pierden las ganas de meter el dedo en el ojo y de molestar a las mentes bienpensantes y a la sociedad políticamente correcta, estamos vendidos. Yo personalmente prefiero seguir siendo hijo de Caín y gentuza, ¿el resto?, que cada uno aguante su vela. ¡De puta maiden, chicos!
David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)
Lista de Temas:
- Poblao Calé On Fire
- Los Listos
- Antifa De Pastel
- Carne De Recortá
- La Explotagüebos
- Amor De Madre
- Domingo Katackroker
- Autofelación
- Comiéndote El Ojal En Un 127 Abandonao
- La Canción De Relleno
























