Progressive Nation Tour |
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+ OPETH + BIGELF + UNEXPECT
Viernes 23 de Octubre de 2009 – la Cubierta de Leganés – Madrid
Tras unos cuantos meses de espera, más de un año si tenemos en cuenta la primera edición celebrada el año pasado y que nos fue esquiva, por fin recibíamos en nuestro país a la recién nacida gira más esperada para todos los amantes del metal progresivo en general, un Progressive Nation Tour que en su primera entrega tuvo un gran éxito por los EEUU también con OPETH en el cartel y que este año afortunadamente también nos tocaba disfrutar a nosotros en el viejo continente mientras que en Norte América ya había tenido lugar la segunda edición con PAIN OF SALVATION como segundo plato fuerte tras unos DREAM THEATER que en ambas traían bajo el brazo su brillante y casi todavía flamante «Black Clouds And Silver Linnings», que este festival itinerante servía como excusa perfecta para girar con los neoyorkinos como indiscutibles cabezas de cartel, aquí en Europa como digo con unos OPETH que me atrevería a decir que son homólogos de DREAM THEATER pero en las tesituras más extremas y dos bandas «de segunda línea» con muchísimo que ofrecer a los fans de las sonoridades más complejas, a quienes esta gira les hacía de escaparate inmejorable, como son los angelinos BIGELF y los canadienses UNEXPECT, quienes ya nos habían visitado hacía unos meses, por cierto.
El caso es que la oportunidad era perfecta para disfrutar de una gran velada en la Cubierta de Leganés con dos bandas de primer nivel y muy consolidadas ya en la escena metalera mundial, y otras dos con mucha buena música que ofrecer y sobre todo muy original y diferente al resto caso de la banda encargada de abrir la noche, unos UNEXPECT que como suele pasar siempre y desgraciadamente lo tuvieron todo en su contra y, aun así, la impresión general en cuanto al grupo se refiere fue bastante buena. No sonaron nada bien, para qué vamos a engañarnos (que una banda telonera suene bien suele ser lamentablemente noticia, y en La Cubierta más…), y si lo cierto era que ningún grupo sonó perfecto, UNEXPECT tuvieron peor suerte que nadie imagino que por su sonido, muchísimo más dificil de ecualizar y hacer sonar bien en general que el resto por las propias cualidades de su estilo. Sonaron muy saturados en ciertas partes, con mucha confusión, todo muy apelotonado, y aunque mejoró un poco ese sonido al final de su actuación la verdad es que fue una pena en cuanto a que los canadienses lo dieron todo con temas como la inicial «Desert Urbania» y otros torrentes sónicos como «Chromatic Chimera» o «Ethereal Dimensions», en los que como digo a pesar del sonido se pudo ver a una banda realmente imaginativa, con una mezcla muy innovadora de múltiples estilos que dejó sobre todo muy sorprendida a la gente. Gran concierto de cualquier modo de los canadienses, aunque la asistencia por entonces no suponía ni la mitad de la que luego acabaría siendo…
Jorge del Amo Mazarío
BIGELF
Tras la actuación de los canadienses, UNEXPECT, sería el turno de BIGELF, que también disfrutarían de unos 30 minutos de show y un sonido bastante pésimo sin que el recinto ayudase mucho más. La propuesta musical de BIGELF es lo que, personalmente llamo, hippie-happy-progresivo (sin intención de ofender), ya que sus pintas setenteras admiradoras de THE BEATLES y su uso y abuso del mellotron y órganos le concede a todo un aire muy bailable y saltarín que pone una sonrisa.
Por ponerle similitudes podríamos mencionar a THE TANGENT o BEARDFISH. Sinceramente, la propuesta gustó y su forma de presentarla me enamoró, pero con franqueza diré, que no pude sacar nada en claro musicalmente hablando, quizás mi posición en la grada me hiciese recibir el eco multiplicado por cien (principal y grave defecto de la tan recurrida Cubierta de Leganés).
Al parecer Portnoy ha sido el encargado de seleccionar a los teloneros y estos americanos y su «Hex» llevan gustando a Portnoy desde hace algún tiempo. La actitud de la banda fue perfecta y Damon Fox es de lo mejorcito, ya que toca mellotron y órgano mientras canta, genio y figura, con chistera y chaqueta de pana roja. En sus 30 intensos minutos de show tocaron temas como «Madhatter», «Money Machine» y «Pain Killers» (esta última me reservo mis dudas sobre si realmente la tocaron).
El balance es que la banda es buena, su propuesta es original y su música adictiva, pero, no pudieron gozar de todos los medios para haber enganchado a público.
Jorge Cárcamo Yagüe
OPETH
Eran las 20:30 cuando comenzaba «lo gordo» con unos OPETH que quizás llevan ya «demasiado» tiempo girando con «Watershed» (de hecho esta será la última gira en apoyo a su último trabajo…), su último álbum, y a quienes vi con un cansancio todavía más evidente que en el último Summer Breeze, con cansancio e inercia, si bien nunca fueron un derroche de espectáculo de agitación en directo, aunque sí que se notaba una fatiga obvia de quien lleva tanto tiempo girando sin parar.
Salieron con «Heir Apparent» como siempre últimamente (aunque en otras fechas de la gira han abierto con «Watershed»), y nuevamente se apreciaban unos ecos y reverberaciones excesivas que deslucían el sonido de un grupo que tiene que sonar bien a la fuerza (todos realmente…). Incluso la voz de Mikael no me sonó tan potente y abrasiva como de costumbre, y es que en «Reverie/ Harlequin Forest», tema que me encantó escuchar por cierto y que rescataron de la gira del «Ghost Reveries», los problemas seguían siendo los mismos, la saturación en las partes más agresivas y el buen sonido en las acústicas, por lo que se puede decir que OPETH sonaron bien pero solo a medias.
Buen setlist de cualquier modo en el que nos iban a deparar un par de «sorpresas», primero con «Windowpane» en representación del «Damnation» (esta vez no fue «Closure», que solía ser la elegida) y una final «Hex Omega» que yo no me esperaba en esta gira, y ciertamente hubiese preferido un «The Drapery Falls»/ «The Lepper Affinity» o «Blackwater Park» para reflejar uno de sus mejores trabajos hasta la fecha, que quizás hubiese sido más «justo».
Por lo demás el pùblico coreó en múltiples ocasiones el nombre de los suecos y finalmente salieron agradecidos, habiendo mejorado mínimamente un sonido que no terminó de sonar, valga la redundancia…
Setlist OPETH:
- Heir Apparent
- Reverie/Harlequin Forest
- The Lotus Eater
- Windowpane
- Deliverance
- Hex Omega
Jorge del Amo Mazarío
DREAM THEATER
A las 22.00 (poco más o menos) daba comienzo lo que sin duda era el plato fuerte de la noche, DREAM THEATER y con mayúsculas, abajo el telón que ocultaba el fondo lleno de nubes, el rincón de pensar de Petrucci, el «pequeño» kit de Portnoy y los varios teclados de Rudess. Abren fuego con ese inicio demoníaco de «A Nightmare To Remember» y la gente estalla y convierte el foso (a donde me mude para ver a OPETH y DREAM THEATER) en una olla a presión. El sonido deja que desear, con un Petrucci casi imperceptible, pero la cosa mejora rápido (el problema del eco sigue presente para todas las bandas, y los genios neoyorkinos no se iban a librar). A mitad de tema se ponen tiernos durante unos momentos para dejarnos con una parte final apoteósica con saludo de Portnoy a Madrid antes de sus guturales que cierran el tema. Al parecer, en otras ciudades y en contadas ocasiones, Akerfeld ha subido al escenario para desgañitarse y dejar el pabellón bien alto con esa parte gutural. La siguiente en caer es la combinación continuada sin respiro de «The Mirror/Lie» con la única visita que tendríamos a «Awake» donde percibí a un LeBrie un poco forzado e incómodo, pero correcto. Como siempre, no vamos a descubrir la brillante ejecución de TODA la banda al completo. Sublime Petrucci que con una mini cámara enganchada en su micro nos brindaba planos cercanos que proyectaban en la pantalla donde sus dedos se deslizaban por el mástil con una técnica y una velocidad endiablada. Sin duda, está en uno de sus mejores momentos musicales y le saca todo el jugo.
Y tras la visita al «Awake», de nuevo retoman su último lanzamiento con «A Rite Of Passage» que enchufa al público que había bajado revoluciones con un par de temas más desconocidos como los anteriores. Portnoy anima el cotarro poniéndose en pie, alzando la mano, incluso saludando a su cámara y haciendo bromas metiéndose la baqueta en la nariz, sin duda, el único capaz de sacar humor y ganas de reír al público. Y, Rudess, por su parte, en algunos teclados se enfunda su gorro de mago y la guitarra-teclado con la que se acerca al borde del escenario y deleita a propios y extraños, y mención aparte el nuevo «cacharro» del americano, una pequeña pantalla táctil (juraría que el iPhone) con el que deslizando el dedo crea ese sonido tan peculiar y espacial que tiene el tema a mitad de corte. La única visita al «Scenes From A Memory» fue con «The Dance Of Eternity» la bellísima pieza instrumental que permite a LeBrie esconderse y descansar, y al público; ver a los grandísimos instrumentistas que son los cuatro que quedan en pie. Personalmente, creo que el tema instrumental está colocado para dar un descanso a LeBrie, que, de toas las actuaciones que le he visto, ha estado más flojillo. Siempre será el centro de controversia de la banda ante tantísima calidad, pero personalmente, sigo apostando por él.
Un servidor por fin se sintió realmente satisfecho por esencia y sensaciones con «Solitary Shell» que he podido disfrutar en todos sus conciertos, con Petrucci ajustándose su «doble guitarra» y el teclado haciendo los ecos y reverberaciones a su antojo, y donde, sinceramente, creo que LeBrie se siente comodísimo. Si encima se trata de una versión extendida que regala una parte final llena de duelos Rudess – Petrucci (que a mi gusto, gana Rudess por goleada esta vez) pues aquello, definitivamente, deja a todos con la boca abierta. Comentarios posteriores y un poco de objetividad propia, debo decir, que al final pecaron alargando y enfriaron el ambiente, sin embargo, era el momento de emocionar, y eso, lo consiguieron de sobra.
Esta vez «Images And Words» tuvo su representación con el espectacular «Pull Me Under» que puso aquello completamente patas arriba, una locura y un éxtasis lo que vivió Madrid con ese tema. La banda que cierra filas y se esconde para dejarnos en el bis con «The Count Of Tuscany» que personalmente disfruté muchísimo ya que se ha convertido en mi tema favorito de «Black Clouds & Silver Linings», aunque su parte inicial y central son un tanto lentas y pausadas creo que transmite tantísimo que simplemente hay que cerrar los ojos y dejarse llevar. Y así termina la noche. Una noche que la banda, visto la reacción del público, triunfó y gustó, con una plaza de toros entregada y satisfecha por una grandísima velada de progresivo a cargo de todas las bandas. En lo referente a nivel personal, los últimos conciertos de DT no me están transmitiendo mucho, solo un par de temas logran emocionarme (no digo gustarme), sino que tengo la pequeña sensación que poco a poco se van diluyendo en un mar de técnica y calidad dejando aparte la emoción que, sin embargo, sí me transmite su último redondo y parece que se dejaron un poco escondida para este concierto. Como siempre, será difícil agradar con el set-list, y más con una banda con temas tan largos que impide visitar todos sus discos, pero la noche se hizo corta, una hora y media de show se ahce corto.
De todo corazón, esperamos que Progressive Nation dure y perdure unos cuantos años más porque con noches como está el progresivo abre sus puertas de par en par enseñando que hay mil y una formas de comprender el progresivo y de llevarlo a cabo.
Setlist DREAM THEATER:
- A Nightmare To Remember
- The Mirror
- Lie
- Solo Teclado
- A Rite Of Passage
- Medley Instrumental
- Solitary Shell
- Pull Me Under
- The Count Of Tuscany (bis)
Texto: Jorge Cárcamo Yagüe
Fotos: Wences de la Rosa
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BIGELF
OPETH
DREAM THEATER















































































