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PRIEST FEAST: JUDAS PRIEST + MEGADETH + TESTAMENT en Madrid

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Priest Feast

JUDAS PRIEST – TESTAMENT – MEGADETH

Domingo 15 de Marzo – La Cubierta de Leganés – MADRID

Hace varios meses que todos los fanáticos del buen heavy metal teníamos una fecha sombreada en el calendario. El PRIEST FEAST supone, y digo supone porque nuestros compañeros de Barcelona aún están por disfrutarlo -¡qué envidia!- esa cita ineludible e inexcusable de las que contadas tenemos al año, con tres bandas míticas y únicas en su género.

El recinto elegido para la cita madrileña era la plaza de toros La Cubierta de Leganés, la cual tiene merecida la fama de no ser un recinto adecuado para albergar conciertos, sobre todo en cuanto a temas de sonido se refiere; y es que igual que una farmacia no está para venderte el pan, una plaza de toros no está acondicionada para estas cosas, por muy antitaurino que uno sea.

La larga cola (deberían haber alrededor de diez mil personas) y lo lentamente que ésta se iba despachando una vez abiertas las puertas, sumado a la antelación de cinco minutos sobre la hora prevista, hizo que algunos aún estuvieran en la calle cuando a las 19:55 se apagaban las luces

Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo

Es verdaderamente lamentable que un grupo de la talla de TESTAMENT, con su trayectoria, y con el conciertazo que dieron aquella noche, tengan que sufrir un sonido de esa categoría. Probad a escuchar con un equipo de muchos vatios su “Live at the Fillmore” o el dvd “Live in London” dentro de una profunda cueva y con los graves ultra saturados y os podréis hacer una idea de lo que fue aquello.

Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo

Así fueron cayendo temas como “Over The Wall”, “The New Order” o “Souls of Black”, algunos más reconocibles, otros menos, con público y banda entregadísimos. Y es que TESTAMENT es de los que nunca fallan. Sigue impresionando ver la estampa de Chuck Billy con su medio pie de micro desgranando brutalidad y simpatía a partes iguales. Me encanta, aunque sé que no es una opinión generalizada, las partes guturales con la que hace años adorna algunos de los clásicos. Eric Peterson como siempre más estático, dando seguridad en las rítmicas, todo lo contrario que el torbellino Greg Christian, que no paró de subirse a las plataformas laterales. Paul Bostaph sigue siendo un impresionante batería, aunque esta vez su actuación quedó deslucida por el alto nivel de los graves, empañando la mezcla de todo el grupo cuando metía doble bombo a plena potencia. ¡Y qué decir de Alex Skolnick! Enorme este pedazo de solista que clavó todas sus correrías por el mástil, acercándose siempre al centro del escenario para que todos pudiéramos disfrutar de su buen hacer. No olvidaré mencionar el impresionante fondo con la portada de “The Formation of Damnation” a todo detalle; me impactó ver tan formidable dibujo a esa escala.

Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo

Pese al nefasto sonido, hubo grandes momentos, como el temazo “Electric Crown”, uno de los más heavies de su historia, o en unas tesituras propias del thrash/death “DNR” y “3 Days in Darkness”, sin olvidar el clásico “Practice What you Preach”, que pese a que me encanta, hubiera cambiado por “Sins of Omission”, que sí interpretaron en Anoeta. “More Than Meets The Eye” y “The Formation of Damnation” fueron las únicas representaciones del último disco.

Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo

En general buena actuación muy empañada por el aspecto técnico de una banda que lo dió todo, e incluso aprovechó al máximo los cuarenta minutos disponibles desgranando lo máximo posible, hablando poco (a parte de los saludos de rigor y darnos la bienvenida al PRIEST FEAST) y que esperamos den continuidad en breve al formidable “The Formation of Damnation”.

SET LIST TESTAMENT:

  1. Over the Wall
  2. The New Order
  3. Souls of Black
  4. Electric Crown
  5. More Than Meets The Eye
  6. D.N.R.
  7. Practice What You Preach
  8. The Formation of Damnation

Al poco de terminar TESTAMENT, una rápida mirada al techo nos hizo ver que estaban abriendo un cuarto de la cúpula de La Cubierta. Esto hizo que la sensación de reverberación bajara, y en consecuencia el sonido ganara nitidez. Entonces, he aquí mi pregunta: ¿Por qué no se hace esto desde el principio? Siempre que he visto conciertos en esta plaza, ha pasado lo mismo. ¿Es que no se dan cuenta hasta que no ven lo nefasto que es para la acústica tocando al primer grupo? De verdad que no lo logro entender.

Megadeth - Foto: Juan Pablo Agudelo
Megadeth - Foto: Juan Pablo Agudelo

Sin mucha dilación, se apagaban las luces, y con fondo negro detrás con el logo en letras gigantescas, Dave Mustaine aparecía solo en el escenario para machacar el riff de “Sleepwalker”, juntándosele pronto el resto de sus compañeros. Son unas cuantas las veces que han venido a España desde que salió “United Abominations” y básicamente siguen en la misma línea de tocar los temas de forma tan perfeccionista como sobria. Vi a cuatro músicos muy compenetrados entre sí, cada uno realizando su labor rigurosamente. El bajista Lomenzo fué el más participativo de cara a animar al público, Shawn Drover, como siempre, una apisonadora desde los tambores, en contraste a un Chris Broderick muy estático pero efectivo, ejecutando con maestría todos y cada uno de los solos sin apenas mirar al mástil, hecho que me dejó boquiabierto en “Hangar 18”..

Megadeth - Foto: Juan Pablo Agudelo
Megadeth - Foto: Juan Pablo Agudelo

No me dió la impresión de que fueran Mustaine y tres más, sino una banda unida en el directo, aunque bien es cierto que el que manda es, ha sido y siempre será Dave Mustaine, quien se reserva sus momentos de gloria a solas con el público y hace que la banda suene justo como a el le gusta que suenen. Pese a mostrarse parco en palabras -nada nuevo- os insto a que os fijéis en muchos detalles que dicen mucho de la persona, como cuando se golpea el pecho cantando “A peaceful man stands tall” en “Symphony of Destruction”, la expresividad facial en la paranoica “Sweating Bullets”, el beso que le da a sus muñequeras antes de que algún afortunado del público las coja al vuelo, o las gesticulaciones varias en “In My Darkest Hour”, donde poco más se puede expresar en seis minutos de canción.

Megadeth - Foto: Juan Pablo Agudelo
Megadeth - Foto: Juan Pablo Agudelo

El set list fue variado, repasando casi todas sus épocas, con clasicazos de la talla de “Wake Up Dead”, la furia thrasher de “Take No Prisoners”, “Skin O My Teeth” o “Peace Sells”, pequeño momento de gloria para James Lomenzo al interpretar la pentatónica intro. Quien pueda tener dudas sobre la inclusión de “A Tout Le Monde” no tuvo más que mirar al foso desde las gradas y ver a toda La Cubierta brazos en alto cantando en francés. Momentazo el final de “She Wolf” con Mustaine y Broderick en el centro entonando la melodía doblada a terceras. Y como siempre “Symphony of Destruction” poniendo a botar a todo el mundo a grito de “MEGADETH, MEGADETH“.

Megadeth - Foto: Juan Pablo Agudelo

El único bis, tras la presentación a la banda por parte del pelirrojo frontman/guitarrista, vino con la predecible pero no menos deseada “Holy Wars”, con la que se formaron auténticas avalanchas de gente llendo de un lado para otro, con un sonido que había ido de lo malo a lo aceptable, llegando en los últimos compases a la casi perfección. Pese a que se empeñaron en poner unos focos blancos apuntando al público que hacían bastante daño a la vista, el final de fiesta fué perfecto, con toda la banda saludando mientras sonaba por la P.A. “Silent Sc0rn” y con el ya clásico: “You’ve been great, we’ve been MEGADETH“.

SET LIST MEGADETH:

  1. Sleepwalker
  2. Wake Up Dead
  3. Take No Prisoners
  4. A Tout Le Monde
  5. Skin O My Teeth
  6. She Wolf
  7. In My Darkest Hour
  8. Symphony of Destruction
  9. Sweating Bullets
  10. Hangar 18
  11. Peace Sells…But Who’s Buying
  12. Holy Wars

Al fin, una vez más, estábamos listos para una nueva dosis de Judas Fuckin’ Priest Heavy Metal. El repertorio permanecía invariable desde la pasada gira, donde ya pudimos disfrutarlos en Bilbao, pero el poder de convocatoria seguía quedando intacto. Muchísimas son las personas que, desde otras partes de España, o incluso viniendo de hacer dobletes o tripletes estaban allí a la espera de la bendición del sacerdote.

Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo
Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo

Mientras terminaba de sonar “War Pigs” de Black Sabbath (curioso, creo recordar que en Bilbao también fue la canción de antes, los que los hayáis visto en otras ciudades quizás podríais corroborar si allí también sonó) como pre introducción, se apagaron las luces, y mientras acababa “Dawn of Creation”, el quinteto iba tomando posición en las sombras. “Prophecy” abrió la caja de Pandora, teniendo de nuevo que hacer mención al sonido, el cual estuvo muy alto y estridente -agudísimo- a lo largo de las primeras canciones, terminando por ser bastante escuchable, aunque en mi opinión muy mejorable.

Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo
Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo

Metal Gods” terminó por poner patas arriba al respetable, mientras el Halford robótico nos bendecía con el símbolo de la cruz. Tras un “The Priest is Back” y “Are you ready for some Judas Priest Heavy Metal?” “Eat me Alive” interrumpía cual torbellino, alucinando con la parte del final donde paran con Halford gritando “Eaaaaat, Meeeeeee, Aaaaaaaaa……..Live” y retomando el cíclico estribillo. No deja de parecerme curioso que en temas como este, así como otros del tipo “Between The Hammer and The Anvil” (menudo cañonazo, donde Halford estuvo ondeando una bandera roja con el símbolo en negro, la cual acabaría clavada en el lateral superior derecho) “Devil’s Child” o “Hell Patroll” la gente no se volviera tan loca como con “Breaking The Law”, por poner un ejemplo. Entiendo que este último sea un tema más tocado en directo y famoso, pero precísamente el encanto de estos set lists es el de ver canciones menos típicas, las cuales espero sigan rescatando en el futuro.

Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo
Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo

Death” supuso un pequeño parón, en parte por lo ralentizado de su tempo. La estampa de ver a Rob en su trono interpretándola fue alucinante, dejándome con más ganas que nunca de ver una representación completa de “Nostradamus”, proyecto que de momento, parece han aparcado. “Dissident Agressor” sonó casi thrash, tras la que quitaron el pie del acelerador con la balada “Angel”.

The Hellion” y “Electric Eye”, pues ¿qué os voy a contar? La locura, el heavy metal en estado puro. ¡Si no se ha estado allí por muchos epítetos que use, no lo puedo explicar debídamente! Aquí se sacó una segunda bandera que terminó en el lateral superior izquierdo, terminando de coronar la escena.

Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo
Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo

En “Rock Hard, Ride Free” se notaba que Rob no podía llegar a los tonos altos/medios del estribillo, pero sinceramente, a mi me hizo recordar cuando tenía catorce años y soñaba con aprender a tocar la melodía después de los solos, la cual, Downing y Tipton interpretaron de ensueño. Pero en cuanto a guitarreo se refiere, el momento álgido fue “Sinner”, donde K. K. Downing terminó por robarle la cartera a su compañero de armas, castigando el puente de su guitarra a base de atizarle a la barra de brivato. Nueve minutos de tema que se pasaron volando. Es curioso como los realmente fanáticos de JUDAS siempre hablan con más cariño de Downing que de Tipton, pese a ser ambos la pareja perfecta en el heavy metal. Desde Bilbao, y ahora más en Madrid, entiendo esa postura hacia el rubio músico. ¡Qué grande es!

Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo
Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo

Con el portentoso Scott Travis (que menudo conciertazo dió) amagando el archiconocido solo de batería hasta tres veces, desencadenaron nuevas avalanchas de público en “Painkiller”, donde haré el inciso para hablar sobre la voz de Halford, y es que no puedo sino quitarme el sombrero ante el esfuerzo que este hombre está realizando durante la presente gira. Cierto es que a los tonos altos-medios, como el estribillo de “Hell Patrol” no llega, y que en las voces agudas no es ese falsete limpio que lucía en sus años mozos, pero “que le quiten lo bailao” cuando nos puso a todos los vellos como escarpias gritando “Killeeeeeer” enrrabietado, y no sólo en este tema. Para el recuerdo tendremos los agudazos que lució al comienzo de “Between The Hammer And The Anvil”, “Dissident Agressor”, “Breaking the Law” o la misma “Sinner”, donde puso toda la carne en el asador saliendo victorioso.

Un bis de JUDAS PRIEST siempre es especial, y es que ver al Metal God salir con la moto, que ya se quedaría presidiendo el escenario, cantando “Hell Bent For Leather” sobre ella es increíble. Con Travis amagando el comienzo de “Living After Midnight”, tocaron “The Green Manalishi”, con toda la gente coreando la famosa melodía, para volver a despedirse.

Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo
Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo

Para el segundo bis, Halford se quedó a solas en el escenario mientras jugaba cantando con el público, empalmando a “You’ve Got Another Thing Coming”, lo que prometía ser el fin de fiesta perfecto y sublime. Todos los músicos bajaron a saludar al borde de escena, pareciéndome especial el detalle de cómo Downing fue a buscar a su amigo Ian Hill (qué desapercibido pasa en segundo plano y sin embargo que decisivo en el sonido PRIEST que es este hombre) cogiéndole de la mano y saludando juntos abrazados. Todo parecia finalizado cuando Halford señalaba preguntando si queríamos una más. Se fueron, y tras los gritos y vítores que debían escucharse hasta en Fuenlabrada, volvieron por todo lo grande, en un tercer y último bis entonando “Living After Midnight”.

Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo
Judas Priest - Foto: Juan Pablo Agudelo

Poco más os puedo contar. Fue la noche perfecta de heavy metal clásico en tres de sus vertientes, y con tres de los grupos más grandes de nuestra historia. Salimos cansados, en domingo de madrugada, polvorientos y algunos seguro que bastante magullados, pero felices, que es lo que importa. Grandes JUDAS PRIEST, TESTAMENT Y MEGADETH y muy grande esta historia denominada PRIEST FEAST. Había que ir, y por supuesto allí estuvimos. Que vuelvan a Madrid la semana que viene que tampoco faltaremos.

SET LIST JUDAS PRIEST

  1. Dawn of Creation
  2. Prophecy
  3. Metal Gods
  4. Eat Me Alive
  5. Between The Hammer And The Anvil
  6. Devil’s Child
  7. Breaking The Law
  8. Hell Patrol
  9. Death
  10. Dissident Agressor
  11. Angel
  12. The Hellion/Electric Eye
  13. Rock Hard, Ride Free
  14. Sinner
  15. Painkiller
  16. Hell Bent For Leather
  17. The Green Manalishi (With The Two-Pronged Crown)
  18. You’ve Got Another Thing Comin`
  19. Living After Midnight

Texto: J. José Jiménez.

Fotos: Juan Pablo Agudelo

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.


TESTAMENT

Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
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Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
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Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
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Testament - Foto: Juan Pablo Agudelo
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