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WHITE LION – The Return of The Pride

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
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Después de todas las pugnas por la marca, la posibilidad reciente de que Mike Tramp y Vitto Brata enterraran el hacha de guerra y hubiera una reunión y/o vuelta del segundo a la banda, y el hecho en sí de que el vocalista danés se quedara finalmente con el nombre y el guitarrista italo-americano rehusara volver al grupo, aquí tenemos el que supone finalmente el retorno de una de las bandas de hard rock más importantes y exitosas que hubo en Estados Unidos a finales de los 80. Aprovechando el nombre de uno de los discos más famosos del grupo (si es un guiño o algo oportunista es un detalle que dejo a valoración de los lectores), e incluso rememorando aquel gran segundo disco llamado “Pride” en la portada, aquí tenemos este “Return of the pride” con el que Mike Tramp resucita bajo tan importante nombre al león dormido tras años de litigios, peleas y girar por el mundo con el pseudómino de “Mike Tramp’s White Lion”, casi más a modo de banda de versiones que de grupo real.

Impresiones e historia aparte, nos encontramos con un disco que efectivamente suena a WHITE LION, con una lógica actualización (relativa, también es cierto) en el sonido, con buenos temas, quizás con un toque general algo suave (y eso que lógicamente WHITE LION nunca se caracterizó por ser una banda excesivamente dura en disco) , pero que al menos puede presumir de llevar el nombre de la banda con orgullo en el lomo del CD, si me permitís el juego “animal” de palabras. Ahora, desde ya digo que el que espere otro “Fight to survive”, “Main atracttion” o “Pride” quedará seguramente decepcionado porque sin la fuerza de la base rítmica de Greg D’Angelo y James Lomenzo (recordemos que actualmente es el bajista de MEGADETH, tras muchos años con Zakk Wylde), y sobre todo sin la magia y chispa de la guitarra y composiciones de Bratta la cosa se queda un tanto coja, siendo un buen disco en todo momento.

Entre lo mejor, es obvio destacar el punto melódico general 100% WHITE LION (con los matices que comento antes), además de ese deje tan característico de Tramp dando color a los temas… y sin olvidar una buena interpretación de la banda que acompaña al vocalista, destacando especialmente a un muy buen batería como es Troy Patrick Farrell, y a una interesante pareja de guitarristas (que ya me sorprendieron para bien el verano pasado en su actuación del festival italiano Gods of Metal).

Reconozco que después de la caña que desplegaron en la citada actuación (que es la única ocasión que yo he tenido de ver a Mike Tramp y compañía), me esperaba algo más netamente guitarrero e intenso, pero lo cierto es que, pese a algún momento de excesivo almíbar o de chispa con la mecha mojada, en todo momento se mantiene el nivel y el interés de mano de unos temas (sin el toque especial que tienen los clásicos inmortales de la banda, eso sí) que mantienen el tipo. Es cierto también que quizás el disco va un tanto de más a menos (y eso que va ganando con las sucesivas escuchas), y que los mejores temas están posiblemente en la hipotética “cara A” (permitirme la licencia al tratarse de un disco “ochentero”), pero aún así ya digo que no tiene porqué decepcionar a los fans clásicos del “león blanco” ni a cualquiera que le guste el hard rock de toda la vida.

Curiosamente el disco comienza con un tema titulado en español, “Sangre de Cristo”, y que es el más largo de todo el trabajo, además de recordar por momentos al clásicazo “Lady of the valley” (aunque sin tener su magia, no os voy a engañar), pero que me ha encantado. El siguiente corte es de lo mejor del disco, un medio tiempo muy clásico llamado “Dream”, con buenas guitarras y un suave toque orquestal de fondo que perfectamente podría haber entrado en las listas de antaño. “Live your life” es algo más actual y roquera, casi alternativa y/o punkroquera por momentos pero con estribillo mucho más clásico y pegadizo. “Set me free” es de mis favoritas y una de las mejores, en una estructura similar al “Warsong” aunque no tan potente (comenzando como hipnótica balada, incluso de aires ZEPPELIN con arreglos de viento incluidos y que se acelera a la mitad quedándose un tema muy guapo).

“I will” es más suave, a lo BOSTON o SURVIVOR pero no tan clásica, con teclado protagonista pero que me parece más sosilla en general. “Battle a Little Big Horn” también es un tema extenso y medio tiempo pero también más pesado (quizás lo mejor sea el gran sólo de guitarra de mitad de la canción, además del buen estribillo melódico), aunque se acelera algo al final. “Never let you go” es la balada como tal del disco, un tema bastante suave donde predomina la acústica y sobre todo el piano, junto a la suave voz de Mike, para dar forma a un tema de esos que pueden cansar por sobredosis de almíbar (pero que, por otro lado, son inevitables en este tipo de discos) pero que tendrá seguro su público… y de nuevo el sólo intenso y hardroquero del tema es muy interesante.

Los tres últimos temas del disco son bastante similares entre sí: “Gonna do it my way”, más roquera y guitarrera, y que se va pegando por momentos; “Finally see the light” es más “happy y ligera” pero mola el riff distinto y pegadizo de la linea de la guitarra base; y la última “Let me be me” va en la misma onda pero es algo más movida y “bailona”. Para cerrar la edición europea, nos encontramos con otro de los temas excelentes del disco, una balada roquera 100% clásica, llamada “Take me home”, con acústica y suave teclado de fondo para cerrar el disco de lujo a modo de bonus track y recuperando totalmente el punto WHITE LION, más difuminado en los tres temas anteriores.

En definitiva, buena y coherente vuelta a la palestra de Mike Tramp ya legalmente con el distintivo de WHITE LION detrás, con un trabajo que no decepciona para llevar tal nombre (y título) detrás pero que obviamente no quedará en los anales de la historia como uno el mejor disco del grupo… Y es que, queramos o no, la personalidad de las bandas no las marcan sólo los nombres y los cantantes, sino más bien el estilo y toque pegadizo de sus guitarristas y/o principales compositores, y la sensación final es que está bien pero falta “algo”. Pese a todo, ya digo, darle una oportunidad que seguro que os sorprende para bien.

David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

Track list:

  1. Sangre de Cristo
  2. Dream
  3. Lice Your Life
  4. Set Me Free
  5. I Will
  6. Battle At Little Big Horn
  7. Never Let You Go
  8. Gonna Do It My Way
  9. Finally See The Light
  10. Let Me Be Me
  11. Take Me Home (European Bonus Track)