Jero Ramiro – La Cuna del Mal
Discográfica: Moon Records

Jero Ramiro – La cuna del mal: un disco que termina obligándote a levantarte de la silla
Hay algo especial en escuchar un disco por primera vez en vinilo. Sí, es menos práctico que darle al play en Spotify, hay que levantarse para cambiar de cara y no puedes saltarte una canción con un clic, pero precisamente ahí está parte de la gracia. En mi caso, además, con mi habitual parafernalia: abrecartas para rasgar cuidadosamente el plástico y conservarlo protegiendo la carpeta, sacar el disco con cuidado y descubrir, en esta ocasión, un precioso vinilo azul intenso. El pedido venía además acompañado de una postal firmada por el propio Jero Ramiro y cuatro púas. Buen comienzo. El interior es sencillo, una carpeta con las letras y los agradecimientos, y poco más. Pero hemos venido a escuchar música y, tratándose de Jero Ramiro, las expectativas eran altas.
Porque hablar de Jero es hacerlo de uno de los guitarristas y compositores fundamentales de nuestro heavy. Saratoga, Santa, Ñu, Santelmo… demasiadas páginas importantes de nuestra música como para acercarse a un nuevo trabajo suyo como si fuese un debutante. Para La cuna del mal se ha rodeado de Isaac Palón a la voz, Javier Canseco al bajo y Rodrigo de Lucas a la batería, reservándose, por supuesto, unas guitarras que terminarán siendo las grandes protagonistas del álbum. El propio Jero se ha encargado además de la producción, con Iván Ibáñez al frente de grabación, mezcla y masterización en Estudios 51 de Toledo.
Y pongo la aguja.
Para los más impacientes, aquí va un spoiler: Si existe una constante de principio a fin en La cuna del mal, son sus guitarras. Da igual que una canción me guste más o menos. Los riffs, los arreglos y especialmente los solos recuerdan continuamente por qué estamos hablando de uno de los grandes guitarristas de nuestro heavy. Hay solos aquí que justifican por sí mismos volver a poner el disco.
“La cuna del mal” empieza como un auténtico cañón. Batería, guitarras, potencia y unos ritmos que inevitablemente recuerdan muchísimo a Saratoga. Es escuchar unos segundos y reconocer inmediatamente quién está detrás de todo aquello. Las guitarras funcionan, y funcionan muy bien, pero mi primer encuentro con la voz de Isaac Palón es más complicado. En los agudos me convence, pero cuando baja y rasga la voz me cuesta algo más entrar. Hay oficio, potencia y unas guitarras magníficas, pero quizás me está costando adaptarme a este nuevo sonido que nos regala Jero, tras toda una vida en Saratoga.
No obstante, ya con el segundo corte, la cosa cambia mucho. “Cautivos del odio” comienza con un Isaac que prácticamente no deja de cantar en ningún momento y, por momentos, tanta presencia vocal termina abrumándome. Echo en falta además algo que Saratoga ha sabido hacer maravillosamente durante décadas: un estribillo de esos que se clavan a la primera.
Pero la canción empieza a crecer. Javier Canseco y Rodrigo de Lucas forman una base rítmica espectacular, potente, rápida, perfectamente construida y sin necesidad de hacer cosas raras porque sí. Aquí no se dan golpes porque sí. Y entonces aparece Jero. El solo de guitarra es soberbio, absolutamente reconocible, 100% Ramiro. Solo por ese solo ya merece la pena detenerse en el disco. Cuando la voz desaparece durante un pasaje amplio, además, disfruto todavía más de la composición. Y el final termina de volarme la cabeza. Lo que había comenzado generándome dudas acaba convertido en una barbaridad. Musicalmente, “Cautivos del odio” es un nueve sobre diez.
Con “Joker” llega definitivamente el primer puñetazo encima de la mesa. Más rápida, más potente, batería y bajo tremendamente presentes y esa sensación de que la velocidad va a convertirse en uno de los denominadores comunes del álbum. Pero aquí sucede algo que llevaba esperando desde que empezó a girar el vinilo: por fin hay un estribillo que se queda.
Y también cambia mi percepción sobre Isaac Palón. Ese registro rasgado que hasta ahora me había costado digerir aquí encuentra su sitio. Por momentos me lleva incluso a algunos discos de Lujuria de hace un par de décadas, especialmente por esa particular manera de rasgar la voz, como si metiese arena, ceniza y fuego dentro de la garganta para después escupirlos sobre las líneas vocales. Aquí sí. Aquí funciona. Y si a eso añadimos otro solo de guitarra espectacular, “Joker” se convierte inmediatamente en mi favorita de lo escuchado hasta ese momento. La inspiración de la película de Joaquin Phoenix que reconoce el propio Jero termina de explicar ese carácter enfermizo y oscuro del corte.
“La próxima en caer” vuelve a poner el foco inicialmente en el bajo de Javier Canseco. Hay momentos en los que su sonido me recuerda muchísimo a Niko del Hierro en Saratoga, una comparación que probablemente diga mucho del ADN que sigue recorriendo este disco. No es casualidad tampoco que estemos ante una composición que Jero escribió originalmente para Agotarás hace más de veinticinco años y que ha recuperado y actualizado para la ocasión.
Musicalmente no es una de las canciones que más me llama la atención, aunque el estribillo vuelve a funcionar mejor. Aquí lo verdaderamente importante es la historia: violencia machista, asesinato y una tragedia que vuelve a repetirse. Es un grito de auxilio y una denuncia necesaria, aunque creo que la historia se cuenta de una manera algo escueta. Sin embargo, hay un momento en el que todo cambia. La batería desaparece, baja por completo la intensidad, Isaac canta en un registro mucho más melódico mientras una guitarra queda discretamente detrás y, de repente, entro de lleno en la canción. Ahí me creo la historia. Ahí duele.
“1.777” apenas permite hacer demasiadas valoraciones. Son 49 segundos instrumentales concebidos como introducción para los futuros conciertos, un pequeño interludio que cambia el tempo y parece querer prepararnos para lo siguiente. Y vaya si nos prepara.
Porque empieza “Fiebre”. No han pasado ni quince segundos y me levanto de la silla y empiezo a mover los pies. Literalmente.
Hay ocasiones en las que puedes pasarte dos párrafos intentando explicar por qué una canción funciona y otras en las que el cuerpo te ahorra el trabajo. “Fiebre” tiene un ritmo absolutamente increíble. Baja algo el tempo después del arranque y se convierte en puro rock, muy rockera, muy áspera, con ese sonido que me retrotrae inmediatamente a los inicios de siglo y que después se lleva hacia terrenos del heavy metal. El riff es espectacular y, por fin, todo está exactamente donde tiene que estar. También la voz.
Aquí desaparecen todas mis objeciones anteriores. Las líneas vocales encajan perfectamente, Isaac funciona, la música respira y la canción tiene una personalidad brutal. La temática nace, según explica Jero, de una pesadilla provocada por la fiebre mientras veía Éxodo, con el sufrimiento de quienes sobrevivieron a los campos de exterminio nazis como telón de fondo. Curiosamente, estamos además ante otra composición rescatada de aquellas viejas maquetas de Agotarás. “Fiebre” es la definición de una canción de diez. Sin matices.
Toca levantarse y darle la vuelta al vinilo.
La cara B comienza con un delicado punteo de guitarra y no hace falta demasiado para comprender que “Lágrimas de luz” es la balada del disco. Aquí Isaac parece directamente otro cantante. Su voz se vuelve mucho más melódica, suave y cargada de sentimiento. Según avanza recupera ese registro agudo y rasgado que ya hemos escuchado anteriormente, pero incluso entonces lo hace de otra manera. O quizá soy yo quien ya lo escucha de otra forma. Sea como sea, transmite muchísimo más. El trabajo de los cuatro músicos es tremendo y cuando llega el solo de Jero poco queda por decir. Hay que quitarse el sombrero.
La canción nació durante un ingreso hospitalario del guitarrista en abril de 2024 y de los recuerdos que aquella situación le provocó sobre los meses más duros de la pandemia, especialmente de quienes permanecieron aislados en hospitales sin poder despedirse de sus seres queridos. Conociendo después el origen se entiende todavía mejor la carga emocional que consigue transmitir.
Y a estas alturas tengo algo bastante claro: La cuna del mal va descaradamente de menos a más. Incluso me pregunto si el orden elegido para las canciones es el mejor posible. Esperaba que el debut bajo el nombre de uno de los grandes de nuestro heavy me agarrase del cuello desde el primer corte y, paradójicamente, algunas de sus mejores cartas tardan bastante en aparecer.
“Ahora soy Dios” vuelve a pisar el acelerador. “Lágrimas de luz” ha partido prácticamente el álbum en dos y regresamos a la tralla, a la velocidad y a esa base rítmica tan presente durante todo el trabajo. Es un tema tremendamente entretenido y vuelve a regalarnos un estribillo bastante bueno. También me llama la atención la temática, con ese protagonista que se levanta después de haber sido traicionado y golpeado una y otra vez, hasta sentirse finalmente vencedor. Jero la concibe precisamente como una canción para esos momentos en los que uno necesita levantarse después de haberlo perdido prácticamente todo. Otro de los cortes que termina entrando en la parte alta del disco.
“En el corazón del fuego” es la última composición nueva y cambia nuevamente el paisaje. Entra más dura, más oscura, con menos guitarra melódica y un bajo que adquiere muchísimo peso. Y lo que realmente me sorprende es la interpretación.
Mientras la escucho por primera vez no tengo clara la temática. Pienso incluso en alguien ardiendo en una hoguera, quizá alguna referencia a la Inquisición. Pero siento perfectamente la agonía. Isaac canta de tal manera que parece que sea él mismo quien se está quemando mientras interpreta la canción. Después descubro que la historia está narrada en primera persona por un bombero forestal atrapado entre las llamas y todo cobra sentido. Que la interpretación consiga llevarme hasta el fuego sin conocer previamente la historia me parece uno de los mayores elogios que puedo hacerle al cantante después de las dudas que me generó al principio.
Y llegamos a “Junio del 44”. Tengo que reconocer que antes de que arranque, tengo un poco de miedo. No exagero. La original de Santelmo es para mí un temazo impresionante y Manuel Escudero es un cantante espectacular, uno de esos vocalistas ante los que solo queda rendirse. Hace años que no escucho aquella versión con detenimiento, pero recuerdo perfectamente lo que me hizo sentir desde la primera vez, su melodía y aquel estribillo enorme. Jero considera además que es una de las mejores canciones que ha compuesto y ha decidido recuperarla como bonus track, eliminando violines y teclados, endureciéndola y añadiendo nuevos arreglos y un nuevo solo.
Y efectivamente, es diferente.
Mi sensación es que se ralentiza algo, se recrudece y se oscurece. La guitarra está más distorsionada y la canción conserva su esencia, pero ahora tiene otra piel. Y el miedo a la comparación vocal desaparece pronto. Isaac tenía una papeleta dificilísima porque, para mí, Escudero empastaba a la perfección en aquel tema, pero cumple. Llega, convence y, sobre todo, consigue darle un toque diferente sin cargarse aquello que hacía enorme a la canción original.
Buen aporte. Buen bonus track. Gracias, Jero, por este regalo.
Y termino La cuna del mal como probablemente deberían terminarse todos los discos que merecen la pena: cantando “Junio del 44” a grito pelado en mi habitación, esperando que los vecinos no estén escuchándome demasiado. Cuando termina, en lugar de guardar el vinilo, vuelvo a colocar la aguja. Porque hay canciones que no se pueden escuchar una sola vez, y discos que ganan cuando los escuchas varias veces.
Quizá esa sea también la mejor manera de resumir este disco. Empecé sentado, bastante frío, preguntándome dónde estaban los grandes estribillos y peleándome con unas líneas vocales que no terminaban de entrarme. He acabado de pie, cantando.
Entre medias quedan una sección rítmica formidable, un Javier Canseco cuyo bajo tiene muchísimo que decir, el enorme trabajo de Rodrigo de Lucas, un Isaac Palón que termina ganándome cuando encuentra los registros y las canciones en las que puede transmitir de verdad y, por encima de todo, Jero Ramiro.
La aguja vuelve a caer. Y los vecinos, que tengan paciencia.
Jon Rivas Delgado
Lista de canciones:
1 La cuna del mal
2 Cautivos del odio
3 Joker
4 La próxima en caer
5 El eclipse
6 1.777
7 Fiebre
8 Lágrimas de luz
9 Ahora soy dios
10 En el corazón del fuego
11 Junio del 44 (Bonus Track)

























Pillo sitio en reseña mítica
Ayer lo escuché y me falla algo …la voz ? No se le daré más escuchas a ver si entra mejor
Desde hace 38 años que llevo escuchando metal, espero con ansia el día que un disco me gane con las escuchas. No lo he encontrado…me gusta o no me gusta.
Pero eso de que «de primeras no me ha convencido pero ahora flipo con él» no lo acabo de entender…
A mí sí me ha pasado mucho que un disco que de primeras «ni fu ni fa» gane con más escuchas, pero normalmente es más a largo plazo. Como que igual algo que hace unos años no me convencía lo escucho ahora y me flipa y no sé cómo en su momento no lo pude apreciar así. Pero que algo me acabe ganando tras escucharlo tropecientas veces en una semana sí se me hace raro. Al menos para mí el espectro va mucho más allá de ‘me mola’ o ‘no me mola’ y de hecho a menudo suele ser más bien «meh», y pasar de «meh» a «es la puta hostia» en poco tiempo, pues tampoco termino de entenderlo.
Lo que sí echo muy en falta son discos o bandas que me vuelen la cabeza desde la primera escucha y se cuelen entre mis favoritos para siempre. Ya ni recuerdo la última vez que me pasó algo así. Igual es que nos hacemos mayores y hemos oído de todo y cuesta más que nos entren las cosas, no sé, ja ja ja. Y mira que lo intento…
Lo de «necesitas X escuchas» es algo que se puede usar en tres casos. Uno, discos complejos, que esconden gran cantidad de matices, imposibles de apreciar con una sola escucha. Aplicable sobretodo en el campo del avant-garde y el progresivo. Dos, cambios de sonido notorios respecto a su obra anterior y que de primeras te deje descolocado. Este disco no cumple ninguna de esas tres premisas, así que solo le queda la tercera opción. Discos mediocres que por la razón que sea quieres que te gusten y tratas de forzarte a ello.
A mí me ha pasado eso un montón de veces, la verdad. Pero cada persona es un mundo.
Empieza el show de las multicuentas. Voy por palomitas.
Vengo de Spotify: 195 oyentes mensuales. Discazo, Jero siempre en el corazón y todo esto, pero 195 oyentes. El heavy está como está, somos cuatro metalpacos peleándonos entre nosotros por Txus, Rionda y la madre que nos parió.
Me ha costado horrores escucharlo entero. Voz que no pega ni con cola. Letras que dan verdadera vergüenza ajena. Solos hiper recargados y repetitivos. Producción artificial y genérica…
Lo de la portada y el logo con IA ha acabado siendo el menor de sus problemas.
¿Hay algún disco que te haya convencido este año 2026?
Pues unos cuantos. Así a bote pronto, por orden estrictamente alfabético:
Aversio Humanitatis – To Become the Endless Static
Cadáver de Cabra – Cadáver de Cabra
Chez Kane – Reckless
Discerptus – Rebirth
Doodswens – Doodswens
Green Lung – Necropolitan
Ellende – Zerfall
Hela – A Reign To Conquer
Hulder – Verbolgen
If These Trees Could Talk – The Hidden Hand
Mansvara – Sable Odes To Nihility
Mayhem – Liturgy of Death
Nemmen – Simientes
Ponte del Diavolo – De Venom Natura
Primal Cult – Dark Passage
Solnegre – Anthems for the Grand Collapse
Soulburn – Quantifying Cosmic Doom
Todomal – Graveyards of Joy
Walg – VI
Wazzara – Arbor
Whoremageddon – Porcdemonium
Worm – Necropalace
Y luego ya saliéndonos del rock y metal, también han salido cosas muy chulas:
Boards of Canada – Inferno
Eihwar – Hugrheim
Sarah Davachi – The Will of Tongues
Pero vamos, no sé a que viene esto. Estamos hablando de Jero. La típica lista de lo mejor del año viene a finales de diciembre.
Eres un cachondo Por esos derroteros y estilos tengo también 500 discos. Hablo del heavy metal en español.
Actualmente es un género muy castigado. Pero quienes siguen está rama del heavy más clásico dudo mucho que le encuentre tanta falla.
Por cierto, gracias por la lista, hay varios que no conocía y ya tengo arsenal para un día de duda.
Solo cuentan los discos que a tí te interesan según la situación. Claro que si guapi.
Bueno, con esos gustos dudo mucho que te guste Saratoga/Jero. Has venido a incendiar porque en tu casa no te hacen caso. Y por los motivos que tú sabes
He escuchado algunos de los que pones y me parecen un poco meh.
Ostia puta, sí que estoy oxidado porque esa lista no conozco ni uno. Pero es que ni uno…
Lo mismo digo, quitando chez kane que me parece un discazo las demás bandas ni me suenan.
Ya, habra tirado de IA para hacerse el listo.
Fijate como son los gustos. He escuchado casi todos los discos que pones, algunos no enteros, y mas del 50% me parecen bazofia. Creo que tienes muy mal gusto musical. Pero es mi opinión, como la tuya, no nos hace mejores que los demas y porque no me gusten esos discos significan que sean malos. Sobre el disco de Jero, bueno, medio, mejor que lo último de Saratoga, pero no me engancha.
https://youtu.be/gp_oxLYz20U
Jodol! Me suenan 3 o 4 de rebote, pero vamos no de escucharlos un disco entero,eso sí ahora estoy jodido,me entra la vena melómana y tengo que escucharlos o me quedo sin uñas.
Muy bien. Te has ganado un puesto como tertuliano en la Cultureta del Metal, además del título de Gran Oráculo del Doom/Stoner. Además, de propina, la medallita de pedante del foro. Sólo te ha faltado cerrar tu comentario diciendo que te ibas a ver una peli de Akira Kurosawa o a leer un libro de Gunter Grass.
Muchas gracias por la recomendación, no conocía a este autor. Acabo de comprar El tambor de hojalata.
Normal que no te guste Jero !!!
Porque tiene un nombre normal !!
Solo conozco 4 o 5.
Ponte del diavolo y solnegre !!!!! Molan
Me quedaré esa lista a ver que tal suena el resto.
Tú comentario si que da vergüenza ajena .
Completamente de acuerdo con la crónica. Un disco muy currao ..guitarras rompedoras. El cantante mola un montón la balada te llega directa a la patata .no todos los cantantes lo consiguen ,no es fácil cantar baladas y sobre todo no compite con otros cantantes que están a ver quién llega más alto y grita más. Sólo por eso chapó Discazo
Me ha gustado mucho. Coincido bastante con la critica
Es un discazo ! Yo lo estoy disfrutando muchísimo . Muy de acuerdo con la crónica . Según le vas escuchando más te sorprende y más te gusta
De acuerdo con la crítica. Es todo un viaje y un placer conocer a Isaac. No es por comparar, y se que hay un sector al que le jodera esto: pero es que es la pura estela de Saratoga. Jero ha sido y será un pilar fundamental de la banda.
Ha sido un disco muy esperado, sobre todo después de la salida de Jero.
En lo que no estoy de acuerdo es en lo.de compararlo con Óscar Sancho. Eso solo demuestra que tenéis las orejas de concha y que lo que más os gusta del heavy metal son los pezones.
Isaac le da 1000 vueltas
Pues que quieres que te diga, se parece mucho a Oscar, pero mucho.
El disco está bastante bien y el cantante me gusta. Eso si, antes de escuchar la de «Junio del 44» tenía mucho miedo y me ha dado la razón. Que necesidad de poner al cantante en tesitura de cantar una canción que ya era perfecta. Porque esa canción con la colaboración de Leo Jimenez era perfecta, uno de los temas mas bonitos que he escuchado y esto baja un montón. Un borrón no hace mal, pero es un borrón.
Supongo que Junio del 44 la regrabaron como excusa para tocarla en todos los conciertos, porque Jero sabe que es la que todo el mundo va a querer escuchar.
Para mi gusto está muy bien el disco. Casualmente me pasa al contrario que a Jon: me parece que el disco va de más a menos. Las primeras canciones son las que mejor me han entrado. Pero bueno, todavía me quedan muchas escuchas por dar y eso puede cambiar. En cuanto a la crítica, me ha gustado mucho la forma de narrar esa experiencia que es escuchar un vinilo por primera vez.
Me parece un gran disco.
Instrumentalmente es un discazo.
A nivel vocal no me gusta nada, Óscar Sancho 2.0 (igual de malo).
Letras mediocres.
Eso sí, ganas de verlos en directo y ver cómo defienden tema de Saratoga y principalmente, Santelmo.
a mi Tampoco me gusta el cantante, y no me vale que algo distinto a cantantes chillones, manel escudero no es el tipico de voz aguda y es buenisimo.
Manel Fuentes
Bueno. No siendo muy fan ni de jero ni de saratoga creo que el disco es disfrutable,
Esta currado musicalmente. Y a mi el cantante me parece que tiene potencial, pero le falta experiencia y se nota, aun asi me gusta.
No me gustan las letras… Como ya me pasaba con saratoga, es algo que no puedo con casi ninguna.
La guitarra en la balada me suena fatal… Con un buen productor creo que hubiese ganado
Bueno, imagino que a los fans de Jero les gustara. Yo le pondria un 6/10 .
Esperemos que tenga suerte y continuidad
La verdad es que yo no tenía ninguna expectativa con el disco y me ha gustado. Creo que este disco es infinitamente mejor que el de Saratoga. De hecho, me ha sorprendido las críticas negativas hacia este disco. Repito: tenía hype 0.
De entrada ni fu. ni fa. el cantante no me gusta. u los temas reguleros.
Los que os quejáis de las letras, qué sois unos cuantos, ¿qué tipo de grupos soléis escuchar que tengan buenos textos?, me da curiosidad, y ya también por llevarme alguna recomendación.
Cierto, con todos sus defectos, le da 1000 vueltas al de Saratoga. Y aunque el cantante no es de mi devoción, lo prefiero a estos gritones como Leo o el de ahora. Iré si vienen a Barcelona.
Imaginaos el disco con Kiske, Halford o Dickinson…
Hasta con Tete mismo ganaría mucho el disco
No puedo digerir esa voz, no me gusta nada y me resulta desagradable de escuchar, con otra voz seguro que estaría muy bien esta banda
El disco es una Master Class de guitarra y bateria.Los que andabais jubilando a Jero,unas pipas y a esperar,un Vallekano se retira cuando le sale de la polla..
El problema, más allá de si a uno le gusta más o menos la voz, es que este tipo de heavy nacional o metal, o cómo lo queramos llamar, tiene unas letras y un rollo infumable. Entra la voz, escuchas la melodía de la misma y la letra y en fin, da un poquito de vergüenza ajena. Buenos músicos, pero mal aprovechados. La batería suena descomunal, el que la toca sabe lo que toca y bien además , y las guitarras suenan de 10, pero a mí este estilo y estas letras y esa voz no me gustan.
Pues a mí me encantan. De hecho, las letras que más me llegan y los cantantes que más me gustan, están en el metal nacional. Yo pienso que nuestros músicos no tienen nada que envidiarle a los de otros países (musicalmente hablando).
En mi comentario dejo claro que este disco cuenta con muy buenos músicos, el batería sabe tocar muy bien, las guitarras están de 10, tiene buena producción, hay buenos riffs de guitarra, pero desde mi humilde opinión, las letras y las melodías vocales no me gustan. Ya sé que hay cien mil grupos cantando en inglés con letras de pena, pero por suerte o por desgracia, no sé inglés, más allá de palabras y frases como Number of the beast, Fire, Windows, Umbrella, Hell… jejeje El español sí lo entiendo a la perfección y a veces me da un poquito de vergüenza esos mensajes tan infantiles y esa épica que no se ve por la calle. Por suerte, España tiene además de buen heavy metal, muy buen rock, llamese urbano o como queramos, que tiene mucho de heavy también o de rock duro y las letras son maravillosas.