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GUILT TRIP + DEATH & LEGACY + EIHWAR + FALLEN AT DAWN + DEICIDE + LATZEN + HEAVEN SHALL BURN + HARDLINE + HELLOWEEN + TEN56 + HALF ME + WARCRY + CABAL + ANKHARA
Miércoles 5, Jueves 6, Viernes 7 y Sábado 8 de Agosto –
Polideportivo Municipal – Villena
Sábado 8
GUILT TRIP
Hay formaciones a las que les avala su trayectoria y las buenas sensaciones que han dejado en sus visitas previas. Ese es precisamente el caso de los británicos GUILT TRIP, quienes, tras dejar unas excelentes sensaciones a su paso por tierras gallegas el pasado verano, regresaban a nuestro país en los primeros meses de este 2026 para ratificar su posición como una de las bandas que más en forma está dentro de la escena hardcore europea.
Teniendo en cuenta que era la última jornada festivalera y que el cansancio acumulado empezaba a hacer mella entre gran parte de los asistentes, creo que fue una decisión muy acertada que los de Manchester dieran el pistoletazo de salida a la jornada dentro del marco del escenario DAVE MUSTAINE. Mucha gente, casi todos convenientemente ataviados con gorras y ropa deportiva, no quiso perderse su descarga. A las cinco en punto de la tarde, – precedidos de una introducción en la que algunos captamos un guiño a sus paisanos Oasis-, GUILT TRIP se adueñaban de las tablas para dejar que fueran los riffs afilados y crujientes de “One By One” los que se encargaran de brindarnos las primeras sacudidas de un público que se implicó al máximo en su descarga.
Me gustó especialmente la combinación de riffs metaleros con incisivos rapeados. Algo así como si buscaran fusionar la garra de los primeros MACHINE HEAD con la implacable lírica de DOWNSET. Sin duda, esa propuesta agresiva y letal fue clave para que ráfagas humeantes y en las que los coros tuvieron un papel protagonista, como “Angels Eyes” o “Eyes Wide Shut”, cayeran a plomo sobre el respetable. Y es que durante todo el show el personal no dejó de moverse siguiendo las indicaciones de un Jay Valentine que no paró de recorrer el escenario, alternando movimientos espasmódicos con pasos de baile circulares.
Aunque para algunos no fueron más que la banda de apertura de la última jornada, viendo la entrega y la conexión con los que ocupan las primeras filas, quedaba claro que los británicos cuentan con una nutrida representación de seguidores. Así que, sobreponiéndose a los rigores del calor, banda y público mostraron una fantástica conexión a la hora de impulsar los tumultuosos circle pits que acompañaron a temas como la abrasiva “The Gates”, “Burn” y “No Love Lost”.
Por supuesto que los británicos también tuvieron ocasión de mostrar su pasión por los tempos más marcados y aplastantes, apostando por la enfermiza cadencia en pasajes tan metaleros y crujientes como los contenidos en la tortuosa “The Banner Of Heaven”. Pero sin duda la gran baza de GUILT TRIP fue su despiadada facilidad para dar munición a sus seguidores al abordar trallazos tan incisivos y letales como “Tearing Your Life Away” y “Thin Ice”.
Fue casi de justicia. Durante su descarga, los más veteranos pudimos apreciar, una y otra vez, la conexión con el material más clásico de MACHINE HEAD, especialmente en lo que al sonido de guitarras se refiere. Así que he de admitir que no me sorprendió lo más mínimo que, para rematar su descarga, GUILT TRIP se marcarán una versión del mítico “Davidian”, que Mr. Flynn & Cía grabaron hace ya más de tres décadas.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Cesar Valiente
DEATH & LEGACY
Buena propuesta musical de DEATH AND LEGACY. Hoy por hoy son la banda que más se podría asemejar a la renovada propuesta de ARCH ENEMY.
Guardando las distancias, pero haciendo un paralelismo, DEATH AND LEGACY se aproximan la banda de Amott, aunque su trasfondo musical no es tan rico en detalles e instrumentaciones y arreglos como los de Halmstad, Suecia.
Los de Zamora, suenan compactos dentro del metal extremo y cuentan con su cantante Hynphernia cada vez más segura, participativa, y con una actitud que va a más, pero aún le falta más agresividad y convicción para dar el salto definitivo . La leonesa se está curtiendo y le falta poco para ser la vocalista tan fiera y agresiva como es la banda. Poco a poco Hynphernia está llegando a la cúspide y a este paso se convertirá en una fiera indómita. Bueno… En LEYENDAS DEL ROCK ya demostró maneras.
Junto a ella, hay una banda de total garantía compuesta por Manu Acilu y Jesús Cámara a las guitarras, Hugo Rodríguez (bajo) que también hizo voces limpias y Charlie Casas (batería).
Ellos, con Hynphernia al frente, incendiaron musicalmente el escenario pequeño con temas como «Pray», «Dying Life» y «Start to fall», que formó parte de su debut, con su anterior vocalista y que más tarde se incluyó en «Burning Death» de 2014.
Arrancaron con los citados, con una Hynphernia gutural y protagonista, apoyada en las voces limpias del bajista Hugo y las excelentes guitarras, sobre todo de un Acilu que cuando se echaba la banda a la espalda era el claro destacado.
Tras las primeras palabras al público, siguieron con «Salvation», uno de mis temas favoritos y «The Fallen» de su álbum «D4rk Prophecies».
Siguieron con «Unnamed shadow», que en su versión en estudio contó con Tom S. Englund, vocalista de EVERGREY y «lnfernal Gallery» llena de atmósfera intensa y sombría.
El final con «Hellfire» fue el martillazo definitivo.
DEATH AND LEGACY estuvieron incendiarios. Son una clara promesa que va a más…
Texto: Rafa Basa
Fotos: Cesar Valiente
EIHWAR
Tan amplio es el abanico del actual LEYENDAS DEL ROCK que tuvieron cabida los atípicos franceses EIHWAR, un dúo que dio caña pero que sorprendió a muchos por su curiosa propuesta.
Son un dúo de salvaje electro folk, cuyo sonido es una mezcla de lo místico y ancestral de la cultura nórdica con la energía de la música electrónica de baile. El propio dúo define su estilo como Viking War Trance.
Han tocado en todos los festivales grandes de Europa y comparten sello discográfico con HEILUNG, entre otros.
Formado por la cantante Asrunn que además toca los tambores chamánicos y el productor y músico Mark, con mascara y una especie de túnica negra, que toca percusión, sintetizadores, programación, canta gutural y lleva la responsabilidad musical, las riendas, en este dúo francés de música neofolk y trance pagano vikingo.
Asrunn, además de esforzarse en hablar en un casi perfecto castellano, bailó al son de su tambor con una máscara que simulaba un chacal, y estuvo ataviada con ropaje que más que ropa era una especie de túnica y taparrabos.
Su show tuvo «su punto» y apasionó a las primeras filas del público que a pesar del calor se acercó a verlos.
Curioso lo de EIHWAR…
Texto: Rafa Basa
Fotos: Cesar Valiente
FALLEN AT DAWN
No pudimos ver su concierto, por lo que no hay crónica, pero publicamos las fotos:
Fotos: Jon Rivas Delgado
DEICIDE
Repasando a toro pasado, y a nivel global, lo que ha sido el cartel de esta XX edición del LEYENDAS DEL ROCK, lo único que he echado en falta ha sido una mayor representación del metal extremo. Sin embargo, igualmente creo que hemos de agradecer que los organizadores, para representar el estilo, hayan optado por contar con la presencia de una de las bandas míticas y, para un servidor, fundacionales de lo que fue el death metal que se facturaba al otro lado del “charco”: DEICIDE. Desde finales de la década de los ochenta, lleva el controvertido Glen Benton comandando con mano de hierro los destinos de la formación de Tampa. Atrás quedaron los años en los que el impenetrable rostro de Benton, con la cruz quemada en la frente, intimidaba al personal. Sin embargo, lo que nadie puede discutir es que el cuarteto sigue contando con el respeto de los que forjamos nuestros gustos disfrutando de aquellas seminales obras que publicaron durante los primeros años de la década de los noventa.
Poco importó que su descarga estuviera programada durante la tarde, cuando el inclemente sol caía a plomo frente al Dave Mustaine Stage, ya que fuimos muchos los que no quisimos perdernos su descarga. No hubo sorpresas. El cuarteto apareció en escena ataviado de riguroso negro, con el escenario engalanado únicamente con la proyección de su nombre. Glen Benton no se dirigió en ningún momento al público y se dedicó únicamente a descargar una colección de temas absolutamente incontestables, con los que el cuarteto nos pasó literalmente por lo alto como si fueran una maldición. Sonaron sucios, oscuros y, ante todo, malévolos. Así que podríamos decir que estuvieron a la altura de lo que muchos esperábamos de ellos. También me gustaría destacar que su repertorio, como no podía ser de otra forma teniendo en cuenta que estábamos en un gran festival, estuvo muy centrado en su material más clásico y conocido, centrándose básicamente en lo que fue su producción noventera.
Como si fuera una declaración de intenciones, -o un mensaje para navegantes, por si había algún despistado entre los presentes-, la descarga de los americanos arrancaba con una de las piezas más emblemáticas y definitorias de su sonido y personalidad, “When Satan Rules His World”, que inauguraba lo que fue su tercera entrega de estudio que vio la luz en 1995 bajo el título de “Once Upon The Cross”. Hirientes, irrespetuosos y mostrándose abiertamente satánicos, Benton y sus acólitos nos ofrecieron un oscuro aquelarre de demoíacos riffs disparados a velocidad supersónica mientras el frontman alternaba desgarradores guturales con chirriantes agudos a la hora de abordar las despiadadas aceleraciones de “Bastard Of Christ”, o de adentrarse en esa lección magistral de death metal old school que fue la primigenia “Carnage In The Temple Of The Damned”.
El ataque frontal y despiadado de una banda que se mostró compacta, intratable y en un excelente estado de forma proseguiría durante la implacable “Behead The Prophet (No Lord Shall Live)”, que nos daba argumentos para seguir agitando la cabeza mientras Benton alzaba la mirada al cielo con cara de poseso cada vez que le tocaba berrear su aniquilador estribillo. Con la tenacidad y la mala leche que se le presupone al que está en contra de las creencias mayoritariamente aceptadas, sonó “Once Upon The Cross”, para acto seguido volver a proponernos un viaje a lo que fueron los primeros tiempos de la banda con el seminal “Sacrificial Suicide”, que alternaba de forma descomunal fraseos incendiarios con pasajes más crudos y crujientes.
Impasible al paso del tiempo. Para muchos, un servidor incluido, fue fantástico tener oportunidad de contemplar la estampa de una leyenda viva en esto del death metal como es Mr. Benton, anclado en el centro del escenario, aferrado a su bajo, y destripando de forma demencial e incontestable temas míticos como “Holy Deception” o la icónica “Satan Spawn, The Caco-Daemon”. Otra de las que hizo que el personal levantara los puños al aire fue la devastadora e incendiaria “Serpents Of The Light”, que servía para que el cuarteto pisara el acelerador a fondo para mostrar su vertiente más speedica.
Fue ya en la parte final del show cuando DEICIDE se permitieron algún fugaz guiño hacia lo que ha sido su producción en lo que llevamos de este tercer milenio. Así que, tras dar buena cuenta de “They Are The Children Of The Underworld”, llegaba el momento de sumergirnos en los tempos asincopados que servirían como preámbulo para las demoledoras andanadas que marcaron “Scars Of The Crucifix”. Una nueva explosión de ira satánica y antirreligiosa de manos de otra de las imprescindibles, “Dead By Dawn”, serviría como oscuro preámbulo para la definitiva y definitoria “Homage For Satan”, que curiosamente fue el tema más reciente que interpretaron.
Afortunadamente, hay cosas que parece que nunca van a cambiar. No creo que a estas alturas de la película DEICIDEvayan a dar un rotundo volantazo a su carrera. Desde sus inicios, Glen Benton tuvo claro cuál era la filosofía y la propuesta de la banda, y a día de hoy, -dejando polémicas y controversias a un lado-, parece que sigue teniéndolo claro.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Cesar Valiente
LATZEN
Cincuenta minutos de apisonadora
Si tuviera que elegir el mejor concierto que vi en el tercer escenario durante todo el LEYENDAS DEL ROCK, no tendría demasiadas dudas: LATZEN. Ya había podido verles recientemente en el Z! LIVE de Zamora y allí me parecieron muy buenos, pero lo de Villena estuvo un escalón por encima. Más intenso, más directo, mejor ambientado y, sobre todo, prácticamente sin un segundo para respirar.
El recinto estaba petado de gente cuando comenzaron y desde las primeras canciones quedó claro que aquello iba en serio. El sonido fue impecable, algo especialmente importante en una banda tan técnica, donde cualquier desequilibrio podría cargarse buena parte de la experiencia. No ocurrió. Todo sonó compacto, contundente y perfectamente definido, con una actuación vocal sobresaliente. Y lo de Aitor merece mención aparte: lo que hace este hombre con la voz es de otro planeta.
Pero además había algo que se percibía perfectamente desde abajo: LATZEN estaban disfrutando como cabrones. Sonrisas constantes, complicidad entre ellos y una sensación de estar viviendo el concierto con la misma intensidad que quienes estábamos delante. El batería y Joxe fueron probablemente los más expresivos y participativos con el público. Este último incluso se lanzó desde la plataforma de la batería en uno de esos instantes que duran décimas de segundo y que, por suerte, conseguí inmortalizar desde el foso.
Del otro lado de la valla la respuesta fue igualmente bestial. Se veían ikurriñas entre el público, muchísima gente conocía las canciones y las primeras filas apretaban con semejante intensidad que las propias vallas de protección temblaban delante de nosotros. LATZEN tampoco dieron demasiadas oportunidades para recuperar fuerzas: canción tras canción, prácticamente todo seguido, con una dinámica de auténtica apisonadora.
Lo bueno es que en el momento de sonar “Memento Mori”, single y tema más destacado de su último trabajo de estudio, la gente respondió. Me encanta que LATZEN no viva únicamente de las rentas, y que haya sido capaz de componer un nuevo trallazo que conecta a dos generaciones completamente distintas, separadas dos décadas entre si.
El escenario ayudaba además a redondear la sensación. Estaba muy bien vestido, con banderolas decoradas con el artwork de su último trabajo, algo que agradecí especialmente después de ver durante el festival propuestas bastante más desnudas visualmente. No hacía falta una producción gigantesca: aquello daba identidad al espacio y conseguía que, incluso antes de fijarte en los músicos, supieras perfectamente quién estaba allí arriba.
Y entonces llegó “Laztana”. Poco importa cuántas veces se haya escuchado: cuando comenzó, aquello se vino abajo. Todo el pabellón coreando la canción convirtió uno de sus grandes clásicos en el momento de mayor comunión de la actuación. Y todavía quedaba el último arreón, con “Ze Ingo Xu?”, circle pits y una intensidad absolutamente desatada para rematar el concierto.
Cuando terminó tuve la sensación de que LATZEN habían acabado diez minutos antes de tiempo. Se lo comenté después, cuando estuvieron firmando y pude charlar un rato con ellos: el concierto de Zamora había sido muy bueno, pero este me había parecido mejor y absurdamente corto. Ellos rápidamente me corrigieron: cincuenta minutos clavados. Pues sería así, pero a mí me parecieron treinta y tantos. Y pocas cosas mejores pueden decirse de un concierto.
Corto, sí. Pero intensísimo. Sonido perfecto, banda enchufadísima, público completamente entregado y ni un segundo desperdiciado. Para mí, el mejor concierto del tercer escenario de todo el Leyendas del Rock. Sin paliativos. Ojalá aquellos cincuenta minutos hubieran sido unos cuantos más.
SetList:
- Txor Txarrak
- Memento Mori
- Mezua Hil Aurretik
- Itsutu
- Dogma
- Indarra
- Metal Erasoa
- Laztana
- Bat Gehiago
- Larru Odoletan
- Ze Ingo Xu?
Textoy fotos: Jon Rivas Delgado
HEAVEN SHALL BURN
Tenía ganas de ver a la banda germana en directo, ya que iba a ser la primera vez que tendría la ocasión de presenciar el death metal melódico que ofrece esta veterana formación. Su nuevo álbum “Heimat” publicado el pasado año me despertó buenas sensaciones y siempre había oído hablar maravillas de sus directos, y efectivamente salí más que satisfecho de la descarga que ofrecieron.
Aunque la banda cumplió con creces, el sonido les jugó una mala pasada en varias ocasiones, quedándose totalmente sin sonido en los primeros compases del concierto, algo que por suerte se terminó solucionando. La banda pese a eso, estuvo en todo momento a un nivel altísimo, teniendo al vocalista Marcus Bischoff como maestro de ceremonias, arengando al público y ofreciendo un estado vocal perfecto.
“War is the Father of All” y “Voice of Voiceless” tuvieron como digo esos percances en el sonido, con cortes puntuales, pero el público apoyó a la banda formando un enorme circle pit que estuvo en el centro del escenario prácticamente todo el concierto. La verdad es que HEAVEN SHALL BURN pasaron como una apisonadora, creando ese muro sonoro que me dejó muy impresionado.
“My Revocation of Compliance” siguió repasando el álbum “Heimat” mientras que “Godiva” fue uno de los momentos álgidos del concierto, teniendo ya esta pieza como una de las favoritas del público y no me extraña, ya que es un tema que combina muy bien la melodía con la brutalidad sonora del death metal.
“Counterweight” sirvió para recordar el disco “Deaf to Our Prayers” de 2006 y para que tras interpretarla, Bischoff se dirigiera a nosotros para decirnos que ellos son una banda política alemana, que todas las bandas deberían serlo y condenar el nazismo, algo que fue respondido por una sonora ovación del público y dejarnos clara la posición ideológica de una banda que jamás lo ha escondido en sus letras.
“Numbing the Pain”, más densa y pesada, puso a saltar a un público totalmente entregado que no se cansaba de la propuesta de unos HEAVEN SHALL BURN que estaban dándolo todo. Hubo unos segundos de respiro en la intro disparada de “Awoken” para después dar paso a “Endzeit” que fue una auténtica barbaridad y que terminó de hacer explotar el escenario DORO PESCH, con ese circle pit ya en su máximo apogeo.
Tras “Black Tears”, la intro “March of Retribution” servía para poner el colofón con “Thoughts and Prayers” donde HEAVEN SHALL BURN terminaron de plasmar esa rabia sonora y darnos un concierto que fue demoledor y que pese a los fallos de sonido iniciales, hicieron de su concierto uno de los más brutales de la última jornada, dejando satisfechos a los seguidores del grupo y a los que como en mi caso, fue la primera vez, con ganas de verlos de nuevo.
Texto: Alejandro Alapont
Fotos: Jon Rivas Delgado
HARDLINE
En una cita como LEYENDAS DEL ROCK, en la que participan tantos artistas y de tan variado pelaje, resulta evidente que cada cual tiene sus propios imprescindibles, dependiendo, obviamente, de sus gustos personales. El incombustible y carismático Johnny Gioeli tenía una cuenta que saldar con el público del LEYENDAS, y vaya si lo hizo. La presencia de HARDLINE había suscitado bastante expectación, hasta el punto de que el recinto del New Rock Stage presentó un aspecto de lo más concurrido, y es que el debut de la banda “Double Eclipse”, que vio la luz en 1992, se ha convertido en una pieza imprescindible para cualquier seguidor del hard rock potente y guitarrero.
Como siempre que un servidor ha tenido ocasión de verle en vivo, Mr. Gioeli salió a por todas, dispuesto a comerse el escenario, dejando constancia de que sigue siendo uno de los frontmen más enérgicos y carismáticos. Tirando de sus compañeros y haciendo partícipe al respetable desde el mismo arranque, HARDLINE nos asaltaron con el ímpetu de la novedosa “Shout”, que, respaldada sobre su coreable estribillo de esencias clásicas, se convertía en la excusa perfecta para hacernos cantar mientras el enérgico frontman no dejaba de correr por todo el escenario para levantar el ánimo de la tropa. Si alguien pensaba que la intensidad que desplegó la banda en el asalto inicial iba a decrecer, no podía estar más equivocado. Así que, tras firmar un arranque arrollador, la banda se concentró, sin apenas darnos tiempo para asimilar el impacto inicial, en las atmósferas más netamente rockeras de otra de las nuevas, “Rise Up”, dejando patente que su nuevo material está a la altura de sus venerados clásicos.
Sí, por supuesto, Mr. Gioeli fue el indiscutible protagonista del show, tanto por su entrega como por su clase a la hora de interpretar los cortes. Sin embargo, sería injusto no remarcar la aportación de su socio a los teclados, Alessandro Delvecchio, quien se ha convertido en una pieza imprescindible dentro del engranaje de la formación americana. Todos sabíamos que los clásicos iban a ser los responsables de poner el recinto patas arriba. Así que fue durante el primer recuerdo a lo que fue su debut con “Dr. Love”, cuando el respetable estalló definitivamente mientras Gioeli no paraba de vacilar con sus compañeros, plasmando el buen rollo y la perfecta sintonía que existe entre ellos.
Su concierto fue una fiesta, tanto sobre el escenario como, por supuesto, entre un público que no paró de moverse, de bailar, de tocar la guitarra de aire y, en definitiva, de dejar patente que somos muchos los que seguimos vibrando con ese hard rock marchoso, potente y melódico a partes iguales. Precisamente serían los teclados los que se encargaron de flanquearnos el paso hacia su adaptación del “When You Came Into My Life”, de los míticos SCORPIONS, que se acabó convirtiendo en uno de los momentos más intensos del show, con un Gioeli absolutamente desatado a la hora de firmar una emocionante y desgarradora interpretación. Tras recibir el reconocimiento del respetable, en forma de cerrada ovación, tocaba volver a recuperar el pulso netamente rockero de la descarga y, para ello, qué mejor que confiar en la pegada del himnico estribillo del tema que prestaba título a lo que fue su obra de 2012, “Danger Zone”.
No podía ser de otra forma. Tras semejante ejercicio de garra, actitud y fuerza rockera, el público del New Rock Stage no pudo contenerse y tuvo que arrancarse a corear el clásico “oeoeoeoe”, que Gioeli acogió complacido, con los brazos abiertos y, cómo no, con una amplia sonrisa de satisfacción dibujada en el rostro. Estaba claro que HARDLINE habían conseguido convertir el recinto en una fiesta y, por supuesto, no estaban dispuestos a que el nivel de entrega y complicidad descendiera. Durante el speech que precedió a “Life’s A Bitch”, el carismático frontman hizo hincapié en que debíamos disfrutar al máximo y olvidarnos de los problemas. Así que todos volvimos a cantar mientras la banda nos ofrecía argumentos para no dejar de mover los pies.
Encarando ya la recta final de su presentación, llegaba la inevitable “Hot Cherie”, con Gioeli nuevamente absolutamente desatado, alzando su micro en dirección al respetable para que fuéramos nosotros los que nos encargáramos de rematar su arrollador estribillo. La fiesta estaba a punto de concluir, y a muchos se nos hizo muy, muy corta. Sin embargo, antes de marcharse y dejarnos con una sonrisa dibujada en el rostro. Mr. Gioeli y sus acólitos todavía tendrían ocasión de hacernos cantar una última vez, siendo en esta ocasión la responsable otra de las que se ha convertido en imprescindible para todos sus incondicionales, “Rhythm From A Red Car”.
Incontestables, incombustibles y derrochando actitud y, ante todo, buen hard rock. HARDLINE dejaron claro que la buena música no tiene fecha de caducidad ni entiende de modas. Llegaron al New Rock Stage y saldaron su deuda con el público del LEYENDAS DEL ROCK firmando una de las descargas de esta última jornada festivalera. Esperemos que no tarden en regresar y que sea asaltando uno de los escenarios principales.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Cesar Valiente
HELLOWEEN
No cabía duda que HELLOWEEN era uno de los mayores reclamos de esta XX edición del LEYENDAS DEL ROCK y eso se vio en la afluencia de público, siendo el concierto donde más gente se reunió y aunque en ningún momento noté sensación de agobio, sí que se veía que costaba más moverse. Las calabazas siguen viviendo esa segunda juventud gracias a su reunión y se nota que han subido en cuanto a popularidad, encabezando festivales y llenando pabellones. Sus dos álbumes con esta nueva formación han demostrado que esta reunión no era una excusa para hacer caja y después que cada uno volviera a lo suyo, ahora son una formación estable, sólida y bien engrasada que dieron el que para mí ha sido el mejor concierto del festival y diría de lo que llevo de año.
La banda se mostró en estado de gracia, con todos sus miembros al máximo nivel y emocionados de estar viviendo esta etapa que los ha vuelto a colocar en la cima del power metal, lugar que les pertenece no solamente por ser los padres del género, sino por llevar 40 años llevándolo como bandera.
También mencionar su puesta en escena, con pantallas que iban proyectando diferentes escenarios, un buen juego de luces, pirotecnia, llamas… todo lo necesario para hacer que su show sea lo más llamativo posible y sirva de apoyo para lo que realmente importa, sus canciones.
Me gustó mucho la elección de temas, combinando los himnos que no pueden faltar en el repertorio, canciones que han rescatado, cortes del nuevo álbum “Giants & Monsters” y alguna joya poco escuchada que ha renovado el setlist que ya empezaba a sentirse algo repetitivo. La última vez que los vi fue con la presentación de su anterior disco homónimo, en 2023, así que tenía ganas de verlos de nuevo y de disfrutar de la que es una de mis bandas favoritas del género.
Con una espectacular introducción donde por la pantalla iban desfilando las portadas de todos los álbumes de la banda, los músicos iban tomando posición para empezar la fiesta con “March of Time” el primero de los clásicos de la noche que iban a sonar. Era una canción que esperaba escuchar con ansias, puesto que es mi favorita de la banda y no había tenido ocasión de escucharla con esta nueva alineación, por lo que empezar así ya era empezar con buen pie.
El tema se repartió a las voces entre Andi Deris y Michael Kiske, dos titanes que desde que se forjó la reunión, han estado siempre a un nivel espectacular, repartiéndose los deberes para no terminar cansados y cuando cantan juntos es un regalo para todo seguidor de HELLOWEEN. Tampoco debemos olvidar a ese trío de guitarras formado por Kai Hansen, Sascha Gerstner y Michael Weikath, que también se reparten los solos y cuya presencia en el escenario siempre es un valor seguro. Al bajo el siempre infalible Markus Grosskopf, uno de mis bajistas favoritos que siempre he pensado que está algo infravalorado cuando es un auténtico máquina y a la batería Dani Löble que aunque siempre está escondido tras la batería, es otro valor seguro dentro de la banda.
Tras este primer bombazo, en la pantalla irrumpió el mismísimo encapuchado que aparece en varias de las portadas de HELLOWEEN (el Guardián de las 7 Llaves) para darnos la bienvenida al show y darnos las gracias por acompañar a la banda en estos 40 años de andaduras. Tras eso, la primera sorpresa de la noche llegaba con “A King Of a 1000 Years” canción que han rescatado del polémico disco “Keeper of the Seven Keys – The Legacy” y que con sus casi 14 minutos de duración pensé que podría hacerse pesada, pero nada más lejos, resultó ser una jugada arriesgada pero efectiva, sonando bien en directo (mejor que en estudio me atrevería a decir) y que sirvió para revalorizar un álbum que en su día fue bastante vilipendiado por muchos de los seguidores de la calabaza y volver a reivindicar esa etapa de la banda algo más olvidada. Como digo, las proyecciones de la pantalla y el excelente sonido del que la banda gozó en toda la noche ayudó a impulsar este temazo.
Tras esta gran interpretación, Deris nos daba las buenas noches con su castellano casi perfecto para después traducirlo todo a un Kiske que pese a no tener el mismo carisma que su compañero, se le veía contento y en plena forma vocal. No faltó esa mención al calor que estuvimos soportando durante 4 días y que desde otros países les cuesta más soportar.
Los primeros acordes de “Future World” pusieron al público patas arriba y estamos ante otro himno que aunque puede sonar repetitivo, es otra apuesta segura, con miles de personas cantando su estribillo el cual alargaron en sus compases finales y de nuevo dándonos otra pieza que es ya un himno del power metal.
“This is Tokyo” fue la primera referencia a su último trabajo de estudio “Giants & Monsters”, disco que personalmente me encantó y cuyas canciones encajan muy bien con sus clásicos, con mucha gente cantando su melódico estribillo y demostrando que están funcionando bien en directo.
Sorpresa la inclusión de “We Burn”, con columnas de fuego incluidas y donde Deris volvió a brillar, dejando claro que su etapa en HELLOWEEN también tiene canciones que son ya clásicos, e incluirla en el repertorio le dio valor a esos discos que están también entre los mejores de la discografía de las calabazas. Pero las sorpresas seguían y ahora tocaba repasar la primera parte del “Keeper of the Seven Keys” y regalarnos la genial “Twilight of the Gods” con Kiske cantándola en solitario y de fondo en las pantallas unas máquinas arcade que deban ese toque retro a un disco que es pilar fundamental del género y donde cada canción es un tesoro.
El encapuchado volvía a aparecer en las pantallas para dar un descanso a la banda y dar paso a otro acto del show, uno de mis favoritos, repasando la etapa primigenia de HELLOWEEN con Kai Hansen a la voz e interpretar “Ride The Sky”, un temazo de speed metal donde Hansen pudo lucirse a la voz y reivindicar también esos primeros años más heavys de los alemanes. A destacar ese momento de guitarras gemelas de Weikath y Hansen, que logró ponerme los pelos de punta. Ver reunidos a este dúo de hachas sobre el escenario y tocando esas canciones más añejas es algo que todavía me emociona, y es que ese primer álbum de HELLOWEEN siempre va a tener un lugar especial para mí.
Tocaba bajar las revoluciones para ofrecernos la balada “Into the Sun” del “Giants & Monsters” para que los dos vocalistas lucieran su faceta melódica y darnos también un respiro. Un momento algo anti climático en mi opinión pero que supongo que necesario para la banda.
Las sorpresas seguían y ahora “Hey Lord!” volvía a los repertorios de HELLOWEEN para que Deris pueda lucirse. Desde que se encarga de cantar sus canciones, se ha demostrado que el vocalista brilla en su campo más melódico, sufre menos y se siente mejor en el escenario y a la hora de cantar las canciones no hay quien le tosa.
“Universe (Gravity for Hearts)” es otra de las grandes canciones del “Giants & Monsters” y no podía faltar a la cita, siendo para muchos el mejor tema del disco y que nos trae a esos HELLOWEEN más rimbombantes, capaces de firmar temas de este calibre donde además los 3 vocalistas tienen su momento para cantar y tener protagonismo.
Otro que también tuvo sus minutos de gloria fue Dani Löble, dándonos un solo de batería efectivo y no demasiado largo que sirvió para enlazarla con “I Want Out” el himno por antonomasia de los alemanes que naturalmente desató la locura colectiva, sonando antes de lo esperado, pero que fue el detonante para hacer de Villena el epicentro mundial del power metal.
Ahora tocaba dar otro respiro para que Kiske y Deris, totalmente solos en el escenario, con una guitarra acústica, dieran paso a una sección acústica donde Kiske a la guitarra dejara a Deris cantar “In the Middle of a Heartbeat” (feliz de que recuperen esta balada algo olvidada) para después cambiar los roles, con Kiske cediendo a Deris la acústica y se ponga a cantar las primeras estrofas de “A Tale That Wasn’t Right” para que segundos después el resto de la banda se una. Esa comunión entre ambos vocalistas, el buen rollo que desprenden y esa amistad que han forjado a raíz de la reunión es lo que ha hecho que esta nueva encarnación de HELLOWEEN haya funcionado tan bien. A mí me hace feliz verlos juntos en el escenario, sin egos, todo sonrisas. Así deberían ser todas las reuniones de bandas.
Y los momentos no paraban de sucederse, pues ahora Hansen retomaba el papel de vocalista para dirigirse al público y tocar “Heavy Metal is the Law”, junto a Weikath y Grosskopf, recuperando durante unos minutos la formación de cuarteto de sus inicios y con Löble interpretando el papel del siempre añorado Ingo Schwichtenberg. Todo un guiño a los fans más acérrimos y un homenaje a los primeros años de la banda. Para mí, un regalo en toda regla y que me pareció de lo mejor de su concierto.
Una tercera y última aparición del Guardián encapuchado servía para ponernos en la atmósfera ideal para dar paso a “Halloween” y volver a poner a Villena en éxtasis, tras la cual la banda abandonaba las tablas para que el público pidiera esos bises de rigor.
Efectivamente la banda no se hizo esperar mucho y llegábamos a la recta final, para poner la carne en el asador y hacer desfilar el resto de himnos, comenzando con “Eagle Fly Free”, donde Kiske volvió a darnos una lección magistral y cuya voz, pese a los años, sigue bendecida por los dioses del metal, es el corte que más le hace sufrir, pero siempre logra sacarla adelante. Maravilloso. También sirvió para que Markus reclame su lugar en HELLOWEEEN con su maravilloso solo de bajo.
“Power” continuó con la fiesta que se remató con la siempre bien recibida “Dr. Stein” con lluvia de pelotas gigantes que anunciaba el final del concierto donde hubo un pequeño guiño a “Keeper of the Seven Keys” en los compases finales y que cerraba un show sobresaliente, con HELLOWEEN una vez más volvían a ascender al Olimpo del metal y dejar claro que son unos referentes y han vuelto a la primera división. La gente salió contenta y con una sonrisa en la cara, lo que ya es muestra de que las calabazas siguen ilusionando tras 40 años de carrera.
Texto: Alejandro Alapont
Fotos: Cesar Valiente
TEN56
No pudimos ver su concierto, por lo que no hay crónica, pero publicamos las fotos:
Fotos: Jon Rivas Delgado
HALF ME
No pudimos ver su concierto, por lo que no hay crónica, pero publicamos las fotos:
Fotos: Cesar Valiente
WARCRY
Esto es jugar en primera división
WARCRY lleva tantos años ocupando un lugar privilegiado dentro del heavy metal nacional, que ya se da hasta por normal, cuando no lo se. Lo de los asturianos en el LEYENDAS DEL ROCK fue exactamente eso. Y voy a mojarme desde el principio: para mí dieron el mejor concierto de una banda española de todo el festival, además, a años luz del siguiente.
La cosa comenzó con una intro de ambientación marinera muy conseguida que desembocó en “Alma de conquistador”, y aquello arrancó directamente arriba. Sin tanteos. Después llegaron “Nuevo mundo”, “Perdido” y “Devorando el corazón”, componiendo un primer bloque prácticamente incontestable. El recinto presentaba además un aspecto magnífico: muchísima gente decidió quedarse hasta aquellas horas para ver a estos veteranos “heavys” y la respuesta dejó claro que buena parte del público conocía perfectamente un repertorio que, sinceramente, pocas bandas nacionales pueden permitirse.
Porque ahí está una de las claves de WARCRY: el setlist es una barbaridad. Puedes encadenar “Ardo por dentro”, “Siempre”, “Huelo el miedo”, “Quiero oírte”, “Capitán Lawrence”, “La maldición del templario” o “El más triste adiós” y todavía guardarte munición para después. Como comentaba nuestro compañero César Valiente durante el concierto: “Me sé todas las putas canciones de hace veinte años, de memoria”. Pues sí. Yo creo que esa frase resume perfectamente lo que estaba ocurriendo allí. Incluso quienes no somos los seguidores más acérrimos descubrimos que llevamos dos décadas con muchas de estas canciones incrustadas en algún rincón del cerebro.
Entre tanto clásico hubo también espacio para mirar hacia delante. Víctor García presentó “Lo siento”, acompañada en las pantallas por su divertido videoclip, y anunció que el undécimo disco de WARCRY llegaría aproximadamente dos meses después. Visualmente, precisamente, me gustó mucho la decisión de utilizar las pantallas para acompañar buena parte de las canciones con vídeos y material audiovisual, sin necesidad de convertir el concierto en una competición de efectos especiales. Hubo fuego, chispas y algunos artificios, sí, pero utilizados con mesura. Aquí el espectáculo principal seguían siendo las canciones y quienes estaban tocándolas. De hecho creo que hubo problemas técnicos con el fuego y durante gran parte de la actuación no se utilizó. Ni falta que hizo.
Y si hablamos de interpretación, hay que detenerse obligatoriamente en Víctor García. Cuando hablaba entre canciones se le escuchaba claramente afónico. La lógica invitaba a pensar que aquello terminaría pasando factura en cuanto tuviera que enfrentarse a los agudos. Pues nada. Cantando parecía otra persona. La voz salió con una seguridad que me dejó bastante impresionado y defendió un repertorio tremendamente exigente sin que aquella afonía aparente arruinara la actuación. Es más, es el mejor concierto que he visto de WARCRY en todos los LEYENDAS DEL ROCK, y uno de los mejores en general. A nivel vocal. Víctor sigue como un chaval. Y yo que me alegro, joder.
Uno de los momentos especiales llegó con el medley. El propio Víctor avisó de que iba a intentarlo, recordando que algunas de aquellas canciones las cantaba hacía ya veinticuatro años y que no resultaban precisamente sencillas de recuperar. Ahí aparecieron fragmentos de viejos temas, entre ellos “Luz del norte”, “Alejandro” y “Señor”, provocando ese inevitable viaje temporal entre quienes llevan siguiendo al grupo desde aquellos años. de nuevo Víctor, sin pestañear, llegó a todo.
Y todavía quedaba el tramo final. “Solo sé”, “Tú mismo” y “Hoy gano yo” fueron el remate de un concierto que no necesitó inventarse absolutamente nada para funcionar. Durante esta última me llamó especialmente la atención el trabajo del guitarrista, ejecutando incluso un pasaje de tapping con una sola mano mientras nosotros intentábamos seguir asimilando todo lo que estaba ocurriendo encima del escenario.
He visto a WARCRY unas cuantas veces y este fue el mejor concierto suyo que recuerdo haber presenciado. Por sonido, por interpretación, por producción, por público y, especialmente, por canciones.
Disfrutaron los fans. Disfrutamos los que no lo somos tanto, pero admiramos la trayectoria de la banda. Y cuando consigues que ocurra eso después de tantos años de carrera, pocas discusiones quedan.
Larga vida a WARCRY, joder.
SetList:
- Intro + Alma de conquistador
- Nuevo mundo
- Perdido
- Devorando el corazón
- Intro Santi + Ardo por dentro
- Lo siento
- Siempre
- Intro + Huelo el miedo
- Quiero oírte
- Capitán Lawrence
- Locución + La maldición del templario
- El más triste adiós
- Medley
- Solo sé
- Tú mismo
- Hoy gano yo
Texto y fotos: Jon Rivas Delgado
CABAL
No pudimos ver su concierto, por lo que no hay crónica, pero publicamos las fotos:
Fotos: Cesar Valiente
ANKHARA
Treinta años de historia para cerrar el LEYENDAS
Cerrar un festival como el LEYENDAS DEL ROCK nunca es tarea sencilla. Hacerlo además en una edición tan ambiciosa como la de 2026, después de cuatro jornadas de música prácticamente ininterrumpida, todavía menos. ANKHARA tuvieron que asumir ese complicado papel y, aunque a esas horas el público era ya bastante escaso, todavía quedábamos unos cuantos irreductibles dispuestos a gastar las últimas reservas de energía.
La banda arrancó con “3:40”, aunque durante los primeros compases el sonido no terminó de acompañar. A Pacho Brea se le veía algo incómodo y la mezcla tampoco permitía disfrutar plenamente de su voz, pero aun así llegó a las notas y fue sacando adelante las canciones. Por fortuna, la situación fue mejorando progresivamente y temas como “Sueña”, “Un paso más”, “Demasiado tarde” o “Tu verdad” fueron encontrando poco a poco mejores condiciones.
Especialmente emotivo fue escuchar a Alberto Marín pedir un aplauso para Pacho, al que definió como una de las mejores voces del metal nacional. Y desde luego hablamos de un cantante con galones suficientes para enfrentarse a un repertorio nada sencillo incluso cuando las circunstancias técnicas no son las ideales.
ANKHARA llegaban además al LEYENDAS celebrando tres décadas de trayectoria, motivo más que suficiente para que aquel concierto tuviera un significado especial. Lamentablemente, nosotros no pudimos acompañarlos hasta el final. Cuatro días de festival y muchos kilómetros acumulados habían terminado pasando factura, especialmente a espalda y piernas, y alrededor de las dos de la madrugada el cuerpo dijo definitivamente basta. Y mira que me fastidió, porque ANKHARA siempre ha sido una de mis bandas favoritas.
Por eso tampoco sería justo valorar una actuación que no pude presenciar completa. Lo que vimos tuvo un comienzo algo complicado por el sonido, pero fue claramente mejorando conforme avanzaban los temas. Y viendo sobre el papel lo que todavía quedaba por delante (“Océanos de lágrimas”, “No mires atrás”, “Hasta el fin” y “Acordes mágicos”) pocas dudas tengo de que el tramo final debió ser un auténtico trallazo.
Por lo que tenemos entendido Tete colaboró en el citado «No mires Atrás».
Treinta años después, ANKHARA siguen ahí. Y nosotros, aunque esta vez no consiguiéramos llegar con ellos hasta la última nota, encantados de que así sea.
SetList:
- Intro Batman
- 3:40
- Sueña
- Un paso más
- Demasiado tarde
- Tu verdad
- Sigo en pie
- No digas nunca
- Mírame
- Océanos de lágrimas
- No mires atrás
- Hasta el fin
- Acordes mágicos
Textoy fotos: Jon Rivas Delgado
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.























































































































































































Helloween y warcry claros ganadores de la jornada.
Lo de HELLOWEEN fue alucinante y WARCRY dieron el mejor concierto del siglo con un sonido buenísimo
Así si!!!
Helloween abismal! Vaya conciertazo, y eso que venía de verlos en Madrid a finales del año pasado, creo que tocaron dos canciones menos que aquella vez, pero esta vez con mejor sonido. Sin duda, los ‘ganadores’ del Leyendas.
Warcry estuvo muy bien, buen sonido, buen setlist, todo en su sitio, de las 3 veces que les he visto, la mejor sin duda.
Que pena lo del escenario New Rock Age, porque el sonido no fue tan bueno como en los otros dos principales, pero aún así, buen concierto de Hardline, a Gioeli aún le queda bastante voz.
Me quedé con ganas de ver más de Eihwar, pero llegué solo para ver 10 min, que pareció diferente y ameno.
Mientras me iba ya para casa pude escuchar ese mítico 3:40 de Ankhara, y lo siento por que me gusta la banda, pero sonó horrible.
En fin, enhorabuena a organización, hacía por lo menos 20 años que no iba a un festival, y me quedo con ganas de repetir, y más teniendo una casita a 15 min de Villena, pero no será el año que viene, porque a excepción de Tierra Santa, no me interesa ningún grupo.
¡Grandes, Latzen! Me alegra que destaques su sonido en directo, Jon. Les he visto tres veces este año, pero no en festivales, y me ha sorprendido el sonidazo tan potente y limpio que se gastan. Creo que en decenas de años de conciertos solo he visto sonar tan bien y en sala a U.D.O. y Meshuggah. Todos los instrumentos se escuchan perfectamente y la voz, la pedazo voz de Aitor Uriarte, ídem de ídem. Deben tener a unos técnicos de sonido de primera para atronar así. No sabía si en un festival, donde a veces los grupos que no son cabezas no pueden ni probar sonido o contar con su propio técnico, podrían sonar de esa manera. Por lo que cuentas, sí. Lo que hace Gorka a la batería con los bombos y los timbales en canciones como el trallazo de apertura «Txori txarrak» es también impresionante. Compactos, sin fisuras, grupazo. A ver si puedo verles alguna vez más antes de que termine el año.
Buenísimos Latzen, conciertazo que se pegaron!
Helloween buenísimos, mola mucho el buen royo que tienen entre ellos. Sonidazo! Pero para mí, mención aparte al sonido de bajo y batería, cómo sonó esa base ostias! De lujo
En la crónica de Heaven Shall Burn faltan dos canciones: Corium y Tyrpitz . Y el concierto de Fallen at Dawn fue brutal, por sonido y por actitud (sobre todo de su cantante entre el público haciendo pogos). Si Latzen os parecieron buenos (también vi varias canciones) lo de los Fallen fue tremendo.
Vaya casi cuatro horas me tiré cantando entre Helloween y Warcry, vaya pasada los dos conciertos.
Helloween están ahora mismo, un paso por encima de cualquier otra formación de metal, muy por encima de Maiden, Judas, Metallica o cualquier otra banda mítica, al menos a mí parecer.
Y Warcry dieron para mí el mejor concierto que les recuerdo en el Leyendas, junto con el los fans eligieron las canciones, muy buen set listo, y en un momento que no era fácil después de Helloween.
Por cierto que las canciones nuevas suenan muy bien y me recuerdan al Sello, ojalá lleve ese rollo
No me paro mucho a pensar eso, ya que las comparaciones son un poco injustas, pero puestos a hablar del tema, así es: HELLOWEEN está ahora mismo por encima de «todas» o casi todas las bandas clásicas, a mi parecer, porque los cantantes están muy cascados y su fuerza en escena ha menguado mucho, pero en el caso de los alemanes, 3 cantantes con ese buen rollo que llevan y esos dos grandes últimos discos, además de los clásicos, en fin se da todo y todo suma, desde los momentos baladas a dos voces a Hansen con temas del Walls of Jericho, ni soñando hubiéramos llegado.
Bueno, ahí puede haber un poco de «trampa». Los cantantes cascados tienen que apechugar todo el concierto, ¿pero cuánto cantan en total Deris, Kiske y Hansen? ¿50 minutos cada uno los dos primeros y 25 Hansen, que la tiene hecha polvo? Pueden descansar la voz al turnarse entre canciones.
Trampa ninguna, es algo lícito y no reprochable. Han sabido solventar un gran problema de manera honesta, sin pistas de apoyo o playback. Hansen la tiene muy cascada, le hemos visto fumar en el escenario cantando, pero para una noche sí le da para cantar sólo 2 o 3 canciones de maravilla, así que tampoco te lo compro.
De ahí las comillas en «trampa». No lo veo reprobable, Helloween me gustan desde que escuché «Ride the sky», pero no es lo mismo que un solo cantante tenga que apechugar con todo el concierto que que se dosifiquen entre tres. Kiske no podría con el repertorio completo, Hansen ni con la mitad, Deris con este repertorio tan largo, tampoco.
Lo de Hardline en el escenario pequeño me parece increíble…
Estuvieron muy bien. El Joely estuvo pletórico
helloween se comen a iron maiden,los mastican y luego los cagan.
Yo no diría tanto, pero casi
Amigo chuck Billy por favor no provoques más con tus comentarios anti Maiden.
Lo único que haces es provocar discusiones y odio. Gracias
Salud y metal
Rafa Basa
A Metallica y Testament también, verdad ???
A Metallica no hace falta ni masticarlos jaja! TESTAMENT ni de coña
A METALLICA en mi opinión también, solo que toquen alguna del último disco el bajonazo les rompe la media, a TESTAMENT con Chuck tan bien de voz y con tantos buenos temas editados en los últimos años, yo lo dejaría en tablas. (para mi gusto, en mi opinión).
HELLOWEEN fueron lo mejor del festival y WARCRY lo rompieron. Es curioso que Víctor cuando hablaba se le tomaba ronco y luego cantaba de puta madre.
Lo EIHWAR esos fueron un tostón. Y los Heaven SHALL BURN me parecieron la polla aunque era la primera vez que los vais
Fue un LEYENDAS COJONUDO
Se me olvidó decir que HARLINE estuvieron también cojonudos. Su vocalista Joely es impresionante
Basta ya de hacer comparaciones de grupos que si uno es mejor que otro,lo importante lo de HELLOWEEN fue una puta fiesta,el año que biene al imperium ahí estaremos
A ver, entiendo tu postura, pero es que yo no bebo y tampoco voy al bar, se puede decir que este es mi espacio para discutir, sorry.
Grandes Latzen!! Me alegro mucho por ellos, son una banda con una calidad brutal y su regreso es de las mejores noticias de los últimos años.
+1000 Y además cuando nadie esperaba su regreso.
Matricula de honor a los de ARTE CONCERT que han retransmitido todo el SUMMER BREEZE FESTIVAL
«Helloween están ahora mismo, un paso por encima de cualquier otra formación de metal clasico»
Y de MAIDEN también? Aquí se ha dicho que la banda sin Nicko ya no era lo mismo, Bruce está estupendo y ojalá siga así durante muchos años, pero también se ha dicho que llega hasta donde llega, a eso le sumamos los últimos trabajos editados, de donde no hay nada que sacar más bien al contrario, mejor enterrar. En cambio, de los dos discos de HELLOWEEN tienes ya al menos 2/3/4 clásicos más a sumar a su setlist, ya solo con eso se podría decir que sí, que a día de hoy HELLOWEEN están por encima de MAIDEN, sin que esto signifique que sean mejores o peores o estén mal. Están estupendos ambos.
Y por favor, si vas a contestarme, hazlo con argumentos, no con la típica frase chorra que no aporta nada, y que evidencia tu falta de criterio a la hora de argumentar.
A mí me parece que los Maiden del S. XXI tienen discazos que no tienen nada que envidiarle a muchos de los que sacaron en los 80 e incluso están por encima. En mi ranking personal, y siendo una de mis bandas preferidas desde hace cuarenta años, Brave New World está entre sus 3-4 mejores discos. Dance of Death tiene joyas como el tema título o Paschendale. A Matter of Life and Death es un disco perfecto de principio a fin. Y de los tres últimos… yo qué sé, Mother of Mercy, If Eternity Should Fail, Empire of the Clouds, Senjutsu, Hell on Earth… Sigue siendo un grupo que me deja con la boca abierta en algún momento de todos los discos que sacan.
¿Problema? Se hicieron famosos haciendo un heavy metal cañero y directo, y este último cuarto de siglo tiran más a un prog más complejo… como ya habían hecho en el Seventh Son, que, dicho sea de paso, es mi disco preferido del grupo. Quien tenga nostalgia de Run to the Hills o The Trooper no va a encontrar nada parecido en esta nueva era, pero ya tenían indicios de estos intereses en Ancient Mariner, Seventh Son o Infinite Dreams.
No sé, hay miles de grupos de metal, decenas de subgéneros y una cantidad enorme de discos publicados en los yo qué sé, sesenta años de historia del heavy. ¿Que no te gusta Book of Souls? No pierdas el tiempo con él. Seguro que hay otro que te sigue poniendo los pelos de punta. ¡Disfruta con lo que te haga feliz!
Pues he estado en el Rock Imperium viendo a Maiden y en el Leyendas viendo a Helloween. Ambos han dado tremendos conciertazos, están en un estado de forma brillante. Pero no veo a Helloween por encima de los ingleses ni de coña. Lo dejaría en empate en todo caso. Aunque si tengo que elegir un directo, me quedo con Maiden (y me flipan ambas bandas, que conste).
Pienso igual.
Al final lo que prevalece por encima de una banda u otra es el gusto de cada uno. Estamos hablando de grupos top
También les he visto en directo a ambos recientemente, y para mí la magia en directo de HELLOWEEN solo la supero o igualo Parkway Drive, para mi mejor directo del año pasado y es posible que los alemanes sean el de este año, lo único es que el setlist estaba mejor el de giras anteriores, pero por lo demás, poquitas bandas a ese nivel.
Parkway fue de lo mejor que he visto en mis casi 50 tacos de vida. Lo de comparar es lo que dice Rafa, va según gustos…El concierto de Helloween fue increíble, pero creo recordar que me gustó todavía más el del Imperium de hace dos años (con la batería sobre la calabaza). El de Maiden este año ha sido de los mejores que les he visto nunca.
Suerte que tenemos de poder disfrutarlos a todos a este nivel.
Me alegro por Latzen, en el Z! Me gustaron mucho, pero claro los disfruté más en la gira tocando Casi el doble…
Por cierto, dos de los temas están mal escritos:
Txori Txarrak
Lurra Odoletan
Voy con Warcry. Es un grupo al que vi nacer, era muy fan de Avalanch y aquella ruptura que tanto me dolió se transformó en una nueva banda que me gustó desde el principio, la voz de Víctor pesaba mucho. Compré sus dos primeros discos, los vi media docena de veces en vivo en las giras anteriores al Alea Jacta Est y para 2006 ya eran un grupo con cinco discos que rallé de tanto ponerlos y los había visto en vivo un carro de veces.
Justo a partir de esa época dejan de interesarme. Tras el » Dónde está la luz?» mi interés va decreciendo, sus discos no me llaman tanto, mis gustos van evolucionando y salvo un bolo en sala todas las demás veces que asistí a un concierto suyo fue en festivales donde los veía con menos pasión y más por nostalgia que otra cosa, a veces sentado de lejos y siguiéndolo por la pantalla.
Hasta que llegó este Leyendas. En su concierto me volví a emocionar, volví a vibrar con ellos, canté los temas a grito pelado como hacía mucho tiempo y me pareció un concierto tan redondo que salí con una so risa de oreja a oreja que aún me dura.
Gracias por tanto, Warcry