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Critica del CD de BLOOD FROM THE SOUL – DSM-5

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BLOOD FROM THE SOUL – DSM-5

Discográfica: Deathwish Inc.

Puntuación Popular

(1 votos) 8/10

BLOOD FROM THE SOUL - DSM-5 Si de entre todo el perjuicio y crisis devastadora ocasionados por la pandemia en la industria de la música y el espectáculo, pudiésemos rescatar aunque fuera un solo ‘pro’ siendo quizás demasiado positivos, ese sería sin duda el resurgir de muchos proyectos olvidados y el nacimiento de otros pendientes de ver la luz, que gracias a la imposibilidad de girar están llegándonos desde primeros de año a buen ritmo. Tener tiempo, y una cierta necesidad, es lo que tiene. Ya hemos visto a lo largo de estos últimos meses un buen montón de ejemplos, y el que hoy os presentamos es uno del que seguro que mucha gente ya se había olvidado, que quedó un poco sepultado entre otros lanzamientos rutilantes de Earache Records a comienzos de la década de los 90’s, y que sorpresivamente regresa ahora con unos aires tan renovados que casi podemos hablar de una banda nueva,,, Casi.

¿Recuerdas aquel “To Spite The Gland That Breeds” editado en 1993? Fue el debut de BLOOD FROM THE SOUL, un proyecto de Shane Embury (NAPALM DEATH) en un momento crucial para la música rock y metal, y también para los sonidos más extremos, como no podía ser de otro modo, en el que se buscaba la brutalidad pero desde prismas más originales y experimentales (o modernos, como se decía entonces y a menudo se sigue diciendo…). De la necesidad de Embury de aportar su granito de arena a ese pequeño montón que estaban formando bandas del sello como GODFLESH o PITCHSHIFTER en el Reino Unido, PAIN en Suecia, o PRONG y FEAR FACTORY en los Estados Unidos ya con una cierta relevancia, nace un proyecto que iba a quedar en poco, pero que nos dejó un primer disco de cierta importancia, en el que Embury se acompañó nada menos que de Lou Koller de SICK OF IT ALL a las voces, en lo que fue una mezcla un tanto extraña, que dejó algunos buenos temas y otros no tan buenos. Ahora, y casi sin pedirlo como quien dice, el bajista y multi-instrumentista rescata para sorpresa de todos a BLOOD FROM THE SOUL de un largo sueño, dotándolo de una formación de verdadero infarto y, de paso, subsanando muchos de los errores que desde mi punto de vista se cometieron hace ya casi 30 años, que se dice pronto. Desde luego, es difícil prever si cuando todo esto pase, habrá continuidad alguna para este proyecto o más bien no (apostaría por lo último, dadas las apretadas agendas), pero de momento nos llevamos un segundo trabajo de estudio que suena espectacular y con el que, insisto, seguramente nadie contábamos.

BLOOD FROM THE SOUL en 2020 son Shane Embury al bajo, guitarra y electrónica, Dirk Verbeuren (MEGADETH) a la batería, Jesper Liveröd (NASUM) al bajo, y a las voces nada menos que Jacob Bannon de CONVERGE.

Hago aquí un aparte para darle dramatismo al asunto de forma deliverada, porque la formación desde luego es épica a más no poder. A partir de ahí, tenemos banda nueva, productor nuevo (Russ Russell), medios infinitamente mejores que los de entonces, y músicos mucho más experimentados, por lo que las comparaciones entre este segundo trabajo y el primero tienen que terminar aquí a la fuerza, y aquí terminan. Eso sí, la esencia y fin último de la banda se mantiene intacto, que es hacer un trabajo de metal experimental, un tanto futurista incluso, cimentado en los sonidos más industriales, y con altas dosis de creatividad, y es lo que BFTS entregan ni más ni menos, un trabajo muy cohesionado e interesante tanto desde el punto de vista letrístico y conceptual, que no tiene desperdicio, como por supuesto desde el musical, donde no diría que estemos ante un trabajo superlativo en el que se explotan las habilidades de sus creadores al 100%, pero que desde luego nos deja un sabor de boca mucho mejor que el debut.

BLOOD FROM THE SOUL reflejan en “DSM-5” cómo ha evolucionado la idea de innovación en la música extrema en todos estos años, y también sus medios. A nivel de producción, este trabajo es una verdadera gozada para los oídos, una obra maestra sólo al alcance de un genio como Russell, que está harto de trabajar con Shane Embury en un sinfín de trabajos de NAPALM DEATH. Por cierto, hay mucho de BLOOD FROM THE SOUL en el nuevo trabajo de la mítica banda de Birmingham, y mucho de NAPALM DEATH en BFTS. Seguro que no es casualidad. Sea como fuere, “DSM-5” es un trabajo harto complejo en lo que a mezcla y tratamiento del sonido se refiere, un disco muy variado desde lo melódico y mucho más centrado en el conjunto y en las atmósferas hasta las que nos propulsa que en la gloria individual. Si lo comparamos con su predecesor, algo que por cierto dije que no haría, nos transmite una sensación de madurez compositiva, de cohesión, como decía antes, que es definitiva a la hora de engancharnos al mismo, mientras que el primero siempre tuve la sensación de que quería tocar muchos palos sin saber muy bien cómo, y arrojando a menudo resultados dispares y a menudo raros.

Y luego está el efecto Jacob Bannon, que es seguramente el mayor interés y reclamo de esta milagrosa resurrección. Si en 2020 quieres hacer un disco extremo, jodidamente post – extremo, y con un toque industrial/ hardcore, tu cantante tiene que ser Bannon, y eso Embury lo tenía claro. De paso, te llevas un ‘artwork’ de ensueño marca de la casa, del que seguramente sea el artista multi-disciplinar más exitoso y reconocible de la industria extrema en esta década y puede que de la pasada, y el resultado bueno, pues salta a la vista. Jacob suena como siempre, como una jauría de perros de cuatro cabezas rabiosos y hambrientos, y su voz ya no sólo amedrenta sino que forma parte de la oscura y fría paleta de colores que forman el decorado de electrónica, percusión a menudo “marciana”, otras veces devastadora, y unas guitarras que van por libre. La voz sin duda ha pasado de ser un contra en aquel primer trabajo, a ser un pro absoluto tanto en las ‘leads’ como en los coros limpios, que tanto nos recuerdan a ese último trabajo de NAPALM DEATH.

En definitiva, estamos ante el resurgir de una banda bastante olvidada, que se reforma ahora en mitad de la tormenta, y que nos trae un trabajo muy variado, bastante experimental aunque sin pasarse demasiado, con una orientación clara y directa hacia los sonidos atmosféricos más fríos y pesados, y que bebe de un montón de arroyos como puedan ser el ‘death’, el ‘hardcore’, el ‘sludge’ o el ‘post – rock’. Un trabajo que se disfruta, que seguramente se pueda mejorar con algún que otro tema que sobresalga un poco por encima del resto, que le saque un pelín de la cadencia a la que nos ata, pero que de cualquier modo da lo que promete.

Jorge del Amo Mazarío (Jorge_del_amo@rafabasa.com) – Twitter: @Jorge_del_amo

Lista de Temas:

  1. Fang Tooth Claw
  2. Ascend the Spine
  3. Calcified Youth
  4. Debris of Dreams
  5. Dismantle the Titan
  6. Encephalon Escape
  7. Subtle Fragment
  8. Terminal Youth
  9. Sharpened Heart
  10. Self Deletion
  11. Lurch of Loss
  12. DSM-5