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Crónica y Fotos del SWEDEN ROCK FESTIVAL 2019 – Viernes 7 y Sábado 8 de Junio – RITCHIE BLACKMORE’S RAINBOW, KISS, SAXON, UFO, etc

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SWEDEN ROCK FESTIVAL 2019

Miércoles 5, Jueves 6, Viernes 7 y Sábado 8 de Junio 2019 – Norje – Suecia

Viernes 7

KISS + AT THE GATES + CANDLEMASS + HÄLLAS + AXEL RUDI PELL
+ MAGNUM + THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA + BURNING WITCHES

Sábado 8

MYRATH + RITCHIE BLACKMORE’S RAINBOW
+ UNLEASHED + SAXON + UFO
+ STYX + ELECTRIC BOYS + DANKO JONES

Viernes 7 de Junio:

Arrancábamos el fin de semana madrugando de lo lindo pero con gusto, para presenciar de primera mano el estreno en el SRF de una banda que ya está dando muchísimo que hablar, y que va a dar muchísimo más en el futuro, las suizas BURNING WITCHES. Abrían con “Executed”, saliendo en tromba y sonando correctas, pero la sorpresa no fue esa, sino descubrir que Seraina no estaba a las voces. Días después nos enterábamos de que a unos pocos días de la fecha, la vocalista había dejado la banda.

El grupo se movió rápido, mucho, y Laura Guldemond fue el recambio perfecto, quien poco después del festival se confirmó como la nueva vocalista del grupo. Fue su primer concierto, y tan sólo decir que se salió por todos los lados, que no la vi leer una sola letra, y que le dio y le va a dar un rollazo a la banda impresionante con un estilo vocal bastante similar al de su predecesora. BURNING WITCHES dieron un gran concierto, sin sonar todo lo bien que podrían, pero al menos alto y decente, y la banda se volcó en una fecha que sin duda era importante para ellas con su primer LP y EP recién editados con Nuclear Blast.

La siguiente parada era en el Sweden Stage, a media mañana, para presenciar como THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA se graduaban en casa, después de que su última vez fuera en la carpa en 2014, si mal no recuerdo.  Mucho, muchísimo ha llovido desde entonces, un montón de buenos trabajos facturados en serie para una banda que lleva algunos años en estado de gracia, y que por fin tenía el gusto de ver en directo. Y tengo que decir que, aunque no fue ni mucho menos un mal concierto, quizás esperaba un puntito más de todo, un nivel extra, por así decirlo, aunque ciertamente la hora no acompañaba. La banda de Björn Strid ofreció un espectáculo más sobrio de lo quizás me hubiera imaginado, frente a un telón con el logo del grupo, y todos vestidos de blanco salvo David Andersson curiosamente, que iba de negro. Por cierto, muy curioso también el búho disecado justo delante de las dos coristas, que animaron el cotarro de lo lindo además de hacer unos coros sensacionales, por supuesto.

Como decía, el concierto fue razonablemente entretenido, pero esperaba algo quizás un poco más “bombástico”, un poquito más de pasión, y creo que el repertorio que eligieron podría haber ayudado muchísimo a ello si hubieran escogido mejor para el poco tiempo del que disponían (1 hora). Se quedaron fuera “Stiletto”, “Star Of Rio” o “Turn To Miami”, temas que hubieran dado seguramente mucha más fiesta de la que ya por si hubo. Hablando de fiesta, la conga masiva justo en el final con “West Ruth Ave”, que surgió de forma espontánea, fue seguramente el momento más divertido de todo el festival.

Estaba la primavera sueca volviéndonos un poco locos con el sol, sus idas y venidas, cuando llegaba una de las bandas más deseadas por el público más afín al festival en su concepción más clásica y ‘hardrockera’, unos MAGNUM liderados por Bob Catley a quienes había muchas ganas de ver, y que hacía ya a lo tonto bastantes años que no tocaban en Norje. La banda británica salió sin telón, simplemente con el logo del festival de fondo, y entregó un concierto de una profesionalidad y elegancia intachables, con un Catley en un buen estado de forma que fue el auténtico animador de la tarde (¡cómo está de vitalidad a su edad!), y una banda que sonó compacta, gracias también al gran sonido que tuvieron. Por supuesto, nos dejaron momentos sensacionales con clásicos como “Vigilante”, “How Far Jerusalem”, “All England’s Eyes” o “Don’t Wake The Lion”, justo antes de la hora de comer, donde un poco de refilón disfrutamos también de un espectáculo de lo mejor del día a cargo de ROYAL REPUBLIC.

Adentrándonos ya en los placeres y calores de la tarde, encontrábamos a unos AXEL RUDI PELL a quienes, por azares del destino, llevaba un buen número de años sin disfrutar en directo. Muy buena asistencia, a pesar de que el sol (que no el calor) era bastante molesto a eso de las cuatro menos cuarto de la tarde, y muy buen concierto también a cargo del guitarrista alemán y su (super)banda, arrastrados por un Johnny Gioeli espectacular, cantando como nunca, y un sonido cristalino que estaba siendo en el Festival Stage impecable durante todo el día, tanto de volumen como de todo lo demás. Su concierto personalmente se me hizo demasiado corto, quizás porque uno está acostumbrado a mínimo shows de hora y media del grupo, por lo que fue imposible que un buen puñado de clásicos no se quedasen fuera. Aun así, himnos como “Eternal Prisoner”, “Voodoo Nights” o “Casbah”, que sonó en popurrí junto con “The Masquerade Ball”, fueron un oasis en la larga tarde que se nos venía encima…

Primera visita del día al Rock Stage, para presenciar un concierto de enorme importancia como la vuelta de Johan Längquist a CANDLEMASS en el Sweden Rock, donde hace tan sólo 2 años la banda deslumbró, en aquella ocasión, con Mats Levén a las voces. Con “Door To Doom” como mejor aval, la banda regresaba al mismo escenario de entonces, y lo hacían abriendo con un “The Well Of Souls” que despejó las pocas dudas que pudiera haber en cuanto a cómo respondería el mítico vocalista de “Epicus Doomicus Metallicus”, disco con el que sorprendentemente no abrieron su show. El concierto de CANDLEMASS fue, en líneas generales, un concierto muy sólido, que disfrutamos con un sonido muy, muy gordo, excelente, y donde la banda se mostró engrasadísima y muy compenetrada, a pesar de la discontinuidad de los últimos meses con los problemas de salud de Leif Edling, que no estuvo al bajo en la cita.

Fue sin embargo, un concierto menos vistoso que el de hace 2 años, en el que la banda utilizó incluso pirotecnia, y tocaron “Nightfall” al completo. En esta ocasión, la banda hizo un ‘set’ más ‘standard’ dándole también un protagonismo mayor a su citado primer trabajo, por razones obvias, y simplemente decir que Längquist estuvo muy sobrado y solvente vocalmente, con el añadido de ser “el original”, aunque siga prefiriendo a Levén, que me parece un vocalista con una mala suerte increíble. Mencionar lo bien que funcionaron en directo los 2 temas que sonaron de “Door To Doom”, “Astorolus” (especialmente), y “Black Trinity”, que fue el primer bis, y además que sonó “Under The Oak”, tema de su primer trabajo bastante poco habitual. En “Solitude”, tema con el que la banda cerró, acompañó a la banda una bailarina que terminó quedándose semidesnuda que, personalmente, no comprendí ni encajé de ninguna manera en su show.

 Después, tomamos la dolorosa decisión de saltarnos a ZZ TOP, segundo plato fuerte del día, para disfrutar en la carpa de una verdadera bandaza como son HÄLLAS, quienes con su juventud dieron una increíble lección de cómo hacer ‘heavy rock’ diferente, con influencias de los 70’s en el uso del maravilloso teclado de Nicklas Malmqvist, pero con un concepto totalmente original.

No había demasiada gente, lógico, pero aun así la banda nos presentó su “Excerpts From A Future Past” con holgura, ante un público enormemente participativo, y con un sonido perfecto y a cubierto, algo que nuestros maltrechos ojos agradecieron después de tanta luz.

Disfrutamos como enanos de temas como “The Astral Seer”, con la que abrieron (cómo sonó ese ‘riff’ principal), “Repentance”, que vino justo después, “The Golden City Of Semyra” o “Star Rider”, todo un himno que cantamos como tal, y que no sé muy bien por qué tocaron un poco bastante acelerado. Para cuando dejábamos la carpa, ZZ TOP cerraban con “Tush” y la versión de “Jailhouse Rock”, ante un ya masificado Festival Stage que se preparaba para recibir, en 2 horas, a la banda más caliente del mundo…

Antes, teníamos una cita ineludible en el Sweden Stage con ‘Tompa’ Lindberg y sus AT THE GATES, en otro concierto que se preveía importante por lo querida que es en su propio país la banda de ‘death metal’, a pesar de que, como siempre digo y volvimos a comprobar este año, el SRF es un terreno aciago para el metal extremo en general, o al menos el más clásico. Pues bien, aunque el suyo fue el concierto de “caña” más nutrido de gente del día, destacar que no fue ni de lejos el caos que suele ser un concierto de los de GBG, sino más bien al revés, un concierto muy sosegado, atípico incluso, donde el grupo estuvo realmente bien pero, en general, se respiraba esa sensación de no estar en el sitio adecuado en el momento adecuado.

Como digo AT THE GATES estuvieron bien, la banda sonó, y aunque hubo algo de movimiento en temas más clásicos como “Nausea”, “Blinded By Fear”, “Slaughter Of The Soul” o “Cold”, fue un concierto que nada tuvo de especial, y que por todo un poco se me hizo en fases hasta algo soso. Bien ‘Tompa’ a nivel vocal, eso sí, como en su última gira en la que pasó por España o en Roadburn, donde también se salieron…

Poco pasadas las 22 de la noche, aunque todavía estábamos lejos de topar con la noche cerrada sueca, que se hace de rogar, llegaba posiblemente el zénit del festival con la última vez de KISS en Suecia, una banda que ha ido de la mano a lo largo de los lustros de la cita sueca, y que ni que decir tiene que desata pasiones en el país escandinavo como las desata en todo el globo. La “kissmanía” lo inundaba todo, el “End Of The Road World Tour” llegaba a su única fecha en Suecia, a su última, y el ambiente seguramente era el más cálido de todas las ediciones que yo recuerdo, cuando tras el “Rock And Roll” de los ZEPPELIN sonaba la mítica voz en ‘off’ vociferando aquello de “you wanted the best, you got the best, the hottest band in the world, KISS”

Caía el telón, y comenzaban a saltar las chispas y la pirotecnia desde el primer guitarrazo de Paul Stanley en “Detroit Rock City”, dejándose ver un espectacular escenario con un montaje muy similar (casi idéntico) al de pasadas giras, increíblemente bien iluminado, del que descendían como es habitual de 3 plataformas Paul, Gene Simmons y Tommy Thayer. Me llamó la atención lo parado que estaba todo el mundo desde el primer momento, demasiado hasta para el público nórdico, pero sobre todo que el sonido era inusualmente bajo. No iba a tardar Paul en pedir la colaboración por parte del público con palmas, porque ciertamente el comienzo había sido un tanto frío, algo que continuó con “Shout It Out Loud”, y también en “Deuce”.

Destacar que Paul cantó especialmente mal en “Detriot Rock City”. Y cuando digo mal es mal, fuera de tono, imagino que debido a una mezcla entre no calentar bien y que no se escuchaba, por los gestos que hizo para que le subieran. Después fue mejorando, pero hay que ser honestos y decir que la del SRF, a nivel vocal, fue la peor de cuantas veces he visto a la banda americana, y van un buen puñado…

A modo de resumen, diré que en Suecia vimos 2 conciertos de KISS, bien diferentes entre sí.

Como espectáculo, decir que pudimos ver probablemente el concierto más vistoso, costoso y épico de su historia reciente, un despliegue de medios sin precedentes en el ‘rock’ que seguramente a muchos les sirva ya como justificación para pagar una entrada o incluso acudir a un festival, aunque eso sí, sin absolutamente ninguna novedad con respecto a lo que vienen haciendo años y años atrás. Adoro a KISS, pero sus espectáculos se han vuelto demasiado predecibles, y eso era evitable e innecesario.

Pero como resulta que estamos hablando de un concierto de música, y no de un espectáculo del Circo del Sol, toca hablar de lo musical, donde la banda desde luego no tuvo su mejor noche. Lo primero por el sonido, y no fue casualidad o un mal trabajo de sus técnicos. KISS sonaron extremadamente bajos en el SRF, hasta el punto en que podías estar hablando con el compañero sin forzar absolutamente nada la voz desde 20 metros por delante de la torre de sonido. Aquello no pegaba, las guitarras no mataban, ni siquiera la batería de Eric Singer sonaba como tenía que sonar. Además, en líneas generales, ví a un grupo notablemente cansado, falto de esa chispa, esa fuerza que se les presupone, y en un estado vocal que dejó bastante que desear tanto en el caso de Paul como de Gene, que tampoco tuvo su noche. Me da que la gira se les va a hacer, o se les está haciendo, bastante larga…

“Say Yeah” fue la primera y única referencia a “Sonic Boom” de toda la noche, pero eran los temas más clásicos los que mejor funcionaban, como siempre, entre un público que estaba más por grabar con el móvil que por celebrar el ‘rock and roll’ y la última vez de uno de sus máximos exponentes. “I Love It Loud” sonó correcta, y “Heaven’s On Fire” tuvo una respuesta incluso mejor. “War Machine” fue para mí una sorpresa en su repertorio, momento en el que Gene aprovechó para escupir fuego recordando esa obra de arte que fue, en 1982, “Creatures Of The Night”, justo antes de que nos dejáramos las gargantas cantando “Lick It Up”, que me sonó sin gas. Allí faltaban decibelios en cantidades industriales. Después del “Calling Doctor Love vino“100,000 Years”, que para mí fue otro sorpresón que nos catapultó a su primer trabajo de nuevo, momento en el que Eric Singer hizo su corto solo de batería, para continuar con “Cold Gin”, donde Simmons cantó realmente cómodo esta vez, y tras la que vino el solo esta vez de Tommy, bastante insulso y buscando la participación del público, sin conseguirlo demasiado. Después, de la mano de “God Of Thunder vino el clásico momento sangriento en el solo de bajo de Gene, momento que “no podía faltar” y que era esperado por todos. El concierto por entonces estaba en un claro bache, que se alargó con “Psycho Circus”, y del que algunos salimos en “Let Me Go, Rock N’ Roll”, única referencia a “Hotter Than Hell” de la noche y otra grata sorpresa.

De ahí en adelante la fiesta se intensificó con la parte final del concierto, aunque como antes comentaba sin elementos sorpresa ni nada fuera de lugar, por así decirlo. “Love Gun” y “I Was Made For Loving You” vieron a Paul sobrevolar nuestras cabezas en tirolina hasta la clásica plataforma junto a la torre de sonido, desde donde cantó ambos temas, mientras que “Black Diamond” fue el momento a las voces de Eric Singer, que ha perdido bastante también.

Ya en los bises, “Beth” me gustó mucho aunque quizás no la hubiera elegido para abrir los bises, mientras que “Crazy Crazy Nights” fue la fiesta que terminaría con “Rock And Roll All Nite”, con la explosión de confeti final.

Fue un espectáculo, sí, y tratado desde ese punto de vista seguramente el que allí estuvo saliese satisfecho. Ahora bien, si se me pregunta por el concierto de ‘rock’ que vimos, tengo que decir que fue, cuanto menos, muy mejorable.   

Setlist KISS:

  • Detroit Rock City
  • Shout It Out Loud
  • Deuce
  • Say Yeah
  • I Love It Loud
  • Heaven’s on Fire
  • War Machine
  • Lick It Up
  • Calling Dr. Love
  • 100,000 Years
  • Cold Gin
  • God of Thunder
  • Psycho Circus
  • Let Me Go, Rock ‘N’ Roll
  • Love Gun
  • I Was Made for Lovin’ You
  • Black Diamond
  • Beth (bis)
  • Crazy Crazy Nights (bis)
  • Rock and Roll All Nite (bis)

Sábado 8 de Junio:

Con las fuerzas ya algo escasas después de 3 intensos días de festival, lo que necesitábamos para arrancar la jornada del sábado era unas buenas dosis de DANKO JONES presentando su nueva joya, “A Rock Supreme”, en el gran Festival Stage y para una audiencia muy a tener en cuenta para tratarse de poco más de las 12 de la mañana. En un primer momento, hubiera podido pensar que a un trío como el canadiense se le hubiera podido quedar algo grande el emplazamiento, algo que con los primeros guitarrazos de “I Gotta Rock”, de su anterior LP, quedó totalmente descartado. Es cierto que Danko empezó cantando un poco de aquella manera, pero después con “First Date” todo se normalizó y, con un sonido realmente potente, Jones, Calabrese y Knox ofrecieron un recital de ‘rock’ duro y garajero sin complejos, lleno de actitud, que fue mejor que el café a aquellas horas. Puede que quizás no sea el mejor formato para la banda, a la que sigo viendo muchísimo más disfrutable en una sala, pero temas como “Fists Up High”, “Lipstick City”, “Had Enough” o “Burn In Hell” sentaron a gloria para enganchar el día con fuerza.

Continuábamos con nuestra mañana ‘rockera’ a golpe de unos más que apetecibles ELECTRIC BOYS que llevaban un par de temas en el poblado Rock Stage para cuando nos acercábamos curiosos a verles. La banda de Conny Bloom tuvo un ‘status’ muy distinguido principalmente en el norte de Europa a finales de los 80’s, y poder verles en un marco como el del Sweden era augurio de conciertazo, como así terminó siendo. Tocaron gran parte de su show con 2 baterías, y nos infectaron con su ‘hard rock’ plagado de buenos estribillos y enormes ‘grooves’, sonando realmente bien, y siendo una de las sorpresas más gratas que nos llevamos en toda la edición 2019, si es que se les puede considerar como sorpresa después de tantos años. Un concierto muy redondo, con un “rollazo” enorme, y que nos preparaba para uno de los grandes del día, que estaban a puntito de aparecer en el Festival Stage.

Al margen de los cabezas de cartel, STYX era sin duda la banda grande (que para mí lo es), que más me apetecía ver en todo el cartel 2019, y con mucho la más difícil de ver en nuestro continente, hasta el punto en que fue mi primera vez. Los de Chicago tenían 3 únicas fechas en Europa, y la del Sweden Rock fue la segunda de ellas, sólo antes de que previa parada en Londres, volvieran a cruzar el charco. No era su primera vez en el festival, pero aun así, lo especial de la ocasión podía palparse en la enorme expectación que concentraron en un Festival Stage que terminaría rindiéndose a sus pies, seguramente como el concierto más perfecto e impecable que pudimos ver en toda la edición. Del mismo modo en que, exactamente en el mismo sitio, quedamos maravillados con los YES de Jon Anderson el pasado año, o con la increíble experiencia de TOTO algunos atrás, la perfección que STYX pusieron sobre las tablas en la tarde del Sábado quedará en nuestro recuerdo durante años.

No fue un concierto especialmente vistoso sin embargo. No hizo ni falta. La banda llevó un enorme telón de fondo y una estrecha plataforma a la que se accedía por escaleras metálicas, y todo lo demás que nos mantuvo obnubilados durante hora y cuarto entraba por los micros y salía por las P.A. Abrían con “Gone Gone Gone”, y ya desde la primerísima nota pudimos ver, o escuchar, mejor dicho, que el sonido iba a ser de una pulcritud de mezcla y volumen perfectos. Podías escuchar, y a un volumen muy considerable, absolutamente todo lo que se tocaba en el escenario; todo podía ser aislado perfectamente, y en su conjunto, el resultado era maravilloso. “Blue Collar Man” fue una delicia, y en “The Grand Illusion” las voces de Lawrence Gowan y Tommy Shaw se fundían como si de la misma se tratase, de un modo casi químico, con unas guitarras que nos ponían la piel de gallina.

No sé si es más o menos obvio, pero que todos los músicos sobre el escenario canten y/ o hagan coros, y que lo hagan tan rematadamente bien, le da un aire al espectáculo de otra dimensión, y así ocurre con un concierto de STYX. En “Rockin’ The Paradise” le tocaba el turno de lucirse a Tommy, un auténtico temazo que nos metía de lleno en “Radio Silence”. Ni que decir tiene que el público se mostró más expectante que otra cosa durante todo su show, algo que en este caso comprendo un poco más al tratarse de una banda de AOR/ prog/ rock, a la que casi no se le puede sino admirar y poco más. Fue un poco lo que, al menos a mí, me ocurrió. Pasamos el concierto con los ojos como platos, disfrutando de la pulcritud de las guitarras de James Young, Ricky Phillips y Tommy Shaw, la maestría y dinamismo de Lawrence Gowan al teclado, que le da 5 dimensiones extra al concepto de ser teclista… resulta fascinante toparse con un concierto de AOR tan eléctrico, tan vivo, tan dinámico, y el de STYX tuvo eso y mucho más.

Gozamos de lo lindo con “Miss America”, con “Too Much Time On My Hands”, incluso con el cameo que Gowan se marcó del “Bohemian Rhapsody” después de su alucinante solo de teclado. Qué músico… “Mr. Roboto” en los bises fue un sueño, y el final con “Renegade” de otro planeta. Concierto inolvidable el de la banda estadounidense, que puso la clase, la musicalidad, la experiencia… todo. Absolutamente todo.

Setlist STYX:

  • Gone Gone Gone
  • Blue Collar Man (Long Nights)
  • The Grand Illusion
  • Lady
  • Rockin’ the Paradise
  • Radio Silence
  • Miss America
  • Fooling Yourself (The Angry Young Man)
  • Too Much Time on My Hands
  • Bohemian Rhapsody(Queen)
  • Come Sail Away
  • Mr. Roboto (bis)
  • Renegade (bis)

Justo después, el Sweden Stage se engalanaba para recibir a otro clásico del festival, unos UFO muy, muy queridos también que regresaban sin demasiadas novedades, y con la única pretensión de dejar un buen sabor de boca a golpe de clásicos. Más o menos fue lo que vimos, un grupo muy sobrio, cumplidor, en buen estado de forma, que sin alardes dio un concierto más que correcto, lleno de clásicos principalmente de los 70’s y 80’s, y que sonó más ‘heavy’ de lo que me esperaba principalmente gracias a un Vinnie Moore que sonó como Dios, más a ‘heavy metal’ que a rock o a ‘blues’, la mayor parte del concierto.

Bajo la gira “Last Orders – 50th Anniversary”, UFO se marcaron un ‘setlist’ muy clásico, abriendo con “Mother Mary”, y dándole como decía protagonismo a trabajos como “Lights Out”, “Force It”, “Obsession” o “Phenomenon”. Muy bien Phil Mogg también a nivel vocal, al que se le ve mayor (porque lo es), pero muy solvente y cantando sus temas sin ningún tipo de problema, y con el ‘feeling’ que corresponde. Nos metíamos de lleno en la última tarde de Sweden, y Ritchie Blackmore y su homenaje a RAINBOW ya se acercaban…

Setlist UFO:

  • Mother Mary
  • We Belong to the Night
  • Venus
  • Lights Out
  • Only You Can Rock Me
  • Cherry
  • Love to Love
  • Makin’ Moves
  • Too Hot to Handle
  • Rock Bottom
  • Doctor Doctor
  • Shoot Shoot

Después del enorme concierto que nos ofrecieron en 2017 en el Rock Stage (con el águila), y de tantos y tantos años en los que han formado parte del SWEDEN ROCK FESTIVAL, recibir a SAXON en el Festival Stage (el grande) por primera vez en la historia del festival era sinónimo de algo grande. No estaba anunciado, pero todos esperábamos que, con el grandísimo espacio de que disponían, trajesen ya no sólo el águila sino incluso su mítico castillo, pero no fue así. SAXON se presentaban con su telón de “Thunderbolt”, sin más, con un escenario muy sencillito y, eso sí, su ristra de clásicos para alegrarnos la tarde del sábado minutos antes de RAINBOW, y de paso patear algunos culos y romper algunos cuellos con su saber estar y su eterno gran estado de forma. La banda británica en lo musical dio lo que se esperaba de ellos, con un ‘setlist’ infestado de clásicos, sin casi sorpresas, que comenzaba con “Wheels Of Steel”, “Strong Arm Of The Law” y “Denim & Leather” en ese maldito orden, y en el que los de Biff Byford apremieron para meter el mayor número de temas posible en la hora y media que les dieron.

A partir de ahí, todo lo que se pueda decir de la banda se queda corto, por lo que recurriré al clásico “estuvieron como siempre” para describir lo que vimos en el Sweden. SAXON brillaron, todos, y dieron un concierto de ‘heavy metal’ en mayúsculas, de clásicos ‘non stop’, de elegancia y saber estar. Bien, muy bien Biff, por quien no pasan los años a las puertas de editar su primer trabajo en solitario, como bien estuvieron Paul Quinn y Doug Scarratt a las guitarras, y un Nibbs Carter que a sus 52 años todavía no se sabe cómo mantiene la cabeza sobre los hombros.

Sólo eché de menos eso, ese gran escenario o ese “algo” especial que sí que nos llevaron a un escenario más pequeño hace dos ediciones. Pero bueno, para otro año será…

Setlist SAXON:

  • Wheels of Steel
  • Strong Arm of the Law
  • Denim and Leather
  • Sacrifice
  • Battering Ram
  • Thunderbolt
  • And the Bands Played On
  • Broken Heroes
  • They Played Rock and Roll
  • Power and the Glory
  • Dogs of War
  • Solid Ball of Rock
  • Backs to the Wall
  • 747 (Strangers in the Night)
  • Dallas 1 PM
  • Crusader
  • Motorcycle Man (bis)
  • Heavy Metal Thunder (bis)
  • Princess of the Night (bis)

Justo antes de “lo gordo” era el momento de presenciar el último concierto de ‘death metal’ del año, aunque por entonces no lo sabíamos. UNLEASHED sustituyeron pocos días antes de la cita a unos ANNIHILATOR que se caían del cartel por sorpresa, un cambio que a mí personalmente me gustó y mucho, ya que hace años que no tenía ocasión de ver a la banda y tienen nuevo disco recién estrenado, pero no así al público, que respondió con la afluencia más baja con diferencia de todos los conciertos que vimos ya no solo en el Sweden Stage, sino en todo el festival. No fue justo, porque los de Johnny Hedlund se marcaron un concierto de ‘death metal’ sueco canónico, espectacular, donde en los primeros temas el sonido nos dejó nuestras dudas, pero que tras corregirse nos lo hizo pasar en grande con himnos de guerra como “Blood Of Lies”, con la que empezaron, “Lead Us Into War”, “Hammer Battallion”, “The Longships Are Coming” o “Into Glory Ride”, que sonó justo antes de “Before The Creation Of Time”. Nada que reprochar a unos UNLEASHED que lo pusieron todo de su parte, en un terreno que, como he comentado ya en esta crónica, no está abonado para el metal extremo en casi ninguna de sus formas.

Era el momento de recibir al último cabeza de cartel de este año, un momento ya de por sí agridulce, porque lo bueno se acababa, pero no por ello menos esperado. Y llegaba cuando todavía era plena tarde, a eso de las 21H, una hora quizás demasiado temprana para un concierto de estas características, desde mi humilde opinión, concierto que se desarrolló de día al completo, y solo al final del final había ya oscurecido lo suficiente como para hablar de noche. Sea como fuere, el Festival Stage rebosaba de gente y de ganas de disfrutar de los clásicos, aunque cabe también destacar que se congregó menos gente que en KISS, o al menos esa sensación me dio desde un primer momento.

Todo comenzaba con el “Land Of Hope And Glory” de Ritchie Blackmore’s RAINBOW, que sonaba por la P.A. mientras David Keith ocupaba la batería, Jens Johansson se dirigía al teclado, y Bob Nouveau se centraba en el escenario con el bajo ya esperándole. Con ellos, pero el último, Ritchie Blackmore hacía acto de presencia con rostro serio, ceremonioso, e inmediatamente después del “we must be over the rainbow”, a modo de intro interpretaba esa melodía de “Over The Rainbow” clásica a la guitarra eléctrica que marcaba el inicio, de repente, de “Spotlight Kid”, con Ronnie apareciendo en el escenario como un huracán para que el concierto comenzase.

Aquello sonaba, y muy bien, por cierto, con un volumen adecuado y una nitidez suficiente como para que cuando llegó “I Surrender”, todo fueran sonrisas entre un público al que se veía feliz, nostálgico, y consciente de estar viviendo un momento único. Creo que era lo que Blackmore pretendía cuando puso en marcha este Rock Memories 2019, y esta nueva encarnación de sus RAINBOW el pasado año. Sorprendente inicio con 2 grandes temas contenidos en “Difficult To Cure”, para continuar bajando el tono con un “Mistreated” que sonó íntimo y enormemente ‘bluesy’, primera referencia a DEEP PURPLE de las muchas que nos esperaban.

Desde el primer tema, si algo se percibió fue que todo lo que sucede encima del escenario, sucede porque Ritchie Blackmore así lo ha dispuesto, algo claro con lo que ya se contaba. Hubo no obstante, por lo menos en estos dos o tres primeros temas, una sensación como de tensión en el escenario, con un Blackmore excesivamente rígido, que no paraba de hacer señales sutiles pero constantes tanto a Ronnie Romero como a Bob principalmente, e incluso alguna que otra mirada severa que no me gustó nada. ¿Conocéis esa sensación de estar en un comercio y que haya mal rollo entre los trabajadores y el encargado? Pues algo parecido.

“Since You’ve Been Gone” trajo de vuelta los cánticos del público y la fiesta en general, y “Man On The Silver Mountain” fue la primera referencia a la época Dio, en la que naturalmente Ronnie se siente mucho más cómodo y transmite mucho más.

¿Hablamos de Ronnie? Hablemos de Ronnie: el vocalista hispano-chileno ofreció un verdadero recital en Suecia.Me pareció ya no sólo que no tuviera ningún problema al llegar a ningún registro, sino que con respecto a cuando comenzó, se ha desmarcado un poco de las odiosas comparaciones con Ronnie James Dio, adquiriendo un estilo más propio, más versátil, y que no recuerda tanto al del mítico vocalista. Ahí ha habido un cambio, y creo que ha sido para bien. Como frontman, Romero está enormemente integrado en la banda, y no paró de bromear en todo el concierto, incluso en alguna ocasión con el propio Blackmore, que se fue relajando también conforme acababa el show.

En “Perfect Strangers” por ejemplo, Romero incluso llegó a bromear con traducir el título al castellano, aunque quedase mal, y vuelta de nuevo a los PURPLE para repasar el “Black Night”, que con esta versión de Ritchie Blackmore’s RAINBOW suena más ‘heavy’ que nunca antes.

Ya se ha dicho y escrito antes mil veces, pero tengo que suscribirlo. No comprendo por qué en un concierto de Ritchie Blackmore’s RAINBOW tiene que haber 5 temas de DEEP PURPLE, de un total de 13. En el momento en que sacas el logo de RAINBOW y utilizas su logo, de verdad, para mí pierde todo el sentido; y más cuando el coste es que en el ‘set’ sólo entren 3 temas de la era Dio. Solo 3…

“Difficult To Cure” nos devolvió al trabajo de nombre homónimo para mí sorpresivamente, para continuar con la única referencia a la época Graham Bonnet, con el “All Night Long”, como no podía ser de otro modo. Comentar también que en lo que a la puesta de escena se refiere, el concierto no destacó especialmente por vistoso, simplemente con una pantalla de leds trasera que iba cambiando de presentación en cada tema. En los primeros por cierto los efectos me parecieron bastante cutres, que todo hay que decirlo, como si del salvapantallas del ‘windows’ se tratase…

“Stargazer” fue para mí el momento más épico del concierto, y fue así porque Ronnie Romero así lo cantó, mientras que “Long Live Rock ‘N’ Roll” fue momento para que también el público participase y la banda se preparara para el final, que llegaría, cómo no, con 2 temas de DEEP PURPLE, primero “Burn”, que sonó con un rollazo espectacular (enorme Jens a las teclas, ¡cómo sonaba!), y “Smoke On The Water” a modo de bis después de que la banda volviera a escena.

Fue un buen concierto en líneas generales, donde para mí lo mejor fue Romero sin duda, pero que puso de relieve una banda muy conjuntada, muy solvente, y digna de interpretar los temas que interpreta. ‘Setlist’ y detallitos aparte…

Setlist RITCHIE BLACKMORE’S RAINBOW:

  • Land of Hope and Glory / Over the Rainbow (Harold Arlen)
  • Spotlight Kid
  • I Surrender
  • Mistreated (DEEP PURPLE)
  • Since You’ve Been Gone
  • Man on the Silver Mountain/ Woman From Tokyo (DEEP PURPLE)
  • Perfect Strangers (DEEP PURPLE)
  • Black Night (DEEP PURPLE)
  • Difficult to Cure
  • All Night Long
  • Stargazer
  • Long Live Rock ‘n’ Roll
  • Burn (DEEP PURPLE)
  • Smoke on the Water (DEEP PURPLE) (bis)

Fue justo después del concierto cuando la burbuja explotaba, y veíamos en nuestros móviles que BEHEMOTH se habían caído sorpresivamente, habiéndose quedado atascados en Frankfurt sin posibilidad de llegar a tiempo de cerrar el festival. Fue un palo duro para la organización, que se movió increíblemente rápido para buscarles sustitutos, que no fueron otros que los tunecinos MYRATH, que ya habían tocado esa misma tarde en la carpa.

Vimos un rato, y al ver el alucinante despliegue que llevaron en el Rock Stage, lo primero que se me pasó por la cabeza fue pensar qué es lo que habían llevado a la carpa, porque desde luego semejante despliegue era imposible, y si viajarían por toda Europa con todo ello a cuestas. Nos quedamos alucinando con su puesta en escena, original, vistosa, extravagante, muy vinculada a lo arabesco, que reforzó un recital de concierto el que nos ofrecieron, que trascendió por mucho los límites del metal progresivo. Hubo bailarinas, fuego, y hasta Zaher, su vocalista, terminó el concierto levitando.

Una visión espectacular, casi circense, para otra edición inolvidable de SWEDEN ROCK FESTIVAL, que ya nos espera el año que viene esperemos que con muchas más sorpresas, menos imprevistos, y algún que otro detalle importante limado. ¡Allí estaremos!

Texto: Jorge del Amo Mazarío (Jorge_del_amo@rafabasa.com)

Fotos: SWEDEN ROCK FESTIVAL

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