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Crónica y fotos de AVANTASIA en Madrid

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AVANTASIA

Sábado 27 de Abril de 2019 – Palacio Vistalegre – Madrid

El sábado pasado asistimos a una nueva celebración del rock por todo lo alto. El concierto más grande en la historia de AVANTASIA en Madrid cumplió con las altas expectativas que en él teníamos puestas con quince mil personas abarrotando tanto la pista como las gradas de Vistalegre.

Superando las tres horas de concierto, cinco instrumentistas, tres coristas, seis cantantes solistas  y con un total de veinticuatro canciones, no cabe duda de que el show que propone Tobias Sammet es uno de los más completos que se pueden ver a día de hoy. La escalada en cuanto a popularidad de este proyecto a lo largo de los últimos años, con hitos como el de llenar La Riviera dos noches seguidas, pasando ahora a un recinto de mayor capacidad, nos hace pensar que tenemos AVANTASIA para rato.

Muchos dirán que se notaba la falta de Michael Kiske y, sin duda, contar con él es un plus. Sin embargo, resulta extraño hablar de ausentes cuando tenemos sobre el escenario a gente de la talla de Geoff Tate (que estuvo impresionante, con una clase enorme), Eric Martin (con ese rollo suyo tan vacilón y alegre), Jorn Lande (con esa técnica y pasión desmesurada tan propia del nórdico vocalista), Bob Catley (elegancia y señorío sin igual) y Ronnie Atkins (un pedazo de frontman). En añadido, ahí tenemos dos pedazo de guitarristas como Sascha Paeth (la gran mente maestra tras todo el entramado “avantásico”, como reconocía Tobias al presentarle) y Oliver Hartmann (quien además, aporta su personal estilo a los coros y a algunas líneas principales de voz), ese gran batería que es Felix Bohnke y una de mis debilidades musicales, el fenomenal Miro Rodenberg, ahí sentado en sus teclados, haciéndose cargo de toda la base de instrumentación, aparte de los coros. Fue introducido como “el Hans Zimmer” de la banda y no es para menos.

A las 21:00 comenzaba a sonar el “You Shook Me All Night Long” de AC/DC a generoso volumen, tras el que llegaría “El Himno de la Alegría” de Beethoven cayendo el enorme telón con el logotipo de la banda y dando paso a la actuación. “Ghost in the Moon” sería la primera en caer, con esa mágica y alargada composición muy en consonancia con el estilo de MEAT LOAF. Ya desde el principio, pudimos comprobar que el sonido iba a ser bueno, pero no perfecto. Sobre todo en cuanto a la ecualización de unas voces que iban y venían, con especial preponderancia en cuanto a volumen en la de Tobias. El cantante germano comenzaría su actuación sobre la preciosa pasarela superior al fondo -ataviada para la ocasión con las siluetas de árboles que aparecen en la portada de “Moonglow”, su último álbum- y tras la primera estrofa bajaría a pie de escenario provocando el delirio mientras jugueteaba con su micrófono, pasándoselo de una mano a otra. “Starlight” sería, por su parte, el turno de presentar al primer “avantasian”, un Ronnie Atkins que se comió el escenario y nos regaló una de las voces rotas más características del metal europeo.

“Book of Shallows” fue uno de los temas más celebrados de la nueva obra, con la corista Adrienne Cowan uniéndose a la fiesta en primera línea para hacer las voces que en estudio registrara Mille Petrozza.

A continuación, Tobias -tan hablador como siempre- nos daría las gracias por conseguir meter “Moonglow” en el Top 10 de discos más vendidos en España, comentando los problemas que le pusieron en la radio alemana por sacar un single de doce minutos. Ese mismo tema era el que interpretarían en ese momento, el impresionante “The Raven Child” con un público entregadísimo coreando la parte inicial, esa preciosa balada de tinte medieval. Jorn Lande haría acto de presencia en la segunda estrofa provocando el delirio general. “Lucifer” pondría el punto de intensidad aún más alto. ¡Qué gran tema!

“Alchemy” sería el momento de Geoff Tate, tirando de clase, galones y vozarrón, aunque la línea de su micrófono estuviera algo baja en los primeros compases. Los coristas Adrienne Cowan, Ina Morgan y Herbie Langhans tomaban posiciones en la pasarela alta dejando momentáneamente la plataforma que tenían al lado derecho. A continuación, la balada “Invincible” sería otro momento para el lucimiento del otrora vocalista de QUEENSRYCHE, cantándola junto al teclista Miro y un Tobias alucinado que nos gritaba “Madrid, this is fucking Geoff Tate!” justo antes de reconocer la labor y trayectoria del de Seattle, quien influenciara en sus inicios al mismísimo Michael Kiske.

“Reach Out for the Light” fue la primera concesión al power metal alemán de la noche, con Tobias cantándola junto a Oliver Hartmann e Ina Morgan. Y una vez más me emocioné con la coral del puente; pura música en directo magistralmente armonizada. Sin embargo, del estribillo nos encargaríamos el público y aquello fue apoteósico.

A continuación tuvimos uno de los momentos más cachondos del concierto, que daría para varias disertaciones por parte de Tobias. Y es que al teutón, cuando se le mete algo en la cabeza, tiene cuerda para rato… A través de un “mochila man” que había en las primeras filas, Sammet cogió un mini de cerveza y primero le llamó la atención la capacidad del vaso de un litro, cuando los estándares de Alemania son más reducidos (doy fe, gracias a mi estancia en Dörtmund hace cuatro semanas; allí los vasos son de 400 ml). Pero lo del precio… eso ya fue descacharrante. “¡Ten fucking euros!” Comenzaba a cantar “Moonglow” y a medias de la primera estrofa, continuaba, “ten euros, can you believe it?” ante las risas del personal. Adrienne se le uniría al rato para hacer las voces femeninas y llevar a buen puerto la canción.

Y llegaría el momento de una nueva aparición. En este caso, la de Eric Martin para poner aquello patas arriba con la versión de Michael Sambello “Maniac”. Fue todo un soplo de aire fresco que puso a todo Vistalegre a cantar y bailar. “Dying for an Angel” continuaba con la fiesta, siendo otro de los temas más celebrados de la noche.

El señorío de Bob Catley vendría con la preciosa “Lavender” seguida de uno de sus temas más representativos, “The Story Ain’t Over”, consiguiendo con ella los primeros “oé” y vítores de la velada.

“The Scarecrow” volvió a ser ese impresionante tema que refleja fielmente el espíritu de AVANTASIA con un Jorn Lande estratosférico, una vez más. A continuación Sammet se tomó un merecido descanso para dar paso a Eric Martin. Entre el vikingo y el de MR BIG encaraban “Promised Land” y a continuación, mutis de Lande y llegada de Tate para un “Twisted Mind” alucinante que nos puso a todos a corear su magno dibujo de las estrofas. ¿Y qué decir del gran himno que por derecho es “Avantasia”? Todos cantando los mágicos cuatro minutos de canción con un Geoff Tate sonriente, yendo de lado a lado del escenario haciéndonos felices junto a Tobias.

“Dos horas y cinco minutos de concierto y la mayoría de las bandas anuncian a estas alturas su última canción”, nos decía Tobias, aunque dejándose en el tintero que en realidad y por desgracia, muchos conciertos ya no llegan a las dos horas de duración. Todo esto para presentar mi tema favorito de la noche, “Let the Storm Descend Upon You”. Una canción que ya se me hace imprescindible en los directos de AVANTASIA y que a día de hoy, creo que sólo sería superada si consiguiera que Alice Cooper cantara con ellos “The Toy Master” en directo. ¡Por soñar que no sea!

Ronnie Atkins hizo suya “Master of the Pendulum”, haciéndonos corear largo y tendido. “Shelter from the Rain” fue una pasada, con Catley y Sammet tomando las riendas junto a una extasiada Ina Morgan, arrodillada haciendo aspavientos mientras Oliver realizaba el solo de guitarra.

“Mystery of a Blood Red Rose” fue cantada a dos voces, la de Tobias y la de Bob, con un encomiable trabajo de coros y segundas voces, poniendo el punto y aparte antes de los bises con el celebrado “Lost in Space”.

Volverían al poco con un Tobias encantado con la respuesta del público madrileño, picándonos constantemente con que Barcelona gritaban más y preocupado porque si se pasaban de la hora, el recinto les iba a cobrar bastante dinero de penalización. Aún así, nos animaba a corear su balada “a lo Celine Dion”, una siempre efectiva “Farewell” en la que la versátil Adrienne Cowan tuvo que afrontar la difícil tarea de sustituir a la insustituible Amanda Somerville.

El final, no por repetido y esperado dejaría de ser menos espectacular. Con la base de bajo y batería de “Sign of the Cross”, se iban presentando a cada uno de los músicos y vocalistas (muy divertido lo de Oliver presentando a Tobias como el hombre que velaría porque no pagáramos más de cinco euros por una cerveza) para dar paso a la canción, terminando con el estribillo de “The Seven Angels” disparando confeti.

Sin duda, una gran fiesta la del sábado.

Texto: J. José JiménezJ_Jose_Jimenez@RafaBasa.comTwitter.com

Fotos: Álvaro Carlier

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 

 

 

 

19 COMENTARIOS

  1. 150000 personas? Ahí te ha podido la emoción, señor redactor. El propio Tobias se cansó de repetir que había 5000 personas en el recinto, aunque esa cifra me parece muy baja teniendo en cuenta el sold out de pista y el gran aspecto de las gradas. El concierto cumplió las expectativas, que eran muy altas, quizás Eric Martin no tuvo su mejor día (raro en este crack, no sé si tendría algún problema de salud puntual que le limitaba) pero sabiendo de antemano que no estaban ni Kiske ni Amanda el resto del show rayó a gran altura. El sonido no fue perfecto, pero al menos fue muy aceptable teniendo en cuenta lo difícil del recinto en cuanto a acústica.

  2. Estoy de acuerdo con iluvitar. Soy muy malo para las cifras pero no estábamos 15.000
    El sonido se quedó corto para este recinto y en ocasiones, al menos en la grada, no se distinguían correctamente las voces.
    Y si he de echar a alguien en falta es a Amanda.
    Por último creo que Tobías se ha convertido en el líder del heavy metal europeo por méritos propios.
    Conciertazo por todo lo alto.

  3. Más de 6000 personas no había ni de coña. Respecto al sonido, sobre todo durante la primera hora las voces (menos la de Sammet) estaban muy bajas, luego creo que la cosa mejoró bastante (por lo menos en la pista). Y en cuanto al concierto, pues un espectáculo altamente recomendable. Una de las mejores cosas que se pueden decir de un show que dura casi tres horas y cuarto es que no se haga pesado en ningún momento y en este caso es así.

  4. Fue un conciertazo. El escenario, precioso y sin videoclips innecesarios que distraen. Los músicos de 10, las voces geniales y Tobias que se notaba afónico al hablar pero al cantar sonaba muy bien. No me gustaron los coros ni las cantantes femeninas en general, Amanda Somerville se echaba de menos, pero salvo eso, todo guay.

    La única queja y ajena a la banda, fue Vistalegre: por ocupación muy bien, teníamos espacio de sobra, pero el sonido algo mediocre, desde el centro de pista se podía escuchar más o menos bien, pero a veces el sonido se agolpaba y era un barullo. Espero que vuelvan a otro estadio la próxima!

  5. Yo calculo que habría entre 5000 y 6000 personas. Una muy buena entrada a mi entender, y por la sensación que desprendían las palabras de Tobías, me da que Madrid es uno de los sitios donde más a gusto se encuentra a la hora de tocar. En general el concierto fue maravilloso. Una de las grandes citas del año sin ninguna duda. 3 horas que se pasaron volando. Se echó de menos obviamente a Kiske pero en sus temas salieron bien airosos los demás, lo cual tiene un enorme mérito.

    El sonido, como comentais, bajo en general en las voces. Yo estaba en la pista bastante adelante y por momentos apenas se les entendía lo que cantaban. Mejoraron hacia mitad del concierto y sin tener un sonido para recordar, creo que en general sonó bastante bien para el tipo de recinto que es.

    Para mi el gran destacado fue Tate, que demostró estar en un estado de forma vocal inmejorable, además se le veía disfrutar sobre el escenario interactuando en todo momento con el público y sus compañeros. No sé por qué tenía yo una imagen suya de sobriedad pero me la ha quitado de golpe.

    Sin duda Sammet es ahora mismo una estrella en ciernes del rollo, y uno de los más grandes aspirantes a ocupar el sitio de los Halford, Dickinson, Hetfield y compañía. Encima, si como dejó entrever que intentaría, consigue que para la próxima visita a la capital baje el precio de la cerveza (debería caérsele la cara de vergüenza a algunos), hacerle una estatua va a ser incluso poco para él.

  6. Yo estuve en ambos, en el de Bilbao y en el de Madrid, y decir, que, aunque el sonido en Vistalegre no fue el mejor, fue infinitamente superior al de Bilbao (pista en ambos shows), donde las voces invitadas sonaban muy bajitas, la guitarra de Paeth apenas se escuchaba y los temas más rápidos y «power-metaleros» (véase Reach Out For The Light) sonaban agolpados y confusos.

    Por lo tanto, con un setlist calcado, aunque con una banda menos animada y alegre que en Bilbao, y una voz de Sammet tocada como él mismo dijo, me quedo indudablemente con este concierto de Vistalegre. 3 horas que no se hacen absolutamente largas aunque hayas presenciado lo mismo en un lapso de 3 días, algo increíblemente meritorio.

    Long Live Avantasia!!