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Crónica y fotos de JETHRO TULL en Madrid

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JETHRO TULL

Sábado 3 de Noviembre de 2018 – Palacio de Congresos – Madrid

Reconozco que no era un concierto más. Han pasado muchos años desde que comencé a escuchar rock, metal y derivados, y cuando me invadían sonidos de muchos estilos, hubo algo que torció mis ideas y las desajustó totalmente; no me malinterpreten, todo para bien. JETHRO TULL es una de esas bandas que me han acompañado desde hace más de diez años con sus canciones y, especialmente, siempre he sentido una gran admiración—digo pocas veces ese calificativo—por Ian Anderson, persona que se tornaría protagonista absoluto de toda la noche que pudimos vivir en el Palacio de Congresos de Madrid.

Desde un primer momento sentí que este era el momento de quitarme la deuda de ver a Ian Anderson en directo, por eso tomaba el día como un auténtico acontecimiento que me moría de ganas por ver. En un emplazamiento mejor imposible y repitiendo varias veces que se respetara la decisión del propio Ian de no hacer fotos ni vídeos durante el concierto, en los rostros de la gente se veía ilusión, se veían ganas, muchos padres con hijos, amigos que llevaran toda la vida creciendo con su música, parejas de cincuenta años que probablemente querían rememorar viejos tiempos y chavales que, como el que suscribe, querían quitarse la deuda pendiente de disfrutar de las canciones de JETHRO TULL en directo.

Con un televisor totalmente vintage reproduciendo imágenes de la banda, se nos hizo esperar unos cuantos minutos para que el concierto, por fin, arrancara. Con David Goodier al bajo, John Ohara a los teclados, Florian Opahle a la guitarra y Scott Hammond a la batería, solo faltaba por salir el miembro más laureado de la noche: Ian Anderson salía acompañado de su inseparable flauta y el espectáculo daba comienzo.

‘My Sunday Feeling’ comenzaba la noche no sin algún problema con la voz que estaba por debajo de su volumen óptimo, hecho que para ‘Love Story’, que sería el segundo tema de la noche, cambiaría rotundamente y se mantendría perfectamente ecualizada. Fue una canción tremendamente bien ejecutada y donde ya Ian Anderson, que tal vez comenzó un poco frío, se comenzó a soltar haciendo sus posturas mientras toca y, en general, moviendóse de una forma estupenda para contar con 71 primaveras a sus espaldas, que no es poco y más con todo lo que ha tenido que pasar este señor a lo largo de su vida.

Ian nos avisa que a lo largo de la noche vamos a tener invitados especiales que han querido pasarse a saludar por el aniversario de JETHRO TULL en forma de vídeo. El resultado quedó excelente, con motivos verdaderamente emotivos y empezó fuerte con la aparición de Jeffrey Hammond que, como no podía ser de otra forma, nos presentó ese gran himno que es ‘Song for Jeffrey’. Un sonido demoledor en todo momento y con unos juegos de luces que hipnotizaban con sus formas y colores, un auténtico acierto durante todo el concierto que estuvo meticulosamente montado. De diez para los responsables, que muchas veces los olvidamos y son, en gran parte, culpables de que disfrutemos de un espectáculo como el que estábamos viviendo.

Para seguir con los recuerdos de toda la historia de la banda y tras el saludo de uno de los miembros de su historia, llegábamos a otro, esta vez a la guitarra: estamos hablando de Mick Abrahams, guitarrista de JETHRO TULL en 1967 y 1968. Se quedan solos Ian y Florian, mientras el primero empieza a tocar la armónica y nos indica que estamos ante ‘Some Day the Sun Won’t Shine for You’, una pieza de indiscutible calidad con la que el publicó disfrutó de lo lindo. Para mí, todo fue sobre la seda durante el tema y se me puso la piel de gallina en más de una ocasión por la manera de interpretarla, lo que me lleva a no poder sacarla de uno de los mejores momentos de la noche.

Viajamos al albúm This Was para toparnos con ‘Dharma for One’ una canción que Ian quiso dedicar a la memoria de Clive Bunker a lo que el público reaccionó aplaudiendo. Muy bien Ian en todo momento durante el tema, como lo estuvo en prácticamente todo el show. Eso sí, si alguien se llevó los aplausos—amén del bueno de Bunker—fue Scott Hammond, con un solo de batería bastante bien ejecutado; corto, preciso, como un tiro.

Vuelta a los saludos para ver a un auténtico maestro en la pantalla, el señor Joe Bonamassa que iba a presentar una canción que él mismo versionó en su día, la genial ‘A New Yesterday’ de ese gran disco llamado Stand Up, del cual ya han llovido 39 años y se sigue conservando de una manera exquisita, como casi toda la discografía de JETHRO TULL. Pero si hablábamos de gente enorme con Bonamassa, era el momento de aplaudir a uno de los más grandes: Tony Iommi salía en un vídeo para presentar la versión de Bach ‘Bourrée en Mi Menor’, recogida en una de las suites del mítico compositor de Eisenach.

La simbología de crucifijos cayendo, catedrales góticas y demás parafernalia en las pantallas, se sucedían mientras ‘My God’ hacía sus veces de crítica hacia la religión y su falsedad. Especialmente acertado el tono de las luces tenues y una introducción al teclado por parte de John Ohara que llena de gozo. Fue un buen momento antes de que estallara la bomba con un homenaje a Claude Nobs, fundador de del Festival de Jazz de Montreux, que en esa ocasión presentaba a JETHRO TULL en una de sus actuaciones. ¿Qué hizo estallar esa bomba de emoción? Como no, ‘Thick as a Brick’, con un trozito que nos sació de lo lindo y con el que nos preparamos para afrontar los quince minutos de descanso que bien se estaban mereciendo todos y cada uno de los músicos.

Para volver de esos quince minutos, un vídeo del grandísimo Steve Harris de IRON MAIDEN para presentar el que según dice es uno de sus álbumes favoritos—coincido sin titubear ni un instante—, un A Passion Play donde tocaron parte del segundo acto. Y es que a partir de aquí todo iba a ser un carrousel de emociones. Si la primera parte nos había puesto los pelos de punta en más de una ocasión, no nos quedaríamos corto con todo lo que nos vendría.

Ian Anderson sobre una moto en la pantalla de los vídeos para presentar la historia de Ray Lomas. Efectivamente, llegaba el momento de la que probablemente sea una de mis canciones favoritas, así, en general: llegaba el momento de ‘Too Old to Rock’n Roll, Too Young to Die’. Me encantó toda la ejecución de la banda, con un Ian tremendo pero que ya reflejaba el cansancio de una voz que bastante bien cumple para la edad que tiene y para todo lo que ha tenido que combatir a lo largo de su vida. Fue emotiva y a buen recaudo que muchos la guardaremos en un rincón de nuestra memoria como algo muy preciado. No es para menos, la verdad.

‘Songs from the Wood’ cumplió correctamente, siguiendo la línea de todo lo ofrecido hasta ahora. Tras la misma, un saludo de Joe Elliot de DEF LEPPARD para hablarnos de uno de sus temas favoritos de la banda, con una presentación preciosa haciendo alegato de que aquella noche era una reunión familiar, como la del tipo de canción que iban a ejecutar. ‘Ring Out, Solstice Bells’ fue un tema que si bien sonó en condiciones, tal vez lo hubiera sustituido por temas de otro palo como una ‘Living in the Past’ que nos quedamos con ganas de escuchar.

Con John Evans en un vídeo, llegábamos a mi canción favorita de la banda, o al menos, una de tantas. ‘Heavy Horses’ es el tema que me hizo empezar a escuchar JETHRO TULL y escucharlo en directo con ese sonido, ese montaje y con las voces pregrabadas, así como también los violines. Eran unos pregrabados que quedaban de forma cortés y, aunque esté un poco en contra de los mismos, en esta ocasión me agradaron bastante, y eso que no sería la única ocasión en la que se utilizarían durante la noche. ‘Heavy Horses’ fue un auténtico temón, donde todo sonó como un auténtico trueno y que nos hizo aplaudir sin parar a muchos de los allí presentes. Entradas como las de este concierto merecen la pena aunque sea solo por escuchar temas tan bien ejecutados como este del disco homónimo lanzado en 1978.

‘Past Time in Good Company’ se me hizo algo pesada y me hubiera gustado que hubiera sido otro tema el que ocupara su lugar, pero no todo puede ser y aun así disfrutamos del mismo. Estaba siendo una noche para el recuerdo y tras ‘Farm On the Freeway’ llegó uno de los momentos de la noche.

Le “suena” el móvil a Ian Anderson y reconocemos la voz de Slash al instante, quien saluda a la banda para presentar su himno favorito. Y ahí estaba el riff que tantos deseaban oír por primera vez, el riff que muchos otros escuchaban de nuevo en directo, un riff que es totalmente universal. ‘Aqualung’ estuvo marcado por un solo de guitarra glorioso de Opahle, pero también por una banda que estaba entregada a la causa totalmente. Algunas personas en pie durante la canción y muchas personas de pie al acabarla porque poco es lo que se puede agradecer por escuchar temas así en los tiempos que corren, después de tanto tiempo.

El concierto cerró con una ‘Locomotive Breath’ que fue una guinda perfecta al pastel que nos habían ofrecido esta noche. Todos los músicos recordados al terminar el tema, desde el último hasta el primero y con menciones especiales para los que se encontraban en esta actuación. La ovación que se llevó Anderson al salir al escenario para despedirse fue emocionante, con un sold out que rezaba agradecimiento por todos y cada uno de sus costados.

El recuerdo de muchas canciones que nos han acompañado a muchos a lo largo de nuestra vida, la energía con la que se mueve Ian a sus 71 años—de un lado para otro, haciendo posturas, con su maestría a la flauta—y todo lo que puedan significar las canciones de JETHRO TULL, quedaron patentes en este concierto. Qué decir, ha sido uno de los mejores conciertos del año para un servidor que se ha zampado un buen número de los mismos este año. Y quien sabe, solo el tiempo dirá si no ha sido uno de los mejores conciertos de mi vida. Las apuestas están ahí. Gracias Ian Anderson, gracias JETHRO TULL.

Texto: Juanma García (Twitter) (Instagram)

Fotos: Manu Arcas

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 

 

2 COMENTARIOS

  1. Mira que no invitar a subir al escenario a Jose Carlos Molina para que haga de Molina un rato…
    Anderson Impostor!!
    Traidor!!
    Mono mono mono…siempre te veo como un mono…
    Deja ya de imitarme,nunca te daré el TRONO.
    Jajaj…un saludo a todos los que tocan las flautas y los pitos.

  2. Como espectaculo un 10…muy bien montado con un sonido perfecto…q pena q no se hagan mas conciertos de rock en este sitio
    Pero la voz de Anderson era de pena es verdad los años q tiene y demas pero daba verguenza ajena…a veces sonaba hasta ridicula….pero es lo q hay …como pasa con mas gente como Paul Stanley por ejemplo q ya no estan para dar conciertos….pero la pregunta es……¿Preferimos q sigan dando conciertos en ese estado o q se retiren definitivamente? ahi lo dejo