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RESURRECTION FEST 2018 – Crónica y Fotos del Sábado día 14 con KISS + EXODUS + ALESTORM + PROPHETS OF RAGE + IGORRR + FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES, etc

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PURPURA

PURPURA + SOMAS CURE + ÀNTEROS + TREMONTI + MALÄMMAR
+ FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES + IGORRR
+ PROPHETS OF RAGE
+ HARAKIRI FOR THE SKY
+ KISS + STONED JESUS + ALESTORM + EXODUS + EYEHATEGOD

Jueves 12, Viernes 13 y Sábado 14 de Julio de 2018 – Viveiro – Lugo

Crónica y Fotos del Sábado día 14

PURPURA

Estupenda actuación de PURPURA en el DESERT STAGE para comenzar este tercer y último día de festival. Con solo dos integrantes en la banda y un ordenador que hacía las veces para los efectos y otros instrumentos—nunca me ha acabado de convencer esto, pero a veces es necesario si quieres que todo suene como es debido—, los valencianos se presentaron con su nueva obra Storm I bajo el brazo.

Es un trabajo que aúna lo instrumental con elementos rockers, heavys e incluso electrónicos, obteniendo un sonido de lo más particular que se lleva a otra dimensión en el directo que en disco.

Gustaron mucho y hay que decir que ambos son unos virtuosos con sus instrumentos, dejándome especialmente engatusado la actuación de su bajista.

Buena manera de empezar el día para entrar en calor antes de SOMAS CURE y ganas de verlos de nuevo en la fecha que harán con GAEREA y OAK en Madrid este 1 de noviembre.

Texto: Juanma García

Fotos: Álvaro Carlier

 


 

SOMAS CURE

SOMAS CURE se presentaban en el MAIN STAGE y, para los que los hemos seguido desde hace unos años, era la oportunidad perfecta para consolidarse. Salieron a matar y el sonido funcionó correctamente, pero si bien tengo que ser franco, a pesar de que la banda me gusta bastante, no terminó de funcionar decentemente.

Se debió sobre todo a algunos fallos en el sonido de las guitarras que hacía que, en especial, la guitarra de Álvaro que, desde mi posición, se escuchaba lejana, casi inaudible. No fue el único concierto en el que ocurrió, pero sí nublaba mucho la actuación de una banda que, insisto, tiene un potencial tremendo y puede que sea de lo mejor que ha salido de nuestro país en muchos años.

Tampoco noté cómodo en la voz a Txema que en algunas canciones se hacía visible que lo estaba pasando algo mal, como fue el caso de ‘Dunas de Marte’, por suerte, progresivamente y a base de tirar de esfuerzo y profesionalidad, logró ir mejorando y ofreciendo no solo lo gran vocalista que es, sino también su capacidad para animar al público en todo momento.

Fue un concierto con claros y oscuros que una banda con la capacidad de SOMAS CURE no merece, pero todos somos humanos y podemos cometer errores, el sonido en esta ocasión fue el principal problema; enérgicamente el escenario no se les quedó pequeño para mí gusto y, de tener unos arreglos técnicos mejores, podían haber sido una de las sorpresas del festival.

Bajo mi recomendación, os digo que no os los perdáis si tenéis oportunidades en vuestras ciudades pues estos chicos van a ser muy grandes en un futuro.

Texto: Juanma García

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

APOSENTO

Tras varias demos y no pocos intentos, parece que por fin, desde hace unos años, Manolo ha conseguido para sus APOSENTO la estabilidad que nunca había renunciado a encontrar.

En 2012 logró refundar la banda, y al año siguiente se lanzaron con su primer larga duración, con el nombre de la propia banda. Algo tarde si tenemos en cuenta que esta banda teloneó a los mismísimos DEATH en los noventa, pero es del todo comprensible dada su convulsa trayectoria.

A pesar de sus esfuerzos, no consiguieron llegar conectar del todo con un público bastante apático, reticente ya en este último día de festival que empezaba a despegar, y que probablemente prefirió reservar las últimas energías para lo que quedaba por delante; la mayoría de los pocos presentes permanecieron impávidos y aletargado mientras el combo desarrollaba su set. 

Los navarros lo dieron todo en intentar buscar un sonido sólido que hiciera justicia sus cortes de death metal de aspecto clásico y feroz que practican; a Mark, por su parte, no le faltó empeño para intentar animar a los asistentes en todo momento. Pese a todo, cumplir, cumplieron su cometido.

Aprovecharon su media hora y se dejaron  ver en un festival de gran formato como el RESU, que eso siempre da cierta visibilidad y confirma su intención en seguir progresando.

Texto: Carlos Esteban 

Fotos: Álvaro Carlier

 

 

 

 


 

ÀNTEROS

Avanzaba la última tarde, y era cita ineludible uno de los más agradables contrastes para el DESERT STAGE en este año. Poco antes de las cinco, ese pequeño escenario se convertiría en un estimulante punto de confluencia para los diferentes músicos de tan dispares procedencias que conforman ÀNTEROS.

ÀNTEROS es un heterogéneo proyecto relativamente reciente, pero formado eso sí por dispares componentes que, cada uno en su medida, contaban con un importante bagaje previo. Orbitando desde sus orígenes en torno al concepto de la astronomía, la mezcolanza de influencias que atesoran tomó forma el año pasado con “Cuerpos Celestes”, su primer larga duración que vendría a  completar el anterior EP: “lunas”.

Sobre él, versaría prácticamente toda su actuación, porque aunque antes de acabar hubo tiempo también para la recién estrenada Coventa, ésta no deja de ser un tema que quedo fuera del LP por no estar del todo acabada  para la grabación y además ejemplifica muy bien los diferentes rasgos que encierra dicho disco.  

El concierto discurrió entre pasajes semi instrumentales impregnados de post-rock que se entrelazaban con la melosa voz en limpio de Rubén y los screamos de Edinka, quien con su voz hizo posible que el amistoso abandono de Cándido, centrado ahora en VIVA BELGRADO, fuera del todo imperceptible.

Polaris, Elara o la definitiva Cressida, que sonó especialmente bien, fueron parte importante de su categórico show, en el que pudimos disfrutar de un Víctor (ex- TOUNDRA) completamente desatado entre los innumerables aspavientos con los que exponía su Les Paul tan discreta. Agradecidos, se despidieron encarecidamente ante los aplausos y las caras de satisfacción del respetable.

Texto: Carlos Esteban 

Fotos: Álvaro Carlier

 


 

TREMONTI

No vamos a desvelar ningún misterio cuando muchos nos acercamos a TREMONTI para ver al guitarrista de ALTER BRIDGE, no por su trabajo en solitario.

Los habrá que sí, por supuesto, pero en su mayoría y donde me incluyo a mí mismo, quería verlo porque su trabajo con ALTER BRIDGE me parece sencillamente maravilloso y las dos veces que los he visto me ha dejado siempre con la boca abierta.

En esta ocasión iba como un completo novato a la ejecución de sus propias canciones y, aunque saliese contento del mismo, no me terminó de agradar de la misma manera que con su banda más conocida. TREMONTI están más cercanos al metal, pero no se ve al guitarrista en toda su salsa, en todo su esplendor, sino más bien apareciendo por momentos y sin terminar de ser el centro de atención en lo musical, donde se mezcla un batiburrillo que no termina de casar con mis expectativas.

¿Fue por ello un mal concierto? Mentiría si hablara de que el concierto fue aburrido, pues más bien estuvo repleto de buenos momentos, pero al final se terminó por hacer un poco más pesado de lo esperado.

Texto: Juanma García

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

MALÄMMAR

Con MALÄMMAR llegaba la hora de acercarse al mundanal ruido. Tocaba sumergirse en su elabora atmósfera alimentada de riffs densos y cargantes en el mejor sentido imaginable de la palabra. Los catalanes profesan un abrasivo stoner doom, puramente instrumental, de la más alta calidad. Presenciar su concierto fue un absoluto trance energético que nos hizo olvidar durante su descarga toda la tralla que llevábamos ya encima.

No tendrán voz, pero la presencia de este trío sobre el escenario habló por sí sola. Verles destripar su catedralicio “Vendetta” en directo supone someterse irremediablemente a las acometidas de una verdadera mole sonora que te zarandea inconscientemente.

No se `puede evitar, Xavi y Víctor se bastan y se sobran para comerse el escenario, entregados ellos mismos a la fluidez de sus pantanosos paisajes. Juntos afrontaron más de media hora de pura y dura contundencia que desembocó en un éxtasis colectivo escenificado perfectamente en las incansables convulsiones de Víctor con su bajo.

Por si esto fuera poco, cabe añadir que MALÄMMAR es uno de esos grupos que suman al festival tanto desde encima del escenario, como desde abajo. No solo hay que agradecerles que nos regalaran una de las mejores experiencias del día, sino también su cercanía y su buenrollismo durante todo el festival.

Literalmente gloriosa, así fue la andadura de este reivindicativo combo por el festival, del cual disfrutaron e hicieron disfrutar como si les fuera la vida en ello.

Texto: Carlos Esteban

Fotos: Álvaro Carlier

 


 

FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES

Me lo habían advertido y no había querido creerlo. Incluso había visto fotos que demostraban que aquellas palabras de personas conocidas iban en serio, pero después de vivirlo, ahora soy de los que diré que en los conciertos de FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES puede ocurrir absolutamente cualquier cosa. Por corto que sea el espacio de tiempo del que dispongan Frank y su banda, por impedimentos que se pueda tener, toda locura tiene cabida en el show del antiguo cantante de GALLOWS.

El británico llegó al Main Stage con las ideas claras: aquello se iba a venir abajo y no iba a tardar mucho en demostrarlo. Salieron con ‘Juggernaut’, uno de los temas más conocidos de la banda y en el parón que tiene la canción, Frank se bajó al foso para estar con su público: ahora sí, ya había comenzado el concierto. Pidiendo ayuda y diciendo a los asistentes si le iban a sujetar para ponerse de pie con el público manteniéndole, Frank lo hizo, como ya lo hiciera en su anterior visita al RESURRECTION FEST. Ahí estaba, con esa estampa tan fotografiable y terminando la canción encima del público y, literalmente haciendo el pino agarrándose a ellos.

El concierto siguió transcurriendo con la pregunta de Frank de cuántos habían visto a la banda anteriormente y cuántos lo habían visto por primera vez en esta ocasión. Agradeció Frank a ambos todo el apoyo y se lanzaron con ‘Fangs’ y seguidamente con una ‘Vampires’ que me encantó en todo su conjunto.

Nuevo turno para una charla y dedicación a todas las mujeres del festival, implorando respeto para ellas y ganándose el aplauso de todo el recinto: ‘Wild Flowers’ era la siguiente para seguir con la faena. Así pues, vocalmente Frank se mostraba muy diferente en algunos tramos de las canciones, algo especialmente notable en temas como ‘Snake Eyes’ o ‘Devil Inside Me’, pero con una energía que terminaba por apagar cualquier tipo de duda. La banda no es que esté dotada de un virtuosismo enorme, pero cumple perfectamente su rol en FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES y se entrega al máximo.

Con la propuesta de Frank Carter de que dedicáramos la última canción del show a la persona que más odiemos, estaba claro que llegaba una ‘I Hate You’ que fue coreada por sus incondicionales y aplaudida cuando llegó a su fin.

Qué decir, me encantó el concierto de FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES, fue exactamente lo que esperaba y creo que nadie puede achacar a la banda el dejarse la piel en el escenario y ofrecer un concierto que, hasta ahora, había sido el mejor del día en ese escenario. Pero amigos, quedaban PROPHETS OF RAGE, y lo que se venía encima no era moco de pavo precisamente.

Texto: Juanma García

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

IGORRR

Mayúscula fue la sorpresa para muchos de los que divagaban tras el concierto de FRANK CARTER y se paraban atónitos ante la propuesta estrambótica de IGORRR desde el RITUAL STAGER.

Opiniones las hubo de todo tipo, desde el primer momento, pero lo que quedó más que claro es que no dejaron a nadie indiferente.

Esta curiosa formación ejecuta sin prejuicios las paranoias musicales del conocido productor francés Gautier Sierre, para quien IGORRR representa en su proyecto más intimista.

Compuesta por Laurent Lunoir perfectamente caracterizado de Igorrr, un DJ, un batería y un auténtico portento de voz femenina, que juntos suscitaron todo tipo de sensaciones con sus ritmos electrónicos y el sinfín de mezclas de instrumentos pregrabados que, bajo la dirección de una frenética batería, servían de lienzo para empastar los desvaríos de ese dúo vocal tan esperpéntico.

Del todo incomprendido por algunos, pero realmente secundado y aclamado por la mayoría de los no pocos presentes, los franceses convencieron volviendo a pasear por nuestro país su más reciente “Savage Sinusoid”, entre las aportaciones líricas de Laure Le Prunenec con su barroca voz y sus espasmódicas coreografías.

Desde luego que fue uno de esos conciertos únicos que este RESURRECTION nos deja para el recuerdo.

Texto: Carlos Esteban

Fotos: Álvaro Carlier

 


 

PROPHETS OF RAGE

Como comentaba anteriormente, si el concierto de FRANK CARTER & THE RATTLESNAKES había sido intenso, lo que se nos venía encima con PROPHETS OF RAGE era de auténtica dinamita. Los que ya los habíamos visto sabíamos de lo que eran capaces Tom Morello, Chuck D y compañía, y así ejecutaron uno de los mejores shows del festival.

Empezaron a caldear el ambiente con uno de los clásicos por excelencia de PUBLIC ENEMY como es la canción que da nombre al grupo, ‘Prophets of Rage’ y desde ahí, todo fue in crescendo. Nos presentaron diferentes temas de RAGE AGAINST THE MACHINE con auténticos himnos de la talla de ‘Testify’, ‘Guerrilla Radio’ o ‘Bullet in the Head’, pero, a pesar de lo que puedan pensar muchos, el concierto no fue solo un repaso a los clásicos de dicha banda.

Los temas de la propia cosecha de PROPHETS OF RAGE dejaban claro que la banda ha llegado para quedarse, con las dedicatorias a Donald Trump en ‘Hail to the Chief’ o una maravillosa ‘Unfuck the world’. Si a todo esto le sumamos las virguerías que es capaz de hacer Morello con las guitarras, tenemos un concierto estupendo, pero es que todo funciona a la perfección, desde la base rítmica, a los samplers ejecutados por DJ Lord o las voces comandadas por un Big Real entregado a la causa o un Chuck D que, qué vamos a decir a estas alturas, los que hemos crecido con PUBLIC ENEMY sabemos de la importancia que ha tenido para la cultura crítica con Estados Unidos.

Un concierto con energía desmedida que nos puso a saltar en todo momento incitado por los dos maestros de ceremonias que teníamos a las voces y donde el público yacía entregadísimo a la causa, como ningún concierto lo había hecho antes. Desde sentarnos en el suelo para botar con el mítico ‘Jump Around’ hasta un ‘Sleep Now in the Fire’ que sonó genial. Decir que PROPHETS OF RAGE no estaban dando uno de los mejores conciertos del festival, es mentirse a uno mismo y lo demostraban tema tras tema, pero todos sabíamos que cuando llegara uno en concreto, aquello se vendría abajo.

Y vaya si fue así, el colofón final venía con un ‘Killing in the Name’ que no solo provocó la entrega máxima con pogos y mosh pits por parte de los asistentes, sino que además nos dejó una de las estampas del festival: FRANK CARTER cantando con PROPHETS OF RAGE dicho tema y, más tarde, lanzándose al público y perdiéndose entre la multitud para que Big Real minutos más tarde se pusiera a cantar entre las primeras filas.

La gente los despidió con una ovación ensordecedora y con un apunte cómico coreando el nombre de Viveiro tras la equivocación de Big Real al decir “Gracias Barcelona”, ciudad donde habían actuado el día de antes. Pero da igual, se lo perdonamos, estuvieron gloriosos y dejaron por sentado que son una apuesta segura si tienes ganas de divertirte y entregarte al cien por cien en un concierto.

Texto: Juanma García

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

HARAKIRI FOR THE SKY

Era uno de mis grupos favoritos, no solo de esta tercera jornada, sino de todo el festival. Me los perdí en Madrid y la revancha llegaba en Viveiro para disfrutarlos con un panorama envidiable: la neblina que asolaba aquel día y un DESERT STAGE que se vestía con luces amarillas en su inmensa mayoría para recibir a HARAKIRI FOR THE SKY.

Desde el primer minuto en que empezamos a escuchar su propuesta, los austriacos no solo empezaron sonando de maravilla a lomos de su nuevo disco Arson y la canción ‘Heroin Waltz’, es que, para colmo, estaban haciendo tal concierto que muchos quedamos hipnotizados por su música, como en un estado de trance.

El post black metal que hace esta banda no solo tiene una personalidad propia, es que además combina la oscuridad de su propuesta, con unas letras llenas de melancolía, tristeza y temas tan crudos como la depresión. Todo eso crea un aura que es muy complicada de explicar cuando se vive un directo de HARAKIRI FOR THE SKY.

Me parece con creces que es una de esas bandas con menos reconocimiento del que merecen y de las que el tiempo dará la razón a los que los llevamos escuchando unos años.  Temas como ‘Funeral Dreams’ o ‘Jhator’ deberían servir como el trampolín perfecto para que aquellos que nunca escucharan a estos artistas se lancen de lleno a por su música.

Como única pega, diría que fueron algunos acoples momentáneos y me hubiera gustado algún añadido de su anterior trabajo III: Trauma, como ‘Calling the Rain’ o ‘Thanatos’, pero, aun así, todo el concierto fue mágico, absorbente y realmente disfrutable.

No se pierdan a estos chicos, no se arrepentirán ni de descubrir su talento musical, ni de descubrir toda la crudeza que llevan consigo.

Texto: Juanma García

Fotos: Álvaro Carlier

 


 

KISS

KISS llegaban a Viveiro tras un aluvión de críticas debido a aquellos que, por alguna razón, no terminan de entender como una banda así puede estar en RESURRECTION FEST, pero algunos entendemos la historia y que KISS fueran parte del cartel, con tan pocas fechas en la península, era sin lugar a dudas un reclamo bastante bueno.

Tener un espectáculo de este calibre era una apuesta segura para disfrutar del mismo, porque amigos, aunque algunos no lo quieran ver, KISS es simple y llanamente eso, espectáculo puro y duro, disfrute con las cabriolas de las luces, fuegos artificiales y demás efectos que otorgan a su show Stanley y compañía. Siempre ha tenido eso el disfrutar de un show de los neoyorquinos y, ahora, en pleno 2018, dicha reflexión se ha acrecentado mucho más, puesto que ya no esperamos ver un directo como el Alive IV de la banda, a mi juicio, uno de los mejores directos de la historia del rock.

Con unos minutos pasados de tiempo, se nos anunciaba la popular entradilla por primera vez en tierras gallegas y, con la caída del telón, los músicos descendían en la popular plataforma y tocaban las tablas del Main Stage para deleitarnos con un ‘Deuce’ que sonó tremendamente bien, con un Simmons por el que sí que no pasan los años. Con ‘Shout It Out Loud’ pudimos comprobar que, si bien Paul Stanley ya no da para mucho en la capacidad vocal, sigue siendo un frontman excelente; me gusta aun con todos los errores de los que disponga ahora el starchild, que su voz siga estando ahí, de aquella manera, pero sin arreglos ninguno, tan solo contando con la ayuda de Simmons y Tommy Thayer en todo momento.

El show continuaba con algunas personas dándolo todo y otras con cara de circunstancia por o bien no entender el show, o bien no gustarle la banda, que sería sin lugar a dudas respetable. Es por eso que, al finalizar una excelente ‘War Machine’—de las que mejor sonaron en toda la noche—, algunos empezaban a abandonar el recinto para ver otros conciertos como el de los ucranianos STONED JESUS.

‘Firehouse’ era la siguiente y fue un buen resumen para definir por qué estábamos más bien ante un espectáculo con canciones pegadizas que ante un concierto donde se nos deleite con canciones llenas de virtuosismo. Sonó bastante mejor de lo esperado, con unas sirenas terminando el tema y un Gene Simmons que tomaba una espada en llamas y empezaba a hacer llamaradas. Al terminar dicho tema, ‘Shock Me’ del Love Gun empezaba a sonar.

KISS estaban haciendo un concierto que, a mi juicio, era correcto pero que tampoco terminaba de satisfacerme. El espectáculo estaba siendo impresionante, muy bien montado y ejecutado, pero me faltaba esa calidad de antaño que, aunque no se pueda pedir a estas alturas de la película, es innegable sentir nostalgia por ello. La mayor calidad que tiene la banda en lo musical en términos actuales, resulta ser un Tommy Thayer que, aunque sigue quedando a la sombra de Ace Frehley, se marcó un concierto estupendo, sorprendiendo a gente que ya lo había visto con anterioridad y a los que no. El solo de guitarra que se hizo a la vez que lanzaba pirotecnia de su mástil, fue uno de los mejores momentos del show, así sin más.

‘Say Yeah’ sería la única representación de un Sonic Boom que no me convence en absoluto y una canción que no me engancha nada y, estoy seguro, que a muchos fans de KISS les pasa exactamente igual. Pero luego llega un triplete formado por ‘I Love It Loud’, ‘Flaming Youth’ y la siempre cumplidora ‘Calling Dr. Love’ con Simmons a la voz y te cura el espanto. Ya me lo veía venir antes de verlos en directo, pero me quedó claro que, aunque raramente se escuchaban pequeños errores en la entonación, la voz de Simmons sigue siendo perfecta, con su característica gravedad y, aunque sin ser un gran cantante, cumple con creces esa labor.

Tras llegar a ‘Lick It Up’ y recibirla todo el público de forma encantada, Simmons volvió a tornarse protagonista con su bajo, elevándose a las alturas y escupiendo sangre, una escena que lleva repitiendo años y años pero que sigue gustando; sigue siendo un motivo de aplauso por parte del público. Obviamente, como no podía ser de otra forma, tras este particular momento, ‘God of Thunder’ siguió la noche.

Ya entrábamos en la recta final del show y los clasicazos totales de KISS estaban por venir, y, para muestra, un tema insignia de la banda como es ‘I Was Made for Lovin’ You’ que, aunque musicalmente sonó muy bien y la gente se lo pasaba pipa coreando la canción, Paul Stanley no pudo hacer nada para que vocalmente sonara desastrosa, irreconocible; pero es lógico en cierta manera y la postura de KISS ante dicho tema es entendible. Por mucho que Paul no pueda cantar una canción así, hay gente que espera ese momento en el que cantar la popular canción aparecida en aquel Dynasty que, sin ser un gran disco, resultó llevar consigo uno de los temas estrella de la banda. Lo dicho, sonó francamente mal, pero todo el mundo la coreó como si no hubiera un mañana.

Algo mejor fue ‘Love Gun’ con Stanley dando ánimos al público antes de que comenzara a sonar el tema y él volara en tirolina directo a una plataforma alejada del escenario principal para cantar el tema en la misma. Es un tema que personalmente me gusta mucho y, aunque tuvo sus errores, me gustó como sonó. Lo mismo puede decir de ‘Black Diamond’ donde Eric Singer hace un trabajo impoluto y que sirvió para cerrar el show antes de la traca final.

Gene Simmons volvía a tornarse protagonista absoluto del show con una ‘Cold Gin’ cantada de forma excelente y tocada aún mejor. Fue de los temas que mejor me sonó en este directo que KISS estaban haciendo con bastantes más claros de los que cabía esperar y pocos oscuros, sobre todo en lo relativo a un setlist que estaba siendo para todos los gustos y con muchos clásicos de la banda.

Llegábamos a la dupla final y como no podía ser de otra forma, tenían que aparecer los dos buques insignia que faltaban. ‘Detroit Rock City’ supuso el primer pistoletazo de salida con un estribillo coreado por todo el recinto y con un Paul Stanley que, sin estar sobresaliente, adaptó el tema para que sonara correcto en lo vocal. Musicalmente sigue siendo un tema tremendamente pegadizo, pero donde las guitarras tienen un protagonismo especial, amén del espectáculo de pirotecnia utilizado.

Para cerrar, no podía ser otra que ‘Rock and Roll All Nite’ con su lluvia de confeti, el público entregado y alargando su estribillo para que la gente cantara mientras las explosiones se sucedían sin descanso, otorgando un cierre perfecto al show.

Como modo de conclusión, y a base de hablar con algunos fans de la banda, quedamos en total acuerdo con que puede que no fuera uno de los mejores conciertos que ha dado la banda en España en los últimos años, pero sí está claro de que KISS son, ni más ni menos, una banda donde el espectáculo es el todo y la música el aderezo.

Habrá a quien lo le gusten estos términos, pero a día de hoy, es una realidad innegable y a modo de espectáculo, los neoyorquinos tienen mucho que ofrecer todavía, ya a nivel musical, cada vez les va quedando menos tiempo para estar sobre el escenario; es una realidad innegable.

Texto: Juanma García

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

STONED JESUS

Competir contra el que casi sin duda fue el concierto más masivo de todo el festival fue la encomiable tarea que afrontaron unos impasibles STONED JESUS, que vinieron dispuestos a jugar con toda la artillería pesada. Compartir horario con el principal responsable del sold out del día era un hándicap importante, pero que en ningún caso se hizo efectivo, pues la asistencia fue considerablemente mayor de la que habría cabido esperar dada la coyuntura. Aun así, los neoyorkinos no dejaron de estar presentes durante todo el show de STONED JESUS

Pasada la media noche empezó a sonar desde el DESERT STAGE la mastodóntica Ritual of the Sun, con la que abrieron.  A partir de ahí, los ucranianos repasaron durante la siguiente hora los mejores temas que conforman su precoz carrera, pero también dejaron vislumbrar algo de lo que está por aún llegar. Entre la molesta pirotecnia de los KISS se fueron sucediendo Electric Mistress y Black Woods de su “First Communion” inaugural, hasta llegar a la presentación de un tema nuevo que incluirá su esperado nuevo trabajo previsto para septiembre: “Pilgrims”.

Se titula Hands Resist Him y cristaliza muy bien la esencia de la banda, porque representa una vez más su particular interpretación del stoner rock de alto octanaje, de gran importancia instrumental y carácter progresivo. Tras ella, le llegaba el turno a su ópera prima, pero no sin antes un poco de humor. Ihor, presentaría una canción tranquila para compensar el ímpetu de su nueva canción, que mientras todos esperaban que fuera I’m the Mountain, acabó siendo otra sorpresa.

Pues el tío se arrancó con las primeras estrofas de una adaptada I Was Made For Loving You con sus autores aún sobre el escenario principal, ante el descojone general. Aguda y divertida introducción para el mencionado tema sobre el que se sustenta su hegemónico “Seven Thunders Roar”.

Poco más quedaba por delante, tanto de concierto como de festival. Tras un merecido baño de masas, el vigoroso trío se retiraría por unos instantes para volver al poco a despedirse finalmente con una enérgica Here Come The Robots que consigue dejar siempre sus conciertos en lo más alto, con ese ritmo tan juerguista.

Texto: Carlos Esteban

Fotos: Álvaro Carlier

 


 

ALESTORM

Llegamos al concierto de ALESTORM con la idea clara de que ofrecerían un concierto divertido, enérgico, con toques cómicos y ese pato hinchable en mitad del escenario nos lo dejaba claro desde el primer minuto.

Y es que estos ases del pirate metal no solo son excelentes músicos, sino que además tan pronto te ponen a remar en el suelo, como a hacer pogos, como a alzar el dedo corazón en ‘Fucked With an Anchor’ o a corear la maravillosa ‘Mexico’ mientras la entrega y la diversión se apoderan de ti.

Fue en definitiva eso, un concierto divertido, con un setlist que recoge todo lo mejor de la carrera de ALESTORM, canciones como ‘Captain Morgan Revenge’ que sonaron de miedo y un público que se divertía de mil maneras, incluyendo pasarse el pato del que hablaba anteriormente, pues acabó entre el público como suelen hacer en cada festival al que van.

Deliciosos y una forma sublime de que muchos acabaran el RESURRECTION FEST aquí, con una sonrisa de oreja a oreja y, si me lo permiten, yo les hubiera puesto para el cierre pues poquitas bandas se me ocurren que tengan el desparpajo y muevan tanto al público como ALESTORM.

Completaron con éxito su abordaje y todos se lo agradecimos.

Texto: Juanma García

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo

 


 

EXODUS

Lo de EXODUS fue cerrar el RESURRECTION FEST como se debe hacer. Con el cambio al Ritual Stage—en principio iban a tocar en el Main Stage—la actuación se retrasó un poco entre que desmontaban toda la parafernalia del conciertazo de ALESTORM, y montaban la de EXODUS, pero mentiría si dijera que toda esa espera no mereció la pena.

La banda entró desde el primer momento a no dejar títere sin cabeza en un concierto que tuvo todo: entrega por parte del público, entrega por parte de la banda y un sonido agresivo, brutal, digno para una banda como la que estamos tratando. Me encantó todo lo que se pudo ver, el ambiente de desfase en todo el concierto, pero sobre todo con cómo ejecutó la banda cada una de las nueve canciones que nos ofrecieron.

‘Blood In, Blood Out’ fue brutal, con un Steve Souza que no es que solo esté a un nivel vocal verdaderamente impresionante, es que además se deja el alma para que el público se entregue al cien por cien y, para colmo, lo consigue.

No es nada sencillo que un público después de cuatro días de festival se entregue en cuerpo y alma a cada canción que EXODUS dinamitó en el RITUAL STAGE.

También fueron destacables otros himnos como la dupla con la que cerrarían el concierto: ‘The Toxic Waltz’ y una portentosa ‘Strike of the Beast’ como colofón final. ¡Y menudo colofón!

Fueron impresionantes y, como me sucedió el año pasado con OBITUARY en el mismo escenario, me fui del recinto con una sonrisa de oreja a oreja para tener claro que el año que viene hay que volver a RESURRECTION FEST para disfrutar de cosas como este conciertazo de EXODUS.

Texto: Juanma García (Twitter) (Instagram)

Fotos: Álvaro Carlier

 


 

EYEHATEGOD

Qué buena no será el agua de Nueva Orleans, que tanto CROWBAR el viernes como EYEHATEGOD el sábado consiguieron erigirse como los grandes triunfadores del polifacético DESERT STAGE, y posiblemente del resto también, al menos en mi ranking personal.  Cada una con su estilo, ambas son sendas bandas de sludge que hicieron las delicias de los amantes de las sonoridades más voluminosas y corpulentas. Además, los que ahora nos ocupan tendrían la encomiable tarea de cerrar los encargados de poner fin a esta edición del RESURRECTION, junto a EXODUS. Desde luego lo afrontaron con solvencia.

EYEHATEGOD se presentaba ante nosotros con la reciente y notable noticia de la salida del guitarrista Brian Patton tras 25 años en la formación, por diversos compromisos familiares que no le permiten seguir girando. Aun así, con el grupo ahora convertido en cuarteto, los americanos sonaron sobradamente compactos en su anárquico e irreverente show.

La parte buena fue sin duda confirmar la completa recuperación y esplendido estado de forma del cantante Mike, quien también bromeó sobre lo cabezas de la noche y no dejó de resplandecer enredado entre su cable. Repasaron prácticamente toda su discografía, los primeros discos con tema como Sisterfuckerk, pero su set estuvo centrado principalmente en su homónimo y más reciente “Eyehategod” del que sonaron, entre otros, temas como Medicine Noose o Agitation! Propaganda!, que lo inaugura.

 Su concierto fue toda una demostración de poderío y de intenciones, pues se pudo entender que la banda tiene la férrea intención de volver a la actividad de una forma más constante. Sin duda suponen uno de los grandes activos de la escena de Nueva Orleans actual, con propósito confirmado por el propio Mike de editar un nuevo trabajo para el año próximo. No será lo más viable, pero visto su recital no creo que a los presentes nos importara cerrar la edición de 2019 con los nuevos temas de estos pletóricos EYEHATEGOD.

Texto: Carlos Esteban (@mapexvsmeinl)

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo – Juan_Ramon_Felipe@rafabasa.com

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.