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KISS y MEGADETH – Crónica y fotos de Madrid

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KISS

+ MEGADETH

Domingo 8 de Julio de 2018 – WiZink Center – Madrid

Mientras miles de afortunados metalheads disfrutaban de la deliciosa resaca de tres días de festival en tierras catalanas, no éramos menos los que desde la capital del reino nos lamíamos las heridas por no haber podido asistir al ROCK FEST BARCELONA, aunque esperando nuestra oportunidad de resarcirnos en la cita que teníamos apuntada para el domingo.

KISS, la gran maquinaria del rock&roll y una de las bandas más grandes del género, volvían a Madrid para desplegar todo su espectáculo de luces, color, fuego y sobre todo, música. Para la ocasión traían de acompañantes nada menos que a una de las leyendas del metal que en este 2018 están celebrando su treinta y cinco aniversario: MEGADETH.

Siendo la de Madrid la segunda fecha en la gira, muchos deseábamos despejar la incógnita sobre el estado de voz de Paul Stanley, el cual lleva varios años muy por debajo de su estado óptimo. Indudablemente, Paul ha sido una de las voces del rock y el que sea capaz de cantar esas melodías con el tino de tiempos pretéritos haca que el show gane enteros. Lamentablemente, su estado no ha mejorado un ápice en los meses que han transcurrido entre el pasado tour y éste. Paul está ronco, le salen gallos y fuerza para hacerlo lo mejor posible. Incluso hablando, tiene que estar muy pendiente de que sus cuerdas vocales no le jueguen una mala pasada.

Sin embargo, en cuanto a su estado de forma física, a sus sesenta y seis años, es envidiable. Paul se mueve, gesticula, no para de ir de un lado a otro bailando, subiendo la guitarra por encima de su cabeza… haciendo las delicias de sus fans. Sus compañeros y en especial Gene Simmons se han echado el espectáculo a sus espaldas para poder suplir las carencias vocales que Stanley acarrea en la actualidad. También Tommy Thayer y Eric Singer, haciendo coros y melodías e incluso tomando la voz cantante, adquiriendo mayor protagonismo. Cada uno de ellos tiene su parcela de lucimiento aunque lógicamente las miradas se postren, la mayoría de las veces, sobre los dos “jefes”.

Con todo esto lo que quiero decir es que el espectáculo no se resintió lo más mínimo. Aquello fue la gran fiesta del rock&roll que todos esperábamos, con una calidad de sonido que bordó el sobresaliente (desde donde nosotros estábamos al menos, en las primeras filas). No faltaron las serpentinas, petardos y fuegos artificiales, así como las enormes plataformas hidráulicas. Y es que ver a KISS es como coger la festividad norteamericana del cuatro de julio y condensarla en un recinto enorme. ¡Una pasada!

Lo que sí enturbió la velada o gran parte de ella fue el considerable retraso que todo llevaba. Según la organización, propiciado porque los camiones con el escenario de KISS habían llegado varias horas más tarde sobre la hora prevista. Lo que hizo que las puertas se abrieran más de dos horas más tarde de lo estipulado y que la actuación de los primeros teloneros THE BLACKMORDIA finalmente no se produjera. El enfado del personal que ya desde primeras horas se albergaba en los aledaños del WiZink bajo el sol de julio iba creciendo y con razón.

Finalmente conseguimos acceder, tomando posiciones para la descarga de unos MEGADETH que salieron 15 minutos más tarde. Los he visto en muchas ocasiones desde la gira de “Cryiptic Writings” y he de decir que pocas veces había visto a la banda tan cohesionada, tanto a nivel musical como escénico. Ver a Kiko Loureiro (quien ha dado alas a esta nueva formación), Dave Mustaine y David Ellefson interactuando entre ellos, haciendo un “corro” entre los tres mientras atacaban sus mástiles, moviendo las cabezas al son de las canciones… MEGADETH están revitalizados y tras un excelente álbum como ha sido “Dystopia”, con la actitud y energías que vi el domingo, no me espero otra cosa que no sea un nuevo disco sobresaliente; tiempo al tiempo…

Sonaba la habitual introducción con “Prince of Darkness” de fondo y las imágenes del logo formándose en planchas de hierro a través de las pantallas mientras el nuevo batería Dirk iba tomando posiciones tras sus tambores. Arrancaron con “Hangar 18” y señores, ¡cómo sonaba aquello! Un Mustaine complacido arrancaba con el riff de “The Threat is Real” mientras el videoclip animado se reproducía en las pantallas.

Me encantó cómo tiraron de clásicos, incluso rescatando algún tema menos conocido y habitual, cosa que todo un fan como yo agradece. “The Conjuring” les quedó de lujo, al igual que la rabiosa “Take no Prisoners” que sonó tras un corto “good evening” a modo de saludo por parte del pelirrojo vocalista.

Otra de las felizmente rescatadas fue “My Last Words”, esa maravilla que cerraba su segundo álbum, todo un clásico que sonó como un cañonazo.

“Tornado of Souls” sonó fantástica, pletórica, poniendo el termómetro en lo más alto por primera vez en toda la velada. Llegó el momento del solo, uno de los más exigentes a nivel técnico, con un Kiko enorme, bordándolo y tocándolo como si aquello fuera lo más fácil del mundo. ¡Una pasada!

“Dystopia” es para mí un clásico de nuevo cuño. Un tema que debería quedarse en futuros repertorios. Maravilló tanto a propios como extraños.

Como traca final, Mustaine se reservó sus ases ganadores. Los temas con los que sabe que el público se le metería en el bolsillo: “Symphony of Destruction” fue coreada hasta la extenuación de las miles de gargantas allí congregadas, gritando “Megadeth, Megadeth” a cada golpe de riff; en “Peace Sells… but Who’s Buying” tendríamos la visita del mismísimo Vic Rattlehead tras el grito de Mustaine “can you put a Price on peace?; por su parte, “Holy Wars” fue ese clásico atemporal del thrash metal tal y como MEGADETH lo entienden, ese icono de su etapa dorada que abría uno de sus álbumes más celebrados.

Tiempo de descanso y últimos preparativos por  parte del personal logístico trabajando tras el enorme telón negro que, con el logo plateado de KISS tapaba el escenario. Veinticinco minutos de acumulado retraso tuvimos que esperar para escuchar el “Rock and Roll” de LED ZEPPELIN que sirve como intro y, tras ella, una de las frases míticas de la historia en el rock: “You wanted the best, you got the best. The hottest band in the World, KISS” que servía para destapar la enorme cortina y dar inicio a la descarga.

“Deuce” sonó fantástica ya de inicio, con Paul y Tommy realizando la coreografía de los mástiles de sus guitarra en el lateral izquierdo junto a un Gene Simmons que, como siempre, nos gritaba “I wanna hear you!” “Shout it Out Loud” sonó increíble, con todo el recinto entonando el melodioso estribillo  mientras Paul atacaba los acordes de su guitarra sujetando ésta como si de un violín se tratara.

Tras ella, el propio Stanley era el que nos picaba, diciendo que en el día anterior Barcelona habían estipulado que ellos eran el número uno; “no hablo muy bien español pero entiendo tus sentimientos y mi corazón es tuyo", se animaba a decirnos el de la estrella en el ojo. “

War Machine” fue una pasada, con llamaradas dando un aspecto aterrador al pesado tema que Simmons bordó.

“Firehouse” fue otro de los momentos pirotécnicos de la noche, con el bajista tragando fuego antorcha en mano mientras sonaban sirenas de policía.

Llegaría el momento de Tommy para lucirse haciendo el “Shock Me” de Ace Frehley suyo.

Para el final escogió un solo muy en la onda clásica de KISS, con escalas pentatónicas y bendings estirados hasta el infinito mientras salían fuegos artificiales de su guitarra cada vez que terminaba un fraseo.

Me gustó mucho la inclusión de “Say Yeah”, uno de los temas más pegadizos del “Sonic Boom”; toda una sorpresa que les quedó genial y sirvió a Stanley para interactuar con su público.

Por su parte, “I Love it Loud” fue el tema idóneo para que todos coreáramos junto a Gene, mientras que “Flaming Youth” fue un precioso guiño a sus fans más acérrimos; un tema nada esperado que les quedó genial, aprovechando la ocasión para proyectar imágenes de buena parte de su carrera, desde sus inicios hasta los tiempos más actuales.

“Doctor Love” fue otro gran acierto, poniendo aquello patas arriba cuando, tras decirnos Paul “esta es de 1983” encarar uno de sus temas más coreados y reconocibles: “Lick it Up”.  

El escenario se llena de humo, acertando sólo a ver entre la penumbra de las luces el rostro demoniaco del bajista que sufriendo espasmos mientras la sangre le sale de la boca, relamiendo esta con su lengua.

Acto seguido despliega las alas de su traje y echa a volar hasta una plataforma situada varios metros sobre el escenario y desde ella, entona el icónico “God of Thunder”. Escena que, no por ser hartamente repetida va a dejar de maravillarme cada vez que la vivo en directo.

Paul tararea el estribillo de “I Was Made for Loving You” y todo el mundo se viene arriba. Una vez comenzado el tema, la fiesta está asegurada, con el WiZink repleto de caras sonrientes. El vocalista disfruta cada momento, pidiendo que le llamemos porque, si lo hacemos lo suficientemente fuerte, él irá hacia nosotros. Se trata de la excusa perfecta para subirse a su tirolina y desde la plataforma central cantar “Love Gun” para deleite de todos. Sin moverse del sitio, comienza a jugar con su guitarra interpretando en acústico la introducción de un “Black Diamond” poderoso, cantado principalmente por un Eric Singer pletórico.

Llega el momento del bis, con toda la banda junta diciendo que se iban a hacer un selfie con todos nosotros. A continuación prometen llevarnos de viaje en el “Kiss-Jet” para interpretar “Detroit Rock City”.

La fiesta final, como no podía ser de otra manera, vino de la mano de “Rock n Roll All Nite”, con confeti, serpentinas, columnas de fuego y todos botando y cantando. En definitiva, felices.

Sin duda y como no podía ser de otra manera, KISS demostraron que son sinónimo de fiesta, diversión, espectáculo y sobre todo rock and roll. ¿Qué no son los de hace treinta años? Evidentemente, como nadie lo es. Pero mientras la maquinaria estadounidense continúe en movimiento, el show está más que asegurado.

La pasada noche de domingo lo volvieron a demostrar, ahora dosificando sabiamente las intervenciones de Paul Stanley y repartiendo las labores vocales entre los cuatro, con especial peso para Gene Simmons. Nos brindaron además, un repertorio fantástico con alguna que otra golosina especial para sus incondicionales.

Texto: J. José JiménezJ_Jose_Jimenez@RafaBasa.comTwitter.com

Fotos: Óscar Gil Escobar

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 

 

9 COMENTARIOS

  1. Muy buena reseña, aquello fue una condenada fiesta. Aunque tengo que decir, que me gustaron más a nivel sonoro incluso Megadeth que Kiss, ya que estos últimos se pasaron con el volumen del bajo de Simmons 8 pueblos, sobre todo en los compases iniciales, condenando a la guitarra de Stanley a la practica desaparición durante parte del show. Vi el concierto cómodamente desde la zona de la Pista Golden y todos mis acompañantes coincidieron en este punto. Por lo demás, eso si, show impecable por parte de dos bandas que da gusto ver en tan buena forma a semejantes alturas de sus respectivas carreras.

  2. Adorar la nula profesionalidad me parece de traca. Que se note que ama la música y se esfuerce en ofrecer algo digno a sus seguidores, cojones. Si ya no puede ni pronunciar cuatro palabras habladas y le aplaudís, el día que ni se acerque al micrófono porque le será imposible entonces le hareis la ola e incluso un monumento.

    • aplaudo con las manos, si tu puedes con las orejas el cirque de soleil te espera…
      ya sabemos lo que hay que para eso tenemos youtube etc etc y si me lo puedo pemitir y a mi hija le hace ilusion voy y los veo en un festival que yo ya los he visto y en mejores momentos a kiss y a muchos mas, que no quiereis ir por que tienes que criticarme? a caso labrie canta como los angeles, Mustaine no susurra y ya no toca como antes , dickinson se desgañita, kiske se aferra a los playbacks y voces de apoyo, hansen lo mismo y el de sabaton no da risa y forge no desafina? y aun así todos vamos y los vemos venga ya tios descansad un poco que no queris ir no vayais pero no nos juzgueis y a estas alturas de la peli nigun grupo da un show de este calibre y si quiero ver tios tocando de PM me iré a la sala barts a ver a Satriani o me escuchare un disco de Ayreon sentadito en mi sofa

        • imbatible si tu crees que no lo sudó estas en tu derecho faltaria mas, pero yo si me voy con la satisfacción de haber visto un buen concierto pues es lo que me llevo que en definitiva de eso se trata, no de criticarnos por aplaudir si lo uno o lo otro no os parece ?, que ya se como esta Stanley , coño que no es nada nuevo y va a peor pero la actitud la tiene y eso se le agradece y el show vale la pena y si piensas que los escuchaste por primera vez con 10 años, y estas 37 años despues allí delante y con tu hija de 13 pues imagina.
          Rock on

          • Pasearse por el escenario y cantar la mitad de los temas es tener actitud? Eso lo saben hacer todos los que se suben a la tarima pero esforzarse por cantar bien, que es lo principal, no lo hacen muchos, y es lo que yo recrimino, no que la voz la tenga que tener intacta.

  3. Lamentable el retraso que obligó a suspender el concierto del primer telonero, a acortar el show de Megadeth y el de Kiss. Una falta de respeto absoluta hacia el personal que acudíamos a un evento único. Musicalmente Megadeth estuvo bien, con buen sonido y buenos temas. El show de Kiss merece una mención aparte: Buen repertorio, buen espectáculo, Gene Simmons, Eric Singer y Tommy Thayer fantásticos pero Paul Stanley….mal. No le queda voz, pero mantiene el tipo con una actitud positiva. Concierto que pudo haber sido…..pero no pudo ser.