Inicio Conciertos Crónica y Fotos de SLAYER y ANTHRAX en Madrid

Crónica y Fotos de SLAYER y ANTHRAX en Madrid

8
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil

 

SLAYER

+ KVELERTAK + ANTHRAX

Domingo 1 Noviembre de 2015 -Sala La Riviera – Madrid

Mucha expectación había levantado la nueva visita de SLAYER y ANTHRAX a la península. Madrid fue la primera ciudad en agotar las entradas, algo tuvo que ver la última reducción de aforo de la sala La Riviera, pero es que el cartel de no hay entradas también se colgó primero en Bilbao, y luego en Barcelona.

Aunque no conocía a los encargados de abrir la velada, los noruegos KVELERTAK, me habría gustado ver que tal lo hacían. Lamentablemente no pude llegar a tiempo a la sala, a la que entré casi justo para el comienzo de ANTHRAX.

Con mucha gente ya en el recinto, los neoyorquinos hacían su aparición irrumpiendo con un cañero “Caught In A Mosh” que no dejó a nadie indiferente. El quinteto salió decidido a no dar tregua e inmediatamente después arremetieron con su versión del tema de Joe Jackson “Got The Time” que levantó por completo a los que aún no habían despertado si es que quedaba alguno.

El grupo sonaba compacto y potente, muy empacado, y el sonido les acompañaba, pero aunque “Madhouse” siguió contando con el beneplácito del público, dio la impresión de ir un poco más lenta de lo habitual.

Era la tercera canción y el quinteto se había llevado al público de calle, es incuestionable que estaban haciendo un gran concierto, pero aun así decidieron no arriesgar descargando la versión de TRUST que han convertido en un clásico propio, “Antisocial”, la cual desató una auténtica locura en el recinto.

Hasta ahora muy bien, Joey Belladona sigue siendo un excelente cantante, tanto a nivel vocal como de puesta en escena, y a según que distancia le vieras, parece que se conserva en formol. Por el bajista Frank Bello tampoco parecen pasar los años ya que no paraba de animar constantemente el cotarro corriendo de un lado a otro sin descuidar su labor a las cuatro cuerdas, y el guitarrista Scott Ian aunque sigue siendo un músico muy sólido y experimentado que cumple con creces su papel, no puedo evitar decir que le vi más parado que en otras ocasiones. No obstante para nada desmereció su actuación ni la de la banda. Respecto a John Dette poco que decir, está claro que no es Charlie Benante y hubo momentos en los que se notó, pero cumplió muy bien con su cometido, de manera muy profesional, y las canciones no sonaron escasas o vacías ni se vio mermado el resultado final. El que ya no me convenció tanto fue el guitarrista Jon Donais, me pareció soso, no le vi asentado en el grupo y sus solos me sonaron cuanto menos ramplones. Podría decir que necesita tiempo pero lleva ya más de dos años en el grupo.

Siguiendo con la actuación, en este momento llegó un poco la calma con el tema nuevo “Evil Twin”, al cual la gente prestó atención sin emocionarse demasiado, y “Fight ‘Em ‘Till You Can’t”, única canción salvable del que es hasta ahora su último disco “Worship Music”. El público regresó para una buena pero un tanto desacelerada versión de “Indians” a la que le sobró el parón antes del puente previo al solo, y volvió a marcharse cuando tocaron la versión del tema de S.O.D. “March Of The S.O.D.”. Aunque esta versión y el siguiente tema; “In The End” de “Worship Music”, sirvieron para homenajear tanto a Ronnie James Dio como al guitarrista de PANTERA “Dimebag” Darrell, creo que el tema de S.O.D. sobraba y hubiera preferido “I Am The Law”, “Metal Thrashing Mad”, “In My World” o “Who Dares Wins” por decir solo algunas.

En cualquier caso el quinteto supo mantener la emoción y la dinámica a lo largo de todo el concierto y de nuevo volvieron a llevarse al público de calle cerrando con un “Among The Living” absolutamente soberbio que nos dejó a todos con ganas de más y con la sensación de haber visto una actuación un poco corta.

ANTHRAX habían puesto el listón muy alto, pero nunca hay que subestimar a SLAYER, y aunque les costó un poco al principio, al final de su actuación habían conseguido que nos olvidáramos de los de Nueva York casi por completo.

A pesar de que desde el primer segundo de la introducción las espectaculares luces nos recordaron quien era el cabecera en todo momento, a SLAYER les costó un poco arrancar y meterse en el concierto. Eso o ANTHRAX nos habían dejado tan satisfechos que SLAYER iban a tener que emplearse a fondo.

La apertura corrió a cargo del tema que da título a su nueva obra “Repentless”, una canción muy potente que sonó un tanto descafeinada por varios motivos. Primero la batería estaba demasiado alta respecto a las guitarras, y segundo daba la impresión de que Tom Araya estaba o calentando la voz, o dispuesto a no forzar demasiado. En cualquier caso “Portmortem” disipó cualquier duda entregándose el público en cuerpo y alma. “Hate Worldwide” de su anterior “World Painted Blood” siguió en la línea, pero después de ésta la desidia y la pesadez más absoluta se apoderaron de la actuación. Entiendo que intenten tocar temas de todas sus épocas, pero “Disciple” y “God Send Death” me parecen dos canciones tediosas, sin gracia y totalmente prescindibles. Si quieren meter algo de esa etapa que toquen “Consfearacy” de “Christ Illusion”; yo por lo menos lo preferiría.

El concierto volvió a resurgir con el clásico “War Ensemble” que desató una auténtica batalla campal en las primeras filas, pero volvió a caer en el ostracismo más absoluto con “When The Stillness Comes”; no entiendo como este tema ha sido elegido para presentar su última obra, y “Vices”, otro tostón de su último álbum. Habría preferido “Atrocity Vendor”, “Piano Wire” o sobre todo “You Against You”, que no entiendo como no la incluyen en el repertorio.

En este momento Araya ya estaba vociferando como nos tiene acostumbrados, el sonido se había estabilizado con todo en su sitio y el grupo sonaba como una apisonadora. A pesar de todo eso, todavía quedaba un poco para que SLAYER demostraran porque son SLAYER. Digo esto porque aunque “Mandatory Suicide” fue un buen preludio para lo que estaba por llegar, es una canción que nunca me ha parecido gran cosa y a día de hoy no entiendo como sigue siendo una de las fijas en sus repertorios. En cualquier caso tras la susodicha arremetieron con “Chemical Warfare” dando paso a una auténtica debacle que no tuvo piedad hasta la conclusión del concierto. “Die By The Sword” fue toda una sorpresa y “Black Magic” desató una locura total en los asistentes. También tuvieron un momento para volver al nuevo álbum con “Implode”, uno de los mejores temas de “Repentless”, para después seguir con otro clásico como es “Seasons In The Abyss”.

No es que antes lo estuvieran haciendo mal ni mucho menos, supongo que será cuestión de gustos, pero ahora sí que estaba presenciando a los SLAYER que esperaba. Es cierto que Tom Araya desde su lesión de espalda está bastante estático, pero sigue manteniendo su presencia. Kerry King sigue dando el callo a su manera y Paul Bostaph es un batería más que solvente, además de llevar muchos años en la banda. El que tengo que decir que no me gustó en absoluto fue Gary Holt. Casi todo el mundo me había hablado de lo bien que estaban SLAYER con él, pero me veo en la obligación de discrepar. Se le ve desganado, ganándose el sueldo simplemente, y creo que el trabajo le queda muy grande. Está claro que sustituir a Jeff Hanneman no es fácil, ni mucho menos, pero Holt no tiene ni su presencia, ni su carisma, ni le llega a la suela de los zapatos en los solos, y me cuesta creer que hoy en día este sea el mejor sustituto que la banda puede encontrar del gran Hanneman.

Volviendo a la actuación en sí, “Hell Awaits” supuso el principio del fin destrozando cuerpos y mentes, “Dead Skin Mask” aportó un poco de tregua, “World Painted Blood” sirvió para recordar su anterior obra (habría preferido “Psycopathy Red” o “Snuff”), y “South Of Heaven”, “Raining Blood” y por supuesto “Angel Of Death” con telón dedicado al fallecido guitarrista cerraron de forma espectacular una gran actuación de los californianos.

Por poner alguna pega, SLAYER no colgaron las cruces invertidas que sí han colocado en otras ciudades, y el telón quedaba demasiado grande para la altura de la sala quedando la cabeza del águila y las patas tapadas, pero en cualquier caso una gran velada de Thrash Metal con dos clásicos absolutos e imprescindibles que brillaron con luz propia. Como decía un colega, a veces nos olvidamos de porque estos grupos son primera fila.

Texto: Antonio Cerezuela

Fotos: Óscar Gil Escobar

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

 

 

8 COMENTARIOS

  1. Anthrax: una apisonadora. Estoy de acuerdo en que el nuevo guitarra no aporta mucho al grupo. A ver si alguna gira se les ocurre traer su show completo como cabezas de cartel y me incluyen Belly of the beast.
    Slayer: No sé cuántas veces los he visto. Me gustaron porque en parte también sabía que me iba a encontrar. Araya muy estático pero efectivo, incluso habló más de lo que esperaba, aunque uno no va a Slayer para oirle hablar, las cosas como son. El repertorio del último no me gustó mucho, habría cambiado las dos que tocaron a mitad del concierto. Opino lo mismo de Mandatory. Prefiero mil veces antes Behing the crooked cross, Silent Scream o Spill the blood. Tampoco entiendo por qué se emperran en tocar siempre Chemical Warfare. Sí, muy cañera, pero, joder, será porque no tienen cañeras y no siempre las mismas (kill again, necrophiliac, Altar of sacrifice, Dittohead…). Canciones estás últimas que habrían sido muchísimo mejor acogidas que Disciple o God send death.
    En resumen: buen concierto, pero un poco más de motivación sobre el escenario y un setlist más afinado no le vendría mal a los de Araya. Por cierto, en USA han estado metiendo At dawn they sleep, ya lo podían haber mantenido en Europa, coño.
    Salud y república.

  2. El que voy a discrepar soy Yo, pero con tu crònica ,,,

    Entiendo que te gustara mas la presencia de Jeff Hanemann, pero de ahí a afirmar que “el trabajo le queda muy grande” ,,, vamos ,,!!! parece que no hemos visto a la misma persona, ademas, menospreciar su presencia, su carisma y su interpretación en los solos muestra una gran falta de memoria histórica por tu parte.

    “Disciple” y “God Send Death” te parecen dos canciones tediosas ,,, vaya ,,, por los gustos los colores, pero lo de “Tediosas, sin gracia” sobran ,, Por las reseñas que he leido considero que has sido un buen redactor, entretenido y con amplio conocimiento, solo pienso que la Pasiòn no puede terminar en una autocomplacencia en las criticas.

    ,,, Ahhh, no puedo dejar pasar mi admiraciòn por Tom Araya, quien finalmente le puso fin a su Look de Santa Claus

  3. Bueno, voy a aportar mi granito de arena. Concuerdo con bastantes cosas de la crítica y con otras no. Lo primero, es una pena que te perdieras a KVELERTAK porque la verdad es que estuvieron muy bien. No les había escuchado demasiado pero en directo le ponen muchas ganas.
    ANTHRAX estuvieron bestiales y estoy de acuerdo en que el nuevo guitarrista tampoco termina de decirme mucho, sobre todo en relación a lo “animales” que son el resto en el escenario pero bueno, cumple bien su papel, no creo que hiciera malos solos tampoco. Dette hizo un buen trabajo y todos los demás estuvieron muy bien, especialmente Joey, que tiene un vozarrón y es un animador constante. Sólamente les he visto dos veces en directo pero siempre me han encantado.
    Respecto a SLAYER, también concuerdo con la crónica en que parecía que tardaron un poquito en ponerse a tono, no porque lo estuvieran haciendo mal, efectivamente, sino porque Anthrax lo habían hecho realmente bien y ya se sabe que Slayer no son muy de hablar con el público, al contrario que Anthrax. Precisamente en el momento en que Tom Araya empezó a comunicarse con el respetable en español, creo que el concierto subió ya varios enteros y eso unido a los temazos que fueron tocando, hizo que ya no bajara de ahí y que al final a los puntos incluso superaran a Anthrax.
    No estoy de acuerdo en que Gary Holt sea un reemplazo pobre, creo que es un máquina y le vi sudar por todos los poros, además de ser una leyenda del thrash con Exodus. Es verdad que sin Jeff se echa en falta algo muy importante pero creo que Gary hace un trabajo más que digno. Lo que no me gusta mucho, y es el tercer concierto en el que lo constato, es que a Kerry se le escucha como una apisonadora y Gary siempre suena super bajito, lo que se nota sobre todo cuando llegan los solos. Aunque hacia la parte final del concierto me pareció que mejoró un poco ese aspecto pero como ya digo suele ser habitual.
    Kerry King enchufado como siempre, soleando y cabeceando y tocando como un metrónomo, Holt ya digo que para mi gusto muy bien, y Araya más animado y risueño, hablando bastante en español e incluso escapándosele la risa en varias canciones. Ahora que no puede ya cabecear como antaño creo que haría bien en potenciar más la faceta de comunicación con el público porque como ya digo, creo que el concierto empezó a subir a partir de ahí.
    Y respecto a Bostaph pues un animal, como cabría esperar. No es Dave pero es Paul, lo cual es mucho decir.
    Que vuelvan pronto estos 2 animales del thrash y muy bien Kvelertak también!

  4. Ah, respecto a los setlists como siempre van en gustos pero sí que hubiera elegido alguna diferente del nuevo disco de Slayer y a Anthrax les hubiera quitado también alguna versión, tal y como dice la crítica. Pero esto ya son pequeños detalles porque fue un conciertazo por parte de los tres grupos.

  5. Poco de acuerdo con la crítica, respetando cada punto de vista.

    Kvelertak: me pareció buen concierto. Lo dieron todo y tienen buenos riffs, aunque excesivamente repetitivos. El cantante se hacía bastante monótono. Me gustó mucho el guitarrista principal. Buena banda para introducir el concierto aunque hubiera preferido alguna de Thrash (Crisix, Angelus Apatrida, Suicidal Angels, Evile…)
    Anthrax: Creo que dieron buen concierto también, lo que pasa es que su música no me llega, salvo excepciones. Me parece que no le llegan a la suela de los zapatos a las otras 3 grandes, ni a Exodus, Overkill o Testament, por citar algunas. No es la misma música, en mi opinión falta calidad a los riffs, que es lo fundamental, son excesivamente simples. Son riffs de caña y velocidad pero les falta sustancia. Desde luego Joey es un gran cantante y Benante (al que eché en falta) es otro grande y el resto lo dan todo y se mueven mucho, pero para mí no es suficiente para compararlos con el resto. Me lo paso bien, nadie va a negar que es una buena banda, pero sin más. Sin embargo, la canción del último disco fue de las que más me gustó al contrario de lo que se ha dicho, me pareció mejor elaborada que la media.
    Slayer: muy grandes. Destrozaron al resto, como suele ser habitual. Es cuestión de repertorio, tienen mucho más y lo ejecutan bien.
    Lo de que a Gary Holt le viene muy grande el tema debe de ser una broma. Un respeto. Es como si decimos que a Satriani le viene grande tocar en Dream Theater. Menudo recital que dio el tío. Gary Holt es bastante mejor guitarrista que Hanneman, de aquí a Lima. Con todos los respetos para Hanneman, al que idolatro. Probablemente en cuanto a capacidad de composición puede que el legado de Hanemman sea algo superior, pero en la ejecución (precisión, rapidez y fluidez) no hay color. Es posible que no clavara algún solo, pero no estuvo lejos. Iría sobrado en cualquier banda del estilo en la que tocase. Se dejó el cuello en cada riff, no se donde alguien puede ver pasividad en su actuación. Se nota que disfruta tocando esas grandes canciones cada noche y obteniendo el reconocimiento (y los dólares) que en su gran banda nunca tuvo, incomprensiblemente.
    Bostaph estuvo bien. Es otro grande. Creo que no llega a Lombardo (no sé si alguien llega) pero igualmente no se puede decir que no esté a la altura.

    Por cierto, en cuanto al volumen de las guitarras. Debe de estar relacionado con la zona en la que nos situamos cada uno. Porque en mi caso, la guitarra que sonaba floja, y especialmente en los solos, fue la de King. La de Holt sonó celestial 😉

    Para rematar, veo poco headbanger al cronista, porque Disciple, World Painted Blood o Mandatory Suicide son temas para que un thrasher disfrute con riffs como montañas. Tedioso puede ser pasarse toda la canción con el mismo riff y cantando Antisocial, y aún así no lo creo.

    Me parecieron dos buenos conciertos y un concierto colosal.

    Saludos