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Crónica y Fotos de AZKENA ROCK, ZZ TOP, MASTODON, RED FANG, KVELERTAK, BLACK HORDE, etc

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AZKENA ROCK

AZKENA ROCK FESTIVAL 2015

Viernes 19 y Sábado 20 de Junio de 2015 – Recinto de Mendizabala – Vitoria – Gasteiz

PRIMERA JORNADA

Costó encontrar en el cartel de esta nueva edición del AZKENA la presencia de bandas destacadas para nuestros gustos musicales. Y eso que los dos cabezas de cartel, en palos totalmente contrapuestos, resultaban de lo más atractivos. No sería el mejor cartel que recordamos del festival, pero sin embargo, la asistencia a una de las citas habituales del año no falló, con 14.000 almas en la primera jornada y 12.000 en la segunda (según los datos que publicó la organización), cifras que demuestran que el festival cuenta con un público fiel a la cita. Un público ecléctico entre el que si algo me llamó la atención este año fue la presencia de niños acompañados de sus padres. Cierto que bandas como los veteranos ZZ TOP dan para la presencia de toda la familia, pero es algo que no recuerdo ver en otras ocasiones de una manera tan notable y que se repitió en la segunda jornada, con bandas menos longevas. A ver si se hace cantera.

En cuanto a organización llamó la atención la colocación de barras cubiertas y la ausencia de la carpa habitual del segundo escenario, ubicado unos metros más adelante que años atrás, haciendo el recinto ligeramente más pequeño. También la no colocación de los habituales urinarios portátiles que ayudan a evitar que cada esquina termine siendo un meadero público, teniendo que hacer uso de los colocados permanentemente en el recinto. Pero independientemente de estas puntualizaciones el AZKENA volvió a transcurrir con la habitual fluidez de todos los años.

Nos centramos en las bandas que para el público más hard rockero y metalero podrían resultar de interés, sin perjuicio de dejar de lado alguna que tal vez alguien pensara que debiera estar en la lista. Quien suscribe se quedó básicamente con los dos cabezas de cartel y con las bandas que tocarían en la segunda jornada en el segundo escenario bautizado como Bobby Keys, donde rugirían las guitarras de una manera más clara. También hay que decir que nos fue imposible llegar a ver a los vizcaínos HIGHLIGHTS, que abrirían la traca de conciertos del fin de semana. Así que tras intentarlo por curiosidad con alguna otra propuesta con la que personalmente no pude, me quedo del primer día con los cabezas de cartel.

 


 

ZZ TOP

Pocas leyendas en activo pueden decir que nunca han celebrado una gira de reunión de la formación original tras haber pasado 45 años desde su formación. La explicación es tan simple como que ZZ TOP es una rareza muy difícil de encontrar, habiendo permanecido en la formación siempre el mismo trío, desde que editaran en 1971 su primera obra hasta la actualidad, con un último disco de título “La Futura” editado en 2012, de sobra a la altura de su historia.  Por otro lado, no suele ser la primera banda que se nos viene a la cabeza cuando hablamos de grupos referentes, de influencias incontestables, pero lo cierto es que desde su potente blues rock de los 70, pasando por el evolucionado hard rock de los 80, ellos han editado siempre trabajos de los que nunca está demás tener en ninguna buena discografía de quien se considere seguidor del rock.

Lo demuestran, sin ir más lejos, los temas de arranque de la descarga donde el grupo trenza canciones separadas por una década, pero donde la forma de componer y de tocar, con una guitarra que marca el sonido particular y reconocible del grupo, es de genuina marca. Dos de sus discos más imprescindibles son “Tres Hombres” de 1973 y “Eliminator” de 1983. En esos diez años el grupo supo adaptarse a diferentes formas de hacer música, pero jamás han perdido fuerza, gancho ni categoría “Waitin´For The Bus o “Jesus Just Left Chicago”, entre medias del primer “Got Me Under Pressure” y un coreado “Gimme All Your Loving”.

Ya en el arranque los barbudos Billy Gibbons y su eterno colega al bajo Dusty Hill enardecían a la concurrencia con sus clásicos bailes en el centro del escenario y con esos movimientos tan particulares. Además, siguen haciendo un conjunto trabajo vocal impecable. Por su parte, Frank Beard tras su espectacular batería no dejó de marcarles el paso al gusto de esa curiosa pareja que a sus 66 tacos conserva actitud y talento como para dar una lección a cualquiera que quiera subirse a un escenario. Por cierto, que otro dato curioso es que los tres miembros de la formación son nacidos en 1949, por si alguien andaba haciendo apuestas. Habiendo una diferencia de meses lo justo sería dejarlo en empate.

ZZ TOP pasó a brindarnos un recorrido por otros trabajos de su discografía, desde un añejo “I´m Bad, I´m Nationwide”, para el que se pidió ayuda al respetable a la hora de corear el estribillo, como de trabajos de los 90, como el caso de “Pinchusion”, y su última obra hasta la fecha, la cual fue defendida con dos excelentes piezas como “I Gotsta Get Paid” y “Flying High”, un hard rock pegadizo que perfectamente podría pertenecer a una obra mucho más clásica de los de Houston, Texas.

Otro tramo del concierto fue para los homenajes a Jimmy Hendrix y a Muddy Waters con las versiones de “Foxy Lady” del primero y “Catfish Blues” del segundo, con imágenes en las dos pantallas del fondo del escenario recordando sus figuras. En este último y clásico se lucía a la guitarra el señor Billy Gibbons, libre del micro al hacerse Dusty Hill cargo de la voz.

“Cheap Sunglasses” marcó otro curioso momento cuando el guitarrista termina dándole la vuelta a la guitarra, apareciendo tras ella la palabra beer (cerveza), y haría bullir el ambiente cuando cambió la letra de “My Head´s In Mississippi” por mi cabeza is in Vitoria.  Enlazando uno de los mejores tramos del concierto cuando nos acercábamos a la recta final. Al grito de ¡¡¡whiskey!!! por parte del cantante y guitarrista, este le cedió de nuevo el papel en la voz principal a Dusty Hill en “Wishkey´n Mama”, llegando a un final previo a marcharse por primera vez del escenario con dos enormes “Sharp Dressed Man”, con solo realizado con una sola mano por parta de Billy Gibbons, y finalmente ese característico y sintetizado “Legs”, con cambio de instrumentos para sacar a relucir la imagen que podíamos ver en el video clip del que tal vez pueda ser considerado su gran hit.

La banda reaparecería para interpretar los dos temas que todos teníamos en mente. Un “La Grange” extendido y un “Tush” donde dentro de su show particular Billy Gibbons pediría que le encendieran un puro sobre la marcha, con el riesgo de incendio que eso conlleva en su caso. Chulería y desparpajo para parar un tren unido a un puñado de grandes canciones.  Camino de los 70 sigue siendo un gustazo verles descargar rock & roll en vivo, con toda su esencia completamente vigente a día de hoy. Los años no les han hecho perder clase.


 

SEGUNDA JORNADA

Pese a faltar en la segunda jornada cabeza de cartel con ese cariz legendario, ya que con mis respetos a MASTODON, su andadura aún no los convierte en uno de esos clásicos tan grandes como los de la jornada anterior, el segundo día de festival contaba con mayor presencia de duras guitarras, sobre todo centrándonos en el segundo escenario, con lo que merecía la pena estar presente desde primera hora de la tarde hasta última hora de la madrugada en Mendizabala.

 


 

BLACK HORDE

Comenzaba la acción de la segunda jornada del AzkenA ROCK en el escenario Bobby Keys, donde de forma general tendríamos las descargas más duras del día. De hecho, desde primera hora de la tarde la pegada sería muy fuerte con BLACK HORDE, uno de los ganadores del concurso del festival, cuya consecución está más que justificada tras lo presenciado. Los de Gijón llevan una década facturando un rock potente sin encasillamientos, bebiendo indistintamente del metal, del hard rock o del punk para dar como resultado un estilo muy particular.

El sol quería pegar tan fuerte como ellos a las 17:20 de la tarde, pero los asturianos le ganaron la partida ante un público que se fue aglomerando en torno al segundo escenario para reconocer no solo la contundencia, sino la calidad y originalidad de un grupo que bien merecería ir ganando puestos de relevancia en nuestra escena.

En sus 10 años de andadura han pasado incontables baterías por la formación, encontrándonos en la actualidad con la sorpresa de ver junto a los fijos Tamar a la guitarra y voz y Faisán al bajo, al ex- AVALANCH Marco, con esa sencilla batería que, sin embargo, le sobra y le basta para dar el empuje necesario a temas como “Afterschool”, “Alligator Skin” o “Yuyu”, con los que se ganaron al personal de una manera muy digna a unas horas en las que llegábamos recién levantados de la siesta. Este trío sin fisuras nos hizo abrir los ojos y también los oídos.


 

EAGLES OF DEATH METAL

Genio y figura el señor Jesse Hughes fundador de EAGLES OF DEATH METAL y uno de esos personajes irreverentes que se siente cómodo captando las miradas el personal. Faltaban minutos para empezar su descarga cuando ya estaba caldeando el ambiente con su presencia entre las primeras filas de los primeros seguidores colocados en torno al segundo escenario del festival.

Lejos de  de hacerse de rogar como las estrellas hasta su aparición en acción, este hombre prefiere el contacto directo y la cercanía con la gente, lo que finalmente le da buen resultado, puesto que casi se diría que su show ya había empezado antes de aparecer la banda al competo sobre las tablas. Esto, claro está, se lo perdieron los que venían desde el escenario BB King tras la anterior actuación.

Su descarga de rock & roll lleno de desparpajo fue de lo más entretenida. Canciones con ritmo y gancho, con cierto respiro entre temas para que el vocalista nos contara sus historias o simplemente tomar algo de aire cuando aún hacía calor. El vocalista sabe cómo llevarse al personal de calle con cada gesto, como haciendo el símbolo del corazón con sus manos en el pecho antes de “Heart On”  o la coña de hacernos gritar a chicos y a chicas de manera alterna. Igualmente sus bailes no dejan indiferente.

Contaron con un espectador de lujo, como fue Brent Hinds de MASTODON, que colaboró junto a la banda en uno de los temas de una descarga de la que prácticamente no perdió ojo. Saldría a saludar junto a la banda al final de la actuación incluso, mientras el público agradecía la buena fiesta montada.

 


 

RED FANG

Con RED FANG apareció verdaderamente el metal en el AZKENA. Eso repercutió en un público que montó tremendos pogos en las primeras filas de manera constate al ritmo de una descarga agresiva y frenética por parte de los de Oregon. Le gente se enganchó al estruendo generado por temas como “Crows In Swine”, con un agresividad en la voz Bryan Giles, a la que la solidez de Aaron Beam no le iba a la zaga.

Gran trabajo entre ambos en este sexteto. El bajista llevó la batuta en “Blood Like Cream” y allí cada vez se hacía más grande el circulo de la hostilidad entre los presentes frente al escenario mientras la banda hacía retumbar el suelo bajo nuestros pies.

“Into The Eye” cayó sobre nosotros como un yunque desde lo alto de un rascacielos, “Dirt Wizard” conectaba con el personal como no muchas bandas lo hicieron en el festival y terminaron con un tremendo “Prehistiroc Dog”. Si fuera por respuesta de la concurrencia, de entre todos los grupos que llamaron nuestra atención en estas dos jornadas seguramente ellos se llevarían el premio gordo.

 


 

MASTODON

Quién podría pensar hace unos años que una banda como MASTODON terminaría encabezando festivales del calibre del AZKENA. Una banda progresiva, con ciertos tintes extremos, que ni mucho menos encaja con uno de esos grupos destinados a masas. Pues 15 años después de su formación les teníamos en Gasteiz ante 12.000 almas que de forma general no perdieron el hilo de lo expuesto por los de Atlanta.

Y digo de forma general porque siempre habrá al que esta propuesta le parezca excesivamente espesa, algo que quien suscribe ha sentido en sus carnes en otros festivales; aunque, que recuerde, siempre fue con la galbana que provoca ver algo de esta índole a plena luz del sol. Esta vez, con un escenario completo para ellos y con tiempo suficiente MASTODON bordaron la mejor actuación que yo les recuerdo respondiendo a los galones dados por la organización.

La intachable formación lleva sin cambios desde su gestación, haciendo un trabajo instrumental de órdago, y a nivel vocal dando un juego enorme. En las melodías es destacable la labor de Brann Dailor, que desde la batería nos incrustó en la mente estribillos como el de “The Motherload”, uno de los temas más accesibles. Impresionante músico  capaz de tocar al mayor nivel y poseer esa voz con un extra de sentimiento.

La alternancia vocal con sus compañeros deja resultados brillantes, destacando por su parte en el plano particular Brent Hinds en un temazo como “Aqua Dementia”, explayándose en las seis cuerdas y dándole en la voz al grupo todo un torrente de agresividad. Por su parte Troy Sanders deja una imagen imponente en el grupo, además de aportar un empuje colosal con su bajo y llevar un buen peso en el plano vocal. Junto a Bill Kelliher, forman un conjunto titánico, al que solo le falló gritar en plena actuación ¡¡¡Bilbao!!!, algo que le suele pasar muchos a los guiris para los que el mundo es un pañuelo.

Se centraron su última obra “Once More, Round TheSun”, sin dejar de rescatar algunas  composiciones de sus pasados trabajos para deleite de sus más acérrimos, que vieron una actuación de tiempo muy bien aprovechado, bordando en el final un “The Czar”, donde en el plano individual Brent Hinds, con su doble mástil volvió a hacer las delicias de los amantes del virtuosismo. Eso es, precisamente MASTODON. Calidad musical elevada a la enésima potencia.

 


 

OFF!

Tras la actuación  de MASTODON el cambio se nos atragantó cuando de vuelta al escenario Bobby Keys nos topamos con la banda del veterano Keith Morris. Una leyenda que editó su primera obra con Black Flag en 1978 y que en tiempos recientes en OFF! Se ha rodeado de otros experimentados músicos.

Su descarga fue una autentica locura en la que les sobró demasiado tiempo. Y es que con una media de duración de poco más de un minuto (como mucho dos) por canción, es normal que estas cosas pasen. A la banda, en cualquier caso la vimos muy entregada y para los seguidores del hardcore más puro y los más metidos en la historia de este hombre seguro que pudo ser de total agrado.

Yo personalmente llegó un punto en que ya no sabía si cambiaban de canción o repetían la misma en un eterno bis. Eso sí, cabe destacar las tablas de Keith Morris, su conexión con el personal y en el plano particular a Mario Rubalcaba a la batería, que debe perder 10 kilos en cada uno de sus conciertos. Marcar ese ritmo es digno del mejor atleta. No negamos que sudaron la camiseta en un sprint que en unos 40 minutos rondaría los 25 temas interpretados. ¿Alguien sabe cuál es el record?

 


 

KVELERTAK

Cobraba relevancia la actuación de KVELERTAK en el cartel del AZKENA ROCK tras saberse su presencia como banda telonera de SLAYER y ANTHRAX después del verano. Había curiosidad por ver a un grupo que con dos discos editados está llamando la atención de propios y extraños dada su propuesta de difícil catalogación. Los noruegos no olvidan las raíces black de su país de origen, pero son capaces de hacer casar esto con el rock & roll y el hard rock. El sexteto deja que salga de dentro toda la furia sin importarle la forma que esta vaya a tomar y el resultado es un estilo que bien podría hacerles acreedores a una marca propia en nuestra actual escena metalera.

 No fueron pocos los que a última hora y pese al cansancio de dos jornadas de música en vivo permanecieron atentos a lo que acontecía en ese segundo escenario, donde se desató la tormenta con el tema que podemos considerar más pegadizo, el que da nombre a la banda. Con la caja de los truenos abierta de par en par ya cualquier cosa podía pasar con una puesta en escena tan anárquica como su música. No le importó a su vocalista que en un principio no se escuchara su micro, cogiendo inmediatamente uno de los de sus guitarristas. Hasta tres guitarras aportan su capa de estridencia a KVELERTAK. Ahora bien, estridencia compacta y premeditada, aunque a uno de los hachas se le fuera la mano cuando terminó tirando su guitarra al foso al final de su concierto, mientras que su cantante acabaría en volandas sobre el personal.

Estas bestias puestas en libertad son capaces de arrasar cualquier escenario, como quedó demostrado, dando una sensación de poder tremendo y no desaprovechando esta oportunidad de quitarnos las ganas de irnos aún a la cama. Tras ese pequeño desbarajuste inicial, el grupo sonó atronador. Se permitieron el lujo de alargar su descarga en el tiempo tanto como los propios cabezas de cartel, quizá algo más. A fin y al cabo no le quitaban ya tiempo a ninguna banda. Menuda forma de arrasar con quienes aún estábamos en pie pasadas las 3 de la madrugada, resultando que esa facturación sonora tiene elementos de sobra originales como para ser alguien de relevancia en la escena en un futuro próximo. Serán de los que más sigan resonando en nuestros oídos mucho tiempo después de acabado el festival.

Texto: Antonio Refoyo (www.lamiradanegra.es)

Fotos: Juan Ramon Felipe Mateo (www.musifota.com)

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