Los canarios APÔCRIFA ya tienen listo su “La luz que hubo en mí”- Anticipos, vídeo clip y detalles.

Los canarios APÔCRIFA han revelado la portada de su debut “La luz que hubo en mí”, su disco debut. 
Estos son los temas que incluye:
- Intro
- La luz que hubo en mí
- Orión
- Las nubes llorarán
- Entre nieblas
- Puerta astral
- Dama
- Inmortal
- Empezar
- Mi condición
El trabajo podrá conseguirse en su página en digipak con libreto de 12 páginas.
El material ha sido masterizado en los estudios Fireworks de Valencia por el productor de la obra Fernando Asensi (ÓPERA MAGNA, DRAGONFLY).
A continuación podéis escuchar varios de sus temas…
Breves Anticipos de todos sus temas:
“Las nubes llorarán”:
"Puerta Astral:
Este es el vídeo para el tema “Entre nieblas”.
Esta es la biografía de la banda:
ApôcrifA fue el nombre elegido por el bajista Armando J. Álvarez para denominar la aventura, el sueño, el viaje a través de las 12 notas de un pentagrama nutrido de ritmo desbocado y densa melodía. Así comienza a forjarse la historia de un grupo de músicos cuyos caminos se unieron en un feliz encuentro con el Power Metal Progresivo, volcando en un crisol melómano la contundencia y la épica del Power Metal, junto con el ritmo y compás del Progresivo. Con una temática inspirada en obras conceptuales y la ciencia ficción, sus evocadoras letras conforman un compendio de viajes estelares, historias cósmicas y aventuras espaciales a través del espacio y del tiempo…
Corría el año 2005… Si la idea primigenia brotó de Armando J. Álvarez, ésta fructificó pronto por la emocionante acogida con que el cantante Kino NietSa -quien junto con el bajista había compartido ensayo y escena en un conjunto anterior, Perihellion- abrazó fuertemente la idea, aún en el plano metafísico. Desde el comienzo, el vocalista y compositor comenzó a imaginar canciones y soñar melodías con las que comenzar a tejer el telar de la historia de ApôcrifA.
Ya en las postrimerías del año 2007, la banda comenzó a latir con la incorporación de los guitarristas Francisco "Chesko" Aneiros y Adexe Santiago. El primero, formado en el Conservatorio de Música de Las Palmas de Gran Canaria, sumó su técnica y versatilidad a la velocidad y pasión del segundo, quien había conocido la guitarra eléctrica de forma tardía y aprendido sus secretos de forma autodidacta. Ambos se combinan para dar cuerpo a las notas y fabricar los solos de guitarra de los sones creados por Kino NietSa, autor de las composiciones con que ApôcrifA lanza su grito al espacio, a excepción de la canción que da título al primer disco del grupo, y cuyo autor es Armando J. Álvarez: "La Luz que hubo en Mi"…
No fue hasta los primeros albores que alumbró el año 2008, cuando Daniel Navarro se unió al proyecto, tomando los mandos de los pianos, teclados y arreglos de ApôcrifA. Guitarrista autodidacta -al igual que Adexe Santiago-, y pianista de formación musical clásica -al igual que Chesko Aneiros, salvo por el instrumento-, aportó su oído musical y armonía melódica a los temas de la banda, la cual daba sus primeros pasos reales, hoyados con ilusión y entrega.
Ya con éste caldo de cultivo, el grupo comenzó a crear su universo a través de las creaciones musicales de Kino NietSa; composiciones que cada miembro Apôcrifo hacía suyas, interpretándolas, enriqueciéndolas y redescubriéndolas en cada ensayo: contundentes riffs y mordientes palm mutes a las guitarras de Adexe Santiago y Chesko Aneiros, rítmicos contrapuntos y pronunciadas cadencias al bajo de Armando J. Álvarez, ricas melodías con entramados épicos a los teclados de Daniel Navarro, y una poderosa y rugiente voz surgida del interior de Kino NietSa, completaban un círculo que no terminaba de cerrarse…
El conjunto, siempre vitalista, desterrando desánimos, convino esperar el tiempo necesario hasta la venida de un maestro de ritmos, comprometido y talentoso, que habría de ponerse tras la batería, para marcar el ritmo de los designios del grupo. Pasaron semanas, meses, en incluso años. Y tras varias audiciones con excelentes candidatos, finalmente, el elegido fue el joven batería Óscar López, quien con tesón y valentía, se impregnó por completo de los compases y síncopas de la música de ApôcrifA, aportando un ritmo nítido e intenso a las canciones de la banda. Llegaba a su fin el año 2010, y la tripulación de cosmonautas Apôcrifos se había completado al fin. Un vínculo se había creado, un círculo se había cerrado.
























