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LEÑO – Ramiro Penas (batería), Tony Urbano (bajista), Manolo Camacho (ingeniero)

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Leño

Entrevista con Ramiro Penas (batería), Tony Urbano (bajista) y Manolo Camacho (productor e ingeniero de sonido) de LEÑO

La semana pasada nos reuníamos en las oficinas de EMI, en Madrid, con Ramiro Penas (batería), Tony Urbano (bajista) y Manolo Camacho (ingeniero y técnico de sonido) de LEÑO, con motivo de la edición en breve de “Bajo la corteza”, un disco en el que 26 artistas homenajean el repertorio de la legendaria banda madrileña (aunque Ramiro y Tony provenían de Cataluña). Lógicamente hablamos del disco y de la potencial y deseada reunión (que efectivamente pudimos ver en Caracol el pasado miércoles) de una de las bandas más míticas e importantes de nuestra historia. Y por supuesto, ya que la ocasión lo merecía, charlamos largo y tendido de la trayectoria del trío, canciones concretas, Rosendo, posible futuro… Una entrevista larga pero muy interesante que todo fan del rock duro nacional no puede dejar de leer: Ramiro Penas (batería), Tony Urbano (bajista) de Leño

– Hola chicos, es un placer saludaros y teneros aquí delante después de tantos años, porque además personalmente no nos conocíamos, así que ya os digo que para mí es un honor. Vamos a charlar del disco, de LEÑO y de varias cosas alrededor de uno de los grupos más legendarios de nuestra historia… aunque la actualidad pasa por este disco que se llama “Bajo la corteza”. Contarme qué es este disco (doble CD y DVD) y porqué ahora es el momento y no ha sido antes, por favor.

Ramiro.- Partimos de la base de que no es un tributo a LEÑO, ni un homenaje tampoco por aquello de que lo hemos organizado nosotros después de varias charlas, porque quedamos para comer, para tomar unas cervecitas, para vernos de vez en cuando los cuatro como un club de amiguetes (risas). Entonces, se le ocurrió a Tony un día porque sabíamos que alguien lo haría cualquier día a su puta bola y dijimos que para eso lo hacíamos nosotros mismos y así lo hacíamos con el punto que nos gustaría que tuviera. Así partió la historia y por eso lógicamente fuimos nosotros los que estuvimos llamando a los artistas que hemos invitado, también hemos preparado la producción y todo lo demás, con lo que no se puede decir auto-homenaje o auto-tributo porque sería raro.

Manolo.- Como viene en el disco, son 26 versiones de canciones de LEÑO pero hechas por otros artistas sin más, porque efectivamente el hecho de hacernos un tributo a nosotros mismos no tiene sentido.

– Hablando del disco, supongo que es lógico que a los que somos más público de rock, nos llamen más la atención los temas de los artistas más cercanos a nosotros como son PORRETAS, BURNING, BARRICADA, MÄGO DE OZ, MIGUEL RÍOS…

Ramiro.- Claro…

– Y también mola la oportunidad de escuchar a las bandas de tributo a LEÑO como LA LEÑERA o SALIDA NULA, pero luego de repente te encuentras cuatro o cinco cosas muy distintas porque bueno, gente como CELTAS CORTOS o LUZ CASAL, pues vale, pero cosas como DWOMO, LA SHICA o MARCELA FERRARI las veo muy fuera de lugar… aunque entiendo que esto es desde la perspectiva de un medio de rock y heavy metal como somos nosotros, claro. De todas formas, los gustos personales aquí no tienen que ver, con lo que la pregunta es cómo han surgido estas colaboraciones tan diferentes.

Tony.- Nosotros lo que dijimos desde el principio a todo el mundo es que cada uno hiciera libremente lo que quisiera, y que se guiaran completamente por lo que les dijera el tema. De todas formas, cuando aparecieron esas versiones los primeros sorprendidos fuimos nosotros…

– Supongo que os sorprendería que a gente tan “distinta” le gustara LEÑO, ¿no?

Tony.- Sí, pero sobre todo el cómo se le podía dar la vuelta a nuestros temas de esa manera. Pero tenían que ir así lo primero por respeto a ellos, que era su interpretación personal de nuestras canciones, y luego porque nos gustan cómo han quedado.

Manolo.- Es que además no queríamos que este fuera un disco de “covers” en el sentido de que fueran canciones cantadas por otros artistas pero que fuera lo mismo, sino que pretendíamos que gente de palos iguales o distintos, incluso que nosotros pudiéramos suponer que no tenían mucho que ver con LEÑO, hicieran su particular visión de los temas de la banda. Por ejemplo nos sorprendió que alguien como LA SHICA (ndr: algo así como BEBE pero con tintes chill-out y ambiental) nos dijera que ella escuchaba LEÑO con 8 años, o cantautores Raúl Rodríguez o Ruiz Ruibal, o DWOMO, que ya habían hecho alguna versión antes de “Cucarachas”, incluso una en francés de “La noche de que te hablé”, así que fíjate.

Es que lo fácil hubiera sido coger todos grupos de rock y ya está, pero no porque queríamos que cada uno hiciera su propia interpretación. Por ejemplo, aparte de los temas distintos que decimos, el “Qué desilusión” de MÄGO DE OZ les ha quedado que podría ser suyo perfectamente, y luego a su vez “El tren” de EXTREMODURO es más en la onda del original, y también están los temas de las bandas homenaje a LEÑO que también están más cercanos al original pero en este caso lo que queríamos era precisamente nosotros darle las gracias a esos grupos como MANERAS DE VIVIR o MÁS MADERA y tal, a grupos que han han hecho nuestro repertorio o que nos han seguido siempre pero tienen menos nombre pues echarles un cable y darles ese pequeño empujoncito, que no todo va a ser “artisteo de relumbrón”, por decirlo de alguna manera.

Tony Urbano (bajista) y Manolo Camacho (productor e ingeniero de sonido) de LEÑOTony.- Pero vamos, que nosotros estamos contentísimos con las tres alternativas (ndr: los temas distintos, los grupos de rock y las versiones tributo), aunque también tengamos nuestras favoritas personales, como todo el mundo.

Ramiro.- Pero no hemos dejado de sorprendernos en todo momento, que era lo que queríamos, porque si sólo hubiera habido grupos de rock, el disco se hubiera quedado algo cojo en mi opinión. Y aún así me gusta que los propios grupos más roqueros también han hecho en general sus versiones particulares, como por ejemplo BARRICADA, que obviamente es uno de los grupos a los que ha influenciado LEÑO pero luego han hecho una versión del “Aprendiendo a escuchar” muy cruda y muy a su estilo.

Yo creo que se descubre con todo esto que son canciones, buenas canciones, porque las puedes sacar de su estilo y siguen funcionando. Es que un tema de rock potente te puede inspirar un tango o una canción casi de cuna y quedar bien, o el tema de Rodrigo Mercado, el hijo de Rosendo, que te hace un reggae de “Este Madrid”, que es canción superprotestona y sucia. Entonces, es eso, la variedad y la abertura que tiene “Bajo la corteza” es lo que más nos gusta, aunque luego está claro que unas versiones te gusten más y otros menos según los gustos de cada uno. Y con el público está claro que pasará lo mismo.

– Sí, yo estoy de acuerdo con esto porque el hecho es que por ejemplo yo vengo representando de alguna manera el sector más del rock duro, heavy o lo que sea, pero está claro que LEÑO nunca se circunscribió sólo a esto, y mucho más a nivel de público, ya que ha habido y habrá siempre fans de la banda y público de LEÑO de muy diversos estilos y gustos musicales. Para mí ésa es la señal de que la banda era muy buena y que los temas tenían algo especial.

Ramiro.- Nosotros hemos tenido la suerte de que nos han admitido en muchos sectores. Siempre hemos dicho que heavies no hemos sido nunca, aunque seamos los primeros que estemos dentro del rock duro… Ahora, ¿que le hemos gustado siempre a los heavies?, pues de puta madre, o a los punkies o a los del reggae, ¡pues de puta madre!, y luego LEÑO le gusta a la peña normal, de barrio, pues genial, y es que esto me dice que hay unas canciones que las puede absorber todo tipo de público y eso nos encanta. Y al final es algo que también pasa con toda la gente que ha participado en el disco, y es que todos tenían una relación común que es que les gustaba LEÑO y les ha influenciado en sus carreras y en sus vidas de alguna manera, pues nosotros encantados, por supuesto.

Por ejemplo hay historias curiosas, como la de Raúl Rodríguez, que es el hijo de La Martirio, y que toca de lujo la guitarra y el “Se acabó” le venía que ni pintado. Él nos contaba que con 7 u 8 años, su padre le tenía en Huelva, en la gira con Miguel Ríos, en primera fila ahí viéndonos en los hombros de su padre. Y nos decía “¡tíos!, no veáis la impresión que yo me llevé de veros entonces y todavía no se me ha olvidado”… O “La nana”, que sólo se la podíamos dar a cantar a alguien que pudiera llegar a ese rollo y transmitir ese sentimiento que le daba Chiqui. De hecho, Edith Salazar se emocionó porque hubiéramos pensado en ella para este tema.

Entonces, ya te digo, sabemos que no todo el público estará de acuerdo en algunas versiones, pero otra gente con visión más amplia seguro que dirán “¡qué bueno!, ¿cómo se les habrá ocurrido esta versión?”. Y luego ya te digo que nos parece un buen punto de partida para colaborar con gente emergente y que la gente conozca lo que hacen grupos diferentes, como por ejemplo EL BARDO, que son un grupo nuevo de Madrid que han hecho una versión muy country, o SALIDA NULA, que han hecho un ska precioso, GARAJE JACK que se han llevado “La fina” a su rollo de rock n’roll así fiestero y con voz femenina… Y luego Luz Casal que ya lleva unos cuantos años metida en el rollo del bolero y cosas parecidas, aunque haya tenido una rama roquera en sus comienzos, y aún así ha hecho una versión de “Entre las cejas” llevada a ZEPPELIN y la tía lo ha disfrutado como el copón. Con esto quiero decir que nosotros estamos encantados con el producto final, sabiendo lógicamente que habrá críticas que no estén de acuerdo con ciertas versiones, claro, pero es que no todo está hecho al gusto de todo el mundo.

Manolo.- El caso es que las canciones están, y te pueden gustar más o menos pero la letra es la misma y lo que dice y transmite la canción está ahí todo el rato…

– Sí, eso es verdad, pero ya os digo que hay temas que a los roqueros nos cuestan bastante, sobre todo la de LA SHICA que es la que más me duele, y es que “Sorprendente” es un tema muy especial, y escucharla así.. ¡uff! Ramiro Penas (batería), Tony Urbano (bajista) de Leño

Ramiro.- Pues fíjate que es de las que más nos ha sorprendido a nosotros, sobre todo a Rosendo, que alucina con la visión o el concepto que ha tenido esa mujer del tema. Y seguimos pensando de dónde ha sacado esta mujer ese sentimiento musical y creativo para hacer este tema así… Entonces, a mí lo que me transmite es que esta chica tiene un chip propio, y es lo que me pasa con muchos de las canciones que están en el disco. Pero vamos, tampoco vamos a extrañarnos nosotros de que sea una tema que no le guste al público más roquero porque es lo normal.

– Cambiando un poco de tema, lo que sí nos ha sorprendido un poco a todos es el hecho de que este disco ha salido prácticamente  de repente… Quiero decir que cuando salió todo el tema del DVD y el directo del 83, hace unos tres años, sí que se le dió mucho más bombo y volvió a poner a LEÑO en el candelero. Ahora habéis vuelto a sacar la cabeza cuando sí es verdad que os teníamos un poco más perdida la pista… ¿hacia dónde va esto?

(Se ríen los tres, supongo que sabiendo por dónde voy)

Manolo.- Esto era simplemente pasar un buen rato. Lo que pueda pasar en el futuro no se sabe pero ya te digo que no hay ningún plan ni intención de ningún tema.

– Es que justo ha coincido con el tema de la reunión de BARÓN ROJO, el concierto en Madrid hace un par de semanas, y bueno, quieras que no, es imposible que no nos pique el gusanillo a los seguidores…

Ramiro.- Sí, pero bueno, esto se ha gestado desde hace muchos meses, no sé si a lo mejor incluso antes de cuando decidieron reunirse ellos. De hecho, éste es un trabajo en el que llevamos trabajando desde septiembre de 2008 y se empezó a grabar entre enero, febrero y mediados de marzo de 2009 y ya después, una vez que se han hecho las mezclas y todo el rollo, pues ya hemos tenido el trato con las compañías y demás. Así que de alguna manera el proyecto lleva madurándose como un año y pico, así que no ha sido que nos haya dado un pronto o algo así. Pero vamos, tampoco teníamos ninguna prisa por sacarlo al mercado porque era, digamos, como un capricho pero bien hecho y elaborado con paciencia.

– Está claro que a Rosendo le tenemos la pista más que seguida en estos años pero a vosotros no tanto. ¿Qué habéis estado haciendo en este tiempo que estábais más “escondidos”, al menos a nivel del gran público?

Ramiro.- Yo trabajo de espía, así que no puedo decir nada porque es un secreto (risas). Lo que sí puedo decirte de mí es que llevo como un año y medio encargándome de alguna manera de esta producción.

Tony.- Musicalmente Ramiro, Manolo y yo hemos trabajado juntos varias veces en cosas de producción, y luego Ramiro y yo hemos tocado juntos en varias cosas, él ha estado en alguna banda así más conocida como GRAN JEFE, por ejemplo, aunque no terminó de cuajar… Es que nosotros en este caso siempre hemos pasado más desapercibidos que Rosendo.

Manolo.- Yo he seguido trabajando con ellos en mi estudio de grabación, como comenta Tony, también he grabado cosas con Rosendo, le he hecho de técnico e ingeniero en algunos conciertos y giras… Y luego aparte los 4 nos hemos ido reuniendo de vez en cuando porque hemos compartido muchos años y de vez en cuando nos mola juntarnos para comer, emborracharnos y esas cosas (risas).

– Una de las curiosidades del disco que se me ha olvidado comentaros antes es que al final resulta que su intervención en “Bajo la corteza” ha sido una de las últimas cosas que ha grabado Antonio Vega. Al final es un hecho triste, pero ahí está…

Ramiro.- Desgraciadamente sí… Vino un par de días y estuvo grabando con nosotros, y como una semana después ya fue cuando entró en complicaciones y murió poco después. Bueno, es la vida y para nosotros es una experiencia que de alguna manera nos ha dejado legado y nos tenemos que sentir muy orgullosos de que una de las últimas grabaciones que hizo en vida Antonio Vega fuera para LEÑO. Fue una pérdida para todos pero al menos sabemos que terminó su carrera haciendo cosas bonitas.

– Vamos a ir charlando ya un poco de LEÑO en sí, si os parece, y para empezar siempre me ha resultado curioso el hecho de que con sólo tres discos, sois más que una leyenda en España. ¿Cómo sentís esto después de tantos años?… es que no dejan de ser tres discos, y el directo (ndr: nos aclara Ramiro que venían 4 temas nuevos, así que sí se debe considerar un disco más de la banda), que han marcado absolutamente el camino del rock en España desde entonces. ¿Cómo lo veis mirando desde ahora?

Tony.- Orgullosos desde luego aunque lo de cambiar el rock n’roll no lo veo tanto. Sí que hemos contribuido a crear unas bases bastante importantes del rock en España, y de alguna manera hay bandas que tienen esos tres discos como espejos en los que se miran.

Ramiro.- Hombre, hemos aportado nuestro granito de arena, eso está claro, pero al final no somos nosotros porque, de hecho, ningún grupo se coloca él sólo ahí, sino que es el público el que le pone en ese sitio. Lo que sí vemos es que los textos siguen vigentes, como que de alguna manera parece que no han pasado los años por ellos y sigue habiendo los mismos problemas y se sigue protestando por lo mismo que entonces. Pero vamos, que eso mismo nos pasa a nosotros también como fans, porque los temas de ZEPPELIN, por ejemplo, para mí siguen teniendo la misma vigencia del copón que hace 30 años, y los JETHRO TULL y PINK FLOYD, o KING CRIMSON, lo que sea… ¿Que cómo nos sentimos?, pues de puta madre, claro, y nos encanta que parece que nuestras canciones siguen siendo interesantes. Aparte de esto, poco más, que así de sencilla es la vaina y la vida a veces, vaya (risas).

Ramiro Penas (batería), Tony Urbano (bajista) de Leño– Yo os lo decía sobre todo porque es curioso que para muchas de las bandas de rock que han salido en España después de vosotros la base ha sido LEÑO, sobre todo a nivel urbano, de letras en castellano y demás, claro. Y es que la primera banda que hizo eso fue LEÑO, por mucho que antes hubiera bandas de rock en España como pudieran ser LONE STAR, COZ o incluso ÑU, por supuesto. Pero del rollo barriobajero, callejero y demás fueron LEÑO los primeros en meter esas letras al 100% …

Ramiro.- Pues por eso será, me imagino. De todas formas siempre tuvimos pocas pretensiones al respecto, la verdad, simplemente contábamos lo que veíamos o lo que queríamos contar y ya está. Hombre, el primer disco quizás sí que tenía más énfasis en la música, sobre todo a nivel de cambios, con temas de estructura un poco más compleja y demás, que además era la época así más de influencia sinfónica o lo que sea de temas como “Castigo” o “La nana”, ¡yo que sé!

Pero bueno, poco a poco fuimos perdiendo esas influencias y haciendo temas más sencillos de rock n’roll directo y para que la gente se divirtiera en los conciertos. Aparte, siempre hubo buenos textos, está claro, muy buenos textos en lenguaje llano y de la calle, en los que quizás a veces no se explicaba demasiado pero sin embargo la gente lo entendía aunque no nos metiéramos nunca en letras banales. De hecho, es que tuvimos la suerte de tener un buen escritor en la banda que quizás no tenían otros grupos, y ahí sigue, ¿no?, porque la gente no es tonta y tiene oídos y tiene cabeza, y por eso entre otras cosas me imagino que la gente nos tiene todavía esta gratitud. Que no deja de ser la misma que le tenemos nosotros a ellos por eso (risas).

– Os nombraba antes el caso de BARÓN ROJO, que fue el concierto de reunión en La Riviera hace pocos días, porque creo que fue el mismo caso, ¿no?… Ellos más en la onda heavy/hard rock y con letras más “elegantes”, por decirlo de alguna manera, y vosotros más roqueros y callejeros pero con letras más directas.

Tony.- Sí, puede ser…

– Es que me ha hecho sonréir lo que me decías antes de que las letras tantos años después siguen absolutamente vigentes, porque es algo que con ambas bandas ha pasado al 100%, lo que quizás no ha ocurrido tanto con otros grupos. No deja de llamar la atención que las cosas de las que hablabais hace 25 o 30 años sigue siendo exactamente igual ahora, e imagino que es una de las razones por las que la gente respeta tanto a ambas bandas muchos años después. Por eso las nuevas generaciones siguen escuchando las mismas canciones y sintiendo cosas parecidas…

Manolo.- Es que en esa época con tres acordes se hacía rock n’roll, y yo creo que eso es lo básico, como dicen muchos de los artistas en el DVD. Es que por ejemplo Raúl Rodríguez nos decía que él con 10 años se aprendía la guitarra de Rosendo en una raqueta de tenis, y seguro que, si esa raqueta sonase, se escucharían los acordes que estaba tocando él, ¿no?

Y el resto, los que no sabíamos tocar, nos aprendíamos las letras de pe a pa:

Manolo.- Claro, porque era rock n’roll sencillo de tres acordes pero muy directo y que llegaba de maravilla a la gente. “Yo sólo hago rock n’roll y no voy más lejos“, “sólo somos tres, ¡qué pequeño!“, y ya está.

Ramiro.- Sí, y que además nunca fuimos pretenciosos. Y luego las letras te dicen mucho, porque la gente es culta, y cuando lees los textos de Rosendo pues es la misma vigencia que puede tener un poeta de hace muchísimos años, que lo sigues leyendo ahora y sigue siendo grande como Lorca, Machado o lo que sea. Por ejemplo ahora Serrat iba a sacar un disco de poemas de Miguel Hernández y aunque sea gente que estén muertos hace años, sigue funcionando igual.

El caso es que Rosendo ha dejado una impronta con sus textos que ha generado hasta una cultura y por eso siguen vigentes. Es que al final la vida no cambia, y el barrio, el pan, la gente, sus problemas y demás siguen estando lo mismo, al igual que las alegrías también, y pasan generaciones pero las cosas no cambian en el fondo. Por ejemplo yo voy ahora a tomar una cerveza al bareto de mi barrio y al lado está mi hijo tomando sus birras con su pandilla, aunque yo con mi padre no hacía eso (risas), que tú ibas con tu gente pero lejos de tu viejo, ¡no jodas!… Lo que quiero decir es que al final el tiempo nos ha ido juntando a las dos generaciones y está muy bien, y a mí me encanta que LEÑO le pueda gustar por igual a padres y a sus hijos.

(Se marcha Ramiro a hacer una entrevista por teléfono, y sigo yo un rato charlando con Tony y con Manolo) Ramiro Penas (batería), Tony Urbano (bajista) de Leño

– Una cosa que siempre he tenido en la cabeza es que, aparte de vuestro legado que son los 3 o 4 discos de LEÑO y que están ahí para siempre, a nivel personal siempre he considerado “Loco por incordiar”, el que fue el primer disco de ROSENDO, como un trabajo de LEÑO por letras, sonido y demás. No digo que esos temas hubieran estado previstos para LEÑO o algo así, pero sí es un rollo que no ha vuelto a recuperar nunca más desde entonces, al menos en mi opinión. ¿Cómo lo veis vosotros?

Tony.- Hombre, está claro que eso lo tendría que contestar él, pero entiendo que esas canciones estaran en su cabeza y era su forma de componer en ese momento. También es cierto que, por lo que sea, en su segundo disco sí dio un giro más profundo, pero a mí “Loco por incordiar” también me pareció que tenía cierta continuidad con nosotros, al menos yo lo percibí así entonces.

– ¿Pero pensáis que esas canciones estuvieran previstas para LEÑO o algo así?

Tony: No, eso no. De hecho ni llegamos a ensayar ninguna ni nada que se le pareciera. Es más, LEÑO llegó a tener preparados bocetos de temas nuevos y no era ninguno de los de “Loco por incordiar”. Yo pienso que simplemente es que no le dio tiempo a cambiar el chip en ese primer disco…

Manolo.- Es que yo creo que es algo que pasa con todos los artistas, porque por ejemplo sale Sting, se me ocurre, y su debút en solitario podría haber sido un disco de THE POLICE porque es la continuación, ¿no?, y luego ya poco a poco va cogiendo su propia personalidad, estilo y demás. Y Rosendo venía de una dinámica de canciones muy directas, más callejeras, y además a partir de “Fuera de lugar” es un cuarteto y el sonido y forma de estructurar las canciones también cambia, pero en el primero todo era más como en LEÑO, y eso se tiene que notar. De hecho, luego más adelante volvió al trío, porque la experiencia de cuatro no le termina de convencer…

– Por cierto, me imagino que habréis seguido la carrera de Rosendo en solitario, ¿cómo la veis en comparación con LEÑO?

Tony.- Sí, sí, claro, y para mí es uno de mis favoritos, sin duda.

Manolo.- Rosendo tiene una forma de tocar la guitarra y escribir canciones que es único. No sé, hay gente de otros palos como Sabina o Serrat, por ejemplo, que tienen unas letras y rollo de expresar las cosas que son inimitables, y es lo que le pasa a Rosendo. Y con la guitarra lo mismo, que tú oyes un acorde suyo y al instante lo reconoces, aunque luego haya guitarristas mucho mejores que él a nivel técnico. Es muy personal, y es algo que no pasa con muchos instrumentistas, y también tiene una voz muy particular, que te puede gustar o no como canta, pero es muy personal, sobre todo a nivel de las frases que construye, por ejemplo. Además, todo lo que dice en sus letras me parece que es válido desde que empezó a escribir hasta ahora, que es un poco lo que le pasa a José Carlos Molina. Pero vamos, yo le he seguido al 100% desde el principio y tengo todos sus discos.

– Siguiendo un poco con estas ideas, está claro que después de muchos años, a día de hoy cuando se habla de LEÑO es inevitable hablar de Rosendo. ¿Cómo os sentís con esto el resto de la banda?… quiero decir si en algún momento os habéis sentido menospreciados al respecto, no por Rosendo pero sí por cierta gente o el público más joven seguidor de ROSENDO. Es que hay muchos que piensan que LEÑO es la banda anterior de Rosendo y ya está, y posiblemente ni conocen a Ramiro, Tony o Chiqui Mariscal, incluso… ¿No os da un poco de rabia esto?

Tony.- Personalmente no, porque todos sabíamos perfectamente quiénes éramos o qué es LEÑO, no necesitamos el reconocimiento de la gente o algo así. Y ni siquiera ahora, porque es lógico que después de tantos años la gente se acuerde más de Rosendo, que ha seguido en activo y en primera línea, que de nosotros.

Manolo.- Yo era el ingeniero de sonido, técnico y demás de LEÑO desde las primeras maquetas, los discos, los conciertos… Entonces, desde fuera a mí no me conocía demasiada gente porque aunque fueras el cuarto LEÑO, por decirlo de alguna manera, no estás directamente dentro del trío y eso tiene menos visibilidad. Pero por otro lado, yo sé perfectamente lo que aportaban Tony o Ramiro, y Chiqui en su momento, y cada uno tenía su rollo y su historia en los temas. Como tú bien dices, Rosendo a partir de “Loco por incordiar” ya es otro Rosendo, y deja de estar tan influenciado por las cosas que aportaban Ramiro y Tony, para hasta entonces está muy claro que LEÑO eran tres, no uno. Por tanto, yo no te puedo hablar por el resto, pero los que estábamos cercanos a la banda sabíamos lo que hacía cada uno y lo importantes que eran los tres para la banda. Aquí no había nadie más importante porque alguien hiciera las letras y otro tocara la batería, sino que era un trío, 3 amigos y todos p’alante. Yo al menos nunca he vista nada diferente desde fuera… Y ahora, bueno, después de 30 años, pues mucha gente dice “LEÑO, la banda que tenía Rosendo”, y ya está, no pasa nada porque es lógico a estas alturas.

– Y es normal porque es el que ha seguido en el candelero todos estos años…

Tony Urbano (bajista) y Manolo Camacho (productor e ingeniero de sonido) de LEÑOManolo.- Sí, pero bueno, que yo por ejemplo estuve de técnico con Rosendo en sus primeros conciertos y la gente pedía las canciones de LEÑO, las cosas como son. Se hacía el “Loco por incordiar” más o menos entero, pero se tenía que tocar el “Maneras de vivir”, “El tren”, “Qué desilusión”, “La fina” o el que fuera porque se los pedía la gente en los directos. Luego el disco funcionó muy bien y ya fue otra cosa, pero el primer público de Rosendo está claro que eran seguidores directos de LEÑO que venían de “Castigo” y “Entre las cejas” y tal. Es que le pedían “Insisto” o “Castigo” que los propios LEÑO dejaron de hacerla desde el 80 o así (risas).

Tony.- Yo te hablo por mí, que estas cosas son muy personales de cada uno, pero a mí después de 30 años todos me conocen por Tony, el bajista de los LEÑO, y a Ramiro lo mismo, y bueno, ya está. Que luego a nivel de prensa y demás, parezca que es más importante Rosendo, pues ya te decimos que es hasta lógico, porque es el que ha seguido una trayectoria larga e importante… Lo que sí que me molesta, eso sí te lo digo, es lo típico que te invitan a tocar y siempre ponen en los carteles “Tony, ex- LEÑO“. No, hombre, no, que tengo ex mujer y ex lo que sea, pero ex LEÑO…, pon que viene a tocar Tony Urbano y a tomar por culo (risas).

– Vamos a hablar ahora, si os parece, un poco por encima de los 3 o 4 discos de LEÑO, haciendo así un repaso general de cada uno. ¿Cómo los veis y los definís de manera muy breve mirándolos desde ahora?

Manolo.- A mí, como fan de LEÑO en este caso, el “Corre, corre” me parece el más completo a nivel de sonido y de todo. Aunque luego a nivel de canciones, realmente no sabría elegir entre el primero o el segundo, porque me gustan mucho los dos, aunque el “Más madera” sea el que menos suena a LEÑO en mi opinión, pero luego tiene canciones maravillosas.  

Tony.- El primero fue una locura porque éramos nuevos en todo, nos metimos en una historia que no conocíamos para nada, incluso nos pusieron una movida en los oídos que se llama claqueta y que era algo insoportable. Teníamos a Teddy Bautista, que era una bellísima persona pero musicalmente era obsesivo, aunque bueno, en cierto modo es lógico porque tenía allí a tres chavales desmadrados (risas), pero bueno, tiene temas que han quedado para la historia. Ahora con el disco éste hay gente que nos dice, “¿pero como habéis dejado “El oportunista” fuera?”, y es que para tocar ese tema tienes que ser muy bueno y hay que saber, porque pese a todo no es fácil lo que hicimos en el primer disco. 

Manolo.- Y a guitarristas muy buenos, por ejemplo, les ha pasado cosas parecidas. Recuerdo en el 83, en la gira con Miguel Ríos, que había un guitarrista extranjero que siempre se asomaba a ver cómo era el riff de ese tema porque era incapaz de hacerlo con toda la técnica que tenía, y te aseguro que Rosendo tocaba 20.000 veces menos que este tío, y más entonces. Pero era la manera que tenía de tocarlo y el rollo que tenía.

Tony.- Es lo que pasa con el “Corre, corre”, por ejemplo, que muchos grupos lo han versioneado, o han intentado hacerla a su manera o lo que sea y a ninguno le sale bien. La gente lo hace cuadrado pero es que el tema no sale así, porque los tres juntos lo hacíamos bailar de una manera que no lo hace nadie. 

– Es la química de las formaciones originales, como por ejemplo vimos el otro día en el concierto en Madrid de BARÓN ROJO, y con LEÑO obviamente ocurre lo mismo. Es que los grupos en cuanto cambian los miembros originales o clásicos ya no suena igual, por mucho que metas a un tío que toque de puta madre, y esto es un hecho.

Tony.- Sí, sí, totalmente de acuerdo. Yo no sé lo que es, pero esa magia y esa química que hay cuando estamos los tres no se puede imitar.

– Por cierto, nunca he sabido exactamente porqué se fue Chiqui Mariscal, por cierto, ¿qué pasó?

Manolo.- Pues nada, simplemente porque era Chiqui y sus cosas, sus hierbas, sus paseos por el campo… Y de repente te decía que el grupo se empezaba a hacer famoso y que él no quería eso, que quería irse al campo con sus hierbas y sus cosas.

Tony.- De hecho, fue cuando se piró a Lérida, que tenía allí medio monte sembrado (risas). Pero bueno, luego volvió y de hecho creo que en la gira del primer disco de Rosendo estaba con él también, y luego con ÑU…

– Volviendo un poco a los discos, yo estoy de acuerdo al 100% contigo, Manolo, en que “Corre, corre” es un disco superior al resto, incluso a nivel de sonido como decías y demás, aunque está claro que los dos primeros no son mancos precisamente…

Manolo.- Sí, es cierto, pero luego por ejemplo hay temas en “Más madera”, que me parece peor en cuanto a sonido y eso, que son una pasada. Por ejemplo “La noche de que te hablé es un tema punkie, y la letra es lo mismo te pongas como te pongas (risas). Luego tienes el “Sí, señor”, “Apágalas”, “Insisto”, “Sin solución”, “Lo que acabas de elegir”, que tiene una letra maravillosa… que me parece que son temas apoteósicos. Y luego el primero, porque es el primero, que quieras que no, es un detalle que siempre tiene una magia especial, con temas como “Este Madrid” o “Castigo” que son muy emblemáticos, pero sí, el más redondo, el mejor acabado y el que por fin tiene un sonido más que aceptable está claro que es el “Corre, corre”. Y a nivel de composición también, porque por ejemplo “La fina”, “Qué desilusión”… son ya unas señoras canciones. Pero vamos, ya te digo que a nivel de temas yo personalmente me quedo con “Más madera”.

Tony.- También influyó el cambio de productor, pero no tanto el hecho de que fuera otra persona sino sobre todo el hecho de que nos dejó hacer a nosotros libremente, y luego ya él hizo su parte, pero no se metió en nuestro trabajo y eso es importante.

– Con vosotros siempre ha pasado una cosa muy curiosa, y es que en LEÑO no hay temas relleno en mi opinión, no hay cortes flojos como sí ha pasado con otras bandas en el rock y heavy español, OBÚS por ejemplo es un ejemplo claro para mí de esto, por mucho que me gusten. Son pocos temas, porque son sólo 3 discos que además no son muy largos, pero todos tienen su chicha.

Manolo.- Todos tienen su chicha, yo creo que es así…

Por ejemplo es el detalle de que, vale, quizás alguien que no conoce a LEÑO te puede decir que “Maneras de vivir” es como “la canción”, pues vale, está muy bien pero personalmente creo que LEÑO tiene canciones mejores y es una de las características del material del grupo, que todo es bueno y cada uno tiene favoritas diferentes.

Manolo.- Sí, está claro, y yo también pienso que hay temas mejores que el “Maneras de vivir”, por ejemplo “Aprendiendo a escuchar” siempre ha sido de mis favoritas y sólo salió en un single.

– A mi siempre me gustó mucho “La fina” por ejemplo, un tema supervacilón y que entra de maravilla…

Manolo.- “La fina” es real (risas), que además la vi hace un par de años en una playa naturista en Vera (Almería), fíjate qué curioso, y era ella fijo, más mayor y más gorda, pero con el mismo tono de voz… Tony, ¿te acuerdas que os lo conté? Me quedé a cuadros y estuve a punto de acercarme y decirle algo, pero al final mejor que no… pero era ella seguro después de 25 años. 

– ¿Y a quién le pasó la historia de la canción?

Manolo.- A todos (risas). Fue después de un concierto que el promotor nos trajo a la chica en cuestión, que nos dijo que se llamaba tal pero que la podíamos llamar “La fina… y no soy fina ni ná…”, pero tal como te lo cuento (risas).

Tony.- El caso es que no le hicimos caso porque era superexagerada, en plan de una discoteca pija y tal, como la que estábamos en Almoradí, cerca de Valencia, que estaba hasta los topes y no podíamos salir y nos trajeron a la chavala ésta. Y como no le hicimos ni puto caso, el otro se debió creer que nos iban los tíos y nos trajo a un maromo después (risas). Tony Urbano (bajista) y Manolo Camacho (productor e ingeniero de sonido) de LEÑO

– Por cierto, otro de los temas al que siempre le he tenido un cariño especial es “No se vende el rock n’roll”, con todo el doble o triple sentido que queramos darle. De repente sale esto ahora y habrá quién piense esto de “no se vende el rock n’roll”. ¿Cómo lo veis, a qué se canta ahora “No se vende el rock n’roll”?

Manolo.- Esa letra es muy curiosa porque la hizo Rosendo en Londres, cuando estábamos grabando “Corre, corre”, y yo compartía habitación con él, y te aseguro que esa letra la escribió justo la noche antes de grabarla al día siguiente. Hay una historia ahí, que no voy a contar, pero cada estrofa tiene que ver con algún grupo español… y hasta ahí puedo leer (risas). (Ndr: ¿de la Movida, del rock?… yo me inclino por la primera opción pero no sueltan prenda).

De todas formas, es que si nos ponemos en la tesitura de “No se vende el rock n’roll” y de alguna manera ahora nos estamos vendiendo, aunque entre comillas, claro… De todas formas, hablando en serio, LEÑO es una banda que no se ha vendido nunca y mucho menos en todos estos años con todas las propuestas que ha habido y ellos nunca han cedido y han sido fieles a su idea. De hecho, la disolución del grupo fue porque llegó un momento que ellos pensaban que ya no iban a dar más de lo que estaban dando y querían seguir siendo coherentes con lo que eran y lo que decían, y a su vez ser muy sinceros con el público. Y eso era algo que la gente lo notaba en los conciertos, por ejemplo, que cuando Rosendo o Tony decían “¡buenas noches!” era el mismo saludo que te daban a tí debajo del escenario, totalmente real y no una cosa superflua o tópico de estar encima del escenario.

– Otro tema que siempre ha tenido mucha chispa y tirón ha sido “Que tire la toalla”, con una letra que podría estar de actualidad siempre, ¿verdad?  ¿A quien le decimos ahora que tire la toalla?… ¿o a todos?

Tony.- Yo creo que personalmente nunca hay que tirar la toalla, aunque luego te pones a pensar y a ver cosas y te das cuenta que hay mucha gente que la tendría que tirar.

Manolo.- En cuanto a “que se tire la toalla” en el rock n’roll, yo pienso claramente que todos deberíamos seguir luchando. Quizás, nosotros, el público, los fans y los propios músicos deberíamos obligar a mucha gente a que tire la toalla y deje este negocio.

Tony.- El rock tiene que volver a apretarle las tuercas a la institución, porque parece que ya está absorbido por el sistema y tiene que volver a ser revolucionario y contestatario.

Manolo.- Hay que volver a molestar y creo que todos los roqueros que hemos estado siempre dando la vida por el rock n’roll, o el rock n’roll nos ha dado la vida, según se mire, no deberíamos tirar la toalla nunca y seguir pensando que el rock no se vende, que está ahí y el que quiere lo toma y el que no, pasa de él, pero no podemos dejar de molestar. Pero sí pienso que el rock actualmente tendría que volver a la época aquella que íbamos con el pelo bien largo cuando te miraban muy mal. Hay que seguir siendo beligerantes como antaño, que no violentos, que el rock es una historia de protesta y hay que seguir así. Entonces, esto no se vende y nosotros no vamos a tirar la toalla. Ya te digo que lo que deberíamos provocar con el rock es que cierta gente sí la tirase.

Tony.- A veces incluso los roqueros tenemos culpa de eso, porque hemos dejado que el rock se haya acomodado y asimilado por el sistema. Es que parece que cuando no puedes luchar contra algo, la manera de vencerlo es asimilarlo, y entonces ya no es intransigente, ya no es beligerante y ya no es peligroso porque forma parte de la sociedad. A mí sí me parece que el rock n’roll tiene que ser como la canción protesta en los 60 y 70 con los cantautores de entonces al final de la dictadura, y seguir reivindicando siempre una postura diferente de la vida y de lo que pasa en la sociedad. En una ciudad como Madrid, todavía más… Es que el arma de los grupos de rock son las letras, y ahí tenemos que seguir disparando e ir a por el que te está jodiendo, o por lo menos escribir cosas que te hagan pensar y moverte.

Tony.- El “Tira la toalla” era una canción para un presidente que había entonces en España, y en la canción metimos un discurso detrás que era el de Pinochet, que se censuró por eso precisamente pero ahí estaba de fondo. Y ahora los MOJINOS en el disco han puesto uno de Manuel Ruiz de Lopera, el presidente del Betis, que es muy bueno (risas).

– Es obvio que en todos estos años habrá habido ofertas de todos los tipos e imagino que con mucha pasta por delante y demás, pero siempre habéis dicho que no. A mí por un lado me parece muy bien que hayáis sido coherentes, pero por otro, ¿no os termina de picar el gusanillo a vosotros?, ¿no os da rabia de vez en cuando el no decir “venga, coño, vamos a hacerlo”?

Manolo.- Mira, en todas éstas estoy contestando yo por ellos, y es que la respuesta es un poco siempre la misma: ¿porqué no lo van a hacer cuando sea en un momento puntual? Pero tendría que ser un festival o un concierto especial para reunirse por algo, y yo creo que eso sí lo podrían hacer aunque lo digo siempre desde mi punto de vista e idea así general… ¿El mero hecho de juntarse para formar un repertorio, hacer una gira y demás?, pues no.

Tony.- El caso es que si la justificación es una entrada que pagar el público y tal no nos parece lo ideal.

– Yo creo que sobre todo el punto está en la ilusión de la gente que no os ha podido ver…

Manolo.- Claro, y por eso está el tema de pensar, “¿y porqué de aquí a dos o tres años no surge?” No sé, que por ejemplo Rosendo diga que está cansado de la carretera o lo que sea y a éstos le apetezca, y entonces surja para hacer algo muy concreto y decir gracias y adiós, o lo que sea. De hecho, a mí me gustaría lo primero como fan y amigo suyo, que yo aquí no soy nadie que me haya quedado con nada o tenga intención ninguna. De hecho, yo piratas suyos tengo todos los del mundo, en audio y en vídeo, así que imagínate lo que podría hacer yo con eso (risas)… pero ¿para qué? Otra cosa es que luego piensas que claro que te gustaría volverles a ver tocando, está claro, y además yo estaría como ingeniero como siempre. Yo no lo descarto pero es algo que es de ellos y la respuesta sólo la pueden tener los tres.

– Y ante esto, Tony, ¿tú que tienes que decir?

Tony.- Pues es algo que comentamos siempre que nos juntamos para lo que sea, que no tenemos ningún porqué para no hacerlo. Es más, si nos juntamos en un estudio o algo parecido, siempre hay instrumentos por allí y al final nos enganchamos a tocar un poquillo, pero por gusto para nosotros. Pero luego ya el tema del negocio y demás es lo que no vemos.

Manolo.- Por ejemplo está el tema de BARÓN ROJO que comentábamos antes, que no es una crítica ni mucho menos, que nadie me malinterprete, ¿eh?, pero creo que es algo que, conociéndoles a ellos, LEÑO nunca haría. Si tuviéramos un repertorio nuevo o siguiéramos en la misma onda y demás, es otra cosa, pero si en su momento nos hemos disuelto porque cada uno iba a seguir su camino y fuimos coherentes y demás, no tiene sentido cargarse esto ahora, ¿no? Es que juntarse sólo con las 31 canciones que hay entre los 4 discos y ya está… No sé, yo creo que no lo harían (Tony asiente).

– Ya para ir terminando, el miércoles (ndr: la entrevista se realizó hace unos días) se celebra en la sala Caracol la fiesta de presentación de “Bajo la corteza”, donde tocarán alguno de los grupos que han participado y demás… Puede ser un buen momento para tocar un par de temas, ¿no?, jeje…

Manolo.- ¿Tú vas a ir?, bueno, pues nos subiremos al escenario y saludaremos. Lo que surja después no se sabe… (y se parte de risa… a buen entendedor pocas palabras bastan… como efectivamente ocurrió)

Terminamos aquí entonces. Quiero daros las gracias por esta amena charla, y nada, cualquier cosa que queráis decir para cerrar, ahora es el momento.

Manolo.- Pues nada, que estamos más que agradecidos viendo la expectación que está levantando el disco, y nada, que esperemos que os guste porque está hecho de corazón y nosotros ya lo hemos disfrutado como nadie.

Tony.- Lo que ha dicho Manolo está perfecto, así no me quiero repetir. Gracias a tí por la entrevista y un abrazo a todos.

David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

 

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