Casi veinticinco años editando grandes trabajos les ha costado a los chicos de IMMOLATION obtener un reconocimiento y premio que en el 99% de los casos los grupos nunca llegan a conseguir, la recompensa de un gran contrato discográfico como el que han firmado con Nuclear Blast, quienes son su nueva casa después de que rompieran con Listenable tras la edición de su anterior «Shadows In The Light». De eso hace ya tres años, y como digo, resulta realmente paradójico que más de dos décadas después de su fundación e incluso de la edición de su primer y seminal «Dawn Of Possesion» en el 91’, los neoyorkinos se encuentren actualmente en la tesitura de editar el que para muchos es el disco más importante o esperado de los americanos en toda su historia, disco que por cierto tiene la difícil tarea de continuar con el legado de últimos grandes discos como el citado «Shadows In The Light», «Harnessing Ruin» o «Unholy Cult», por no hablar de los primeros, y es que pensado fríamente, si alguien merecía algo así esos eran IMMOLATION, una de las bandas más constantes que nos ha dado el death metal y una de las poquísimas que puede presumir de no tener un solo disco malo.
Por cierto, que personalmente no creo en absoluto eso de que el grupo se encuentre en un punto crítico o decisivo en su carrera, sino que se encuentran ante la edición de un disco importante, sí, pero no más que cualquier otro, con la única diferencia de que en este caso han contado con su mayor presupuesto hasta la fecha, lo que se nota ya desde la intro.
El CD se grabó en los Millbrook Sound Studios de su New York natal con el afamado productor Paul Orofino, mientras que la mezcla corrió a cargo de Zack Ohren, una producción que como decía es mucho más acorde con los tiempos que corren, lo que no se si es del todo bueno o malo, supongo que según gustos. «Majesty And Decay» suena de lejos mucho mejor que cualquiera de sus predecesores, eso está claro, aunque musicalmente hablando desde luego no se puede hablar tanto de cambio, pues IMMOLATION siguen sin fallar y regresan con un disco que a pesar de las diferencias anteriormente expuestas no han perdido un ápice de sus señas de identidad, ni se han vendido ni ninguna de las tonterías que a menudo solemos decir cuando una banda ficha por un sello importante. IMMOLATION siguen siendo IMMOLATION, y «Majesty And Deacay» es un trabajo de ese death metal americano y contundente al que nos tenían acostumbrados, solo que en esta ocasión la producción les ha sacado al grupo su cara más salvaje y contundente.
En general, puede decirse que este octavo largo en estudio, además de sonar más nítido y potente, suena algo más grave incluso que «Shadows In The Light»más gutural y con una afinación un pelín más baja diría, aunque con algo menos de distorsión, lo que hace que las impresiones generales en cuanto al sonido sean diferentes. Luego como decía, musicalmente la cosa no varía apenas. Los ‘blastbeats’ toman el control de un devenir caótico de por sí, donde la voz de Ross Dolan suena mejor que nunca y donde las guitarras se muestran más grandilocuentes o más lucidas que en ocasiones anteriores.
En este punto podría decirse que estamos quizás ante un disco un poco más complejo que los anteriores, como si estuviésemos ante una pequeña vuelta de tuerca no decisiva pero que sí que deja ver una variedad de matices mayor, todo sin perder tampoco nada de crudeza, algo que «Majesty And Decay» tiene para dar y tomar. «The Purge» por ejemplo, primer corte tras la intro, es la mejor prueba de ello, un tema oscuro, donde se nota una mejoría impresionante en el tratamiento de las voces de Ross, con una parte intermedia que le da variedad al todo y que tiene comparación a lo largo del disco. «A Token Of Malice» nos muestra a los clásicos IMMOLATION en toda su crudeza, uno de esos temas rápidos, de riffs serpenteantes y agónicos, pero con especio al cambio e incluso a alguna guitarra algo «experimental», o que se sale de la tónica general del disco, como el solo, en el que la propia guitarra y la batería de Steve Shaltay parecen ir cada uno a su bola. Salvo por eso, el disco suena como decía a lo que tiene que sonar, sin más, y a partir de ahí cada uno tendrá sus temas preferidos. Yo me quedo con la propia «The Purge», un tema algo típico para abrir pero realmente efectivo, lo camaleónicas de las guitarras en el tema homónimo, donde se nota todavía más que definitivamente estamos ante un disco más técnico, e «In Human Form», y salvo alguna excepción como el tema final, «The Comfort Of Cowards», puede decirse que la segunda parte del disco es un pelín más floja.
Un pasito más por lo tanto para unos IMMOLATION que siguen sin defraudar y que demuestran cómo es posible un pequeño lavado de cara que permita mantener a los fans el interés en tu música sin olvidar tus señas de identidad, algo que solo unos maestros del death metal americano pueden conseguir. IMMOLATION han vuelto, y afortunadamente para todos, están más fuertes que nunca…
Jorge del Amo Mazarío (jorge_del_amo@rafabasa.com)
Listado de temas:
- Intro
- The Purge
- A Token Of Malice
- Majesty And Decay
- Divine Code
- In Human Form
- A Glorious Epoch
- Intro
- A Thunderous Consequence
- The Rapture Of Ghosts
- Power And Shame
- The Comfort Of Cowards


























