Les teníamos algo perdida la pista a estos madrileños después de sus dos primeras maquetas, aún como JAKE MATE, y su primer trabajo homónimo, que data de 2004. De hecho, la banda fue una más de ese paquete que nos ofrecieron Rimer Rock alrededor de AMSET hace algunos años (comenzando por OBÚS, la otra apuesta fuerte del sello por aquel entonces, y siguiendo por grupos interesantes como AMALGAMA, VIGA o KLEPSIDRA, aunque ninguno haya acabado demasiado bien con la compañía, las cosas como son). Probablemente esto ha hecho que hayan tenido que pasar 5 años desde su primer trabajo hasta ahora, que editan el segundo con Santo Grial, y a su vez imagino que lógicamente ha influido en las ciertas diferencias de estilo y evolución que encontramos en la banda a día de hoy, especialmente comparado con el sonido algo más urbano e incluso power que podrían ofrecer antaño.
Dejando por tanto más atrás los comienzos, nos centramos en este interesante «Sueños y verdades» que me ha supuesto una agradable sorpresa como pieza de hard rock elegante y personal, adornando el estilo base según el tema con pinceladas más heavies, de AOR, o incluso con ciertos dejes casi progresivos en algún momento para ofrecernos un trabajo, como digo, sorprendente para bien. Eso sí, quizás la portada muy poco roquera despista un poco a mi modo de ver con respecto a lo que encontramos en el interior, aunque por contra después el libreto, en la misma línea, sí me parece más interesante, con bonitos dibujos explicativos de lo que habla cada letra (muy curradas, por cierto, y aportando otro de los atractivos sin duda del disco). También quiero destacar el sonido, más que decente para las dificultades que sabemos que muchas veces tienen las bandas nacionales para sacar adelante sus temas con una acústica que haga justicia a su calidad, y en este caso produciéndolo ellos mismos han dado en el clavo (y es que ya no son chavales y me imagino que tienen muy claro lo que quieren al respecto).
En definitiva, es un disco corto, «sencillo» y de muy agradable escucha, con una base de hard rock con buen gusto, guitarras y batería algo más heavies, unas letras con chispa y chicha, como digo, y con bonitas melodías, ambientaciones de teclado y que deja buen sabor de boca y ganas de volver a escucharlo, que no es poco. Ya quizás a modo más personal, me gusta el deje casi onírico (incluso melancólico y nostálgico, por definirlo de alguna manera, aunque por el contrario algún corte como «Aprovecha el presente» sea más alegre y vitalista), a juego obviamente con el título, que destilan los temas, las letras y demás, jugando con ambientes y trasfondos, detalles que muchas veces se quedan totalmente atrás en lanzamientos de bandas nacionales. Y me gusta el toque de intensidad y feeling en la voz de Javier Domínguez, dando el último toque de personalidad a los temas y haciéndolos propios.
Yéndonos a los temas en concreto, ya digo que «Sueños y verdades» se compone de 8 canciones cantadas más una instrumental (y siempre me pregunto lo mismo, ¿para qué más cuando lo que hay es bueno y más que suficiente para convencer como disco completo sin tener que recurrir a extras, bonus tracks y relleno en la mayoría de los casos totalmente innecesario). Como siempre decimos en estos casos, en un disco como éste es más bien cosa de gustos personales que de destacar temas en sí como «los mejores» cuando creo que todos tienen una base de calidad y atractivo más que evidente. Por eso, os hablo de los que más me han llamado la atención a mí, y luego será cosa de cada uno descubrir sus temas «especiales»… En concreto menos la instrumental «Amigos del ruido» (y es que nunca he sido muy amigo de canciones sólo musicales), me quedo sobre todo con el toque pegadizo y atractivo de «En honor a la verdad», «Zapato de cristal» o el punto más heavy de «Esperando aquí» (un tema con mucho feeling) o «En tus sueños» (con guitarras más potentes pero contraste con voz más melódica). De todas formas, quizás los dos temas que me han atrapado sean «No hay victoria», un excelente tema con letra sobre la Guerra Civil que tiene muchísimo rollo, y «Bicho raro», tópica en el buen sentido (y es que los peludos, de cabeza o corazón, siempre seremos bichos raros condenados porque sí por la sociedad, ¿qué os voy a contar a estas alturas?), pero muy atractiva con unas excelentes guitarras melódicas y un gran estribillo. Y seguro que gusta mucho también «Aprovecha el presente», más himno pegadizo para cantar en los conciertos y con un divertido juego de rimas partes de la letra de la canción.
Permitirme, para terminar, tomar prestadas sus palabras directamente de la hoja promocional, que creo que sirven perfectamente como epílogo de esta crítica: «AL OTRO LADO incluye en su segundo disco nueve temas, que sin otra intención que transmitir un mensaje, realmente consiguen hacerte reflexionar. La codicia, el desamor, los sueños e incluso el odio más visceral se convierten, mediante sus pegadizas melodías de voz, rotundos riffs de acompañamiento y una batería que sabe cómo hacerse notar, un sonido realmente especial dentro de la escena del rock estatal actual». Pues eso, que mientras siga existiendo el rock existirán buenas bandas diferentes e interesantes como AL OTRO LADO… aunque sean bichos raros, tengan sueños y digan verdades.
David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)
Listado de Temas:
- En honor a la verdad
- Zapato de cristal
- Bicho raro
- Esperando aquí
- En tus sueños
- No hay victoria
- Aprovecha el presente
- Amigos del ruido
- Nunca dejan de maquinar























