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HARDCORE SUPERSTAR – Beg For It

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
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Que este grupo me tiene absolutamente enamorado desde que los conocí hace pocos años con su maravilloso “Hardcore Superstar” bajo el brazo (uno de los mejores discos de hard rock de los últimos muchos años) es bastante más que un secreto a voces, y lo cierto es que sigo pensando que son los primeros junto a AIRBOURNE en la carrera por alcanzar el trono del rock duro que dejarán vacante los clásicos en pocos años. Y es curiosa la transformación que ha sufrido esta banda, desde sus cuatro primeros trabajos, roqueros pero más centrados en un punk rock típico, con tintes incluso de rockabilly, pero todavía lejísimos de la clase, fuerza, feeling y chispa del disco con el que renacieron efectivamente en 2005, refrendando ese salto totalmente sleazy y angelino con un fantástico “Dreamin’in a casket”, y redondeando el círculo ahora con este “Beg for it”, con el que estrenan sello grande (Nuclear Blast) y clavan la última pica que les tiene que aupar al escalón más alto.

Reconozco que me dio bastante miedo el escuchar guitarras y producción general más actual y cañera en su anterior trabajo, aunque me gustara, y no oculto lo más mínimo que yo fui de esos derrotistas a los que le olió fatal su fichaje por el importante sello alemán que, aparte de excepciones como GOTTHARD por ejemplo, se caracterizan por bandas de corte mucho más actual, cañero y moderno en su catálogo/política actual de fichajes, tirando más bien por bandas jóvenes que se amolden al 100% a una moda y estética concreta y tratando de descubrir a los enésimos nuevos CHILDREN OF BODOM o MACHINE HEAD de turno. Pues bien, tengo que decir que afortunadamente “Beg for it” no tiene nada que se salga de lo que es HARDCORE SUPERSTAR en esta segunda y acertada etapa de su carrera (y por supuesto definitiva a tenor de lo oído durante sus tres últimos trabajos), ni peca de una producción moderna que estropee el buen trabajo base, ni siquiera tiene nada que nos lleve a decir que es una disco con un sonido adaptado a los nuevos tiempos, “hard rock del siglo XXI” ni ninguna sandez por el estilo.

Si acaso, a nadie se le puede escapar que es un disco más comercial que sus dos lanzamientos previos, pero lo digo en el mejor de los sentidos, haciendo aún más hincapié en las melodías marca de la casa, en los estribillos pegadizos y que se quedan, y en la propuesta que en su momentos hizo grandes, millonarios y legendarios a GUNS N’ROSES, LA GUNS y sobre todo a unos MÖTLEY CRÜE a los que siguen adorando sin ninguna tipo de reparo (y que en Junio tendrán el honor de telonearles en muchas de las fechas europeas del Crüe Fest, especialmente en el norte de Europa). Y es que está claro que no hay banda realmente grande que en algún momento de su carrera no haya recurrido a una cierta adecuación de su sonido y estilo base, y no haya hecho mínimas concesiones para llegar a las grandes masas, sin dejar de ser ellos mismos y puros y duros roqueros, porque aquí no estamos hablando de casos flagrantes a lo BON JOVI o MÄGO DE ÖZ en sus respectivas épocas recientes, sino que más bien hago referencia a esos “Dr. Feelgood”, “Trash”, “Back for the attack”, “Come out and play” o “Get a grip” que tan bien funcionaron tanto a nivel de ventas como de crítica… y es que, aunque sea un tópico una vez más, este disco sería multiplatino de haber salido muchos años antes. Y todo ello sin perder un ápice de personalidad y sonando más a ellos mismos que nunca, definiendo ya para siempre, si aún quedada alguna duda, lo que son y serán en el futuro: una bandaza de hard rock guitarrero, macarruzo y con ese gancho especial de las verdaderas “rockstar”.

Además, estamos ante un disco que quizás puede engañar a través de la portada, efectista y efectiva pero algo oscura y menos “hardroquera”, y que a la primera escucha te parece “sólo” bueno. Pero es que de repente lo escuchas un par de veces más y te das cuenta de que ya no puedes soltarlo, y que tienes un montón de temas en la cabeza que ya no te dejan en paz, y te apetece pincharlo, bailar y “canturrear” las canciones una y otra vez. Se nota en este caso también la influencia de su “nuevo” guitarrista, toda vez que su original Thomas Silver dejó definitivamente la banda hace un año y medio, y que Vic Zino (ex CRAZY LIXX) ha participado en composiciones, y “entretelas” varias de este trabajo. De hecho, ya noté en directo el año pasado que este joven y “pequeñito” guitarrista había mamado muchísimo de los grandes nombres del hard rock y el heavy de siempre, lo que se refleja sin ningún tipo de dudas ahora, aportando buen tino y mucha actitud. De todos modos, aparte de las omnipresentes melodías de guitarra, 100% definitorias del sonido de los suecos, aquí los dos “jefes” y protagonistas de la banda son tanto el batería “Adde” Andreason (que, al igual que en sus padres MÖTLEY, es posiblemente el mejor músico de la banda, y su batería suena que atruena, que dirían aquellos… muy bueno, vaya), y el vocalista “Jocke” Berg, que le da a los temas ese deje fuerte y semidesgarrado pero pegadizo y “divertido” que a su vez es otro de los rasgos definitorios de la personalidad 100% HARCORE SUPERSTAR.

Por cierto, que no se me olvide comentar la increíble producción que tiene el disco (realizada por el batería y bajista de la banda), sonando en su punto justo: muy poderosa, con fuerza, guardando totalmente el equilibrio entre suciedad y nitidez en todo momento y dejándote con ganas de dejarlo casi como libro de instrucciones de tantos “quiero y no puedo” que se pierden en tratar de conseguir lo que a veces es tan sencillo como dejar que cada instrumento tenga su protagonismo, que haya una fuerza y brillo general, y que no haya que bajar los putos graves si queremos escuchar la voz o la guitarra en su punto justo, como decía… Fuerza, atractivo y buenos temas, vaya, y con esto y sólo un poco de buena salsa sónica por encima tienes el mejor chuletón sangrante que te puedes comer en estos tiempos.

Y ya sólo me queda hablar de los cortes del disco, y nada, partiendo de la base de que estamos ante un trabajo de puro rock angelino/sueco de la mejor calidad (y escuela), y de que todas las canciones del disco siguen el mismo patrón (riffs clásicos, melodías pegadizas, voz de las que llegan y ese toque adictivo que no te suelta), está en cada uno elegir sus favoritas. De hecho, quizás exceptuando la más moderna y sosa “Spit it out” (aún así muy GN’R), ya digo que todo el disco es de calidad extra, desde la curiosa intro totalmente de película de vaqueros rodada en Almería (no en vano, el título ya te lo dice todo), hasta la última y punkarrilla “Innocent boy” (ya toda una tradición para los suecos cerrar con un tema de estas características). Es decir, que el disco no tiene desperdicio, sin olvidarnos además del punto “mass media” del fantástico medio tiempo “Hope for a normal life”, un éxito seguro a modo de balada de toda la vida pero con final a tope, de los que pegan fuerte (y eso que aún no llega a la magia de su mejor tema lento, “Standing on the verge”).

Y como no quiero destacar ninguna en concreto, porque todas me encantan, simplemente cito por encima el resto de los temas: comenzando por el single “Beg for it” (pegadiza, cañera y comercial en el mejor sentido), “Into debauchery” (superpegadiza y macarruza pero a la vez divertida y roquera en la mejor tradición de los primeros MÖTLEY), un hit single total como es “Shades of grey” (con un inicio melódico de libro y un Jocke transmitiendo el mejor feeling vocal), el puro hard rock nórdico, sucio y decadente de “Nervous breakdown” (que en directo será brutal), la gamberra “Bad behaviour” (con estribillo “pegón”), el punto divertido y “bailón” de la rítmica “Remove my brain” , la cruda y macarrilla “Illegal fun” o el rollo GN’R aunque accesible de “Take them all out”.

En definitiva, si lo tuyo es el hard rock macarruzo, pegadizo y guitarrero de las mejores bandas clásicas del estilo, posiblemente estés ante el mejor disco del año en su categoría. Si no, ya estás tardando en pegarle una oída y convencerte de que, aunque no te lo creas y no sea tu rollo, no puedes dejar de escucharlo… y es que al igual que al final a todos nos gustan AC/DC, MÖTORHEAD, GN’R o AEROSMITH, estos suecos creo que ya se han ganado el derecho a que se les abran las puertas de par en par y se les haga el hueco que merecen a la vera de los grandes… y por si fuera poco, en directo son la hostia, como me volverán a demostrar en un par de días en el Azkena Rock. Muy grandes, de verdad, no les perdáis la pista, y es que ya era hora de que por fin en estos tiempos me encontrara cara a cara con una banda que te transmite ese poderío, morro y clase pese a todo de los que desde que empezaron estaban predestinados a ser leyendas.

David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

Track list: 

  1. This Worm’s For Ennio (intro)
  2. Beg For It
  3. Into Debauchery
  4. Shades Of Grey
  5. Nervous Breakdown
  6. Hope For A Normal Life
  7. Bad Behaviour
  8. Remove My Brain
  9. Spit It Out
  10. Illegal Fun
  11. Take Them All Out
  12. Innocent Boy