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IMPELLITERI – Wicked maiden

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Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
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Nunca he entendido la manía de los músicos clásicos de intentarnos hacernos creer de repente que “ahora” les gusta otro tipo de música, que han evolucionado, que hay que modernizarse y que discos como “Slang”, “Brutal planet”, “Demolition”, “St Anger”, “Eye to eye” y demás es justo lo que les apetecía hacer en ese momento y que creen en ellos al 100%… Y luego, en cuanto se ha pasado la moda de turno, y ellos mismos se han dado cuenta de que estaban más perdidos que Paris Hilton en cualquier pueblo rural (además de pegarse el correspondiente buen “coscorrón” de ventas) se les ilumina la bombillita y vuelven a hacer lo que siempre les ha gustado, su estilo base (con las modificaciones que hagan falta, vale, no voy a ser cerril) y lo que les ha hecho ganarse un nombre y un hueco en la historia. Pues bien, si estos apagones y bajadas de pantalones les pasan (o han pasado) a casi todos los nombres grandes, imaginaros el resultado cuando son las bandas de la segunda división (gustos de cada uno aparte) los que de repente se ponen a experimentar y meterse en complicaciones absurdas, con resultados normalmente tan decepcionantes como fue en este caso el extraño, modernizado y regular “Pedal to the metal” con el que el señor Chris Impelliteri nos sorprendió hace dos o tres años, y eso que no era un mal disco, pero de IMPELLITERI tenía muy poquito (al igual que por ejemplo “Garden of chaos” de ROB ROCK tampoco terminaba de ser 100% él).

Pues bien, en otro momento dado resulta que de nuevo el heavy clásico ya no está tan denostado, que incluso en Estados Unidos vuelve a funcionar como siempre, y los músicos veteranos por fin se pueden quitar esa absurda máscara de modernos que nadie se ha creído nunca (ellos los primeros) y volver a componer libremente y hacer la música que realmente les gusta y que mejor saben hacer (sin tirar por tierra o renegar necesariamente de estos “discos malditos”, porque hasta a los hijos tontos se les quiere igual). Pues bien, ni más ni menos que esto es lo que ha hecho el buen guitarrista norteamericano, echando al tal Curtis Skelton y recuperando a su cantante talismán, el gran Rob Rock con el que grabó sus mejores discos (con los máximos respetos al increíble “Stand in line” con Graham Bonnet, por supuesto) como su primer EP o los fantásticos “Answer to the master” y “Eye of the hurricane”, y volviendo al 100% a su definido sonido de heavy clásico, con dejes de speed/power metal melódico norteamericano, y sus siempre reverencias indisimuladas a los mejores YNGWIE/RAINBOW. Y como tal nos encontramos con un fantástico trabajo de heavy metal de toda la vida, de reminiscencias totalmente ochenteras (aunque el sonido tiene sus aristas y guiños actuales, para que quede claro que en 2009 también se puede sonar clásico sin perder frescura) que desde la propia portada (algo tópica pero preciosa y totalmente clarividente de lo que encontramos dentro) nos dice bien claro que ahora sí, que esto sí es IMPELLITERI.

A nivel musical, obviamente los protagonistas indiscutibles son la guitarra de Chris (en su estilo tradicional y definido tradicional, sin perder de vista a sus dos ídolos, pero aportando esa personalidad y chispa que siempre ha tenido para/con su banda, y siempre ofreciendo lo mejor para los temas y no para su lucimiento personal), y la voz de Rob Rock, eternamente maravillosa, y aportando ese extra a los temas que sólo los más grandes saben o pueden darle: la elegancia, la melodía, la personalidad… la chispa y la magia en definitiva. Aparte de esto, la base rítmica es excelente, rotunda y muy seria, aportando mucha fuerza de base, para que luego sean guitarra, voz (y teclado) los que aporten los últimos trazos y se lleven los halagos. Además, los temas tienen esa mezcla perfecta que antaño parece que estaba claro que es la clave para que este estilo funcione: el punto justo de equilibrio entre caña y melodía para que esto no sea “metal” o “nosequé core” ni “new school” sino simplemente heavy metal. Y se pegan, tienen gancho, fuerza y ese toque que lamentablemente se ha perdido en los últimos años: la comercialidad bien entendida dentro de la potencia reinante.

Y encima el disco no se mete en camisas de once varas en ningún momento (como no sea en una mínima experimentación en temas como “The vision”, interesante pese a todo, o la más pesada, esta sí, “Holyman”): 10 temas directos, macarrillas, con encanto y punto pegadizo donde manda la guitarra y las melodías vocales te pegan y/o acarician a la primera. Me han encantado por ejemplo el punto rotundo y netamente heavy de la propia “Wicked maiden” (perfecta para comenzar poniendo las cartas sobre la mesa), “Wonderful life” (muy ROB ROCK al estilo de su increíble primer trabajo en solitario, puro power/speed melódico de vieja escuela) o la épica y cruda “The battle rages on” (en onda de los temas más “oscuros” de YNGWIE de estos últimos años, pero sonando clásico y con Rob ofreciendo lujo vocal). Luego el punto más melódico aparece en otros temazos como la fantástica “Last of a dying breed” (totalmente marca de la casa), “Garden of eden” (heavy melódico y de calidad de toda la vida), la excelente “Eyes of and angel” (superpegadiza, ochentera a tope, y con deje hardroquero incluso, un temazo impresionante donde Rob Rock demuestra una vez más que es uno de los elegidos), y que Chris es tan bueno dando caña como aportando feeling), o la hardroquera “High school revolution” (divertida, movida y alegre, muy RAINBOW con DIO pero con trasfondo a lo WHITESNAKE, un tema a lo “Long live rock n’roll” de esos que te mueven sí o sí). Y no me olvido de las raíces de Chris, “homenajeando” a Yngwie en “Weapons of mass distortion” (con mayor presencia de guitarra neoclásica).

En definitiva, un trabajo de heavy metal de toda la vida, de los que justifican los tópicos de “es lo mismo que hacía hace 15 años”, “no parece que estemos en 2009” o “¡madura, que los tiempos han cambiado!”. Personalmente es una delicia y un lujo poder volver a escuchar un trabajo 100% IMPELLITERI, que me recuerde al heavy de hace muchos años y que me haga desear comprar este disco en vinilo, donde tiene que sonar de muerte, y la portada lucirá de maravilla en el tamaño en el que probablemente fuera dibujado/concebido. Es heavy, es clásico, Chris está en una forma fantástica, los temas son muy buenos y encima ha recuperado al gran Rob Rock, ¿qué más queréis?… Eso sí, si lo vuestro es “avanzar”, y “evolucionar” por norma, además de renunciar de los sonidos clásicos en los nuevos discos en estos tiempos, pasar de “Wicked maiden” porque efectivamente os parecerá sólo “dragones, princesas, guerreros y mazmorras”. Para el resto, sorpresón y discazo recuperando a los mejores IMPELLITERI de hace años.

David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)

Track list:

  1. Wicked Maiden
  2. Last Of A Dying Breed
  3. Destruction
  4. Garden Of Eden
  5. The Vision
  6. Eyes Of An Angel
  7. No More School
  8. Wonderful Life
  9. Holy Man
  10. Battle Rages