Fémina 2007 |
EBONY ARK + SWEET LITTLE SISTER + VENICE QUEEN
Domingo 18 de Marzo de 2007 Sala Ritmo & Compás – MADRID
Dentro de los actos musicales relacionados con Fémina 2007, que organizaba la asociación La Noche en Vivo precisamente hasta el domingo 18 de marzo, se enmarcaba este minifestival de bandas con protagonismo femenino al que tuvimos la oportunidad de asistir.
Eso sí, una vez más hay que quejarse de la asistencia del público porque, pese a ser domingo, me parece que un concierto de 3 bandas variadas de rock (cada una en su estilo) por 8 euros con consumición merecía de una asistencia mucho mayor de la que lamentablemente presentaba la sala Ritmo y Compás, que escasamente llegó a completar la mitad de su aforo. ¡Gente, si no apoyamos a las bandas no hay regeneración y esto se muere!… Siempre lo decimos y lo seguimos avisando desde la humilde posición de privilegio que tenemos.
“Consignas” aparte, el festival me pareció interesante, aunque quizás la primera banda, unas desconocidas (al menos para mí) VENICE QUEEN, me descolocó un poco por acercarse más a un estilo pop-rock e “indie” incluso que al rock macarra y sin concesiones de SWEET LITTLE SISTER, y/o al metal gótico y elegante de EBONY ARK.
El evento comenzó de la mano de unas un tanto bisoñas VENICE QUEEN, como digo, entre las que me sorprendió de primeras la presencia del barbudo José, batería de los también madrileños HAMELYN, pero que aportaba bastante fuerza con su estilo mucho más heavy a los temas de esta banda formada por muy jóvenes féminas (aparte del citado José). Reconozco que llegué algo justo y me perdí los dos o tres primeros temas entre pasar a la sala, saludar a amigos y conocidos y demás pero me pareció que todavía les falta experiencia en directo y que, aparte de José y el buen hacer a la guitarra de María (sencilla pero efectiva), creo que tienen un amplio margen de mejora… aunque no creo que acaben tirando a nuestro rollo, sinceramente. Eso sí, para quien os gusten bandas como RADIOHEAD, los más suavizados RED HOT CHILI PEPPERS de los últimos años, e incluso propuestas femeninas más alternativas tipo FRESONES REBELDES (de las que incluso hicieron una versión), aunque VENICE QUEEN cantan muy correctamente en inglés, seguirles la pista… Aunque los que buscamos hard rock y heavy metal no creo que nos las crucemos tan a menudo. Bueno, estuvieron unos 40 minutos sobre el escenario y sirvieron de aperitivo diferente (según lo que estamos acostumbrados) a lo que venía después, ofreciéndonos temas como “Hunted”, “Blindness” o “Slush” que nos dejaron algo fríos pese a todo a los más peludos del lugar, las cosas como son.
Tras el correspondiente cambio de equipo y demás, aparecían SWEET LITTLE SISTER como un torbellino sobre el escenario para darnos esa ración de macarrería y de buen rock n’roll con actitud como nos tienen acostumbrados. Cada vez les veo más acoplados, con un Nacho Mur sobresaliente una vez más (más y más cómodo en la formación), perfectamente secundado por la rítmica de Sergio (que poco a poco se va soltando y el estaticismo inicial va tornando en esa vena roquera que casa tan bien con el espíritu macarra de la banda valenciana) y el teclado de fondo de Gema (bastante escondido tras las guitarras). De todos modos, esta vez quiero destacar especialmente la batería de Priscila, pegándole cada vez más fuerte y preciso (¡¿de dónde sacas la fuerza, chiquilla?!) y de nuevo la clase y buen gusto hardroquero que ha aportado Nacho al grupo. De todos modos, en directo mandan Laura y Monty, la primera comiéndose el escenario poseída por el espíritu del Lemmy más macarruzo y el Nikki Sixx más descarado (sin olvidar el toque sexy y delicado de una Enid Williams de GIRLSCHOOL por ejemplo), y Monty cantando de lujo pero sobre todo actuando como para mí tiene que hacerlo una chica (o chico realmente) en cualquier banda de rock que se precie: alejándose lo máximo posible del modelo “princesita de las tinieblas” y sudando, despeinándose y dejándose los ovarios y la voz como el que más (el señor Fernando Checa, que era la primera vez que les veía en directo, me dijo en un momento que le recordaba al Sebastian Bach que veía hace años… y no va desencaminado, no).
Esta vez el repertorio varío un poco de las últimas veces que había tenido la oportunidad de ver a la banda, y es que poco a poco van incluyendo temas del que será su segundo disco. Por eso, aunque esta vez no llegaron a la hora de concierto, metieron hasta 3 temas nuevos, además de dos versiones que ya son clásicas en su repertorio (el tema que les dio nombre, ese “Sweet little sister” de SKID ROW que hizo mover unas cuantas melenas en las primeras filas, y el “momento Lau” que es “Born to raise hell” de MOTÖRHEAD con Monty cogiendo el bajo y Laura desmelenándose a gusto mientras nos demuestra que en actitud encima del escenario nadie le hace sombra -y eso que casi no se oyó la voz en el tema-). Aparte de sus ya clásicos como “Charlie’s song”, “”Kill me” o “Livin’rockin’” (con la que cerraron “a saco” pero dejándonos con ganas de mucho más… ese “Sweet lust” y la versión de MÖTLEY CRÜE o HARDCORE SUPERSTAR por ejemplo para cerrar hubiera sido broche de oro), me gustaron mucho también dos de los temas nuevos como son la bailona “Do you wanna (get some fun)” (¿aceptamos rollito KISS de los 80 con parte funkie incluida?) y un temazo de puro rock sucio y macarra como es “Give me rock n’roll”. Quizás “Chainsaw” les quedó algo más floja pero hay que perdonárselo pues era la primera vez que la tocaban, como nos explicó Monty antes del tema.
Buen sonido, mucho feeling entre ellos y la audiencia, y sudor encima y debajo del escenario para hechizarme de nuevo. Una vez más me demostraron que no hay que ser sueco o “angelino”, ni ser los mayores virtuosos (con la excepción de un Nacho que “va para estrella”… y eso que en SWEET se amolda y disfruta tocando en vez de “explayarse”) para ser grandes encima de un escenario. Sigo diciendo que tienen mucho menos de lo que se merecen y que por actitud, temazos y buen hacer tienen que llegar arriba. Tiempo al tiempo pero la regeneración está ahí y, hablando de hard rock macarra y guitarrero, SWEET LITTLE SISTER tienen que seguir subiendo.
Bueno, y tras la descarga de adrenalina y buen hard rock guitarrero y bailón, llegaba el momento de los cabezas de cartel esa noche, con lo que se cambiaba el rosa “Twisted sister” y el rojo “Shout at the devil” por el negro “Cuervo”, la oscuridad elegante y el feeling romántico de unos EBONY ARK que, al menos en España y en su estilo, tienen poca competencia.
Se notó, además, que son más conocidos que SWEET LITTLE SISTER en Madrid y por eso la sala registró la mejor entrada de la noche con ellos. De todos modos, después de ver su concierto no termino de comprender el porqué siguen siendo una eterna promesa porque calidad tienen de sobra, temas también, una vocalista excelente pero sin la imagen de otras “princesitas de las tinieblas” al uso (la verdad es que Beatriz no es precisamente como Simone Simmons de Epica o Liv Kristine actualmente -y, en este mundo machista, y más en su estilo, de vocalistas estilizadas al 1000% es un handicap que les puede pesar en un futuro), y en su estilo no tienen nada que envidiarle a bandas internacionales 100% consagradas.
En Ritmo y Compás tocaron algo menos de hora y media y la verdad es que, gustos aparte, hay que reconocer que suenan muy bien y que tienen un nivel musical del que no muchas bandas pueden presumir en España en la actualidad (eso sí, yo siempre defenderé la actitud y personalidad frente al virtuosimo y técnica exquisita y en EBONY ARK, aparte del protagonismo de Beatriz -me gustó el pie de micro con la boa de plumas alrededor, por cierto- y las poses más heavies del guitarrista Javier, sigo echando en falta ese punto activo en directo del que precisamente les sobra a SWEET LITTLE SISTER). Tocaron casi entero su primer disco “Decoder”, más varios temas del que será en algún momento el segundo (¿para cuando, chicos?), además de un par de temas cantados en castellano que me descolocaron un poco pues no los tenía ubicados. Cómo sorpresas concretas hay que reseñar la genial versión del “Show must go on” de QUEEN que se marcaron casi al final, más la colaboración del cantante de ARWEN en uno de los últimos temas.
Buena banda en directo y gran concierto (con las matizaciones correspondientes a gustos de la variedad de público que nos reunimos en la sala el domingo pasado) de un grupo que no sé exactamente qué les pasa o en qué situación están porque, de parecer que iban a fichar con una discográfica internacional y sacar su segundo disco con status de banda grande, se han quedado en un extraño estado de barbecho y tocando en conciertos pequeños que descolocan un poco a sus seguidores.
En definitiva, interesante propuesta la que tuvimos la oportunidad de vivir el domingo pasado en Ritmo y Compás, con tres bandas “femeninas” y bastante diferenciadas entre sí, aunque una vez más hay que tirar de las orejas al cómodo público madrileño que prefiere fútbol y sofá a “zumitos” y conciertos en directo. Personalmente creo que SWEET LITTLE SISTER y EBONY ARK, cada uno a su manera, lo hicieron muy bien aunque por afinidad estilística, macarrería y actitud le doy el primer premio esta vez a las valencianas, la plata oscura y gótica a EBONY ARK y el premio de consolación (aunque todavía juegan en otra liga) a VENICE QUEEN… Después la noche siguió con cervecitas y “copichuelas” del metal, conversaciones roqueras y buen rollo con gente de los grupos y sala… pero esta parte la vamos a dejar que se quede entre bambalinas… Venga, ¡a apoyar más a los grupos nacionales que estamos viviendo una de las épocas más creativas a nivel nacional en todos los estilos pero el público parece no querer enterarse!, cambio y corto.
David Esquitino (david_esquitino@rafabasa.com)



























