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+ OMISSION
Viernes 1 de Diciembre 2006 – Sala Ritmo & Compás – Madrid
Poco más de dos meses después de su última visita a Madrid, dentro del Rockzinante Excalibur Metal Fest, una de las leyendas vivas del thrash alemán volvía a visitarnos bajo el contexto de una exclusiva gira ibérica con 4 fechas, tres en nuestro país y una más en el país vecino.
La ineludible cita tenía lugar en la pequeña sala Ritmo & Compás, que a eso de las 21:30 estaba ya prácticamente abarrotada, abarrotada por una gran familia ya donde todos nos conocemos, y es muy curioso ver cómo para este tipo de conciertos el público es siempre el mismo, el mismo que por ejemplo asistiese al Thrash Attack o a Vader, por poner un par de ejemplos recientes.
La descarga comenzó con la puntualidad habitual en los conciertos de Ritmo & Compás, y a las 21:50 saltaban a la palestra los madrileños Omisión, quienes eran los encargados de calentar el ambiente para la ocasión, y quienes dejaron bien a las claras que presente del thrash en este país goza de buena salud, y como por otra parte ya quedase patente unas semanas atrás en el Thrash Attack, a pesar de que Omisión no sean ningunos novatos.
OMISSION
De cualquier modo, no gozaron de un buen sonido, de hecho tuvieron el peor sonido de los que yo recuerde en esa misma sala, sonido que tras la inicial Pure Fucking Hate (tema nuevo), que abrió su actuación, y las sucesivas Primitive Instinct, una versión genial del Wake Up Dead de Megadeth que encendió al personal o el pelotazo Architects of Fear, perteneciente a su única maqueta fue depurándose aunque no demasiado, saturandose mucho y sonando muy apelotonado.
Aun así no se les puede reprochar demasiado, y “Patillas” (MURO, CRIENIUM), Marco (SABATAN, ex – EXTREME UNCTION), Edu (SABATAN) y Julito (ex – MURO) lo dieron todo sobre las tablas, en un alarde de thrash despiadado que concluyó que iba llegando a su fin con temas como Satanic Feelings, Traitor, ambas de su Day of your Death Arrives, otro tema nuevo y todavía por nombrar y como colofón final y para delirio de la muchedumbre, un Sodomy and Lust en honor a los grandes Sodom que ya si que definitivamente terminó de encender los ánimos, que difícilmente se extinguieron durante la prueba de sonido y la salida en tromba del plato fuerte de la noche, cuando daban las 23 clavadas.
DESTRUCTION
Asistir a un concierto de Destruction, siempre he creido que es apostar sobre seguro, quiero decir, tienes tus clásicos asegurados, otro puñado de temazos más, thrash del bueno y un trío entregadísimo de principio a fin, vaya, que esta vez, como siempre, no decepcionaron.
Al igual que en Rockzinante la devastadora Soul Collector abrió la caja de los truenos, y ya empezaron sin mas dilación los pogos y el headbanging masivo.
En este punto y hasta el final el sonido ya estuvo a la altura de las circunstancias, y es que no deja de sorprenderme la tan buena acústica de que goza la pequeña sala.
Schmier saluda, piropea al respetable y queda meridianamente claro que nuestro país es el preferido de los tres componentes de la banda de thrash germano, para cuando a voz en grito se presenta Nailed to the Cross y la cosa “se les empieza a escapar de las manos”.
Algo que si que me gustaría recalcar es el hecho de que pocos grupos de hoy en día pueden jactarse de meterse a un público en el bolsillo ya tras la primera canción, sobre todo si se trata de la que abre un disco nuevo, es algo que solo “bandas de primera fila” pueden conseguir, y Destruction lo consiguió sobradamente.
Mad Butcher sonó endiablada, al igual que The Defiance Will Remain, perteneciente a su nuevo disco Inventor of Evil, del cual a pesar de ser un aunténtico trallazo lo mires por donde lo mires, no abusaron demasiado para regocijo de los más curtidos en la banda, dando más cancha a temas de ayer y antesdeayer.
Los alemanes seguían sin parecer dar tregua alguna, y a base de Antichrist, Release from Agony o Unconcimous Ruins seguían castigando cuellos despiadadamente, y eso que que el momento álgido de la noche estaba todavía por llegar.
Con una agresividad fuera de lo normal, el ambientazo se pudo notar cuando la gente empezó a perder la cabeza y el himno de la unidad metalera Eternal Ban, la destrozacuellos Life Without Sense y el himno thrasher por antonomasia Thrash Till Death se empalmaban consecutivamente haciendo perder el control de una masa apiñada en mosh – pit, para disfrute además del trío al completo, que con una sonrisa imborrable hacían entrever (como a posteriori hiciesen público en comunicado oficial) que estaba siendo una de sus mejores actuaciones en meses.
Desecrators of the New Age, Death Trap y la aclamada Invencible Force supusieron un pequeño respiro (si esque se le puede llamar así) para el personal, y la verdad es que hacía falta, ya que a continuación la bada volvió a coger carrerilla y la diabólica Torment, Metal Discharge, la blasfema Curse the Gods, Bestial Invasión (sin comentarios…) y Total Desaster sonaron cuanto menos despiadadas, cuando, eso sí, y como creo que no podía ser ya de otro modo, la banda daba pequeñas muestras de agotamiento, que, eso si, se vio paliado tras un muy buen y nada cargante solo de Marc tras los platos.
Tras ello, y con un público totalmente entregado, la pequeña intro avisó de que el carnicero volvía y The Butcher Strikes Back cerró una noche de thrash perfecta a todas luces, con algunos valientes stage divers incluidos en el apogeo de la caña.
Tras esta lección magistral solo queda esperar a la prometida vuelta del grupo el año que viene con motivo de la presentación de su nuevo recopilatorio Thrash Anthems, gira que en caso de producirse (y se producirá) no deberían perderse por nada del mundo los más nostálgicos del grupo, hasta entonces, solo se puede acabar esta crónica de una manera.
THRASH TILL’ FUCKIN’ DEATH!!!
Texto y fotos: Jorge del Amo
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