Desde Suecia, y con el nombre de un lago que se encuentra en estado liquido bajo más de 4000m de hielo Antártico, nos llega el segundo trabajo de esta inclasificable banda, y no lo digo por que sean malos músicos ni nada por el estilo, sino porque tal es la mezcla de estilos en su música que casi resulta imposible catalogarlos, siendo el termino más cercano el que ellos mismos usan, metal extremo progresivo, donde todos los palos del metal más cañero (y algunos más calmados) tienen cabida.
Formados en la ciudad sueca de Uppsala hace ya 5 años, su solida formación (en la que varios de sus miembros cantan) está formada por Tomas Jonson (bajo y voz), Teddy Möller (guitarra y voz principal), Niklas Kupper (guitarra), Alvaro Svanerö (batería y voz) y Fredrik Klingwall (teclados)., siendo su mayor virtud y motivo diferenciador el hecho de contar con varias y voces y más de un registro en cada una de ellas.
Desde que comienza a sonar los primeros acordes de «Humanitix» se ve que todo suena a un volumen adecuado, nadie parece estar por encima de los demás, las guitarras tienen la dosis justa de agresividad y la batería no satura todo con dobles bombos inútiles, cuenta con un sonido muy logrado y su estribillo es de lo más pegadizo para no tratarse de un género fácil, en parte gracias al juego entre voces claras y rasgadas. «Rebound», a base de unos suaves riffs iniciales y acompañamiento de teclado, se convierte en un tema bastante melódico, algo que se mantiene al empezar a cantar Teddy con voz clara y que se acrecienta al incluirse una voz femenina, concibiendo un corte a medio gas en el que las partes más rápidas son mayormente instrumentales y con «growls» aislados.
«Jonestown Slumber Party» (curioso nombre) comienza de nuevo suavemente, sobresaltándonos de repente con unas guitarras saturadas, pesadísimas, y con unos teclados bastante tétricos. Vuelve a haber de nuevo juegos a dos voces, aunque esta vez la clara es la acompañante, variando la gutural (y principal) entre tonos propios del black y death metal, contando el corte en si con unos cambios de ritmo brutales, tan diferenciados como distintas son guerra y paz. «Xerox nation» cuenta con un comienzo claramente tomado del black metal a base de blast beats y guitarras sucias, aunque inexplicablemente se torna rockera, casi punk por momentos (recuerdan a VREID por un instante), pasando también de puntillas por la senda del death melódico made in Gotheborg, un tema totalmente contrario a lo que es «Autumn lord», de marcado carácter progresivo, recordando por momentos (y aunque suene extraño) a los RAGE del «Unity», hasta la voz clara en esta ocasión me recuerda a la de Peavy
«Destruction time again» es mucho más veloz al principio y en ciertas partes que sus compañeras de disco, sonando de nuevo las guitarras a Victor Smolski por los cuatro costados y la voz una vez más a Peavy, sin olvidar los acompañamientos guturales de fondo y unos oscuros teclados. Toda una sorpresa la que resulta ser «Symbiosis», un tema con retazos de metal industrial que se diluyen casi por completo al poco rato, siendo uno de los temas con más uso de teclados. En esta ocasión más que cantar casi se dedica a recitar la letra del tema con aguardentosa voz, un tema bastante meloso y romanticón, cercano al rock gótico fines, aunque en los dos últimos minutos todo cambian y pasa a contar con ritmos muy alegres. Pura locura.
«Falsef» te hace mover la cabeza sin querer, de nuevo predominan las voces guturales y rasgadas, aunque solo al principio, ya que luego se reparten las labores a partes iguales con la clara, volviéndose la música mas alegre en los momentos en los que actúa ésta, cambiando totalmente de tercio al entrar en escena voces más agresivas. Un inicio muy a lo CHILDREN OF BODOM el de «Talk», aunque con un carácter mucho más progresivo, las voces claras son más heavys así como la música, predominando la fuerza y la velocidad. Resulta cuado menos curioso que un niño pequeño sea el que lance el tema más blacker y cañero del disco, batería machacona y rudas guitarras que cambian con una voz clara más aguda de lo habitual, recordando un poco a la de Roberto Dimitri Liapakis, de MYSTIC PROPHECY.
Y para terminar llegan a nuestros oídos los riffs pesados y repetitivos de «Gestalt», un corte que se vuelve muy lento y modoso por momentos, cantando Teddy casi entre susurros, cambiando de forma espectacular a un death en la línea de los actuales DISMEMBER, pudiendo pasar las partes más lentas por un tema de bandas como LACRIMAS PROFUNDERE, THE 69 EYES o incluso unos primerizos HIM.
Sin duda un álbum muy difícil de catalogar, una mezcla de tantos grupos que no se podría decir muy bien cual les ha influenciado más. Puede gustar o no, pero lo que está claro es que una escucha no es bastante para adentrarse en las profundidades del lago Vostok.
Ángel Ruiz
Track List:
- Humanitix
- Rebound
- Jonestown Slumber Party
- Xerox Nation
- Autumn Lord
- Destruction Time Again
- Symbiosis
- Falself
- Talk
- True Deceiver
- Gestalt





















