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GUNS N´ROSES – Madrid

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Guns and Roses

Viernes 25 Mayo de 2006 – Auditorio Juan Carlos I – Madrid

Noche para olvidar en Madrid con los supuestos nuevos GUNS N´ ROSES, que, visto el concierto, se confirma al 100% (por si había alguna duda), de que no se trata más que de unas mediocres mercenarios al servicio de un Axl Rose que volvió a hacer de las suyas, y tuvo más de dos horas esperando a las más de 12.000 personas que llenaba el recinto, persistiendo en esa soberbia y actitud de falsa estrella del rock, cada vez más estrellada.

Pero empecemos por el principio y comentando el impresionante recinto donde se albergaba el concierto: un gran auditorio con capacidad para unas 12.000 personas, situado en medio de un enorme parque, a cielo abierto y con una visibilidad y acústica perfecta desde cualquier punto (y todavía dicen que no hay sititos donde tocar en Madrid, en fin…). Ni que decir tiene que aquello estaba literalmente “hasta los topes” para ver, por fin y más de 10 años después, a una de las bandas más grandes, influyentes y macarras que ha dado el planeta. Eso sí, como es inevitable en estos casos, muy poco público heavy, bastantes roqueros de peinado moderno y muñequera de pinchos de Zara y muchos, muchos pijos algo desubicados cuando tocaban canciones menos famosas como “Out ta get me” o “My Michelle” (algo inevitable en estos casos pero bueno, sólo lo digo por aportar el dato…)

Los teloneros eran una banda llamada LIVING THING, que no aparecieron en escena hasta aproximadamente las 21:30 (cuando Axl y compañía estaban anunciados inicialmente a eso de las 22:00… con lo que el retraso ya se preveía). El caso es que por tener que esperar a firmar los contratos de derechos fotográficos de GUNS N´ROSES sólo nos dio tiempo a ver un par de temas de una banda de punk-rock bastante “ramoniana” pero inevitablemente mucho más mediocre y actual. De hecho, el cantante acabó el concierto intentando hacernos corear “Axl” y “GUNS N´ROSES” pero no coló, la verdad…. Sigo pensando que esta gira y retorno (por muy lamentable que fuera luego, pero ese es otro tema), merecía unos teloneros con más nombre, no sé, a modo de unos SKID ROW, CINDERELLA o incluso alguna banda tipo BACKYARD BABIES o DOGS D´AMOUR por ejemplo, pero bueno, supongo que Axl tiene el cotarro controlado al milímetro y todo lo que pueda hacerle mínima sombra lo deshecha… en perjuicio de los fans, de la gente que paga una entrada, de sus propios músicos actuales pero sobre todo de su leyenda e historia que cada día que pasa aparece más manchada y humillada por este personaje y su ego superlativo.

Guns and Roses - Foto: Rafa Basa
Guns and Roses - Foto: Rafa Basa

Bueno, y para meternos en harina, digamos que pasaban los minutos y aquello no empezaba. De fondo iba sonando indistintamente METALLICA, OZZY, DEEP PURPLE, DOKKEN… (rarito en este tipo de cosas, ¿verdad?… jeje, a mí también me sorprendió oír rock en este tipo de eventos, con zona vip lleno de trajeados y famosetes de turno y todo…) pero aquello no empezaba, las luces no se apagaban y el nerviosismo poco a poco se iba transformando en cabreo monumental de todo el mundo que acabó gritando bien fuerte “hijos de puta, hijos de puta”, y comenzando a arrancar alguna silla de las gradas y “acercándola” al escenario (dejémoslo ahí porque creo que no llegó a caer ninguno pero muy poco faltó).

De repente y ya con los ánimos muy caldeados (las barras sin bebida, sin hielo… la gente que no sabía si reír o llorar…) alguien de la organización (concretamente Cata de Gamerco, según Rafa Basa que lo vio desde el foso) nos anunció que había ciertos problemas técnicos por ser el primer concierto de la gira europea y demás bla, bla, bla (cuando todos suponíamos que Axl se estaría tocando los mondongos tranquilamente en el hotel con la banda al completo en el recinto vestida y preparada para tocar desde las 9), pero que el concierto se iba a celebrar, que Axl estaba llegando y comenzaría el espectáculo en unos 20 minutos, que no nos pusiéramos “mosqueteros” que el público heavy sabía controlarse (y yo miraba alrededor y decía “¿público heavy, donde?”, jeje).

Y nada, finalmente y ya con los nervios a flor de piel se apagan las luces y, tras una intro larga e insulsa a más no poder, un riff de “Welcome to the jungle” (cutre y entrecortado, las cosas como son) y un petardazo nos anuncia que aquello comienza. De repente sale toda la banda al escenario para dar inicio a lo que a la postre sólo fue un sucedáneo de concierto y un cúmulo de despropósitos que se manifestó desde un “Welcome to the jungle” sin fuerza ni magia ninguna, un Axl más delgado y en mejor forma física que en las últimas fotos pero con trencitas y coleta (muy corta y que no se soltó en todo el concierto), gafas de sol, vaqueros y zapatillas, camisa negra y una chupa tipo la “bomber” de piel de serpiente que sacaba en sus inicios (pero mucho más fea y cutre, por supuesto), cantando horriblemente mal (por fin he comprendido el término “chillar como una gallina”), desafinando hasta doler, y augurando lo que finalmente fue: un concierto horrible.

Mirando al escenario (muy grande, con telas chinas colgadas del techo, una enorme pantalla dividida en tres en la parte de atrás donde se alternarían imágenes varias con las propias del concierto, una plataforma alta donde se situaban tanto el batería como los dos teclistas –sí, había dos teclistas y Dizzy Reed además tocaba los bongos de vez en cuando… desde que se ha dejado rastas… en fin….-, una pasarela a los lados del escenario para que Axl correteara un poco de vez en cuando, y unas luces impresionantes -eso sí-), podíamos ver un aluvión de músicos que después no se correspondía para nada con la calidad de lo que estábamos escuchando: Había 3 guitarristas, bajista y batería, los dos teclistas citados y el propio Axl, y aun así aquello sonaba mediocre, en plan versiones de patio de colegio de todos los clásicos que cayeron, sin fuerza ninguna y “sólo” nítido (oye, al menos se oía técnicamente bien, las cosas como son).

Guns and Roses - Foto: Rafa Basa
Guns and Roses - Foto: Rafa Basa

Siguiendo con el concierto, “It´s so easy” y “Mr Brownstone” siguieron la tónica de destrozar clásicos con la que había comenzado el show, con un Axl que no llegaba a nada y sólo chillaba y desafinaba, y una banda que sencillamente, no son GUNS N´ROSES y no dan más de sí (y es que Axl es muy “listo” y sabe que no puede traer una buena banda porque destacarían y eso no puede ser porque él es “el prota” indiscutible, dios, amo y señor del rock n´roll). En este momento además ya habían comenzado con algo que sería habitual durante las más de dos horas que estuvieron sobre el escenario: comunicación nula con el público (y lo poco que farfullaba Axl no se entendía nada así que…), parones entre TODAS las canciones, solos estúpidos e innecesarios sin venir a cuento entre canción y canción (hubo de los tres guitarristas, y alguno creo incluso que repitió, más de piano de Dizzy y Axl, así que telita…).

Con “Live and let die” aparecieron los primeros detalles pirotécnicos de la noche, a modo de fogonazos de fuego en ambos extremos del escenario pero aquello seguía sin arrancar. De hecho, yo estaba delante y con este tema definitivamente me fui a la grada a sentarme porque aquello no iba a emocionarme lo más mínimo y no merecía la pena ver a la banda de cerca.

Por cierto, no lo he comentado todavía pero los movimientos de Axl de toda la vida, esa elegancia macarra y estilo tan particular de moverse (mil veces copiado pero nunca conseguido) eran también un chiste porque él mismo parecía un imitador cutre, una sombra del Axl que todos recordamos contorneándose como una serpiente, dejándose la piel en el escenario y corriendo sin parar de punta a punta del stage. Sinceramente me daba mucha pena verlo, pues en ese momento (que luego lo arregló como ahora comentaré) estaba haciendo literalmente un ridículo espantoso.

“Better” fue el primer tema que cayó de “ese disco que se supone que lleva diez años grabándose pero que realmente nunca ha existido y probablemente nunca salga a la luz”… No, es broma pero lo cierto es que los temas de “Chinese Democracy” que sonaron (hasta 5) son realmente horribles, un pastiche entre música moderna, rock actual y simplón a más no poder, ciertos sonidos industriales y 0 feeling y chicha… y eso que los oímos en directo, no me quiero ni imaginar cómo serán en disco con todos los arreglos y producciones modernas, en fin… Tras esto vino uno de los temas mas esperados de la noche sobre todo por muchas (lo dejamos ahí y que cada uno lo entienda como prefiera), esa joya llamada “Sweet child o´mine” que tuvo gran parte de culpa de la ascensión superlativa de la banda allá por 1987. Pues bien, ya al primer segundo de que Robyn Finck (con calcetines rojos hasta la rodilla, ¡tenía que decirlo!) atacara el riff inicial del tema, todos sabíamos que aquello era un destrozo y que ese tema sólo lo puedo tocar Slash y cantar el Axl macarra y heroinómano de hace 15 años para emocionar en directo. Fue curioso porque tras medio minuto de emoción de casi todo el mundo, nadie coreaba el tema, nadie alzaba los brazos y el sopor y el cabreo iba apoderándose hasta de los que “vengo a ver por primera vez a esa banda de duros roqueros que hacían baladas muy bonitas y salían en los 40… y por cierto que bueno está Axl”. “Knockin´on heavens doors” siguió con la tónica sosa, sosa y de “destrozo sistemático” de clásicos en la que se había sumido el concierto, para continuar el bajón irremisible a los infiernos con “IRS”, otro tema nuevo.

Con “You could be mine” mi corazoncito metálico que había crecido haciéndose más y más heavy principalmente gracias a esa canción, casi sufre un infarto. Con diferencia fue el peor tema del concierto, tocado con una falta de fuerza, rapidez e intensidad insultante, y un Axl destrozando otro de los temas que les hizo ser los más grandes (en este caso gracias a la banda sonora de “Terminator 2” y la impagable escena de Edwarg Furlong montado en la moto por esos túneles, “radioca” en mano y con el “You could be mine” “a toda hostia”)… Eso sí, hay que ser justos y reconocer que el grito final del tema lo clavó (algo incomprensible porque pasar de cantar la canción horriblemente mal a de repente clavar un agudo, en teoría hay un mundo pero así fue)… Otro solito de turno para dar paso a “The blues”, otro tema de “Chinese democracy” igual de insulso e infumable que los anteriores, adornada con imágenes de cristalera religiosa de fondo en las pantallas y un Axl que parecía que poco a poco se entonaba minimamente vocalmente.

De repente, el concierto que iba por unos derroteros absolutamente lamentables y vergonzosos (es que sinceramente daba vergüenza ver el nombre y la historia de GUNS N´ROSES arrastrándose de esa manera), alzó el vuelo sin saber muy bien porqué, milagrosamente la voz de Axl comenzó a sonar lejanamente parecida a lo que fue, e incluso la banda pasó de repente de ser un grupo de versiones malas de GUNS N´ROSES a, al menos, una banda de rock del montón.

Guns and Roses - Foto: Rafa Basa
Guns and Roses - Foto: Rafa Basa

Con la cruda “Out ta get me” las cosas mejoraron muchísimo… eso sí, curioso el detalle de mirar alrededor y darte cuenta de que la mayoría de gente que tenía alrededor no conocía uno de los temazos más rotundos del “Appetite”… Lo que evidente no ocurrió con “November rain”, uno de los éxitos más rotundos y de los temas más exquisitos de GUNS N´ROSES que comenzó con un solo de piano de Dizzy y finalmente, ya con Axl sentado en el piano protagonista en el centro del escenario, comenzó de manera menos majestuosa que, por supuesto, tiene el original, cantada con feeling 0 por Axl pero que, a partir del sólo de Richard Fortus (que por primera vez sonó algo a GUNS gracias al mejor guitarrista de la banda, que por cierto se parecía muchísimo físicamente al Izzy Stradlin de hace años, además de imitarle en la pose roquera justo a medio camino entre Izzy y Rian Roxie), la cosa cambió y terminó el tema de manera bastante decente, incluyendo una impresionante cortina de chispas desde el techo del escenario hasta el suelo, en la parte final del tema, que fue de lo mejor del concierto con diferencia.

“There was a time” del último volvió a bajar el poquito subidón que había dado “November rain”, con uno de los peores temas que, con diferencia, va a haber en “Chinese democracy”, en plan industrial, lento y con Axl “cantando” de una forma rarísima, para continuar con la propia “Chinese democracy” que, comparada con la anterior hasta “molaba”.

Desde aquí comenzó la única parte realmente interesante del concierto, con un “My Michele” cruda y macarra, muy a lo “Appetite” (salvando las distancias, ¡no jodamos!), con Axl cantando “como Axl” (y no es perogrullada lo que digo porque hasta ahora nada de nada) y sobre todo por fin corriendo por el escenario y moviéndose para recordarnos que detrás de las trencitas, el rollo moderno, y la mediocre banda que lleva detrás, hay una mínima esperanza de recuperación (de cara a una posible reunión con la banda original, por supuesto, que de cara al futuro como “los nuevos GN´R” caca).

Tras un solo cutrísimo con una guitarra de “Frigopie” por parte de uno de los guitarristas, el siguiente tema en sonar (tras el correspondiente nuevo parón), fue un “Patience”, perfectamente silbada por Axl pero mucho peor cantada, jeje. De todos modos, al ser una balada y no tan exigente vocalmente como puedan ser “Sweet child o´mine” o “Don´t cry” (que no cayó por cierto, al igual que “Civil war” o “Rocket queen”, posiblemente los dos temas que más eché en falta en el concierto… aunque casi mejor porque el destrozo podía haber sido insufrible), no estuvo mal aunque creo que sobra decir que el feeling del original no apareció por ningún lado… De todos modos, supongo que habíamos pasado del hastío y aburrimiento supino con los primeros temas a una mínima luz al final del túnel con estos, con lo que nos animamos todos un pelín, e incluso la gente empezó a moverse y a corear los temas (porque hasta entonces, de verdad que era impresionante el silencio y quietud de todo el público durante la primera hora de concierto… aparte de que NI UNA SOLA VEZ se había coreado el nombre de la banda, ni siquiera el nombre del caprichoso vocalista… Ahí está el dato porque cuando ni siquiera tus fans incondicionales ni los seguidores irracionales de las cuatro canciones conocidas –a ser posible bonitas baladas, jeje- te aclaman, es que las estás cagando pero bien, ¿o no os lo parece a vosotros?).

Con “Nightrain” (mi tema favorito desde siempre de GUNS) se acabó el concierto antes de los bises, y tengo que decir que, si todo el concierto hubiera sonado como en esta, otro gallo hubiera cantado (y ahora no estoy haciendo bromitas con la voz actual de Axl, no seáis malos). Por una vez una canción del concierto sonó macarra, potente, aguda… y Axl, al igual que en “My Michelle”, hizo del viejo Axl, arreglando mínimamente (si es que esto tiene arreglo) alguno de los vergonzosos desaguisados que fue la tónica general del concierto. Buen final con Axl chillando eso de “(…) loaded like a nightrain, flying like and aeroplaneeeeeeeeee (…)” (y en este caso sonando más o menos bien) en la plataforma delante de la batería y contorneándose a su más puro estilo de toda la vida, echando el pie de micro y el brazo para atrás y sacando pecho en esa pose tan característica suya.

Con un seco y soso “good night” (por supuesto que no dijo ni Madrid ni España en ningún momento del concierto y es que para él sólo existe su mundo rodeado de guardaespaldas y lameculos que tendrá contratados para adorarle y llamarle Dios cada 20 minutos) se despidió para abrir los bises con “Madagascar”, uno de los temas más “conocidos” del que será el nuevo trabajo por llevar rulando en Internet desde hace mucho tiempo (al menos su versión en directo de aquel “Rock in Rio” de 2002, creo). Tras los temas del disco que habían sonado hasta ahora, tengo que decir que este es con diferencia el mejor, más hardroquero y con un puntito de feeling que en absoluto tienen cualquiera de los anteriores. Además, quedaba curioso el tema adornado con imágenes en blanco y negro de Martin Luther King por las pantallas y fogonazos de fuego desde el fondo del escenario que hubieran quedado de lujo con otro tema más clásico. Ahora, como no se podía hacer de otro modo, una parte final del tema incomprensible, 100% industrial, repetitiva y sosísima se carga de un plumazo el mínimo buen rollo que se podía haber creado con el único tema de “Chinese democracy” que, oído lo oído, merece la pena.

Guns and Roses - Foto: Rafa Basa
Guns and Roses - Foto: Rafa Basa

Tras el enésimo sólo e igual de mediocre que los anteriores, en este caso del guitarrista “estrella” del nuevo combo, el barbudo Robyn Finck (el que más tiempo lleva al lado de Axl), vino la típica presentación de la banda y se terminó el concierto con una buena versión (esta vez sí) del clásico “Paradise city”, entre coros del público (por primera vez en todo el concierto, esto fue unánime), confetti y fuegos artificiales… pero sin vítores, más aplausos de la cuenta ni emoción ninguna ni por parte de la banda ni del público.

Finalmente, tras ver el concierto se llegan a muchas conclusiones. Lo primero es la confirmación del chiste en que se ha convertido el “culebrón GUNS N´ROSES”, ese “Chinese democracy” que parece que finalmente saldrá a la luz después del verano (pero que, tras lo oído, va a ser lamentable), y sobre todo la figura de Axl Rose, completamente superado por su pasado, historia, los acontecimientos, fama, recuerdo de su leyenda… También, es evidente que esta banda no es GUNS N´ROSES y nunca lo será, ni por imagen, ni por actitud, ni por calidad, ni por sonido, pero sobre todo por derecho, por justicia y por pura lógica: sin Slash y Duff no existe GUNS (al igual que tampoco lo serían sin Axl, por supuesto)… otra cosa es que no estén Izzy o Steven Adler, pero bueno, eso sería más o menos sustituible (menos en el caso de Izzy, pero bueno, admitimos barco, ¿no?). De hecho, es que disfruté mucho más en el concierto de versiones de la banda de Steven Adler donde, al menos, se veía una actitud barriobajera, “humilde” y macarra que de ningún modo aparece con esta banda por ningún sitio.

No sé, yo creo que, sí quedaba alguna duda de la defunción total de la banda, con este concierto se demuestra que el pasado nunca volverá y mucho menos de manos de estos mercenarios por un lado (ojo que no lo digo en plan negativo porque para ellos tocar como GUNS N´ROSES y llevándose seguro un muy bien dinero no es nada reprochable, simplemente una gran oportunidad que deben aprovechar y disfrutar lo máximo posible), y sobre todo de los sueños y aires de emperador romano de Axl que, debería sentarse y recapacitar un poco para dejar de ensuciar el legado de una de las bandas más grandes y poderosos que nunca hayan existido.

Pero bueno, ya habrá tiempo para reflexiones una vez que salga (si llega a salir alguna vez) “Chinese democracy” y si se produce la tan esperada reunión que es lo único que puede salvar a Axl de la quema definitiva en la plaza pública del rock. Decir a modo de resumen que el concierto no es que fuera decepcionante porque sinceramente nadie esperaba algo grande (¿o alguno sí?), simplemente fue la confirmación de la decadencia de este hombre que lo mejor es que vuelva a su cueva de bambalinas, groupies, drogas y fiestas con famosos, y deje el rock n´roll en manos de quien todavía crea en él.

Una pena pero lo cierto es que, por muchas excusas de que era el primer concierto de la gira europea, de que no estén engrasados, que lleven mucho sin tocar, la presión encima de estos últimos años y demás, la situación actual de Axl y compañía es lamentable, por mucho que duele reconocerlo a muchos de los que hemos sido grandísimos fans de estas vidas. Sinceramente, a partir de ahora me veré todos los vídeos del mundo y pincharé todos los discos, oficiales y piratas, de GUNS N´ROSES que tengo, pero eso sí, del glorioso pasado. ¡El rey ha muerto, larga vida al rey!

Texto: David Esquitino david_esquitino@rafabasa.com
www.rafabasa.com y “Corsarios del metal”
(Domingo de 22:30 a 24:30 en Radio Enlace, 107.5 fm y www.radioenlace.org )

Fotos: Rafa Basa

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

Set list:

  • Welcome To The Jungle
  • It’s So Easy
  • Mr. Brownstone
  • Live And Let Die
  • Better
  • Sweet Child O’ Mine
  • Knockin’ On Heaven’s Doors
  • IRS
  • You Could Be Mine
  • The Blues
  • Outta Get Me
  • November Rain
  • There Was A Time
  • Chinese Democracy
  • My Michelle
  • Patience
  • Nightrain

  • Madagascar
  • ParadiseCity

Formación actual:

  • Axl Rose – lead vocals, piano (1985-present)
  • Dizzy Reed – keyboards, piano (1990-present)
  • Robin Finck – lead guitar (1997-present)
  • Tommy Stinson – bass guitar (1998-present)
  • Chris Pitman – keyboards, programming (1998-present)
  • Brian “Brain” Mantia – drums (2000-present)
  • Richard Fortus – rhythm guitar (2002-present)
  • Ron “Bumblefoot” Thal – lead guitar (2006-present)