Inicio Conciertos Crónica Concierto OBITUARY + SAMAEL + MAROON – Bergara

OBITUARY + SAMAEL + MAROON – Bergara

0
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil



Documento sin título


Obituary

MAROON + SAMAEL

Frío y más frío, nieve por todas partes, hasta no verme delante de la sala Jam y comprobar que efectivamente allí estaba el bus de la gira no me quedé tranquilo, gracias a dios no se trataba de un concierto de DEICIDE…Tan gélidas temperatura parecía que iban a jugar en contra de una buena noche de metal, ya que apenas 10 minutos antes de la hora señalada para la apertura de puertas, decidí salir del amparo de mi coche para hacer cola en la puerta como siempre…¿¿cola??, inexistente, parece ser que todo el mundo prefería quedarse calentitos en sus coches hasta no ver las puertas abiertas.

Maroon - Foto: Ángel Ruiz
Maroon - Foto: Ángel Ruiz

La sala se llenó rápidamente (al final acabaría llenándose toda la planta baja de la sala) aunque no es que inicialmente dentro hiciera más calor, y sin demasiada demora y ante un público bastante numeroso para que lo que suele ser habitual con grupos noveles, arrancó la actuación de los germanos MAROON, banda que tenía en vilo a más de uno y de dos al confundirlos con cierto grupo popero según pude escuchar.

Maroon - Foto: Ángel Ruiz
Maroon - Foto: Ángel Ruiz

La banda de los hermano Andre (voz) y Tom Eric (bajo) Moraweck resultaron ser una apisonadora sobre las tablas, pese a su poco ortodoxo estilo, mezcla de metalcore y thrash metal, supieron hacer mover las cabezas de no pocos de los allí presentes, sin olvidar a un pequeño número de seguidores que por allí pululaban y que habían venido esa noche solo para verlos a ellos. Con tan solo dos discos (“Antagonist” y “Endorsed by hate”) y uno en camino (“When worlds collide”) bajo el brazo, demostraron tener tablas más que suficientes, Andre es un torbellino y todo un showman, aunque habría que explicarle que eso de batear escupitajos con el micro queda gracioso hasta que le cae uno encima a alguien…me dejaron buen sabor de boca, estos fueron los temas elegidos:

  1. Intro / Endorsed
  2. Watch it
  3. Shadow
  4. Intro/ Worlds havoc
  5. If I lose
  6. At the gates
  7. Intro / Götterdämmerung

Personalmente pensaba que la lona que cubría la parte trasera del escenario sería para ocultar la batería de Donald antes de que le llegara el turno, pero cual sería mi sorpresa al ver que se trataba del habitáculo de Xy (anteriormente llamado Xytraguptor, más tarde Xytras y ahora Xy para los amigos), formado por sus teclados e instrumentos de programación, más un pequeño kit de percusionista (batería sería mucho decir), todo un anuncio de los que se nos venía encima.

Diez minutos más y ya todo estaba en marcha, las luces se apagaron y dio comienzo una de las puestas en escena más cuidadas que he visto jamás en esta sala. Juego de luces impresionantes, humo, ventiladores…sin olvidar la peculiar vestimenta de Vorph (hermano de Xy, conocido como Vorphalack en épocas mejores). Pero ahí se quedó todo muy a mi pesar, poco o nada queda de aquella banda de auténtico black metal que pateaba culos a lo largo y ancho de Europa.

Samael - Foto: Ángel Ruiz
Samael - Foto: Ángel Ruiz

Su actuación fue seca, falta de emoción y sentimiento alguno, ni el peculiar y gesticulante Masmiseim (bajo), ni Makro (guitarra), ni siquiera Vorph hicieron el más mínimo esfuerzo por animar a un público que poco o nada tenía que ver con su música salvo contados seguidores, varios de los cuales estaban allí expresamente por ellos y acabaron decepcionados por lo que me dijeron. Si obviamos su pasado, SAMAEL podría ser una banda interesante, pero el hecho de tener que defender hacía el final de su actuación (que fue la mejor parte) temas como “My savior”, de su ya lejano “Passage” (que marcó el principio del fin de su black metal) de 1996, sin el apoyo de una batería, no hace más que restarles fuerza y empuje. Sinceramente creo que se encontraron fuera de cartel y ante un público que no es el suyo.

20 años de historia, casi 8 de silencio…su actuación en el METALWAY del pasado verano había sabido a poco, quien me iba a decir que iba a poder disfrutar de una banda así dos veces en menos de un año cuando ya ni siquiera contaba con verlos jamás sobre un escenario de nuevo, y muchísimo menos con la formación original. En el ambiente se palpaba cierta excitación, sobre todo en los más veteranos, dando lugar al curioso fenómeno de dejarse ver por las primeras filas, lugar reservado habitualmente para los más jovenzuelos y entusiastas.

Samael - Foto: Ángel Ruiz
Samael - Foto: Ángel Ruiz

Finalmente y tras una espera no demasiado larga (si la comparamos con la de la semana pasada…) se apagaron las luces, reinando un silencio no muy habitual que fue roto por los primeros baqueteos de Donald Tardy (como no con su inseparable gorra) a ritmo de “Redneck Stomp”, esa intro demoledora de su más reciente trabajo, “Frozen in time”. Para aquel entonces ya se encontraban sobre el escenario el barbudo Trevor Peres, un tímido (como luego se vería) Allen West y el coloso Frank Watkins, imponente la figura de este último, todos ellos calentado el ambiente a la espera de que sonara al igual que en el disco los primeros acordes de “On the floor”, saltando a la palestra al fin el hombre sin rostro, ese tornado de Tampa de voz rota que es John Tardy y que hizo suyo al respetable con su sola presencia. La banda se veía en forma, compenetrada, y el sonido era demoledor, la voz de John sonaba como si por el no hubieran pasado los años, como si se hubiera mantenido congelado en el tiempo, algo que siguió demostrando con la también reciente “Insane”

“Chopped in half” es un tema que no puede faltar todo directo de OBITUARY que se precie, algo que la enfervorizada masa supo agradecer y que abrió el repaso a su legendario “Cause of death”, parido en el lejano 1990. Quedaba patente que su vuelta no había sido por dinero, sino que echaban de menos lo que mejor sabían hacer, autentico death metal de Tampa, Trevor era un ogro agitándose sin parar, Frank no paraba por el escenario, John realizando su particular y característica coreografía, su hermano Donald aporreaba sus parches sin piedad, y Allen…bueno, Allen demostró con creces que es un excelente guitarrista.

Obituary - Foto: Ángel Ruiz
Obituary - Foto: Ángel Ruiz

“Turned inside out” fue un nuevo paso por el “Cause of death”, sonando atronadora así como la más actual “Back incide”, volviendo la vista atrás de nuevo para deleitarnos con dos cortes del “Back from the dead”, “Threatning skies” y “By the light” , desapareciendo por primera vez en la velada tras la ejecución de “Dying”, también del “Cause of death”.

En tiempo pasaba volando y no menos fugaz fue la pausa tras la que volvieron a ritmo de una intro que se fundió en el primer corte de la noche para recordar su “World demise” de 1994 (donde andaría yo por aquel entonces…), “Kill for me”, a la que le siguieron su compañera de álbum y no menos matadora “Solid state” y “Stand alone”, sin lugar a dudas uno de los mejores cortes del “Frozen in time”, tras la cual volvieron a marcharse del escenario sin muchos aspavientos.

Obituary - Foto: Ángel Ruiz
Obituary - Foto: Ángel Ruiz

Esta claro que lo de esta gente no es hacer perder el tiempo en esperas inútiles, ya que poco después Donald se situaría tras su batería para regalarnos un solo demoledor, al que se le uniría un percusionista (solucionando así la duda del por qué de un timbal y una caja aparte de la batería de Donald) dándole un toque bestial a “Lockjaw”, algo que se repetiría varias veces, una de ellas con los dos hermanos baqueteando.

Obituary - Foto: Ángel Ruiz
Obituary - Foto: Ángel Ruiz

La noche apremiaba y era de suponer un final de traca, y así fue, esta gente no decepcionaría por nada a su público, y por nada del mundo dejarían sin dar un repaso a su mítico “Slowly we rot”, sonando al instante y una tras otra“’Til death”, “Slow death” (esta del “Frozen in time”) y como no, ese trallazo que responde al nombre de “Slowly we rot”, tras la cual se despidieron tímidamente, siendo un detalle de agradecer el hecho de que John bajara al foso a estrechar las manos de sus fans.

Obituary - Foto: Ángel Ruiz
Obituary - Foto: Ángel Ruiz

Se les podría achacar el ser un poco parcos en palabras y gestos para con el público, ¿pero quien se fijaría en semejantes tonterías tras semejante descarga de adrenalina? 20 años llevan haciendo “ruido”, por mi que sigan 50 más!

Texto y fotos: Ángel Ruiz

Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.