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+ GOJIRA
Jueves 8 de Diciembre de 2005 – Sala Mephisto – Barcelona.
Tenía mucha curiosidad por ver a GOJIRA , después de la recomendación que Manuel Munoz (THE OLD DEAD TREE) me hizo en una entrevista. En ella me comentaba acerca del grupo que “tocan un muy extraño, moderno y ambicioso death metal. No es death metal clásico. Deberías verlos en concierto, son espectaculares. Son increíbles, no te arrepentirás de escucharlos”. Y realmente así fue, el concierto de los galos en Mephisto fue poco menos que sorprendente.
GOJIRA entra en el definido grupo de grupos de difícil definición. En él encontramos a grupos tan diversos como MESHUGGAH, CULT OF LUNA, ATHEIST o incluso OPETH. Cualquiera de ellos podría ser un referente para definir su sonido, pero ninguno lo sería de manera concluyente.
Como base parten del death metal, pero sobre ella incorporan muchos detalles que le apartan de los cánones explícitos del estilo. Instantes de quietud, sonidos industriales y cambios de ritmo desmesurados pero controlados, que van desde brutales blast-beats con voces guturales a lentos pasajes melódicos de voces limpias, hacen de GOJIRA un grupo con una interesante personalidad propia.
Se desenvolvieron con gran soltura, musical que no física, pues no tenían espacio ni para dar un paso, debido a que el set de batería de Erlandsson ocupaba la mitad del pequeño escenario de Mephisto. Eso hizo que pudiéramos disfrutar aún más de las habilidades de Mario Duplantier a la batería, combinación de velocidad y técnica, al quedar alineado al frente con sus compañeros de filas. También remarcable la labor de su hermano Joe a la voz, personal tanto en su vertiente melódica como en la más desgarradora.
Únicamente cuatro temas y un solo de batería sirvieron para dar una buena muestra de lo que este grupo es capaz de ofrecer.
ARCH ENEMY
Y tras la experiencia de GOJIRA era el turno de Amott & Co, en la que era su segunda visita a la Ciudad Condal desde que Angela Gossow prestara su voz a las composiciones de ARCH ENEMY . Respecto a su anterior visita destacar dos cambios, una confirmación y un repetido punto negativo.
El cambio más remarcable es el reemplazo de Christopher Amott por Fredrik Åkesson a la guitarra. Åkesson proviene de un estilo musical que difiere bastante de la propuesta death-metalera de ARCH ENEMY , como es el rock melódico de TALISMAN o John Norum. Aún y así se le vio ubicado en su nuevo papel, a pesar de su comedida actitud, y regaló gratas dosis de caña, melodía y solos. Pasó la prueba de fuego con buena nota.
El siguiente cambio es el de la ubicación del concierto, pues del Razzmatazz II en 2004 nos trasladamos a una más pequeña y más abarrotada Mephisto. Realmente salimos perdiendo en cuanto a comodidad, pero en lo que sí ganamos fue en calidad de sonido, impecable tanto en GOJIRA como en ARCH ENEMY .
Como confirmación la de Angela Gossow al frente del grupo, contundente en actitud y en voz, canalizadora de toda su agresividad. Dentro de la linealidad impuesta por su registro, estuvo arrolladora tras el micro. Su voz está en un estado inmejorable en directo y estudio, como ha demostrado en “Doomsday Machine”, donde definitivamente ha encontrado su lugar.
Como punto negativo la duración del concierto, de nuevo de poco más de una hora, al igual que hiciera dos años. Vuelve a prevalecer el corto pero intenso. Pero este argumento, que es consuelo para algunos, es motivo de decepción para otros, y lo que puede ser un concierto de excelente se queda en notable debido a este factor.
La caja de los truenos la abrió “Nemesis”, una joya death melódica del presentado “Doomsday Machine”. Sin tregua siguieron “Dead Eyes See No Future”, “My Apocalypse” y uno de los mejores temas del “Wages Of Sin”, provocador de círculos pogueros, “Burning Angel”.
Y llegó el turno de Daniel Erlandsson de demostrar su valía tras los parches, con un programado solo acompañado por coros y sintetizadores. Un solo muy cuadrado, calculado, con poco espacio para la improvisación, y en el cuál no acabó de explotar sus contrastadas habilidades. Los últimos golpes de baqueta del solo empalmaron con los primeros de “Taking Back My Soul”, otro gran tema del nuevo “Doomsday Machine”.
Donde sí destacó el batería sueco fue en la siguiente “Diva Satanica”, con la que pasamos de una canción nueva a una de debut, que Angela dedicó al público femenino, y en la cuál confirmó de nuevo su buen estado de forma a la voz y reafirmó su protagonismo al frente de ARCH ENEMY . Quizás para rebajarlo y recordar que tras Angela hay un gran grupo, el siguiente tema fue uno instrumental de corte semi-progresivo como es “Hybrids Of Steel”, en el que la vocalista desapareció de escena. Y en este gran grupo no hay que olvidar la enorme presencia del bajista Sharlee D’Angelo, que se hizo omnipresente, e hizo lo que pudo para desatar su energía en el reducido espacio que dejaba libre la batería de Erlandsson y los bafles.
“I Am Legend/Out For Blood” y luego “Bury Me An Angel” sirvieron para reafirmar a FredriK Åkesson , cuyos solos confirmaron la conveniencia de un fichaje posiblemente definitivo. De hecho ya está participando con Michael Amott en la composición de nuevos temas entre concierto y concierto de la presente gira. También en “Ravenous” se marcó un solo de perfecta ejecución, aliñando junto a los coros de Amott el tema con el que el grupo abandonó el escenario tras una hora.
La habitual secuencia de aplausos, gritos, vuelta al escenario y agradecimientos precedió a los bises “Skeleton Dance” y “Dead Bury Their Dead”, donde disfrutamos de un ameno solo a dobles guitarras, para acabar con el celebrado y esperado himno “We Will Rise”, con final instrumental incluido.
Una buena actuación, escasa en cuanto a tiempo, pero no en cuanto a fuerza, agresividad, actitud y sobretodo, que es lo importante, calidad.
Texto: Héctor Prat
Fotos: Carlos Oliver y Hèctor Prat (Barcelona)
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Sala Jam – Bergara
El frío por fin comienza a dejarse sentir por tierras vascas, y eso fue algo que amilanó bastante a los habituales jovenzuelos que suelen hacer largas sentadas ante las puertas de la sala Jam de Bergara, y no era para menos puesto que ese frío viento que aquí llaman “francés” hacía de las suyas, como queriendo dar la bienvenida a sus paisanos GOJIRA, que no es otra cosa que el nombre japonés de Godzilla.
Una hora larga hubo que esperar para poder comenzar a disfrutar de su descarga en una sala que si bien en un principio parecía que iba a contar con una entrada escasa, fue llenándose poco a poco hasta reunir a un buen puñado de “metalheads”.El estilo de la banda de los hermanos Joe (voz y guitarra) y Mario (batería) Duplantier es una amalgama de thrash, death y constantes cambios de ritmo, algunos sintetizadores incluidos. Pese a contar con un sonido bastante aceptable para su condición de teloneros, su constantes cambios de ritmo no consiguieron enganchar a un público que no supo comprender su estilo, pulcro pero en cierto modo falto de garra teniendo en cuenta quienes venían tras ellos. A pesar de todo, la multitud de asistentes franceses (habituales ya muchos de ellos) disfrutaron con la descarga de sus compatriotas.
De nuevo tuvimos que sufrir una espera bastante larga mientras veíamos como los pipas iban realizando su labor sin prisa pero sin pausa, hasta que finalmente las luces bajaron su intensidad y la correspondiente intro comenzó a sonar. Michael, Fredrik, el colosal Sharlee y Daniel fueron apareciendo unos tras otro hasta que el huracán Angela saltó a escena, arremetiendo con la furia de mil demonios y la letra de “Nemesis” saliendo de su increíble garganta. Breve presentación del corte y de nuevo estaba en marcha la maquinaría de estos suecos a ritmo de “Dead eyes see no future” de su anterior entrega “Anthems of rebellion”, manteniendo toda la intensidad que les caracteriza con sus dos siguientes descargas, la reciente “My apocalypse” y una de sus fijas y que desató la algarabía de todos, “Burning angel”, del “Wages of sin”.
Tras esto y casi sin darnos cuesta llegó el solo de batería Daniel Erladsson, que sirvió para demostrar que por algo está donde está pese a su juventud, dejando en evidencia al entusiasta batería de GOJIRA , Mario, y que haría pensar a cierta formación sueca también el porqué lo dejarían marchar…”Taking back my soul” no vino sino a demostrar que están orgullosísimos de su ultimo trabajo, y no es para menos, esta gente son una maquina del directo, atreviéndose Angela incluso con temas que no fueron pensados para ella como es el caso de “Diva Satanica” del segundo disco de la banda y con Johan Liiva al frente, “Stigmata”, que con todo el respeto del mundo, ya quisiera Johan darle la intensidad y potencia que Angela le da, si en una grabación suena bestial, en directo se crece le pongan por delante lo que le pongan.
El técnico solo de guitarra del ex –CARCASS y ex –CANDLEMASS, Michael Amott brindó un pequeño descanso antes de que sonara ”Hybrids of steel”, un corte más dentro de los que nos regalarían de su último disco esa noche, al igual que “I am legend/out for blood” con el que hicieron que más de uno tuviera que ir al masajista al día siguiente para aliviar unas maltrechas cervicales, sonando tras ellas para acabar de rematarlas “Bury me angel”, nueva vista atrás, esta vez al primer álbum de la banda, “Black earth”, y nuevamente Angela triunfal pese a que el estilo de la banda ha cambiado mucho desde entonces.
Y llegó el momento que más curiosidad podría suscitar aquella noche, que no era otra cosa que el solo de guitarra de Fredrik y su vetusta Gibson Les Paul negra, muy lejos de su habitual hard rock a bordo de TALISMAN, pero demostró que “el que vale, vale”, se toque rock o death metal melódico. Según sonaron los primeros acordes de “Ravenous” la sala se puso se patas arriba, todo un cañonazo que no puede faltar bajo ningún concepto en sus directos, pero que sin embargo solo podía significar una cosa, el fin de la velada, como así fue hasta que reaparecieron para deleitarnos de nuevo con varios temas a modo de Bis.
“Skeleton Dance” y “Dead bury” sirvieron que para calentar más a la enfervorizada masa que rozaría el éxtasis musical gracias a “We will rise”, montando en la maquina del tiempo por última vez esa noche para cerrar con “Fields of desolation” del Black earth”.
Excelente descarga, que salvo en sus inicios, gozo de un buen sonido y de unos músicos entregados a su público, el cual les adora y reza para que en futuras giras no dejen de pasar de nuevo por estos lares. Por ponerles un pero, por el precio de la entrada quizá podrían haber tocado un par de temas más, pero bueno, ¡a conformarse con lo que hay!
Texto: Ángel Ruiz
Fotos: Carlos Oliver y Hèctor Prat (Barcelona)
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