Aplastante debut de DEMONOID. Formado por tres miembros de Therion, Christofer Johnsson, Kristian Niemann y Johan Niemann, juntamente con el ex-Soilwork y ahora batería de Chimaira Rickard Evensand, DEMONOID nos ofrecen una explosiva combinación de puro death y thrash de la vieja escuela con modernos toques black.
El proyecto surge del cerebro de Kristian Niemann, que junto con su hermano Johann quería dar rienda suelta a esa brutalidad cohibida en Therion, y después de varios intentos fallidos lo ha logrado y de qué manera con este álbum demoledor, que se basa en el concepto teológico-fantástico de los jinetes del Apocalipsis, como bien queda reflejado en la espectacular portada.
Y aunque el grupo tenga como base a tres miembros de Therion, lo único que tiene en común el sonido de ambas bandas es la perfecta producción, y ciertas reminiscencias en la pomposidad de diversos pasajes.
En este álbum encontrarás metal mayúsculo, traído de la mano de potentes y agresivos riffs trasheros, death entregado a base de apabullantes ritmos de batería y desgarradas voces, y ciertos toques de la corriente más moderna del black. Energía y excelentes composiciones que te harán disfrutar el disco de principio a fin.
Rompen el álbum las brutales «Wargods» y «Firestorms», con una acelerada batería que no descansa ni un segundo en su afán por repartir tralla. Acompañado por riffs combinando metal y thrash, Christofer Johnsson se deja la voz en lo que es una lección de cante death. «Wargods» dispone de sus momentos de calma nerviosa, inmediatamente rotos por endiablados blast-beats de la factoría Evensand, mientras que en «Firestorms» marcan el final del tema.
«Witchburners» es más metálica que sus predecesoras, con un ritmo más contenido pero con thrasheros riffs que reparten la dosis necesaria de fuerza. «14th Century Plague» baja la velocidad de manera escandalosa, en lo que es el tema más doom del álbum, y donde Johnsson fuerza su registro más gutural. Aún y así rompe un poco el ritmo del álbum, en lo que para alguien podrá ser un descanso (para mí un desacierto).
«Hunger My Consort» vuelve al thrash death más dinámico, en un sonido de guitarra y batería muy próximo a Slayer. Siguiendo la historia del álbum, es la hora de llamar a los jinetes del Apocalipsis con «The Evocation». En él se intercambian voces death con otras un poco más operístico-teatrales, tanto masculinas como femeninas, en lo que es el guiño más claro al sonido Therion. Tema a medio tiempo para el lucimiento de Kristian Niemann a los solos de guitarra.
Y los jinetes responden a la llamada, viniendo a la Tierra para salvarla de la humanidad con «Arrival Of The Horsemen», un tema épico y lento en su inicio como corresponde con el momento de la historia que representa, que desemboca en otro tema old school de melódico y heroico estribillo.
Sin descanso llega el final de nuestros días con «End Of Our Times», que presenta un thrash clásico combinado con death melódico, exaltado al máximo en su estribillo. Y si «End Of Our Times» anuncia la desaparición de la humanidad, ésta llega con «Death», nueve minutos de solidez, brutalidad y épica repartidos entre momentos de dosificados riffs y pasajes de rapidez, tecnicidad y contundencia.
Escuchar a DEMONOID es escuchar una combinación explosiva de thrash y death de la vieja escuela, pero llevado a la modernidad con un sonido más actual y una producción excelente. Recomendable pues para puristas del thrash y el death, aunque también puede agradar a los amantes del black moderno.
Hèctor Prat























