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THYRANE – Hypnotic

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VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil
VHALDEMAR - Straight To Hell
Century Media - SPIRIT ADRIFT - Enlightened In Eternity
AYRA - Silent Veil

Llega a mis manos un disco de un grupo del cual, sinceramente,
no conocía absolutamente hasta el día de hoy. Thyrane
es un grupo de Black Metal moderno, quizás demasiado moderno para ciertos
oídos reacios a las nuevas aventuras que el metal parece estar emprendiendo
durante estos últimos años.

La producción del disco, realizada a cabo en los estudios
fineses de Sundicoop, es sobresaliente. El sonido que sale a través de
los altavoces es muy nítido, todo se distingue a la perfección
logrando el equilibrio justo o el predominio de uno u otro instrumento cuando
la situación lo requiere. Hypnotic es un disco con un predominio importante
del sintetizador, pudiéndose englobar pues perfectamente dentro de la
corriente del metal industrial. Hay veces que el teclado realmente queda maravillosamente
bien, reforzando la idea o ambiente que el grupo pretende transmitir en la canción,
otras veces es un adorno (para bien o para mal) y por último, algunas
veces simplemente sobra. Las guitarras son al cien por cien rítmicas,
machacantes, recordando algunas veces al sonido de Rammstein, si bien mucho
menos denso y agresivo, no hay ni un solo punteo (que yo recuerde ahora mismo)
en todo el disco. El batería hace un buen trabajo, no es nada loable
pero cumple con su función. Por último la voz de Blastmor ( ya
sabeís, los oscuros y sus nombres) suena de maravilla, si bien no la
fuerza en absoluto, simplemente recita al ritmo que la canción le exige.

Pasemos ahora a desguazar el disco canción por canción.
Hypnotic abre con “Human Weed”, un tema que ya nos indica en que
va a consistir el concepto general sobre el que la música de Thyrane
va a girar. Unos cambios de ritmo muy bruscos basados en la alternancia de las
guitarras, melodía sintética o ambos a la vez. El estribillo lo
repiten hasta la saciedad, otra nota predominante a lo largo de todo el disco.
Thyrane debe ser una gran banda en directo ya que sus temas
tienen muchísima fuerza y es fácil aprenderte las canciones, las
cuales te empujan a gritar como un desalmado aquello que ellos consideren apropiado
que grites. “Fireworks” corrobora lo anteriormente dicho, veo a
mas de uno (me incluyo, por supuesto) pegando botes por su cuarto al tiempo
que martiriza a sus padres con un gutural ¡Fire! ¡Fire! saliendo
de sus gargantas. La cosa comienza a parecerte algo menos graciosa con “Glamorama
Demystified”, el ritmo industrial satura ya un poco y se nota que te apetece
algo más de crudeza y agresividad, a mi juicio el teclado estropea claramente
esta canción. “Dance in the air” parece un cambio en la onda
de Thyrane ya que comienza con un rollo muy atmosférico,
propio de las bandas de Black Metal gótico pero de ilusiones vive el
hombre y el detalle curioso del teclado comienza a convertirse en un mamoneo
constante.

El estilo que Thyrane practica es demasiado
cerrado, clónico canción tras canción y la novedad comienza
a hastiar. Tras un tema instrumental basado en las percusiones tribales y acordes
de la lejana india viene “The Syntomathic”, uno de los temas que
más me han gustado del disco. El ritmo industrial sigue allí por
supuesto, pero aparece mucho más integrado y disimulado con el resto
de los elementos. La teclista Hannamari compone ella solita “Phantasmal
Paranoia”, el mejor tema del disco, mucho más gótico y oscuro
que todos los demás. “Sickening” (un tema de lo más
sencillo), “Of sun and flame” y “Heretic Hunt” cierran
lo que es Hypnotic sin nada nuevo que aportar que no este dicho ya.

Lo de siempre, Thyrane es una buena banda
con buenas ideas, pero no todo tiene que girar alrededor del mismo concepto
una y otra vez, pues se corre el riesgo de caer en la monotonía. La escena
oscura se está saturando demasiado y no todo lo que sea vestir de negro
y cantar como un poseso tiene que estar bien. Mas originalidad por favor, aunque
a estas alturas poco nos puede sorprender ya….

Daniel Pastor