![]() |
+ FINNTROLL + HEIDEVOLK
+ TROLLFEST +THE DREAD CREW OF ODDWOOD
Marte 27 de Enero de 2026 – Sala Mon – Madrid
La respuesta es sí. Por fin HEIDENFEST pisa nuestras tierras, es decir, el festival por antonomasia del folk metal que normalmente se mueve por centroeuropa pisa España y lo hace con un combo de bandas de lo más espectacular y de renombre. KORPIKLAANI encabeza un cartel en el que grupos como FINNTROLL, HEIDEVOLK, TROLLFEST o THE DREAD CREW OF ODDWOOD tendran cabida en una noche épica en la céntrica sala Mon de Madrid.
La apertura de puertas se produce a eso de las cinco de la tarde, aún con la comida en la boca del estómago, pero con un hambre de folk y fiesta importante que nos cebará hasta las once de la noche. Seis horas con algunas de las bandas más relevantes de la escena. El sold out no estaba colgado a la entrada a falta de billetes que se podían contar con dos manos, por lo que el ambiente iba a ser apabullante.
Desde California, arribaba el primer barco pirata de la tarde, y es que THE DREAD CREW OF ODDWOOD amenizaría y abriría la velada con su show acústico con dicha temática. Su «Heavy Mahogany» como ellos denominan a su sonido inundaría a los aún pocos fieles que ya se daban cita en la sala madrileña. Por desgracia y debido al tráfico, lluvia torrencial y temprana hora, sólo se pudo disfrutar de su final “Lawful Evil”. Una auténtica pena porque era un buen gancho para empezar la tarde.
Los noruegos TROLLFEST ya son unos más que conocidos en nuestro país, llevan años trayendo su fiesta folk a nuestras tierras y esta vez no iba a ser distinto. Su indumentaria es una auténtica maravilla, y es que los disfraces de flamenco, rosas y con brillo, no dejan indiferente a nadie. “Dance Like a Pink Flamingo” y “Flamongous” muestran perfectamente sus dotes como estrellas del folk y de los movimientos prohibidos.
Una auténtica fiesta, y mientras el público en un parque de bolas, con la mitad de la pista sentada y la otra levantándose a saltar, y viceversa después, o con su bajista comandando una conga enorme que circularía por toda la sala con “Kaptein Kaos” o los contrastes de “Piña Colada”. El final llegaba con los puños en alto para “All Drinks on Me” o la acelerada “Kjettaren mot strømmen”. Te podrán gustar más o menos, pero son una garantía de éxito.
Turno ahora para el viking/folk de una leyenda como HEIDEVOLK. Los neerlandeses tuvieron una larga etapa en la que no llegaban a visitar nuestro país, pero rota la veda, les tenemos de vuelta ante un ambiente bastante más multitudinario. Solemnes y poderosos comenzaban con “Ontwaakt” y “Ostara” con cuerno gigante de cerveza en mano y armadura en la otra. Melódicos los holandeses con cortes como “Walhalla wacht” o la aclamada “Oeros”, con una presentación más que acertada y ante una sala ya completamente llena.
Más comunicativos que de costumbre, encontraban el feedback con su público al son de “Drinking with the Gods (Valhalla)”, constantemente haciéndonos alzar el puño. El cierre cómo no llegaría con la mágica “Nehalennia”, su potencia y sus contrastes, con ese estribillo tan épico que marca un concierto excelente para continuar con nota tras la fiesta del combo anterior. Notables los tulipanes.
Llegaba ahora la humppa (polka finlandesa), más folk y ahora con tintes black. Batiendo todo ello, cómo no, nos topamos con unos FINNTROLL que son garantía de éxito. El lider troll Mathias “Vreth” Lillmåns no sería de la partida al comunicarse hace unos días que no sería parte del tour, y aparece entre las sombras Mathias Dahlsveen, vocalista de VANVIDD. Inicio en el que Dahlsveen se sentía como pez en el agua en el papel de frontman con “Midvinterdraken” y “Människopesten”.
La polka black finesa por antonomasia atronaba ahora con “Solsagan” y “Fiskarens fiende”, con un público un tanto estático que pronto se templaría al son de una maravillosa “Blodsvept”. Lo malo que tiene este HEIDENFEST es que son sets bastante reducidos, por lo que sin quererlo ni beberlo estábamos en la mitad de su show con “Nedgång” o una impecable “Svartberg”.
“Mask” es un auténtico bloque sonoro, mientras las preciosas melodías inconfundibles de “Trollhammaren” hacen acto de presencia y se desata un mosh pit en el centro de la sala. Hablando de melodías pegadizas aunque bajando bastante el tempo llegaba el turno ahora de “Nattfödd”, enlazando en la recta final con “Skogsdotter”. Ahora sí, últimos coletazos de los trolls escandinavos con la divertida “Jaktens tid” y la definitiva “Ormfolk”, con la que FINNTROLL cumplieron la gran papeleta de aparecer sin Vreth, y lo hicieron con una nota bastante alta.
Y también desde tierras finesas, desde Lahti, la noche la cerraría KORPIKLAANI. Jonne Järvelä es el perfecto maestro de ceremonias para poner un punto más festivo en la capital. Da igual las canciones que toquen, los miembros que cambien… el buen rollo que transmiten desde el primer momento que suben a las tablas es inigualable, es claramente uno de los motivos de que encabecen veladas tan completas como esta.
El inicio es apabullante a golpe de hits con “Hunting Song” y ese ‘ay, ay, ayayay’ tan coreable con un ritmo endiablado para armar su primer pogo en pista. Le seguía la melodía pegadiza de “Wooden Pints”, excelente siempre y necesaria en su set, para continuar con “A Man With a Plan”. El ambiente se tornaba de lo más festivo con otra clásica como “Happy Little Boozer” y ese estribillo repetitivo pero que no eres capaz de sacar de tu cabeza.
“Aita” es muy efectiva, “Kalmisto” y “Ämmänhauta” bajan un tanto las revoluciones en una pista que había arrancado con una fuerza ilusitada. La galopada marcada de “Tuli kokko”, una especie de cumbia finesa llamada “Leväluhta” y la festiva “Päät pois tai hirteen” marcan la mitad del show. Nos embarcamos en “Lonkkaluut” que vuelve a abrir el círculo en mitad de la pista, mientras el círculo rueda al son de “Ruumiinmultaa”.
La archiconocida “Gotta Go Home” de BONEY M no permite que pare la diversión, el sudor y la cerveza. Están como en casa, “Viima” es coreable, bailable y todo lo acabado en able, dejando paso a otro clasicazo como “Metsämies”, ya el desenfreno no tendría fin. El final llama a la puerta con “Saunaan” y le da la mano cómo no con “Vodka” con toda la sala pogueando en el último baile de una noche que se antojó espectacular a pesar del terrible tiempo que teníamos fuera de la sala.
Así finalizaba un concierto de nuevo muy acertado de KORPIKLAANI, una vez más a la altura de las circunstancias, así como el resto de bandas de la tarde. Es imposible salir sin una sonrisa de oreja a oreja dibujada en nuestras caras. Los días más tristes y feos con música de este estilo se tornan en los más felices.
Texto y fotos: Óscar Gil Escobar
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.





















































