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Viernes 19 y Sábado 20 de Septiembre de 2025 – La Carpa del Poble Espanayol – Barcelona
NESTOR+ THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA
+ HITTEN
+ REMEDY + BIG MOUTHERS
Viernes 19
Haré un breve resumen de esta primera edición de ROCK THE SUN.
El festival se celebró en un lugar de lujo. La Carpa del Poble Espanyol de Barcelona es un recinto estupendo, cómodo, muy bien montado, con unos aledaños de encanto, y perfecto para albergar un festival de estas características, que reunió a unas 1000 personas diarias aproximadamente, venidas de Barcelona, Cataluña, -mayoritariamente-, Levante, Madrid, País Vasco, o lugares como Guadalajara o Ciudad Real, entre otros lugares.
Las instalaciones estaban impolutas. Es claro que Madness Live, -lo organizadores-, cuidan mucho el tema de limpieza en sus festivales. Cada 5 minutos pasaba una persona limpiando el suelo enmoquetado verde, y los WC´s estuvieron limpios en todo momento.
El escenario, era grande, buen equipo, sin pantallas, y un juego de luces suficiente.
Los organizadores, a pesar de no conseguir el lleno, ya se plantean la segunda edición.
El cartel, ambos días, fue estupendo. Como siempre digo, cada cual tendrá sus bandas triunfadoras y favoritas.
Rafa Basa
Vamos con las crónicas de Alfonso Díaz Cazorla, Jorge del Amo, Rafa Basa y fotos de Carlos Oliver:
BIG MOUTHERS
Como suele ser habitual en la mayoría de los festivales que se celebran cada año en nuestro país, la acción empezaba pronto, a primera hora de la tarde, y en esta ocasión bajo un sol que caía a plomo en “La Carpa” del Poble Espanyol. Los elegidos para romper el hielo en esta primera edición del ROCK THE SUN FESTIVAL, y dar la bienvenida a los que tuvieron posibilidad de disfrutar del evento desde el mismo arranque, fueron los chicos de BIG MOUTHERS.
Ilustres animadores de la escena barcelonesa, el nombre de la banda es harto conocido para cualquier seguidor que se precie del rock n´roll en la Ciudad Condal, ya que la banda atesora más de una década de andadura a sus espaldas y varios centenares de shows, amén de ser una de las bandas habituales en la programación de la sala Luz De Gas, con descargas en las que alternan temas propios y clásicos imprescindibles de la historia del rock. Con semejante currículum estaba claro que la formación no iba a tener grandes dificultades para calentar el ambiente dando buena cuenta de ese hard rock melódico, pegadizo y elegante que siempre han llevado por bandera.
Lamentablemente un servidor no tuvo ocasión de ver los compases iniciales de su descarga. Así que cuando accedí al recinto la banda, -vestidos de riguroso negro y ya empapados en sudor-, llevaba varios minutos sobre el escenario y su frontman, Nacho Ibáñez, estaba ya presentando “Nothing To Loose”. Se notaba que la banda estaba tocando en casa, ya que el ambiente fue bastante distendido, con unas primeras filas plagadas de caras familiares para los músicos. Sin embargo, eso no influyó en las prestaciones de una formación que se mostró sólida, compacta y que demostró garra y, ante todo, muchas ganas de hacer disfrutar a todos los presentes con sus enérgicos riffs y sus pegadizos estribillos.
Por supuesto que tampoco faltaron durante su presentación cortes repletos de buenos estribillos y una orientación inequívocamente A.O.R., destacando especialmente piezas como “Fantasy Of Love”, rescatada de lo que fue su primer largo “Wishes”, y en la que teclados y riffs cargados de potencia y elegancia compartieron protagonismo. Lamentablemente cuando la banda parecía encontrarse más cómoda sobre las tablas, y habiendo conseguido conectar con un público que poco a poco iba en aumento, llegó el momento de la inevitable despedida de manos precisamente de la pieza que daba título a su ópera prima de 2018, y que probablemente sea su tema más conocido a tenor de la reacción del personal: “Wishes”. Desafiando al color, y cargados de ilusión, frescura y buenas melodías, BIG MOUTHERS fueron un excelente inicio para esta primera edición del ROCK THE SUN FESTIVAL.
Texto: Alfonso Díaz Cazorla
Fotos: Carlos Oliver (@carlosoliverphotography)
REMEDY
Era la primera vez que los veía, y lo cierto es que, sin llegar a ser una banda de primera línea, me gustaron.
REMEDY se ha consolidado rápidamente como una de las estrellas emergentes más brillantes de la escena del rock melódico. De Estocolmo, debutaron con el álbum «Something That Your Eyes Won’t See» en 2022, cautivando al mundo de la música con su energía contagiosa y su magistral mezcla de rock, pop y metal. Así fue su concierto en REMEDY, una mezcla de melodías, armonías en forma de buenas canciones.
Me hubiera haber visto más entrega, más magnetismo y actitud en escena, pero por lo demás, la banda hizo una actuación muy correcta.
Su álbum de 2023, «Something That Your Eyes Won’t See» les consolidó un poco más, y ahora presentaron su nuevo disco «Pleasure Beats the Pain» lanzado la primavera pasada.
Como cuento, dieron un concierto interesante y correcto.
Empezaron con un enérgico “Living on the edge” con ramalazos e influencias a los mejores BON JOVI, guitarras muy cercanas a SCORPIONS y algunas reminiscencias a grupos de culto como HAREM SCAREM.
Siguieron con uno de mis temas favoritos, “Marylin”, en la misma oda; mezclado BON JOVI, SURVIVOR, ECLIPSE. Muy bien por su vocalista Robert van der Zwan. Quien acompañado de su guitarra, me pareció un cruce entre Richard Marx y Eric Mårtensson.
Presentaron temas de su último trabajo, como «Crying Heart», «Angelina», y «Moon Has the Night» con el que terminaron
Texto: Rafa Basa
HITTEN
Con los HITTEN el festival subió 3 o 4 niveles de golpe, hasta el punto en que para mí fue el concierto más divertido de ver de todos, el más eléctrico, el más contundente, y sin género de dudas de lo mejor que vimos durante todo el fin de semana.
Igual hay algún despistado o despistada por ahí, no creo, pero la banda murciana lleva años subiendo como la espuma y casi sin darnos cuenta, ya han pisado buena parte de los mejores festivales del viejo continente, amén de haber girado ya hasta por los Estados Unidos o Japón y de haber acompañado a bandas de la talla de H.E.A.T o EUROPE, así por citar dos muy recientes. Las casualidades en este negocio jamás han existido, y la creciente profesionalización de la banda en los últimos años ha dado unos frutos que son más que merecidos, y que el pasado viernes nos tocó disfrutar de lo lindo en Barcelona.
La banda salió como un obús con un himno moderno y épico como “While Passion Lasts”, que es la síntesis perfecta de esta etapa actual en la que la banda mezcla el ‘hard’ y el ‘heavy’ con TAN buen gusto, sobreponiéndoselos a un sonido de guitarras al principio algo pobre, al menos fuera, y a un sol de justicia que les cegaba y nos abrasaba. Daba igual.
La fuerza que transmite la banda en escena es enorme y hace que desde el principio te atrapen, y así fuimos de tema en tema, con un Alexx Panza sobresaliente, sin sonrojarse delante de ningún cantante y encima motivado por la presencia de su familia, venida desde Italia, o con una dupla de guitarras ganadora con un Dani y un Johnny Lorca que funcionan como un reloj, siempre cómplices, siempre dando juego, y que terminaron picándose en un mano a mano entre el público durante “Unholy Games”, que fue para mí la sorpresa de la tarde.
En ese sentido, recalco que no vimos ni una sola banda más activa sobre el escenario, más compenetrada y más coral en todo el festival, de la que por supuesto Willy es ya una parte esencial a la batería, y de la que participa activamente hasta Serra, quien suplió nuevamente a Satan al bajo y ya se le nota con el rodaje inherente al tiempo y los bolos, haciendo muy buenos coros además, como el resto.
Su set se centró lógicamente en sus dos últimos trabajos, aunque también hubo hueco para “Twist Of Fate” e “In The Heat Of The Night”, que ademas cerró su fabulosa actuación ya con la noche a punto de cerrarse sobre nosotros, que llegábamos justos para coger un vuelo muy especial, que nos cuenta Alfonso en las siguientes líneas.
Setlist HITTEN:
- Prelude To Passion (Intro)
- While Passion Lasts
- Mr. Know It All
- Blood From A Stone
- Ride Out Of Storm
- Meant To Be Mean
- Hard Intentions (Secret Dancer)
- Something To Hide
- Twist Of Fate
- Eyes Never Lie
- Unholy Games
- Built To Rock
- In The Heat Of The Night
Texto. Jorge del Amo
THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA
Hay algunas formaciones que se apartan deliberadamente de lo que son los cánones y las normas más tradicionales dentro del hard rock, y eso acaba dándoles un “rollo” muy especial. Sin duda si hay una banda que se ajusta a lo anteriormente expuesto es THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA. Aún recuerdo cuando hace casi dos décadas se empezaba a hablar de una superbanda que iba a aglutinar a nombres destacados de la escena extrema sueca. Y he de reconocer que si algo no me esperaba es que acabarán alcanzando la notoriedad que han conquistado con una propuesta tan alejada y distante de lo que acostumbran a proponer bandas como ARCH ENEMY o SOILWORK, que es donde militaban los ideólogos de este proyecto.
No solo su música es especial: una simbiosis explosiva que combina rock, funk, soul, disco…, sino que también lo es su indumentaria: en la que predomina el impoluto color blanco de las americanas y los pantalones de pinzas. Su formación, en la que nos encontramos con dos coristas femeninas ataviadas como azafatas de vuelo. Y, por supuesto, esa peculiar e impactante puesta en escena en la que destaca también la extravagante indumentaria que luce su frontman Björn “Speed” Strid, con varios complementos propios de los cantantes pop de la década de los ochenta: flecos, hombreras y por supuesto gafas de sol. En definitiva, el cocktail perfecto para abandonarse a la diversión sin complejos mientras uno practica sus mejores pasos de baile.
Un servidor es de los que había tenido oportunidad de viajar con anterioridad en la aeronave que comanda la tripulación sueca, y al igual que sucediera entonces, la experiencia volvió a ser de lo más placentera y satisfactoria. Sin embargo, antes de empezar a desgranar lo que fue su descarga en esta primera edición del ROCK THE SUN FESTIVAL, me gustaría puntualizar que tras su show no pude evitar esbozar una mueca que denotaba cierta decepción, ya que personalmente me esperaba un repertorio con “más munición” para mover los pies. Y es que aunque vivimos pasajes trepidantes durante el show, también hubo momentos,- para un servidor más de los que me hubiera gustado-, en los que la banda se perdió entre baladas, medios tiempos e incluso alguna charla que se alargó más de la cuenta, con lo que llegó a perderse un tanto la rotunda intensidad que suelen tener sus descargas. En cualquier caso, -dejando a un lado apreciaciones y puntualizaciones muy personales de un “cliente habitual” de la aerolínea sueca-, el personal quedó bastante satisfecho con la descarga y con un repertorio que hizo escala en casi todas sus entregas de estudio, haciendo especial hincapié en el material del que hasta la fecha ha sido su último lanzamiento: “Give Us The Moon”.
Una vez consumado el ocaso del “Astro rey”, lo que nos concedió una pequeña tregua tras una tarde de lo más soleada y sofocante, y precedidos de la última llamada para que embarcáramos antes del cierre de puertas, aparecían en escena los miembros de la formación sueca. El despegue fue firme, a la par que seguro, con los miembros de la banda tomando posiciones mientras sonaban los sintetizadores que nos proporcionaron argumentos para empezar a mover los pies siguiendo la implacable dinámica de “Stratus”. Desde el mismo arranque quedó claro que los presentes sabían a lo que venían. Así que los bailes de “las azafatas” sirvieron para que más de un@ perdiera la vergüenza y se dedicara a intentar imitar sus divertidas coreografías. Sin apenas darnos tiempo para recuperar el aliento, tocaba alcanzar nuestra velocidad de crucero, y para ello que mejor que confiar en la pegada de un tema como “Shooting Velvet”, que con su implacable percusión ponía al personal a dar palmas constatando la excelente sintonía entre la banda y sus entregados seguidores, con Björn Strid demostrando un dominio total del escenario mientras las chicas se encargaban de arropar sus registros vocales durante su pegadizo estribillo.
Por supuesto, los sintetizadores, el funk de los setenta, y la música disco de los ochenta fueron indiscutibles protagonistas de la descarga de THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA. Sin embargo, aunque la mayoría de los presentes hace tiempo que vendimos nuestra alma al rock más potente y cañero, fuimos muchos los que no pudimos resistirnos a las increíbles melodías que la banda nos propuso en temas como el celebrado “Divinyls”, que provocó la locura en una pista que a estas alturas del show estaba ya completamente desatada. Nuestras simpáticas azafatas no pararon de sonreír mientras alzaban sus copas para brindar con el público entre tema y tema. Más atrás en el tiempo, concretamente hasta “Amber Galactic”, nos invitaría a viajar la tripulación sueca durante “Gemini”, con el grandullón Sharlee D´ Angelo copando el centro del escenario mientras Björn nos invitaba a entonar su melodía justo antes de que Rasmus Ehrnborn fuera quien inyectara la flema roquera que lo acabó convirtiendo en uno de los momentazos de la noche.
Con el ambiente ya convenientemente caldeado, y una vez concluido el obligatorio e imprescindible trámite de las presentaciones, tocaba volver a mirar a su material más reciente dando buena cuenta de “Cosmic Chaos”, que arrancaba con una buena ración de percusión para acabar abocándonos sobre un número repleto de magia setentera y esencias psicodélicas, dejándonos a las chicas bailando “face to face” mientras Mr. Lönnmyr se explayaba a su gusto tras sus teclas. Sin embargo, pese a la ovación que el público tributó a la banda, me dio la impresión de que este tema cortó un poco la implacable dinámica que hasta ese momento había llevado el show. En cualquier caso, THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA no tardaron mucho en volver a tomar el pulso a la descarga con una de las que ya se ha convertido en imprescindible en todas sus presentaciones: “This Boy’s Last Summer”, convirtiendo, una vez más, los aledaños del escenario en una pista de baile.
Nuevamente tocaba volver a echar el freno, tocaba ralentizar el ritmo del show con la melodiosa y tranquila “Paloma”, que llegó precedida de una introducción larga, -quizás demasiado-, y que sirvió para que Anna Brigard tuviera su cuota de protagonismo al realizar un vibrante dueto con Björn. Había que levantar la moral de la tropa contando para ello con nuestra complicidad para convertirnos en parte activa de la embaucadora “Satellite”, que fue la escogida para que el foco de atención recayera sobre John Manhattan Lönnmyr, quien se quedó solo en escena al final del tema mientras sus compañeros desaparecían entre bambalinas. La perfecta comunión entre banda y público continuó durante “Can’ t Be That Bad”, con gran parte del personal haciendo suyo su fantástico estribillo.
Fue al encarar el tramo final de su presentación cuando los suecos tuvieron un detalle para con sus fans más veteranos, y es que el camaleónico y rotundo “Transatlantic Blues”, además de ser el primer guiño que se permitieron a lo que fue su ópera prima, “Internal Affairs”, sirvió para tener un emotivo recuerdo a su compañero David Andersson. Acto seguido llegaría el momento de mover el esqueleto con “Burn For Me”. Mientras que la cabalgada de la memorable y pegadiza “White Jeans”, serviría para poner el recinto literalmente patas arriba, con todo el público levantando los puños para corear su abrumador estribillo.
Antes de poner fin a nuestra travesía, -con un aterrizaje tan certero como implacable-, el combo sueco nos propuso el ritmo marcado, rotundo y de esencias setenteras del marchoso “West Ruth Ave”, tras el que se marcharon dejando al público con una sonrisa dibujada en el rostro y con la sensación de que podrían haber tocado un par de temas más, ya que su descarga, -de unos 75 minutos aproximadamente-, acabó quedándose algo corta. En cualquier caso, buena descarga en líneas generales de unos THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA que gustaron, pero a los que en mi opinión les faltó “algo” para rematar la faena y salir aclamados como uno de los indiscutibles triunfadores en esta primera edición del ROCK THE SUN FESTIVAL. No sé, quizás fuera cuestión de que un servidor llevaba unas expectativas demasiado altas con el combo sueco…, y ya se sabe lo que suele pasar entonces.
Texto: Alfonso Díaz Cazorla
NESTOR
Y tras THE NIGHT FLIGHT ORCHESTRA, de los que os hablado, muy bien por cierto, Alfonso, llegó para los que para mi fueron el auténtico lujazo de todo el ROCK THE SUN FESTIVAL.
No se cuantas veces habré visto su actuación en streaming de su paso por Wacken. Para mi, lo de NESTOR, es y fue impresionante. Hacía años que no disfrutaba tanto con una banda de rock melódico y AOR en directo.
Estuvieron perfectos, sublimes, inmensos. Lo de este grupo es maravilloso en todos los aspectos, y en ROCK THE SUN FESTIVAL, con todos mis respetos a H.E.A.T que dieron un gigantesco concierto el sábado, fueron la mejor banda del festival. Si os gustan FOREIGNER, JOURNEY, KANSAS, WHITESNAKE… Es claro que NESTOR os encantará como a mi, o más en ROCK THE SUN FESTIVAL.
El brillante vocalista Tobías Gustavsson, Marcus Ablad al bajo y excelentes voces, Martin Frejinger a los teclados, Jonny Wemmenstedt a la guitarra, y Matthias Carlsson a la batería son cinco portentos que llevan en el rock muchos años, la totalidad de ellos apartados del mundanal ruido, sin sacar discos, ni tocar en directo.
Llevan en el rock desde 1989, pero curiosamente no han pegado fuerte fuera de Suecia hasta hace poco, y menos en España. Su más reciente álbum, “Teenage Rebel”, a través de Napalm Records salió el 31 de mayo de 2024, tras un larguísimo silencio después de “Kids In A Ghost Town”, que fue reeditado en una edición de lujo, el pasado septiembre de 2022. Y resumiendo ambos trabajos basaron su gigantesca actuación.
El inicio vino marcado por un espectacular “We can alive” de su nuevo álbum, un trallazo de puro hard rock ochentero, perfectamente ejecutado, cantado, y escenificado por toda la banda. Desde su arranque, su escaparate fue trasparente y nos invitaba a la conquista. La indumentaria de sus directos es y fue simpática, trajes de almirantes navales, con sus cordones incluidos, flecos, y una actitud y movimientos en escena propios de músicos que siente cada nota y lo tienen muy claro. NESTOR saben que un concierto no es solo ser perfectos músicos, -que lo son-, también saben que un espectáculo entra por los ojos, y tiene que trasmitir entrega y energía.
Tengo que destacar a su vocalista Tobías Gustavsson, quien se mostró toda la noche impecable en voz y entrega. Y quien me llamó especialmente también la atención fue el bajista Marcus. Además de tocar su bajo muy bien, demostró ser un gran cantante, haciendo unas voces perfectas. Me fijé, y NESTOR no llevaron ningún tipo de voces y coros grabados, lo que es una proeza. El esto de la banda, muy bien. Destaco a su guitarrista Jonny Wemmenstedt, quien se marcó unos solos estratosféricos, elegantes, muy a lo George Lynch, con un sonidazo de guitarra buenísimo.
El repertorio fue avanzando, mientras la banda daba buena prueba de su categoría y calidad… «Kids in a Ghost Town», el tema que da título al álbum, «In the Name of Rock ‘n’ Roll», que hace poco apareció como single, «The One That Got Away», del álbum «Teenage Rebel»…
Además, su espectáculo subió de nivel gracias al montaje de rayos lasers que lucieron durante su actuación.
De verdad que disfruté como nunca. Y lo dice alguien que por edad, ha podido ver a JOURNEY, KANSAS, TOTO quienes están a gran distancia, pero NESTOR son unos legítimos y merecidos herederos. ¡¡Muy grandes!!
Remataron con grandes canciones como “Caroline”, espectacular y magnífico tema y estribillo, “Victorius”, y los finales»Teenage Rebel» y «1989».
Enormes NESTOR.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Carlos Oliver (@carlosoliverphotography)




































































































Está claro que menos es más y la crónica de Rafa, sin haber yo estado en el concierto, la comparto, el concierto que dio NESTOR en Burgos, fue impresionante y como bien dice Rafa, no llevan coros grabados, lo hacen de lujo. Esta banda tiene que aprovechar su momento y empezar a pensar en lanzar un tercer disco, que supere a los 2 anteriores, que va a ser difícil, y a mi gusto, el 2º es mi favorito.
Remedy me gustaron bastante. Me parecen un muy buen grupo, pero creo que están un punto por debajo de otras bandas conocidas de este estilo. De la Flight night orquesta no había oído nada. Me sorprendieron y me gustaron con ese estilo de los ochenta mezclando rock,funky,disco…parece que la gente disfrutó bastante con ellos. Hitten fue una caña de concierto. Desde el primer minuto hasta el último,el toque más rockero de la noche. Alex Panzza me parece un cantante soberbio. Y llegó lo mejor: Nestor . Tenía muchísimas ganas de verlos porque me encantan sus dos discos . Me pareció un concierto apoteósico. Os aseguro que no disfrutaba tanto de un directo hacía mucho tiempo. Tuve una sensación de buen rollo y de estar pasándolo genial de principio a fin. Inmensos y geniales. Si os gustan y podéis verlos,ni os lo penséis un segundo. Y como dice Rafa,al que tuve el placer de conocer,la organización,el lugar y el sonido de los conciertos, fantástico. Ojalá que repitan el año que viene.
Y HITTEN para mí demostraron cómo tiene que salir un grupo a comerse el escenario, primera vez que los veía.
También The Night Flight un buen rollismo de música muy bien la verdad.
Y Nestor sonaron impecables, mejor que Heat en ese sentido.
Living on the edge no tiene nada que ver con lo que indicas, pero es que ni de coña.