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EVIL INVADERS + ADEPT + ROBSE
+ CRYSTAL LAKE + DARK ANGEL
+ BEAST IN BLACK + LEIZE
+ POWERWOLF + ANGELUS APATRIDA
Miércoles 6, Jueves 7, Viernes 8 y Sábado 9 de Agosto
Polideportivo Municipal – Villena
Sábado 9
EVIL INVADERS
Tras su reciente y exitoso paso por la pasada edición del ZURBARÁN ROCK de Burgos, los belgas EVIL INVADERS regresaban a nuestro país para con su incendiario thrash/speed inaugurar las actuaciones en esta cuarta y última jornada del LEYENDAS DEL ROCK 2025. Me sorprendió mucho que la formación de Leopoldsburg no consiguiera congregar a una mayor cantidad de publico, y es que aunque hay quien les tilda de joven valor dentro de la escena europea, lo cierto es que la banda atesora una sólida trayectoria a sus espaldas, con varios largos y Ep’s publicados en sus casi dos décadas de andadura.
Sin embargo, que no hubiera mucha gente frente al Jesús De La Rosa Stage no pareció importar lo más mínimo a las huestes que capitanea Johannes Van Audenhov, ya que salieron a escena con el cuchillo entre los dientes y dispuestos a no dejar títere con cabeza, contando para ello con la mordiente de unas composiciones rápidas y directas. Como un torbellino desatado, el cuarteto tomaba posiciones para asestarnos un primer golpe en forma de “Feed Me Violence”. Está claro: “el que golpea primero, golpea dos veces”. Así que tras captar la atención de los que se acercaron curiosos al Jesús De La Rosa Stage, el cuarteto siguió azotando intensamente al personal con los vertiginosos fraseos que se marcaron para lanzar esa poderosa andanada que lleva por título “As Life Slowly Fades”, proponiéndonos un primer guiño a su Ep de 2016: “In For The Kill”.
Desatados, sin parar de animar al personal y de hacer headbanging, EVIL INVADERS demostraron un vigor y una vitalidad envidiables, sobreponiéndose sin apenas inmutarse al intenso calor que hacía que desde la valla de seguridad se disparara agua a las primeras filas mientras la banda atacaba “Hissing In Crescendo”, desplegando todo su potencial melódico a la hora de encarar su parte solista. En cualquier caso, no me gustaría que los que no estuvieron allí llegaran a la errónea conclusión de que EVIL INVADERS solo nos ofrecieron caña a raudales y velocidad gratuita, ya que también presentaron temas como “Broken Dreams In Isolation” en los que los cambios de ritmo fueron constantes, con el personal levantando los puños para respaldar su majestuosa entrada.
Como buenos discípulos de las bandas thrashers europeas, EVIL INVADERS volverían a darnos argumentos de peso para ejercitar las cervicales durante “Eternal Darkness ”, para acto seguido cruzar la frontera y adentrarse durante “In Deepest Black”, en tesituras más netamente heavy metaleras, empleando para ello voces limpias y de corte más melódico antes de asestarnos el golpe de gracia definitivo al encarar su trepidante recta final. Con las flechas apuntando al cielo, mientras el personal rugía intensamente, encarábamos la recta final de la explosiva descarga del combo belga observando las carreras por el mástil de Johannes y Max Mayhem durante la “Venomniana”: ”Raising Hell”.
Una vez más, banda y público volverían a ser uno durante los compases iniciales de “Die For Me”, que arrancaba acompañada de las palmas de los más animados mientras la banda aprovechaba para reivindicar sus raíces más netamente ochenteras. Como no podía ser otra forma, los thrashers belgas se guardaron una última bala en la recámara, ya que para finiquitar su descarga optaron por uno de los temas mas rápidos, incisivos y despiadados de su última entrega de estudio: “Sledgehammer Justice”. Gracias a la descarga de EVIL INVADERA los más madrugadores arrancábamos esta cuarta jornada del Leyendas con las pilas bien cargadas. Una lástima que muchos se lo perdieran.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Cesar Valiente
ADEPT
Tras una gran descarga de thrash metal old school por parte EVIL INVADERS, llegaban ADEPT, quienes sustituían en el cartel a THROWN.
Era la primera vez que les veía en directo, y me gustaron mucho más que en disco. Me empapé con sus álbumes días antes de LEYENDAS, pero aún así me sorprendieron para bien.
ADEPT es una banda sueca de metalcore fundada en 2004, compuesta por el vocalista Robert Ljung, el guitarrista Jerry Repo, el bajista Filip Brandelius, el baterista Gabriel Hellmark y el guitarrista Gustav Lithammer.
En directo suenan como un cañón, y son muy competentes escénicamente, centrados en sus dos guitarristas y su vocalista Robert Ljung.
El próximo octubre lanzarán su nuevo álbum “Blood Covenant”, por lo que se centraron en dar caña a sus anteriores trabajos, Another Year of Disaster, Death Dealers, Silence the World y Sleepless de 2015.
Me llamaron poderosamente la atención temas como “Heaven”, “Carry the Weight” de su último álbum, con partes instrumentales melódicos, pero con un toque heavy, y “At Least Give Me My Dreams Back You Negligent Whore”, por su dibujo de guitarras y sus rudas voces.
No se si serán el futuro, pero tengo muy claro que aquí tenemos una banda joven que combina el metal furioso, con melodías inspiradoras y pegadizas, y atmósferas post-rock. Muy interesante propuesta.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Pedro J. Delgado
ROBSE
He de admitir que pocas, muy pocas, referencias tenía de los germanos ROBSE antes de ver que su nombre estaba entre el elenco de bandas que conformarían la programación del New Rock Stage en esta cuarta y última jornada festivalera. Pero realizando una rápida búsqueda pude informarme de que entre sus miembros estaba el ex- vocalista de EQUILIBRIUM: Robert-Martin Dahn.
Ante un reducido y selecto grupo de encendidos incondicionales el combo alemán nos ofreció un detallado recorrido por las composiciones de su primer largo: “Harlekin Und Krieger”, que vio la luz el pasado año, además de repescar algún viejo hit de la ex- banda de Dahn. Lo primero que me gustaría comentar de la descarga de ROBSE es que fueron víctimas de uno de los peores sonidos de todo el festival, haciendo que sus canciones sonaran como una bola de sonido, a volumen atronador, lo que hacía prácticamente imposible que pudiéramos distinguir los instrumentos.
También me sorprendió la actitud alocada, burlescas y, por momentos, hasta socarrona de un exaltado Robert-Martin Dahn que, personalmente, creo que acabó pasándose de gracioso en algunas de las charlas que mantuvo con el respetable. Quizás lo más destacado de su descarga fueran sus composiciones más folkies, fiesteras y desenfadadas: “Von Der Schenke Zur Taverne” y “Viva La Caida”, que sonó con la voz femenina disparada; y por supuesto las dos versiones que tocaron de Equilibrium: “Karawane” y “Met”.
Pese a que personalmente no acabó de convencerme su descarga, lo cierto es que los bailes y los cánticos fueron una constante entre el público a lo largo de prácticamente todo el show. En definitiva, que el debut en nuestro país de ROBSE no acabó de colmar mis expectativas. Esperemos que en futuras ocasiones estén algo más inspirados.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Cesar Valiente
CRYSTAL LAKE
Es una banda de metalcore japonesa procedente de Tokio, liderada por el que es su nuevo cantante John Robert C., tercer vocalista de la banda, tras la marcha de Ryo después de diez años de actividad, en octubre de 2022. Lo de John Robert C. fue apabullante en todos los sentidos.
Debo reconocer que dieron un gran concierto.
Sus temas “Mephisto”, -muy directo y pesado al estilo de SIX FEET UNDER, con gran solo de guitarra-, “Disobey”, -que sonó brutal y pegadiza a la vez-, y “Hail to the Fire», -totalmente degolladora-, fueron apisonadores.
A partir de ahora, les prestaré más atención.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Pedro J. Delgado
DARK ANGEL
Probablemente la década de los ochenta fue la época dorada para las bandas de thrash metal. Tanto dentro de la escena europea como de la americana surgieron un montón de buenas formaciones que, afortunadamente, a día de hoy aún siguen enarbolando sin complejos la bandera del estilo. Sin embargo, también hubo muchas otras que se quedaron en el camino. Algunas que pese a tenerlo todo para alcanzar el éxito, nunca llegaron a conquistarlo. Y es en este segundo grupo donde podríamos encuadrar a DARK ANGEL.
Nombre mítico, y para muchos de absoluto culto, dentro de la escena thrasher americana, la propuesta de DARK ANGEL siempre se caracterizó por ir un paso más allá, -tanto técnica como compositivamente hablando-, de lo que acostumbraban a ofrecer las bandas de la incipiente escena de la Bay Area. Tras haberlo intentado en diversas ocasiones tras su primera ruptura a principios de la década de los 90, la banda regresaba al Viejo Continente en este 2025 para alegría de aquellos seguidores que nunca pudieron verles en directo. Así que además de rendir tributo a su compañero Jim Durkin, (fallecido en 2023) y repasar algunos de sus temas más emblemáticos, la banda centraría su objetivo en las composiciones de “Darkness Descends”, que el próximo año cumple su cuadragésimo aniversario.
He de reconocer que la descarga de los americanos era innegociable para un servidor, ya que nunca había tenido ocasión de verles en directo. Mis expectativas eran altas, y aunque el show empezó algo titubeante, con varios problemas técnicos durante la inicial “Time Does Not Heal”, único y solitario recuerdo que se permitieron al trabajo que publicaron a principios de la década de los noventa, y “No One Answers” que nos dejaba a un Ron Rinehart algo despistado y disperso, lo cierto es que la banda acabó firmando una más que notable actuación, haciendo honor a su legado y su leyenda.
En cuanto a la formación que se presentó en Villena estuvo compuesta por el ya mencionado frontman, junto al bajista Mike Gonzalez, los guitarristas Eric Meyer y Laura Christine, completando un equipo perfecto junto al incombustible, polifacético y carismático batería Gene Hoglan. Una formación de garantías que una vez solventados los problemas iniciales ofreció unas fantásticas prestaciones a la hora de abordar el que a la postre fue el tema más reciente que interpretaron: “Extinction-Level Event”, que publicaron en este mismo 2025. Ya lo habían anunciado. Todos estábamos avisados, el gran protagonista del show iba a ser “Darkness Descends”. Así que fue el propio tema homónimo el elegido para empezar a bucear entre sus composiciones mientras daban buena cuenta de su aplastante épica instrumental.
Tras unos irregulares compases iniciales, Ron Rinehart se convirtió en el motor y el alma de la banda, corriendo por todo el escenario, llegando incluso a cantar en el filo del mismo mientras trataba de involucrar a las primeras filas para que se sumaran a la despiadada fiesta thrashera que provocaron los humeantes riffs de “The Burning Of Sodom”, que ponían al personal a correr en círculo. Nuestro recorrido por el álbum que la banda público a finales de 1986, proseguiría con la sucesión de cambios de ritmo que acabaron dando forma a “Hunger Of The Undead”, dejando que fuera Laura Christine quien se encargara de rematar el tema con un monumental ejercicio solista.
De forma seminal, tras un pequeño interludio a cargo del bajista Mike Gonzalez, los furibundos thrashers se lanzaron a brazo partido sobre lo que fue una de las andanadas más salvajes y agresivas de la tarde: “Merciless Death”, con ambos “hachas” intercambiando vertiginosos fraseos para hacer vibrar a un respetable que quedó atónito ante la clase magistral de puro thrash metal que nos estaba ofreciendo el quinteto californiano. Por supuesto que si de algo andaron sobrados DARK ANGEL fue de voracidad thrashera, y de esa actitud propia de los seguidores clásicos del estilo. Pese a ello, he de reconocer que me sorprendió que tras la aniquiladora “Death Is Certain (Life Is Not)”, Ron Rinehart desapareciera de escena para reaparecer posteriormente paseando entre el público mientras cantaba “Black Prophecies”.
Los que conocíamos al dedillo el contenido en “Darkness Descends”, sabíamos que la fiesta thrashera de los americanos estaba dando sus últimos coletazos. Así que todavía tuvimos tiempo para una última sesión de headbanging siguiendo los aniquiladores riffs y la aplastante pegada que exhibió Gene Hoglan, -que tocó como una auténtica bestia-, durante la final “Perish In Flames”. Lo dicho, aunque la descarga de DARK ANGEL no fue una de las más seguidas de la jornada, los que pudimos disfrutarla nos retiramos con la plena convicción de que las obras cumbres del thrash metal han envejecido particularmente bien. Y, sin duda, “Darkness Descends” es una de ellas.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Pedro J. Delgado
BEAST IN BLACK
Reconozco que gustaron mucho al público. Tienen canciones “himno”, poseen a un gran vocalista como es Yannis Papadopoulos y un compositor y líder soberbio como es Anton Kabanen, y en directo son entretenidos, visuales e intensos, pero…
Como ya pasó las anteriores veces que los vi en directo, -especialmente en 2024 en ROCK IMPERIUM-, su concierto estuvo repleto de teclados programados, decenas de coros pregrabados, una pista de voz principal al unísono que la de Yannis, y otras inclusiones adicionales que realmente carcomen su directo. Una cosa es usar pistas para complementar las canciones, y otra es la fórmula que usa la banda. Esta fue la característica dominante del concierto, junto a sus movimientos en el escenario, perfectamente sincronizados. Aunque hay que puntualizar que Yannis y Anton comparten algunas partes de voz.
¿Canciones? Sin duda BEAST IN BLACK poseen himnos más que suficientes y son muy pegadizos, y como he dicho, tienen un gran vocalista como es Yannis Papadopoulos y un compositor y líder soberbio como es Anton Kabanen, aunque hay quien los tilda de “los ABBA del metal”, lo cual es en parte bueno y en parte no tan bueno.
El caso es que el sonido fue matador, eso sí, y los temas fueron ideales pasa que el publico saltara y disfrutara; al fin y al cabo eso es lo más importante, y sobre todo en un festival.
El cantante de origen griego lo hizo realmente bien, igual que el resto de la banda; todo va rodado, perfecto, y el poyo de las múltiples primeras filas y la entrega hacen que show quede redondo, la verdad, pregrabaciones y dobles voces incluidas.
Fueron cruciales momentos como los marcados por “Power of the Beast”, un «himno uptempo que captura la esencia del estilo» de la banda y como bien declaró sobre él, el propio Kabanen: “Está dedicada a todos los que necesitan ánimo, motivación, determinación y fuerza interior para seguir adelante. El mensaje de la canción es como la actitud inquebrantable y la resolución empoderadora de Guts, el protagonista del manga ‘Berserk’.
También sobresalieron temas como el mega-hit “Blind and Frozen” con esa melodía y estribillo deliciosos, donde hay partes, -como en otras canciones. Que la voz de Yannis parece la de una mujer.
«Beast in Black», «Enter the Behelit», «To the Last Drop of Blood» y «End of the World» que puso el cierre apoteósico.
Les veremos en Madrid por partida doble junto a HELLOWEEN. Seguro que están tremendos.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Cesar Valiente
LEIZE
Solo vi dos temas de LEIZE, una banda mítica, legendaria que nunca falla y gusta a raudales. Vi el fin de su show, y fue impresionante, con un sonido perfecto y la banda entregada como el público, en cuerpo y alma.
Aunque no pude disfrutar de la totalidad de su actuación, no faktaron sus himnos “Buscando Mirando”, “No podrán”, “Acosandme”…
Una gran banda, ETERNA.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Pedro J. Delgado
POWERWOLF
Para muchos de los asistentes a este XVIII LEYENDAS DEL ROCK, la descarga de POWERWOLF en el Azucena Stage no representaba únicamente el plato fuerte de esta última jornada festivalera, sino también el principal reclamo de esta edición de 2025. Mucho ha crecido la banda de Saarbrücken desde que tuve ocasión de verles por primera vez. Reconozco que en aquel “bautismo” no acabó de convencerme la propuesta de unos “tipos” que irrumpieron escena disfrazados, con las caras pintadas y sin contar con la participación de un bajista. Sin embargo, su crecimiento ha sido exponencial. Así que podríamos decir que el tiempo les ha acabado dando la razón, y, porque no reconocerlo, han conseguido tapar la boca de los que, -como un servidor-, no confiaban en ellos como posible relevo para las grandes bandas. El tiempo será también el que acabe dictaminando si logran tal empresa. Pero lo que no se puede discutir es que por el momento están en la buena senda.
Los “lobos” que lidera Attila Dorn fueron los que congregaron más público de todo el LEYENDAS. Pocos, muy pocos, fueron los que optaron por perderse su descarga, y eso se notó en los aledaños de un escenario que estuvieron repletos de público, dando al recinto el aspecto que se merecen unos cabeza de cartel como POWERWOLF. Ya en su anterior visita a tierra villenenses, la banda presentó un montaje muy trabajado. Sin embargo, en esta ocasión, fueron un paso más allá, ofreciendo no tan solo el montaje escénico más complejo, vistoso y llamativo de esta edición del LEYENDAS, sino que probablemente uno de los más ambiciosos, sino el que más, que recuerdan los Leyenderos. Sí, por supuesto, que hubo fuego. Tanto en la parte frontal como en la trasera del escenario. En forma de imponentes columnas, pero también de lanzas que variaban de dirección dando lugar a diferentes formas. Tampoco faltaron las columnas de humo, las chispas, la pirotécnica…, y en definitiva todo lo que puede esperarse del espectáculo de una gran banda.
Otro detalle a destacar fueron las diferentes proyecciones que se fueron sucediendo a lo largo del show en la gran pantalla que presidía el escenario, y que estuvieron estrechamente ligadas con el tema que estaban interpretando. En cuanto al escenario estuvo dividido en diferentes alturas. En un segundo nivel estaban colocados la batería y los teclados de Falk Maria Schlegel, aunque como suele ser habitual en las descargas de POWERWOLF el inquieto teclista no tardó mucho en abandonar su posición inicial para deambular por el escenario convirtiéndose en un segundo frontman. Tampoco faltaron unos arcos góticos que dieron al escenario la apariencia de una catedral, ni tampoco unas vidrieras y unas lápidas sobre las que también se fueron proyectando diferentes imágenes.
Además de todo esto a lo largo de la descarga también fueron entrando en acción diferentes elementos que sirvieron para potenciar, aún más si cabe, la espectacularidad del show: un altísimo púlpito que fue desde donde Attila arrancó el show, un enorme órgano de tubo que colocaron en el centro del escenario y que acabó en llamas. En definitiva, que el show lo tuvo todo para convencer a unos seguidores que lo vivieron intensamente y que disfrutaron al máximo tarareando sus letras, saltando y, a la postre, siendo partícipes del espectáculo. Sin embargo, si hay un aspecto que me gustaría comentar, y que creo que la banda tiene que cuidar de cara al futuro. Pese a que Attila se dirigió en muchas ocasiones al público en un más que correcto castellano, -algo que siempre es de agradecer-, me dio la impresión de que algunos de los discursos entre tema y tema fueron un poco largos, y aunque en ningún momento me parecieron excesivos, si que me dio la impresión de que Attila estaba a punto de cruzar esa delgada línea que separa la simpatía del tedio que provocan los frontmen que alargan demasiado sus parlamentos. En cualquier caso, vuelvo a puntualizar, que esto es una apreciación muy personal, ya que la mayoría del público pareció encantado con el trato que nos dispensó el vocalista.
Sorprendiendo al público desde el mismo arranque, POWERWOLF optaron por ocultar el Azucena Stage con una gran lona mientras los miembros de su “crew” procedían a ultimar el montaje escénico. Así que cuando esta cayó pudimos ver el escenario, con apariencia de catedral. Attila hacía acto de presencia desde un altísimo púlpito para dar por inaugurado su particular ceremonial con “Bless’ em With The Blade”, que como no podía de ser otra forma llegó acompañado de una buena ración de fuego y pirotecnia. Por supuesto, que la banda apareció luciendo sus habituales ropajes, con ambos guitarristas, Charles y Matthew Greywolf, moviéndose por la parte frontal mientras que tanto Attila como Falk Maria Schlegel se paseaban por todo el escenario. Complacidos por el gran recibimiento que les tributó el público del LEYENDAS, el frontman y el teclista nos saludaron antes de comentar que el de esta noche era su último bolo de esta gira por festivales. Así que tras coger el vocalista el botafumeiro que sostenía un monje encapuchado la banda se abalanzó de lleno sobre “Incense & Iron”, que arrancó con las palmas del personal para posteriormente ponernos a todos a botar.
Metido de lleno en el papel de sacerdote, y conduciendo su particular liturgia metalera, Attila invocaría la hermandad metalera para hacer que el recinto se viniera literalmente abajo durante “Army Of The Night”, que se convertía en el primer gran momento de la noche, con las lanzas de fuego encaminándose hacia el cielo antes de que todos nos pusiéramos a cantar y diera comienzo el particular show de Falk Maria Schlegel. Una pequeña escala en su más reciente “Wake Up The Wicked”, sirvió como excusa para sumergirnos de lleno en el ritmo marcial de “Sinners Of The Seven Seas”, dejándonos con la proyección del lobo enarbolando una bandera mientras el escenario se llenaba de fuego y chispas.
Sin duda fue uno de los momentos más celebrados e impactantes de todo el show, y es que para “Amen & Attack”, la banda plantó en el centro del escenario un gran órgano de tubos que Falk Maria Schlegel se encargó de tocar. Dejando a un lado el aspecto meramente musical, el show de Attila y el hiperactivo teclista prosiguió cuando ambos se marcaron un “baile agarrao” durante los prolegómenos de “Dancing With The Dead”. Posteriormente, durante la introducción de “Armata Strigoi”, el frontman le recriminaría a su compañero que estuviera tratando de robarle el protagonismo lo que acabó provocando la carcajada del público. Por supuesto que esta noche también tuvimos ocasión de mover las caderas frenéticamente mientas entonábamos la melodía que precedió al pegadizo estribillo de “Demons Are A Girl’s Best Friend”.
Precisamente los siguientes números de lo noche sirvieron para que la banda siguiera repasando algunas de las composiciones que formaron parte de lo que fue séptima entrega de estudio: “The Sacrament Of Sin”, que vio la luz en 2018, y que a la postre fue el disco que más visitaron esta noche. Así que no faltaron la majestuosa “Stossgebet”, con Attila ocupando un púlpito que posteriormente le elevaría hasta el cielo de Villena provocando el delirio del personal, ni tampoco la inapelable, y muy celebrada, “Fire And Forgive”, que les servía para acelerar el paso y reivindicar sus su raíces más netamente power mientras el personal alzaba los puños para rematar su rotundo estribillo.
Una última incursión en su último redondo sirvió como excusa para envolvernos en las oscuras ambientaciones de “Heretic Hunters”. Encarando la recta final del show todos nos pondríamos a saltar con la banda para dar la bienvenida a “Blood For Blood (Faoladh)”. La euforia desatada se mantendría a lo largo de “Sanctified With Dynamite”, que llegó acompañada de fuego y pirotecnia a raudales mientras Attila se encargaba de dirigir el coro. Todo se volvería más solemne durante la ceremonial “We Drink Your Blood”, aunque idéntico fue el protagonismo que tuvieron el fuego y sus encendidos seguidores. Mientras que la despedida definitiva llegó con la inevitable “Werewolves Of Armenia”.
No puede haber dudas al respecto. Gustos y preferencias personales a un lado, POWERWOLF protagonizaron la descarga más vistosa y espectacular de este Leyendas Del Rock 2025, posicionándose como unos firmes candidatos a la hora de ocupar el lugar de las grandes bandas de siempre. Otra cosa es: si ese relevo gusta, o no.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Cesar Valiente
ANGELUS APATRIDA
Me allegro del Triunfo de las bandas, y especialmente de las nacionales. El mundo del metal es muy duro. Como bien repitió varias veces Guillermo, “El Polaco”, líder de ANGELUS APATRIDA, han pasado 25 años, desde que la banda de Albacete arrancó. Y les ha contado 25 años llenar salas de gran capacidad, tocar en un buen lugar en los festivales nacionales, girar por todo el planeta, (Europa, Asia, América, etc), dejar su nombre muy alto en los más importantes festivales internacionales, HELLFEST, DOWNLOAD, WACKEN…
La banda sigue felizmente formada por Guillermo Izquierdo (voz y guitarra), David G. Álvarez (guitarra), José J. Izquierdo (bajo) y Víctor Valera (batería).
El concierto de ANGELUS APATRIDA fue apoteósico. Fui inmensamente feliz al ver al grupo triunfar como lo hizo, sonando brutales, con fuegos, humo, pirotecnia y un repertorio especial, muy especial.
Si POWERWOLF no hubieran dado el gran concierto que dieron, ANGELUS hubieran sido claramente los triunfadores de la jornada del sábado, aunque en mi particular opinión, lo fueron.
Siempre se destaca la labor de Guillermo a la fiera voz y guitarra, o la de David, a la guitarra solita, pero esta vez, sin olvidar a Jose, el bajista, quiero erigir un monumento colosal para Víctor Valera a la batería. Estuvo inmenso, inconmensurable. Buenísimo.
Como digo, la banda sonó muy bien, la voz de Guillermo fue espectacular, la presión del bajo, las guitarras sonaron como hachazos y la batería fue portentosa.
Me gustó toda la descarga, especialmente “Indoctrinate”, “One Of Us”, “Give em War”, “Versus the World”…Todos los temas.
En “Thassh Attack” dode la banda aprovechó para hacerse una foto con su público de fondo, y “You Are Next” fueron el delirio.
Grandes, MUY GRANDES.
Texto: Rafa Basa
Fotos: Pedro J. Delgado
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.























































































































yo una banda sin bajista es que no la veo, no me gusta nada.
A mí me asombra que, a estos niveles en los que se mueve PW, no contrate un bajista al menos para que no llame tanto la atención.
Por otro lado, ¿Soy el único al que la actitud del teclado le pone nervioso? Me parece que es un show espectacular y que los momentos de notoriedad del teclado empañan el gran ambiente que crean.
Y no me refiero a cuando toca el órgano con fuego, eso es una pasada. Más bien a los saltitos y bailecillos que se casca.
Deacuerdisimo. Siempre me ha parecido totalmente fuera de lugar. O por lo menos asi lo siento yo.
Beast in Black mas que a Abba son una versión metalizada de Modern Talking
Por eso me encantan, lo has clavado. A ver cuando se animan a hacer una versión de SOS, Geronimos cadillac o jet airliner.
Ojalá ❤️ La voz y la calidad musical, la tienen a raudales.
Por cierto Rafa, se nota que de Adept y de Crystal Lake no tienes mucha idea. Es normal, no es el género que has escuchado siempre, aunque al menos me alegro de que poco a poco des cabida al Metalcore en la web.
Saludos cordiales
Me sumo a la critica sobre Beast in Black de llevarlo todo excesivamente sampleado. Que lo han dicho mil veces, y sabemos que quieren hacer las cosas así, pero ver en directo a una banda cuyo 60% de lo que suena no lo está tocando nadie, en un género donde todavía se valora el esfuerzo por tocar cada instrumento y hacerlo bien, resulta descorazonador. Y me atrevería a decir que es una tendencia en las banda finlandesas en general.
Estoy de acuerdo con lo de que en este genero musical, todavía se valora el esfuerzo de tocar y cantar. Pero la evidencia es que es cuestión de tiempo que la tecnología nos pase por encima incluso en directo. Ahora mucha gente que sabe cantar (con o sin Autotune), o que escribe letras (con o sin chatgpt) pero ni tiene banda ni sabe tocar ningún instrumento, usa la IA para todo lo demás y cuelga los resultados en internet o Spotify. Está en nuestra mano validarlo o no.
Estoy contigo en lo que dices. El año pasado, cuando BEAST IN BLACK «tocaron» en Rock Imperium, me pareció desagradable el sonido abrumador de las grabaciones, que se comían el resto del sonido de la banda. A mi me da que no son muy buenos instrumentistas, y tapan las carencias, dándole al play. A mi gusto, sólo se salva en la banda el gran Yannis, que está desaprovechado, obligándole a cantar en tonos cansinos, con la voz tan versátil que tiene.
Tanto Powerwolf como Beast in Black argumentan lo mismo para no llevar bajista ni teclista, pero de lo que no hay duda, como comentan más arriba, es que los teclados en Beast in Black son absolutamente protagonistas, no así el bajo en Powerwolf. Por poner un ejemplo de justo lo contrario, In Flames llevan a un tipo tocando sintes y teclado. Para mi gusto, esto mejora la experiencia.
Ahora bien, una vez metido en el concierto, yo me lo pasé muy bien con ambos. No son bandas que me gusten especialmente pero en directo son muy disfrutables y la realidad es que a la gente les encantan. El teclista de Powerwolf es una especie de verso suelto que a mí no me termina de convencer, aún no soy capaz de discernir si toca mucho o toca poco.
Angelus dieron otro concierto sobresaliente, tampoco me gusta especialmente su música, pero lo que hacen, lo hacen muy bien.
El concierto de Angelus Apatrida se vendió como ‘the greatest show ever’, alguna diferencia con uno cualquiera de ellos? Que son una apisonadora y lo dan todo en directo pero sus shows son bastante previsibles y calcados..
En Octubre hay el cierre de gira en Bcn y Madrid donde prometen cambios y sorpresas.. miedo me da.
Me encantan y les he visto como 20 veces pero deberían innovar algo sus shows o meter temas raros o que no hayan tocado mucho. Como la gira de aniversario del Hidden Evolution que pudimos oír el tema ‘Hidden evolution’, es un temazo como otros que nunca tocan.