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Miércoles 6, Jueves 7, Viernes 8 y Sábado 9 de Agosto
Polideportivo Municipal – Villena
WARKINGS + FIT FOR A KING + DOGMA
+ KUBLAI KHAN TX + 91 SUITE + FEAR FACTORY
+ HATEBREED + CEMETARY SKYLINE
+ W.A.S.P. + LORD OF THE LOST + DÜNEDAIN
Miércoles 6
Los habituales a los festivales sabemos que, de alguna forma, enfrentarse a cuatro días de música y diversión bajo unas duras condiciones, -este año la implacable ola de calor que estaba azotando el país nos lo puso todavía más difícil-, es una tarea titánica, no apta para todos los públicos, y que te convierte en un auténtico guerrero.
Y esta XVIII edición del LEYENDAS DEL ROCK no iba a ser una excepción. Así que la mejor forma de darnos la bienvenida a los que quisimos ser partícipes de la “batalla” desde el mismo arranque fue contar con la presencia de WARKINGS.
WARKINGS
Los habituales a los festivales sabemos que, de alguna forma, enfrentarse a cuatro días de música y diversión bajo unas duras condiciones, -este año la implacable ola de calor que estaba azotando el país nos lo puso todavía más difícil-, es una tarea titánica, no apta para todos los públicos, y que te convierte en un auténtico guerrero. Y esta XVIII edición del LEYENDAS DEL ROCK no iba a ser una excepción. Así que la mejor forma de darnos la bienvenida a los que quisimos ser partícipes de la “batalla” desde el mismo arranque fue contar con la presencia de WARKINGS.
Luciendo sus ropajes habituales, -que les identifican como representantes de algunos de los ejércitos más temidos de la historia-, y contando en todo momento con el apoyo de un público que se mostró muy activo y participativo, los miembros de WARKINGS aparecieron en escena, uno a uno, precedidos de una alocución que los presentaba, para acto seguido, y respaldados por la proyección de una montaña de cráneos, invitarnos a levantar los puños al aire y participar en himnos rotundos y combativos como “The Last Battle”. Tras firmar un arranque trepidante, que sirvió para dejar patente el crecimiento que ha experimentado la banda en los últimos años, amén de forjar una comunión con el público que fue creciendo y consolidándose a medida que se iban sucediendo himnos guerreros y altamente coreables como “Armageddon”, que fue la escogida para que hiciera su primera aparición Morgana Le Fay.
Muchos fueron los momentos en los que WARKINGS tuvieron al público comiendo de su mano, en los que hicieron vibrar intensamente a un respetable que respondió implacable a las reiteradas preguntas de “El Tribuno” y sus acólitos en torno a nuestra profesión. Así que los aledaños del escenario se convirtieron en un mar de puños para acompañar la llegada de “Hephaistos”, que con su ritmo más crujiente y reptante bajaba el nivel de intensidad con el que había arrancado la tarde. Sin embargo, no tardarían mucho en volver a pisar el acelerador dando un puntito más de mordiente a su power metal al dar buena cuenta de “Genghis Khan”, con la que nos ponían nuevamente a saltar como si fuéramos un ejercito que camina hacia la batalla siguiendo las consignas de sus generales.
Aunque su descarga gustó, y mucho, en líneas generales, me pareció excesivamente larga la presentación del implacable “Fight”, contando con la presencia de un joven fan que fue espoleado durante los prolegómenos del que probablemente fue el tema más coreado de la tarde. Nuevamente, Morgana Le Fay volvería a sumarse a sus compañeros para interpretar “Hangman’s Night”, ejerciendo su papel de implacable hechicera. La fiesta sería total cuando la banda nos propuso que corriéramos en círculo para acompañar la imprescindible “We Are The Fire”, dejando patente la perfecta sintonía con un público que se mostró entusiasta e incansable.
Lamentablemente la descarga de WARKINGS estaba tocando a su fin. No obstante, antes de marcharse aclamados como los héroes de guerra que son, la banda todavía tendría ocasión de ratificar, una vez más, la hermandad metalera forjada con su seguidores con la coreadísima “Sparta”, para acto seguido dejar que el cierre definitivo corriera por cuenta de la incontestable “Gladiator”.
Fotos: Cesar Valiente
Texto: Alfonso Díaz
FIT FOR A KING
Dejando a un lado lo variado y heterogéneo, -musicalmente hablando-, que era el elenco de bandas que conformaba el cartel de esta primera jornada festivalera, si hubo algo que particularmente me llamó la atención fue la notable representación de bandas americanas que acabaron conformando el suculento “menú del día”. Los elegidos para inaugurar el Azucena Stage, desafiando el intenso calor de media tarde, y enfrentándose a unas condiciones climatológicas totalmente diferentes a lo que fue su reciente aparición en Wacken, fueron los texanos FIT FOR A KING.
Aunque su propuesta nada tenía que ver con las tesituras más épicas y netamente power metaleras de WARKINGS, el combo de Tyler supo ganarse la confianza y el apoyo del público, dejando patente sobre el escenario el porque son una de las formaciones más longevas y respetadas de la escena metalcore tras llevar prácticamente dos décadas en activo. Me gustó mucho la fuerza, la garra y la intensidad que transmitieron en todo momento, personificadas en la figura y actitud de su frontman, Ryan Kirby, quien no paró de moverse por todo el escenario mientras espoleaba al personal para que participara en zarpazos tan vigorosos y rotundos como la inicial “Technium”.
De riguroso negro, toda la banda se mostró como una maquinaria rodada y perfectamente engrasada, en la que tanto el bajista Ryan O´Leary, como el guitarrista Bobby Lynge también aportaron su granito de arena a las voces, dando la réplica a Ryan en temas de nuevo cuño como “No Tomorrow”, plasmando la perfecta simbiosis entre pegada, contundencia y melodía. Aunque no fueron muy variadas, durante la descarga de los americanos, se fueron sucediendo diferentes proyecciones sobre la gran pantalla que presidía el escenario. No obstante, su descarga estuvo plenamente centrada en lo musical, así que el personal no dudó en ponerse a botar siguiendo el contagioso ritmo que nos propusieron durante “Keeping Secrets”.
Por supuesto que a lo largo de la descarga de FIT FOR A KING no faltaron los cambios de intensidad, ni las explosivas variaciones rítmicas que sirvieron para moldear piezas como “Deathgrip”, que nos dejaba un fantástico trabajo coral a las voces por parte de todos los miembros de la banda, para acto seguido azotarnos con un despiadado ataque frontal como fue el devastador “Eyes Roll Back”, una de sus composiciones más potentes y arrolladoras. Aunque un servidor no pudo acabar de disfrutar del show de los texanos, -tocaba dirigirse al escenario New Rock para ver a Dogma-, el tramo final de su descarga fue igual de ágil e intenso gracias a la garra que exhibieron en piezas como “God Of Fire”, “Lonely God”, o “Backbreaker”.
Fotos: Pedro J. Delgado
Texto: Alfonso Díaz
DOGMA
Lo bueno de un festival como el LEYENDAS DEL ROCK, que aúna en su cartel nuevos valores y formaciones ya totalmente asentadas y consolidadas dentro de la escena, tanto nacional como internacional, es que nos da la posibilidad de disfrutar de bandas emergentes que están a punto de “dar el salto”. En esta edición de 2025 uno de esos nombres, que estaba marcado en negrita en la agenda de muchos “leyenderos”, era el de DOGMA.
Su presencia en el New Rock Stage había suscitado una enorme expectación, y la prueba palpable fue ver que el recinto estaba absolutamente abarrotado. Por supuesto que la puesta en escena, la imagen y el halo de misterio, han sido factores claves a lo largo de la historia del rock para hacer que muchas bandas se hayan desmarcado del resto y hayan acabado captando la atención del gran público. Sin duda ese era el caso de DOGMA, quienes con sus atrevidos hábitos de monjas, sus lascivos movimientos y sus maquillajes faciales tomaron Villena para convertirse en uno de los principales reclamos de esta primera jornada festivalera.
Su fórmula, -tanto en lo musical, como en su puesta en escena-, no fue novedosa, aunque por ello no puede decirse que dejará de ser impactante. Consiguieron captar la atención del público desde el mismo arranque, dando buena cuenta de temas como “My First Peak” y “Made Her Mine”, con los que invitaban al personal a saltar y dar palmas mientras “nuestras monjas favoritas” no dejaban de provocarnos, ya fuera con sus sugerentes contoneos, o con la potencia y la garra de sus rotundos guitarrazos.
Sin embargo, si nos centramos en lo estrictamente musical, – dejando a un lado toda la parafernalia que acompaña a la banda-, DOGMA me parecieron una buena banda, sin más. E incluso me dio la sensación de que actualmente están un poco sobrevaloradas. Sin embargo, las guitarras salvajes y afiladas que marcaron temas como “Made Her Mine”, sirvieron para poner al personal en movimiento mientras el quinteto ratificaba su apuesta decidida por el heavy metal. Por supuesto, como no podía ser de otra forma, uno de los temas que mejor acogida obtuvo fue el definitorio “Carnal Liberation”.
También tendríamos ocasión de cantar cuando la banda nos presentó su particular adaptación del clásico popero de “La Ambición Rubia”: “Like A Prayer”, para posteriormente adentrarnos en las directrices y recovecos más melódicos de “Bare To The Bones”. Por si alguien albergaba alguna duda, -antes de tener que encaminarme a los escenarios principales para seguir el show de -, pude comprobar como el quinteto reivindicaba sus raíces más clásicas y netamente metaleras al dar cancha a un medley instrumental que incluyó fragmentos de clásicos de OZZY, METALLICA, PANTERA, IRON MAIDEN y SLAYER. Impactante y divertida descarga de unas DOGMA que mostraron tablas, ilusión y potencial, pero a las que personalmente creo que aún les falta un plus en lo musical si quieren llegar a destacar dentro de la escena internacional.
Fotos: Cesar Valiente
Texto: Alfonso Díaz
KUBLAI KHAN TX
Mientras DOGMA acababan de completar su lasciva liturgia, un servidor se apresuraba en bajar hacia la zona de los escenarios principales para tomar posiciones frente al Jesús De La Rosa Stage y disfrutar del show de KUBLAI KHAN TX. Y es que de la mano del combo americano llegaron las sonoridades potentes junto a la actitud desafiante e irreverente propia del hardcore más enérgico, combativo y reivindicativo.
Con ellos también llegaron las camisetas de tirantes blancas, las gorras de baseball y los tatuajes, así como los pogos y los bailes salvajes de una audiencia que, aunque no fue muy numerosa, se entregó al máximo a la hora de participar y dar colorido a andanadas crudas, crujientes y devastadoras como la inicial “Supremacy Ruler”, que hacía que los más afines a su propuesta desafiaran al rotundo sol de media tarde para agitarse convulsivamente mientras levantaban los puños al aire para acompañar las proclamas de Matt Honeycutt.
Aunque no son muy conocidos por estos lares, el combo texano demostró sobre las tablas tener laconfianza y la personalidad que atesora una formación que lleva más de 15 años en activo. De modo que piezas tan musculosas y testosterónicas como “Low Tech”, destilaron rabia callejera y mala leche por los cuatro costados. Tampoco quisieron dejarse en el tintero riffs mastodónticos y rompe cuellos como el que comandó la seminal “Cannibal”, dando así combustible a una audiencia que se fue animando a medida que avanzaba el show
Y es que el movimiento y los bailes salvajes, con los más adeptos soltando golpes y patadas al aire, fueron una constante a lo largo de toda su descarga, haciendo que el ambiente se fuera caldeando a medida que se iban sucediendo bombas como “Resentment” o “Swam Song”, para la que Matt Honeycutt nos invitó a cantar. Vigorosos, rotundos, certeros, rememorando ese hard core de esencia clásicas y guitarras metalizadas que en los 90 defendieron bandas como The Rollins Band o Cro-Mags, el combo americano acabó conquistando al público “Leyendero”, gracias al filo seminal que desplegaron en piezas como la vertiginosa y speedica “True Fear”, o ya en la parte final del show cuando nos invitaron a todos a botar siguiendo el contagioso ritmo de “Eyes Up” para posteriormente volarnos la cabeza con “No Kin”.
Tras presenciar su descarga no me cabe la menor duda de que Kublai khan Tx no son una banda apta para todos los públicos. Sin embargo, creo que los texanos ofrecieron al público del Leyendas lo que de ellos se esperaba, dejando a sus seguidores contentos y con una amplia sonrisa dibujada en el rostro tras ofrecernos una hora de rotundo hardcore sin paliativos ni cortapisas.
Fotos: Pedro J. Delgado
Texto: Alfonso Díaz
91 SUITE
Los elegidos para ser los primeros representantes de la escena nacional fueron unos ilustres veteranos dentro del hard rock melódico y el A.O.R., como son 91 SUITE, quienes se incorporaron al cartel de esta XVIII edición del LEYENDAS DEL ROCK a última hora para cubrir la vacante que dejaron los americanos HARDLINE.
Lamentablemente unos inoportunos problemas técnicos acabaron retrasando más de la cuenta el inicio de la descarga del combo murciano, hasta el punto que su vocalista, Jesús Espín, quiso disculparse con los que aguardaban impacientes a que arrancara su concierto. En cualquier caso, la banda finalmente pudo arrancar su descarga y rápidamente nos hizo olvidar la espera desplegando los aromas melódicos y netamente rockeros contenidos en temas como “Seal It With A Kiss”, para acto seguido mostrar su faceta más compacta y rotunda al atacar el tema que prestaba nombre a su segundo largo: “Times They Change”, que en este 2025 conmemora su vigésimo aniversario.
Como siempre la banda se mostró de lo más elegante y sofisticada sobre el escenario. Especialmente llamativo resultó el contraste con la descarga anterior, la de Dogma, en la que la imagen fue imprescindible para llegar al público. En contraposición, nos topamos con la sobriedad y la sencillez de unos 91 SUITE que aparecieron sobre el escenario ataviados con jeans y camisetas para dejar que temas como el aterciopelado “Starting All Over”, o el más marchoso “Wings Of Fire” fueran los que hablaran por ellos.
En definitiva, buena descarga, aunque algo corta, de unos 91 SUITE que se encargaron de enarbolar y defender ese hard rock potente y de pinceladas A.O.R., que se apoya en las buenas melodías y los estribillos coreables.
Fotos: Cesar Valiente
Texto: Alfonso Díaz
FEAR FACTORY
Siguiendo con la gran presencia de bandas americanas que marcó esta primera jornada del LEYENDAS DEL ROCK, los encargados de recoger el testigo eran FEAR FACTORY. Para muchos la presencia de la banda que capitanea el veterano y carismático Dino Cazares significaba uno de los platos fuertes del día. Sin embargo, la trayectoria de la banda americana ha sido, digamos, convulsa y errática en los últimos tiempos, hasta el punto de que muchos les han perdido la pista. No obstante, en los últimos años, y especialmente desde que se incorporó al proyecto el vocalista italiano Milo Silvestre, FEAR FACTORY parecen haber recuperado la buena senda, ya que en sus descargas parecen haber recuperado la garra, la intensidad y la mordiente de antaño, aunque lamentablemente aún no han tenido ocasión de plasmarlo en una nueva entrega de estudio.
En cualquier caso, lo que está fuera de toda duda, es que FEAR FACTORY fueron una banda importante y muy influyente dentro de la escena metal de la década de los noventa, ya que de alguna forma ellos fueron la puerta de entrada para que muchos seguidores descubrieran, y en muchos casos se enamoraran, del metal industrial. Precisamente, el motivo principal de su descarga era rememorar en vivo el que a la postre fue su álbum más exitoso e influyente, el que cualquier fan del metal acostumbra a mentar al referirse al combo americano, “Demanufacture”, que en este 2025 conmemora su trigésimo aniversario.
Mr. Cazares y sus muchachos fueron los primeros en tener una cantidad de público destacable frente a los escenarios principales, y es que nadie quiso dejar pasar la ocasión de volver a vibrar intensamente con la apisonadora sonora que supusieron temas como el propio “Demanufacture”, y “Self Bias Resistor”, que servían para que los más animados no dejaran de correr en círculos mientras la banda plasmaba esa característica dualidad que tanto marcó su propuesta, alternando momentos demoledores con pasajes más melódicos que contenían esas inconfundibles “voces eclesiásticas”.
Durante el show tuvimos ocasión de vivir momentos intensos, descomunales, en los que los americanos dejaron patente que fueron una banda “mayoritaria” a mediados de los noventa pese a la crudeza de su sonido, y ver cómo el personal reaccionó a temas como “Replica” fue la constatación definitiva de que el público no se ha olvidado de ellos. Como suele suceder cuando una banda repasa un disco clásico de forma íntegra, tras un arranque explosivo el ambiente siempre decae un poco al transitar por el ecuador del show. Así que tras hacernos saltar a todos con los ritmos discotequeros del aniquilador “New Breed”, tocaba sumergirnos de lleno en las ambientaciones más inquietantes e hipnóticas de “Dog Day Sunrise”, para posteriormente abocarnos sobre los tempos más densos, oscuros y amenazantes de “Body Hammer”, que servían para que el personal levantara los puños al aire mientras Milo nos presentaba al bajista Ricky Bonazza, que curiosamente llevaba una muñequera de HELLOWEEN.
Como era previsible durante la descarga de FEAR FACTORY la actividad en los aledaños del escenario fue intensa. De modo que no faltaron los pogos, los circle-pits, ni tampoco algún wall of death como el que marcó “H-K (Hunter Killer)”. Ya en el tramo final del show, Dino Cazares, -que fue quien se encargó de presentar muchos de los temas-, tuvo un emocionante recuerdo hacia el maestro Ozzy Osbourne, detalle que fue correspondido con una cerrada ovación por parte del público del LEYENDAS. “Pisschrist” fue otra de las que literalmente nos voló la cabeza con su repicar industrial, mientras que la ambiental “A Therapy Of Pain”, contemporizaba los ánimos para abocarnos sobre esas ambientaciones más etéreas e hipnóticas concluyendo el repaso al disco protagonista del show.
Sin embargo, no se cerró aquí la descarga de unos FEAR FACTORY que demostraron estar en un buen momento de forma, ya que antes de dar por concluida su presentación todavía tendrían ocasión de ponernos a todos a botar siguiendo el trepidante ritmo de “Shock”, para posteriormente rubricar su descarga con un guiño a “Digimortal”, en forma de “Lichpin”.
Fotos: Pedro J. Delgado
Texto: Alfonso Díaz
HATEBREED
Siguiendo con el desembarco de bandas americanas que marcó esta primera jornada del Leyendas 2025, le tocaba tomar posesión del Jesús De La Rosa Stage, a una banda mítica de la escena hardcore punk como son los veteranos e incombustibles HATEBREED, quienes capitaneados por Jamey Jasta, -que manifestó estar honrado de compartir cartel con una leyenda como W.A.S.P.-, llegaban dispuestos a poner patas arriba el recinto, haciendo confluir en su agresiva y enérgica propuesta la rabia propia del punk y el hardcore con la devastadora velocidad de unas guitarras potentes, punzantes y de marcada esencia metalera.
Por si alguno pensaba que el rollo de los de New Haven poco tenía que ver con el metal, el tema que sonó antes de su entrada, el mítico “Balls To The Wall” de ACCEPT, sirvió como toque de atención. Luciendo sus habituales bandanas y su holgada ropa deportiva, la banda salió dispuesta a barrer con todo a su paso, y para ello que mejor que dejar que fuera un clásico como “I Will Be Heard”, el que con sus intimidantes líneas de bajo se encargara de poner en movimiento al personal mientras sus miembros no paraban de botar incansablemente para tratar de contagiar a un personal que parecía tener muchas ganas de sumarse a la fiesta.
El particular ceremonial de los americanos había arrancado, así que ahora solo había que dar combustible a sus seguidores para que la acción no se detuviera, con lo que trallazos de coros potentes y rotundos como “Make The Demons Obey”, -que fue entonaba por el puño en alto-, o la más crujiente y demoledora “Tear It Down”, sirvieron para que más de uno se sacudiera los calores agitando frenéticamente la cabeza. Actitud, velocidad, coros combativos, y mucha estopa fue lo que nos ofrecieron unos HATEBREED que se mostraron en un envidiable estado de forma, alternando viejas favoritas como “A Call For Blood” y “Before Dishonor”, -primer guiño que se permitieron a su material noventero para conseguir que el círculo frente al escenario acelerara notablemente el paso-, con piezas más recientes como la hiriente y despiadada “Serve Your Masters”.
La descarga del combo americano fue rotunda, intensa y asfixiante, sin apenas dejar que el personal se pudiera reponer entre tema y tema. De entre las que más motivaron a sus exaltados seguidores me quedaría con la netamente metalera “As Die Hard As They Come”, y con la inapelable y crujiente “Destroy Everything”, que hacía que el personal volviera a saltar intensamente mientras entonaba su rotundo y aniquilador coro.
Varios fueron los momentos en los que Mr. Jasta supo trasladar el ambiente de un pequeño y sudoroso club al recinto del Leyendas. Así que en uno de sus parlamentos alentó al personal a que se dejara arrastrar por ese crujiente torbellino sonoro que lleva por título “Driven By Suffering”, permitiéndonos volver a incidir en el material de lo que fue su seminal primer largo: “Satisfaction Is The Death Of Desire”. El nivel de intensidad no decaería ni un ápice, de modo que las carreras frente al escenario volverían a repetirse durante “Proven”, “Seven Enemies” y “Perseverance”, que nos dejaba la estampa de Mr. Jasta agachado, con mirada desafiante, escupiendo sus versos como si de una arenga se tratara.
Aunque entre el público del LEYENDAS había muchos seguidores que pese a conocer el nombre de la
banda no estaban muy familiarizados con su catálogo, los más iniciados tendrían su particular recompensa en forma del primerizo “Last Breath”, que fue el elegido para dar el pistoletazo de salida a una incendiaria recta final que estuvo marcada por el abrumador riff de “Live For This”, y otra de las que podría haber firmado cualquier banda metalera de mediados de los noventa: “Looking Down The Barrel Of Today”, tras la que se marcharon dejando totalmente noqueados a los que consiguieron permanecer dentro de “la olla” durante toda su descarga.
Fotos: Cesar Valiente
Texto: Alfonso Díaz
CEMETARY SKYLINE
Varios eran los músicos que tenían previsto hacer varias apariciones con diferentes bandas a lo largo de esta XVIII edición del LEYENDAS DEL ROCK. Uno de ellos era el incombustible y carismático Mikael Stanne, quien se reencontraba con el público de Villena para brindarnos la oportunidad de disfrutar de uno de sus nuevos proyectos: CEMETARY SKYLINE. He de admitir que para un servidor no fue una sorpresa que el recinto presentara un aspecto de lo más concurrido y animado, y es que su estilo, -basado en la intensidad melódica y repleto de pinceladas propias “gothic” de los noventa-, poco tenía que ver con la explosión de rabia que nos estaban brindando Hatebreed en el Jesús De La Rosa Stage.
Lamentablemente, un servidor no pudo presenciar completa toda su descarga. Sin embargo, la primera mitad de su presentación, que fue lo que pude ver, me sirvió para descubrir a una banda sólida, compacta y ante todo muy convencida de los senderos por los que transita su propuesta. Totalmente reseñable me pareció tanto la labor a las seis cuerdas de Markus Vanhala, como el plus de elegancia y distinción que aportaron los teclados de Santeri Kallio a la hora de conformar esas oscuras y, por mementos, melancólicas ambientaciones.
Como era previsible el grueso de su repertorio estuvo centrado en el material de su debut “Nordic Gothic”, un título de lo más descriptivo que aporta pistas muy claras en torno a las preferencias estilísticas de un quinteto que no tuvo grandes dificultades para meterse en el bolsillo a los que optaron por acercarse al New Rock Stage para comprobar como sonarían en directo piezas como “Behind The Line” o “Torn Away”, en las que la banda combinó a la perfección: potencia, elegancia e intensidad.
Por supuesto que también tuvimos ocasión en esta primera incursión de la banda en nuestro país de deleitarnos con los aromas netamente ochenteros de “The Darknest Night”, cuyo desarrollo fue acompañado con palmas por parte de un público devoto que mostró su respaldo y admiración. Esa majestuosa sobriedad que marcó su descarga quedaría también plasmada en su adaptación del tema de Roy Orbison “I Drove All Night” que servía para que Mr. Vanhala dejará muestras de su talento. Aunque todavía les queda mucho camino por recorrer, CEMETARY SKYLINE demostraron tener todos los ingredientes para dar forma a una propuesta que de seguro no tendrá problemas para captar la atención de los seguidores de las sonoridades “gothic” que tanto juego dieron en la segunda mitad de los noventa y en los primeros años de este tercer milenio.
Fotos: Cesar Valiente
Texto: Alfonso Díaz
W.A.S.P.
Pese a ser una banda mítica e irrepetible para cualquier seguidor que se precie del heavy metal de corte ochentero, más de uno torció el gesto cuando se confirmó que W.A.S.P., serían uno de los platos fuertes en esta edición del LEYENDAS DEL ROCK, y no le faltaban motivos. Durante los últimos años hemos sido testigos de como las descargas de las huestes que lidera Blackie Lawless han ido perdiendo fuerza, garra e intensidad, hasta el punto de que más de uno de sus incondicionales ha acabado dándoles la espalda. También es cierto que Mr. Lawless no parece especialmente motivado a la hora de publicar nuevo material, con lo que sus últimas giras han estado marcadas por la revisión de algunos de sus clásicos imprescindibles. Sin embargo, lo que muchos no han perdonado ha sido la indolencia de un frontman que en muchas ocasiones parecía ir con el piloto automático puesto, y que no mostraba especial interés a la hora de conectar con sus seguidores.
Sea como fuera, Mr Lawless estaba de nuevo en la “Ciudad”. Así que a la hora prevista para el inicio del show de W.A.S.P. muchos aguardábamos impacientes frente al escenario para comprobar que versión de los americanos nos íbamos a encontrar esta noche. En principio, el montaje escénico no era novedoso, ya que era bastante similar al de sus últimas giras: con un montón de anuncios circenses dispuestos en diferentes alturas y en forma de semicírculo. El repertorio también parecía claro: el repaso integro del que probablemente ha sido su trabajo más laureado y exitoso, su debut homónimo de 1984, -que en algunas ediciones se tituló también como “I Wanna Be Somebody” o “Winged Assassins”-, junto a algún clásico más de lo que podríamos denominar como esa primera etapa que para muchos, -incluido un servidor-, se cerró con el conceptual “The Crimson Idol”, en 1992.
No hubo sorpresas. Una vez más, la producción de W.A.S.P. fue sobria y austera: no hubo explosiones, ni columnas de humo, ni fuego. Es más, ni tan siquiera tuvimos imágenes de lo que sucedía sobre las tablas, ya que la pantalla que había entre ambos escenarios estuvo en negro durante la descarga del combo americano. Lo que no faltó, aunque fue a partir del tercer o cuarto tema, fue la proyección sobre la gran pantalla trasera que presidía el escenario de varios de sus clips clásicos, e incluso las apariciones que la banda hizo durante la década de los ochenta en películas de terror de serie B como “The Dungeonmaster” o “Ghoulies”, dejándonos la curiosa estampa de Blackie contemplándose a él mismo, y al que fue su compañero de “andanzas” Chris Holmes.
En cuanto a la banda se mostró sólida, compacta y de lo más cohesionada y contundente, destacando especialmente la furia guitarrera que desplegó un Doug Blair que estuvo absolutamente desatado. Por supuesto que todas las miradas recayeron sobre Blackie Lawless, quien apareció algo más delgado que en sus últimas apariciones en nuestro país, y ,como no, luciendo sus inseparables botas blancas de flecos. Pese a que ya no es el frontman expeditivo y salvaje de antaño, -(es otro de los que está a las puertas de la setentena)-, en esta ocasión si que le vimos más ágil e incluso comunicativo con el público. Su discutido, y en ocasiones controvertido, desempeño vocal fue bastante mejor que en visitas anteriores. Sin embargo, esa oscuridad permanente sobre su figura hizo levantar más de una sospecha en torno a si todo lo que escuchamos, -coros disparados aparte-, fue real o contó con más de una “ayudita”.
En cualquier caso, aunque creo que un par de detalles hubieran servido para que la descarga de W.A.S.P., acabara convirtiéndose en una de las mejores de esta primera jornada del Leyendas, lo cierto es que el show de Mr. Lawless y sus secuaces no me desagradó. Y es que quien puede resistirse a un arranque rompedor, rotundo y cargado de magia ochentera como el protagonizó “I Wanna Be Somebody”, que convertía los aledaños del Azucena Stage en un mar de cuernos que se alzaban a la hora de corear su imparable estribillo. Sin apenas darnos tiempo para reponernos del impacto inicial le llegaba el turno a “L.O.V.E. Machine”, creando una complicidad entre banda y público que se mantendría intacta mientras se iban sucediendo gemas del calibre de “The Flame”, una coreadísima y celebradísima “B.A.D.”, -que sonó a medio camino entre himno generacional y declaración de intenciones-, para acto seguido dejar paso a la más caduca “School Daze”.
Aunque no fueron muchos los parlamentos que Blackie dirigió a sus incondicionales, el frontman no dejó pasar la ocasión de agradecernos nuestra presencia y apoyo, amén de criticar a algunos promotores y declarar que estaba muy contento de volver al festival. Ante un público que se enchufó, y que se mostró eléctrico y muy animado durante esta primera parte del show, el cuarteto continuó desgranado himnos de la talla de “Hellion”, para posteriormente hacer que a más de uno se nos pusieran los vellos de punta con la inquietante y descorazonadora “Sleeping (In The Fire)”. Si algo tienen los discos clásicos es que no tienen material de relleno, y el debut de W.A.S.P., no es una excepción. Así que para mantener la euforia del personal, y cerrar esta primera parte del show por todo lo alto, que mejor que hacernos participes del ganador estribillo de “On Your Kness”, para posteriormente rematarnos definitivamente con “Tormentor” y la seminal The Torture Never Stops”.
Concluido este primer acto, he de reconocer que era de los que esperaba un par de guiños a “The Crimson Idol”, para que posteriormente cerrarán con el inevitable “Blind In Texas”. Sin embargo, no fue así. Precedido de una introducción circense la banda regresaba a escena para interpretar un medley que incluyó el tema que prestaba título a su obra de 1986, “Inside The Electric Circus”, -con otro de los estribillos que el respetable coreó con ganas-, “I Don’t Need No Doctor” y “Scream Until You Like It”. He de reconocerlo, para un servidor significó una grata sorpresa que para continuar el show Blackie centrara su objetivo sobre el material de lo que fue el disco que cerró la producción ochentera de la banda: ”The Headless Children”, para rescatar su versión de The Who, “The Real Me”.
Pero sin duda lo mejor estaba aún por llegar, ya que tras una emocionante “Forever Free”, la banda se embarcó en la propia “The Headless Children”, mientras en las pantallas podíamos ver impactantes imágenes del avance de las tropas portando estandartes nazis. Tras unos segundos de tensa calma, tocaba cambiar radicalmente de registro para finiquitar el show con los aromas desérticos de “Wild Child” y con esa explosión de macarrería metalera que aporta siempre el imprescindible “Blind In Texas”, tras la que Mr. Lawless y sus muchachos se marcharon, esta vez sí, dejándonos con un buen sabor de boca.
Fotos: Pedro J. Delgado
Texto: Alfonso Díaz
LORD OF THE LOST
Uno de los grandes alicientes del LEYENDAS DEL ROCK, y muy especialmente en sus últimas ediciones, es darnos la oportunidad de ver como nombres ilustres e imprescindibles dentro de la escena internacional comparten cartel con los valores emergentes que representan el presente y el futuro de nuestra música. Así que tras comprobar como unos revitalizados W.A.S.P., recobraban parte del prestigio y el crédito perdido en los últimos años, -a base de sacar lustre a algunos de sus himnos ochenteros-, la acción se trasladaba hasta el marco del Jesús De La Rosa Stage para ser testigos en primera persona de la consagración definitiva en nuestro país de LORD OF THE LOST.
Para muchos el gran hito en la carrera del combo germano fue su participación en la edición de 2023 del Festival de la Canción de Eurovision representando a su país, y la repercusión a nivel global que alcanzó el tema “Blood & Glitter”. Sin embargo, la banda ha crecido exponencialmente desde entonces, así que a las puertas de publicar su nuevo trabajo “Opvs Noir Vol. 1”, los de Hamburgo aterrizaban en Villena con la intención clara tanto de convencer a sus incondicionales como de captar la atención de los que se acercaron a comprobar como sería su propuesta en directo, tanto a nivel musical como escénico. Su presencia había levantado mucha expectación, así que con la noche bien entrada la banda irrumpía en escena, vestida de riguroso negro, para desplegar esa particular mezcolanza de potencia, elegancia e intensidad, todo ello convenientemente aderezado por esas pinceladas “gothic” que tanto gustan a sus seguidores.
Me gustó mucho la conexión de la banda con un público que se mostró entregado y cómplice a partes iguales. Especialmente reseñable me pareció la labor de Chris “The Lord” Harms, quien además de encargarse de la funciones vocales, -así como puntualmente de tocar algún instrumento de cuerda-, no dejó de animar, convirtiéndose en el perfecto maestro de ceremonias a la hora de conducir un show que estuvo salpicado por algunos de sus hits más conocidos. Evidentemente, tampoco quisieron dejarse en el tintero algunas de sus nuevas composiciones, y es que temas como “Bazaar Bizarre” o “Light Can Only Shine In The Darkness”, sirvieron para dejar patente la facilidad de la banda a la hora de combinar oscuras melodías con pasajes más densos y opresivos.
Por supuesto que también hubo momentos en los que los germanos demandaron la participación de una audiencia que no vaciló a la hora de levantar los puños para entonar estribillos épicos como el de “I Will Die In It”, ni tampoco piezas como “We´re All Created Evil”, en las que la banda aprovechó para mostrar su vertiente más potente y agresiva, haciendo subir las revoluciones de unos seguidores que enloquecieron con ellos. Esa perfecta sintonía entre los germanos y sus incondicionales quedaría plasmada a la hora de atacar rotundas andanadas como “The Love Of God”, que nos dejaba la estampa de Chris recorriendo incansablemente el escenario haciendo que el personal levantara los puños al aire.
El equilibrio entre contundencia y melodía quedaría plasmado en su versión del “Smalltown Boy” de Bronski Beat, que embelesaba al personal en su arranque para posteriormente ponerle a cantar con el puño en alto antes de adentrarnos en su apoteósica recta final. Mucho más intrigantes y embelesadoras fueron las atmósferas que la banda creó durante la camaleónica “Bazaar Bizarre”, que, con ese fondo estrellado que presidió toda su descarga, fue la elegida para volver a incidir sobre el material de “Opvs Noir Vol. 1”. Las escogidas para poner nuevamente a todo el mundo a botar fueron la marchosa “Drag Me To Hell”, “One World No Future”, -que nos dejaba a Class Grenayde haciéndese cargo de los registros más rasgados mientras no paraba de castigar las cuerdas de su bajo-, y la pegadiza “Blood For Blood”.
Otra de las que no podía faltar, y más tocando en un festival como el Leyendas, fue su particular adaptación del clásico de IRON MAIDEN “Children Of The Damned”, que servía para que el personal noviera los brazos de lado a lado siguiendo las indicaciones de Chris, al igual que también sucedería durante la emocional “Light Can Only Shine in The Darkness”, que nos abocaba hacia la recta final de un show que se cerró por todo lo alto con el tema que les hizo explotar a nivel internacional, y que les sirvió para que muchos les descubrieran y se acercaran a su propuesta: “Blood & Glitter”.
Fotos: Pedro J. Delgado
Texto: Alfonso Díaz
DÜNEDAIN
Con las fuerzas ya algo mermadas tras una larga, intensa y calurosa jornada inaugural de este XVIII LEYENDAS DEL ROCK tocaba acercarse hasta el Azucena Stage para presenciar la descarga de, -los que a la postre fueron los únicos representantes de la escena nacional en los escenarios principales en este primer día de festival-, los castellanoleoneses DÜNEDAIN.
Viejos conocidos para los habituales del Leyendas, la banda que lidera desde hace prácticamente tres décadas el incombustible Tony Delgado, llegaba a Villena con un nuevo single bajo el brazo: “La Misma Canción”; adelanto de lo que será su nuevo trabajo “Érase”, y del que tuvimos ocasión de ver su video-clip durante los momentos previos al inicio del show.
No fue esta la única sorpresa que nos trajo la descarga de DÜNEDAIN, ya que Carlos Sanz, apareció en escena cojeando ostensiblemente y luciendo una aparatosa rodillera, y es que, -tal y como nos comentó el propio vocalista-, no quería perderse la cita de esta noche pese a su reciente intervención en la rodilla. Como era previsible la descarga de la banda fue una auténtica fiesta, -contando con diferentes proyecciones-, que sirvió para que el quinteto repasara algunos de esos temas que se han convertido ya, por derecho propio, en imprescindibles para cualquier seguidor del metal nacional. Así que no faltaron a la cita tanto algún guiño a sus últimas entregas con temas como la inicial “A Un Paso Del Cielo”, “Vuela” o “1000 Golpes”, como algún recuerdo a temas más antiguos como “Una Razón”, “Fiel A Mi Libertad”, o la imprescindible “Por Los Siglos De Los Siglos”, que contó con unas fuentes de chispas emergiendo desde la parte frontal del escenario.
Como siempre me encantó la conexión que la banda supo crear con unos seguidores que se entregaron al máximo, entonando de forma reverencial temas como “Legado”, “Unidos” o la más novedosa “La Misma Canción”. Pese a las lógicas limitaciones de movilidad de Carlos, el frontman no dejó de animar al personal mientras permanecía aferrado a su pie de micro. Sin embargo, la anómala situación no mermó en absoluto su aportación vocal, fundiendo su registro con el de Tony para alcanzar esas altísimas tonalidades que desde hace ya bastante tiempo se han convertido en una de las señas de identidad de la banda.
En definitiva, muy cansados, pero con una sonrisa dibujada en el rostro, dábamos por concluida esta primera jornada del LEYENDAS 2025, llevándonos la sensación de que DÜNEDAIN continúan siendo un valor seguro dentro del metal nacional.
Texto: Alfonso Díaz
Fotos: Cesar Valiente
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.

































































































































Lo de blackie ya directamente yo no haría casi la crónica, toca casi siempre lo mismo, usa «ayudas» está claro y hace ya muchos años, en un día bueno igual te toca 80 min con suerte y la producción lleva la misma desde hace al menos 4 o 5 años…
Muy aburrido ya todo lo de waasappp.
En cambio menos mal que hay grupos como lord of the lost que me parecen ahora mismo una maravilla, con ganas, carisma, nuevos temas muy chulos y con eso ganas de ganarse las lentejas y ser más y más conocidos.
El guitarrista que tocó con Fit for a King no es Bobby Lynge (ya no gira con ellos desde hace 5-6 años) si no el magnifico Daniel Gailey, también del grupazo Phinehas, posiblemente el mejor guitarrista de Metalcore de la actualidad.
Esto no era una respuesta a DaniG..
La producción es la misma que hace 15 años. Una pena y una vergüenza
Pues a mi WASP me gustó mucho. Un Blackie simpático y comunicativo, que no se movía así por el escenario desde los 90s, menos ayudas vocales que otras veces, y un inolvidable solo de Blair en el Sleeping in the fire. Saludos.
Indiscutiblemente LOTL se han hecho un hueco en el mercado español. Es un grupo consolidado con 15 años d experiencia a sus espaldas y q por fín se han dado a conocer en España. Yo soy seguidora d ellos desde hace años y me alegra muchísimo tenerlos por aquí. Grandísimo grupo, con un frontman impresionante y su musica q es arte. Espero disfrutar de ellos y su música por mucho tiempo por aquí.
Conciertazo de Dogma en Bloodstock con recepción brutal por parte del público. La banda mostró muchas tablas en el escenario por parte de todas las integrantes, siendo además más que decentes instrumentalmente hablando. Lo único malo que se les puede echar es su cierto parecido con Ghost. El tema(zo) «father I have sinned» recuerda sorpechosamente a «Square hammer»…
Un proyecto musicalmente paupérrimo, basado en copiar malamente a Ghost, y que bajo su supuesto empoderamiento femenino se esconde una misoginia tremenda. Cuyo único atractivo es la hiper sexualización de las mujeres que salen a interpretar sus temas. Y digo proyecto porque eso no es un grupo. La verdadera mente creativa, que huele a kilómetros que es un hombre, no se sube al escenario.
Nada que objetarle a las chicas, que no dejan de ser unas mandadas, y con algo hay que ganarse el sustento. Pero prefiero escuchar reggaeton antes que esto. Se me antoja algo más honesto, y el mensaje es el mismo.
Más bandas como Crypta, Thundermother, Lovebites, o Asagraum. Y menos como Dogma. Por favor.
Menuda tontada de comentario amigo, además de abierta y asquerosamente machista y misógino. Hiper sexualización ha habido en infinidad de bandas, sean hombres (sobre todo estos) o mujeres. ¿Las has escuchado acaso? ¿O visto en directo? ¿Copian a Ghost? Para mí, salvo por el susodicho tema, no es tan evidente. ¿Como sabes que hay detrás un hombre? ¿Tienes pruebas de ello? Dices que esto no es un grupo, ¿qué es entonces? ¿Una «asociación» de músicos? Vaya tela
Vaya tela. Tu enfermedad es grave y no tiene cura
Cada comentario que te leo es más absurdo que el anterior, tiene mérito. Y debes de tener muchos complejos después de la parrafada para minusvalorar a las chicas de Dogma, amigo mío. Un abrazo fuerte.
Lo de blackie Lawless al lao de esto…xd
https://youtu.be/61HDfQJZRvA?si=TFiw3JZjWLHBYKUh
De Dogma no opino, no los conozco.
No sea quienes son , pero ese tema suena de puta madre
Sí. Está guapa,
Me parece que está hecha con IA.
Luego está el tema de la letra.
Que lo mismo esta canción la meten como himno de algún festi de kkr.
Xd
He escuchado a Dogma, y lo cierto es que no me han llamado mucho la atención las canciones.
Dicho esto, en un mundo cada vez más mojigato y propenso a censurar TODO, bienvenida sea la sexualización de la que hablas, la verdad.
Este estilo de música siempre se ha caracterizado por la provocación, ya sea adorando a Satán, echándote sangre en la cara o recurriendo al erotismo o al sexo (quién no recuerda esas letras con dobles sentidos como «Lick it up» de KISS, el vídeo sin censurar de «Gimme Gimme Good Lovin'» de Helix, algunas portadas de Lita Ford, etc.).
El rock era y es algo más que música, también es rebeldía, actitud, cruzar los límites y escandalizar un poco. Incluso lo hacía ya Elvis en los cincuenta con sus movimientos pélvicos. Dejémonos ya de falsos puritanismos.
A tenor de un mensaje leído en otra noticia, busqué actuaciones recientes de Wasp en Youtube, para comparar. Y he podido comprobar que es un canteo tremendo. El mismo tema sonaba exactamente igual en todas las actuaciones.
Mira actuan en un festival al que voy en octubre, y que con este repertorio me hace hasta ilusión verlos. Aparte de que la última vez que los vi fue en el 2010 y ya ha llovido. Pero visto lo visto, me da en la nariz que me dejaré caer por otro escenario cuando el espectáculo de playback se celebre.
Se habla de playbacks y ayuditas a Wasp, pero lo de grupos como Beast in black, Powerwolf, etc. es de traca…se escuchan más las pistas grabadas que lo que «tocan» o «cantan» en directo. Ya no son introducciones o arreglos puntuales, son instrumentos enteros, bajos, teclados, sintetizadores, coros, voces, percusiones…aunque (para gustos colores) a mucha gente les vale.
Eso es verdad pero es que blackie es especial jaja al ser de la vieja escuela que haga eso, en fin, luego le preguntan y va de guay diciendo «que si que usa pistas pero es para mejorar la experiencia del directo y el sonido pero el canta todo» jaja si si canta todo dice pero bajito por si se le oye…
Hola a todos 🙂
Yo este año no pude ir a LEYENDAS el miércoles. Si fui el resto de días.
Por lo que se y me ha contado Alfonso Díaz Cazorla, WASP hicieron lo que llevan haciendo desde hace años. Lawless lleva muchas voces grabadas, y las usa en directo, pero por lo que parece, escénicamente estuvo muy bien.
Lo de DOGMA, parece que fue más un espectáculo de escena, vestuario, provocación, que otra cosa. Lo de vestirse de monja es algo que hizo mella entre alguno/as a lo largo del festival, porque fueron alguno/as lo que se vistieron asi, igual que hubo quien se vistió de pirata o se puso indumentarias medievales, a pesar del calor reinante. Ya pasó el año pasado con ALESTORM y «su pollito» . Hay quien se lo pasa bien sí, y me parece genial!!!
Salud y metal
Rafa Basa
Se agradece muchísimo esta pedazo de crónica 🙂
Llevaba ya tiempo sin darle escuchas a bandas nuevas y parece que llevaron a un buen puñado a los que poder pegarles una oreja y ver si descubro «sangre nueva» (entre comillas porque siempre son bandas que llevan años pero que han pasado por debajo del radar xD).
Buenas, estuve en el leyendas y vi a WASP. Recalco esto porque aquí hay gente que opina y ni siquiera estuvo. Los he visto casi todas las veces que han venido a Madrid desde que telonearon a Maiden en el 86 mas un montón de festivales. Y he visto de todo, conciertos épicos y bochornos de dimensiones bíblicas. Todos los teclados son grabados, los coros no se si todos pero la mayoría, pero Blackie cantó, mejor o peor pero la voz principal, me atrevería a decir que o no tenía pistas de apoyo o eran muy sutiles. Cualquiera que grabara algo con el movil lo comprobaría al verlo en casa. Blackie no es Dickinson, pero está muy lejos de ser Coverdale, Vince Neil o Jon Bon Jovi.
El hombre está más delgado y esa noche muy comunicativo. Que no tienen nada nuevo que ofrecer? Bueno, su último Golgotha fué una auténtica maravilla y en su correspondiente gira nadie hizo caso a los temas nuevos. El personal solo quiere escuchar los primeros 5 álbumes y el quiere vender entradas, así que difícilmente veremos algo diferente.
Respecto a Dogma, coincido con Rafa, levantaron mucha espectación apostando por la provocación y les salió genial. A mi no me gustan mas allá de un tema, pero ole por ellas. Lo petaron.
por último , bolazo de Hatebreed.
La voz principal quitando los dos temas que si canta Wild child y love machine (o eso parece) el resto nada de nada, que canta sutilmente quizás jaja, si lleva tocando casi lo mismo x ańos, ya no cambia ni las cintas jejee
Yo le he visto por aquí las ultimas dos y no hay tres.
Y si he visto videos leyendas y lo de siempre.
Precisamente esta gira es distinta, al tocar temas que hace mil años que no tocaban. Varias de las canciones «nuevas» en el repertorio sonaron bastante naturales, con ayudas más ligeras, que es lo que comento más arriba. No juzguéis por uno o dos videos de Youtube, y menos si son de los temas de siempre. Creo que los que estuvimos allí coincidimos en que las «ayudas» fueron las de siempre, pero la voz principal de casi todos los temas del primer álbum llevaba muy poco grabado.
Ayudas más «ligeras» , en fin.
Que blackie te engaña seguro pero si lo disfrutaste pues genial. Me alegro.
Pero vamos a ver, hagamos un esfuerzo por distinguir un play-back de una reverb o un delay por ejemplo… Que si, que los coros están grabados, pero la voz principal la pone él. Y no precisamente para cantar como hace 30 años. Precisamente este ha sido uno de los conciertos más reales que le he visto en una década al menos y dista mucho de haber sido épico.
Ponte sleeping in the fire del leyendas y si aún así piensas que no canta pues nada, que le vamos a hacer…
Pues a mi los videos de Dogma con su cantante original, no la de ahora, me parecen divertidos, atrevidos y simpáticos. Echadle un ojo y no tengáis tantos prejuicios, es solo música y y Show
Nadie ha dicho que DOGMA sea una banda mala…
No Rafa, yo tampoco lo digo. No las he visto en vivo, pero recalco que sus primeros vídeos me parecen cuanto menos originales, y son más provocativos y blasfemos que algunos que «van de eso» y luego ná de ná. Saludos
Por cierto, sé que las identidades de sus componentes son «secretas», pero una de las guitarristas se parece mucho a la guitarrista murciana Patri Grief, de Norwald o Pirate Queen, ¿no?
Así es. Si investigas por internet, están ya todas «identificadas», jajajaja.
Saludos
Pues justamente WASP son de entre los clásicos de los que pueden presumir de buenos discos, incluso muy buenos, más allá de la época dorada 80’s y principios de los 90. Ya en este siglo sacaron seguidos tres muy buenos discos: Dominator, Babylon y el anteriormente mencionado Golgotha. Si no los conocéis dadles una escucha.
Absolutamente de acuerdo, yo firmaría por ver una gira solo de esos tres discos, les he visto tantas veces que podría pasar sin wild Child, love machine, etc etc… Pero visto lo visto, no parece que fuera a funcionar.