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Jueves 17, Viernes 18 y Sábado 19 de Julio 2025 – Recinto Marenostrum – Fuengirola
DOCKA PUSSEL + BREED 77 + ASTRAY VALLEY
+ JELUSICK + SOLDIER + DRAGONFLY
+ OMNIUM GATHERUM + MIND DRILLER
+ KREATOR + DRY RIVER + MYRKUR
+ PARADISE LOST + SAMAEL
+ LEO JIMÉNEZ + EIHWAR
Jueves 17
El jueves 17 comenzaba la primera edición, que se desarrolló del citado jueves 17 al sábado 19, del SUN AND THUNDER FESTIVAL, en Fuengirola.
El recinto Marenostrum, a los pies del Castillo Sohail, fue el encargado de albergar el evento. Espectacular entorno junto al mar, en el que en el pasado reciente se celebraron otros festivales de metal, que por un motivo u otro no tuvieron continuidad.
Esperamos y deseamos que SUN AND THUNDER haya venido para quedarse. El festival desde luego mostró muchos puntos positivos y, como es normal en un festival recién nacido, otras tantos por pulir.
Alfonso de la Osa
DOCKA PUSSEL
La primera banda del Thunder Stage tuvo el dudoso honor de abrir fuego bajo un sol inclemente y con la cuesta del castillo recién inaugurada.
Aun así, alrededor de 300 personas se animaron a subir a esas horas, y no salieron defraudadas. Los sevillanos DOCKA PUSSEL presentaron una propuesta moderna y agresiva, donde los pasajes progresivos se alternaban con secciones de psychometal, cargadas de guturales bien ejecutados y una instrumentación compleja pero no inabarcable.
El sonido fue sorprendentemente bueno para tratarse de un arranque tan temprano, con la batería destacando especialmente por sus patrones poco convencionales y un bombo bien presente.
Sin embargo, quien se echó el concierto a la espalda sin contemplaciones fue su vocalista Zark: potente, expresiva y con una presencia escénica que rompía la barrera de la hora y la temperatura. Puede que no fuera la propuesta más adecuada para las tres de la tarde al sol, pero lo cierto es que DOCKA PUSSEL supieron dejar huella desde el minuto uno.
No les tenía controlados a estos andaluces, pero me parecieron curiosos; habrá que tenerlos en el radar.
Texto: Jon Rivas Delgado
Fotos: Aroa Hernández
BREED 77
Con 5 minutos de retraso, a las 16:05, comenzaba la actuación de los británicos, procedentes de Gibraltar, BREED 77.
El sol a esas horas era de justicia. Su propuesta, que combina una base de rock y toques de metal y flamenco, fue bien acogida por el escaso público, que a esa hora estaba en el escenario Sun, entre el que se podía ver alguna bandera inglesa. Se trataba este del escenario principal en el que actuarían los pesos pesados del festival durante los 3 días.
Debido al retraso con el que comenzaron su actuación, tuvieron que recortar su setlist, eliminando el tema con el que iban a abrir su show, Individuo, comenzando directamente con Petróleo. Iba llegando algo más de gente al oír los primeros acordes que arrancaban el festival en este escenario.
Buen sonido y fresca su puesta en escena. Así fueron cayendo Hatin, Matter Of Time, World´s On Free, The River, Revolution, Blind, End Of The Line, y Zombie, versión del exitoso tema de THE CRANBERRIES, finalizando a las 17:00 en punto, como estaba previsto,
Texto: Alfonso de la Osa
Fotos: Jon Rivas Delgado
ASTRAY VALLEY
Los barceloneses ASTRAY VALLEY salieron al Thunder Stage con una propuesta visual y sonora potente, aunque algo irregular.
Con menos público que sus predecesores, ofrecieron un concierto en el que destacaron los guturales bien ejecutados, mientras que las partes melódicas -especialmente en las primeras canciones- quedaron algo deslucidas.
El sonido, claramente inferior al del primer grupo, tampoco ayudó a redondear la experiencia, con una voz principal que no terminaba de asentarse en la mezcla, pese a mejorar ligeramente en la tercera canción.
El grupo cuida mucho su imagen: la vocalista, con una estética muy marcada, y el bajista, con un estilo que recordaba a los tiempos más teatrales de STRAVAGANZZA, dieron carácter al directo.
El momento más destacable llegó con “Pray for the Devil”, donde tanto el sonido como la respuesta del público -aunque tímida- subieron un escalón. Aun así, el concierto sufrió varios altibajos, e incluso se intuyeron momentos donde había algunas voces disparadas, que restaron autenticidad.
Tras ese pequeño repunte, el sonido volvió a empeorar, cerrando una actuación que apuntaba alto pero no acabó de despegar.
Texto: Jon Rivas Delgado
Fotos: Aroa Hernández
JELUSICK
También con algo de retraso, aunque apenas apreciable, comenzaba su actuación la banda del cantante y teclista croata DINO JELUSIC.
Si bien empezaron con algún problema de sonido en su primer tema, Reign Of Vulture, que impedía escuchar apenas la guitarra, en seguida se subsanó y pudieron oírse los primeros riffs más metaleros del festival. A partir de aquí, el sonido fue muy bueno.
Gran voz la del cantante que hizo las delicias de los y las congregados/as para ver su directo. Mientras la banda se mostraba enérgica y bien plantada y sin parar de moverse en el escenario, JELUSIC hacía lo propio moviéndose por todo el escenario y alternaba sus movimientos sobre las tablas, con momentos en los que se ponía a los mandos del teclado ubicado a la derecha del Sun Stage, desde donde además de tocar partes en las se lucía en los solos a las teclas, cantaba.
Desde luego dejó un gran sabor de boca su show que a mí personalmente me gustó bastante, y por lo que se podía oír alrededor, también al resto de las personas que allí estábamos a esa hora, algunas de las cuales aprovecharon tras el concierto para acercarse al cantante y músico que tuvo a bien salir a charlar con la gente y hacerse algunas fotos, mostrándose en todo momento como un tipo cercano.
Texto: Alfonso de la Osa
Fotos: Jon Rivas Delgado
SOLDIER
Los asturianos SOLDIER salieron al Thunder Stage con la consigna clara: thrash directo, sin adornos ni concesiones.
A pesar de que el público no era numeroso, el grupo consiguió conectar con los presentes gracias a un sonido impecable y una actitud arrolladora. El calor seguía apretando sin piedad, pero eso no impidió que hubiera walls of death -pequeños, sí, pero bien entregados- y una participación constante de quienes resistían al sol.
Canciones como “Exterminate White People” destacaron especialmente, con un riffing afilado y una ejecución contundente.
El vocalista firmó una actuación sobresaliente, mientras que las guitarras, algo bajas en la mezcla, no empañaron el conjunto.
Cerraron con “Revolt”, un trallazo rescatado de su primer disco que puso el broche perfecto a un concierto intenso, potente y muy bien resuelto para la hora que era.
Mira que no soy muy de thrash yo, pero desde luego, SOLDIER rubricó un concierto impecable y digno de mención, pese al sol, el bajo número de espectadores que se animaron a subir la cuesta de la penitencia para poder verles, y la ausencia de cualquier tipo de truco visual o escenografía.
Texto: Jon Rivas Delgado
Fotos: Aroa Hernández
DRAGONFLY
Los valencianos DRAGONFLY fueron los primeros en congregar una buena masa de público en el Thunder Stage, marcando un punto de inflexión en la jornada. Con un sonido que seguía en buena forma y una ejecución sólida, el grupo demostró estar más que rodado sobre las tablas.
Desde los primeros compases se notó que habían venido a darlo todo, y el público respondió con entusiasmo, especialmente cuando sonó “Soy”, uno de sus temas más coreados, que levantó las primeras filas al unísono.
Visualmente, acompañaron el show con su logo proyectado en la pantalla del fondo, lo que aportó empaque a la puesta en escena.
Hubo un pequeño contratiempo con el micro tras el segundo tema, pero lo solucionaron con rapidez y sin que afectara al ritmo del concierto. DRAGONFLY ofrecieron un directo limpio, directo y bien ejecutado, que sirvió para subir el listón en la parte media del cartel.
Me tuve que marchar a mitad de show para hacer las fotos a OMNIUM GATHERUM, pero dejó muy buen sabor de boca y ví al público disfrutar en todo momento.
Texto: Jon Rivas Delgado
Fotos: Aroa Hernández
OMNIUM GATHERUM
Poco antes de las 19.00, con algo menos de calor, salían a escena los finlandeses perfectamente uniformados con camisas de cuadros grises y negros y mangas recortadas.
Ya para su actuación y, seguramente debido en parte a la menor dureza de la climatología a esa hora, se podía ver algo más de público que en las actuaciones anteriores.
Así comenzaba su descarga la banda de death melódico que abría con Slasher, de su Ep de 2023 del mismo nombre, para continuar con Paragon, de su último álbum de larga duración, Origin.
Tras estas dos, sonó The Last Hero, su más reciente single de este mismo año. Le siguió New World Shadows, que da nombre a su quinto trabajo.
Soul journeys, Gods Go First y Skyline fueron cayendo, para cerrar con New Dynamic.
Se echó de menos algún tema de sus primeros trabajos, pero no había tiempo para más.
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Texto: Alfonso de la Osa
Fotos: Jon Rivas Delgado
MIND DRILLER
Con quince minutos de retraso y una batería aún en pruebas cuando ya deberían haber empezado, MIND DRILLER salieron algo descolocados, pero supieron reconducir la situación y presentar su nuevo disco “The Void” como se merece.
La voz central apenas se escuchó al principio, aunque se fue corrigiendo sobre la marcha. Desde ahí, todo fue in crescendo.
Con una puesta en escena marcada por disfraces, máscaras y actitud teatral, el grupo desplegó un show contundente, muy visual y con fuerte carga industrial. “Armour” fue uno de los momentos más redondos del concierto, con el público entregado y un sonido ya bien asentado.
El escenario registró una gran entrada, y temas como “Psycho”, con una provocadora y escenificada escena homoerótica, dejaron claro que los de Alicante no temen al exceso.
Las influencias de RAMMSTEIN son evidentes, tanto en la instrumentación como en los movimientos del vocalista principal, que imita incluso los gestos escénicos del gigante alemán.
No es mi estilo, pero al César lo que es del César: tienen actitud, potencia y una ejecución muy trabajada.
Mención especial para la vocalista Estefanía Aledo, que cargó con buena parte del peso escénico: se lució tanto en las líneas melódicas como en los guturales, firmando un papel sobresaliente pese a un micro algo bajo.
Su actuación fue bastante superior a la que ofrecieron en Cartagena hace unas semanas, en el ROCK IMPERIUM.
Texto: Jon Rivas Delgado
Fotos: Aroa Hernández
KREATOR
A las 20:35, en el Sun Stage, se oían los primeros acordes de The Patriach antesala del infierno que se venía encima de la mano de los germanos, y nada mejor para hacerlo saber desde el principio que los tres torsos gigantescos de demonios que presentaban sobre el escenario, uno a cada lado del mismo, y un tercero detrás de la batería de Ventor. Como es habitual, tras la intro mencionada rugió Violent Revolution, con la que comenzaban su potente descarga los de Petrozza.
A esa hora el público ya sí que abarrotaba el escenario principal, y es que los thrashers alemanes eran uno de los platos fuertes del festival, con un espectáculo de fuego y una descarga brutal que, como ya he comentado antes, convirtieron el Marenostrum en el mismo infierno. tocaron entonces la intro de Awakeneing Of The Gods, uno mis temas clásicos favoritos de la banda, pero hizo de intro para su potente y archiconocida Enemy Of God, a la que siguió Hail Of Hordes.
Tras ella, Mille Petrozza hace una parada para expresar que cada vez que visita nuestro país, y son muchísimas ya desde aquella primera vez en el año 89, se siente como en casa. Prosiguen su actuación con el que fuera durante muchos de sus años de carrera su buque insignia y que nunca falta en sus setlist,
Betrayer, cantada por el público de principio a fin. El calor de las llamas que surgían de la base del escenario durante todo el show podía sentirse en las primeras filas. People Of The Lie fue la siguiente en caer, y tras esta nos sorprendieron con Love Us Or Hate Us, que llevaban infinidad de tiempo sin tocar, concretamente desde 2007. Continuaron con Hate Uber Alles y 666- World Divided, que dan nombre a su último trabajo de larga duración de 2022 y a su single de 2020 respectivamente.
Las Hordas del Caos, (Hordes Of Chaos) y Phobia desataban la locura entre el público y hacían remover el pogo a base de bien. Tras un pequeño parón, Mars Mantra anunciaba los bises que comenzaron con Phantom Antichrist, continuando con Satan Is Real, fue entonces cuando Petrozza comenzó a proferir sus gritos para involucrar al público para “agitar la bandera de odio”, y así llegó la endiablada, furiosa y veloz Flag Of Hate, que volvió a remover el pogo que ya era un ajetreado avispero. pero la mayor violencia sonora, la guinda del pastel, estaba reservada para el final y no era otra que Pleasure To Kill, que puso fin a un gran concierto de los teutones.
Texto: Alfonso de la Osa
Fotos: Jon Rivas Delgado
DRY RIVER
Mientras KREATOR arrasaban en el escenario principal, DRY RIVER ofrecieron un concierto de altísimo nivel ante un público reducido pero atento. Puede que no fuera el show más multitudinario del día, pero sí uno de los más limpios en cuanto a sonido. Cada instrumento se escuchaba con claridad quirúrgica y el grupo sonaba prácticamente igual que en sus discos, algo que no muchas bandas pueden permitirse decir en directo.
Fiel a su estilo, más cercano al rock progresivo que al metal clásico del festival, la banda se ganó a los presentes con su habitual mezcla de técnica, simpatía y teatralidad.
El vocalista volvió a brillar con ese carisma cercano y divertido que ya es marca de la casa, y temas como “Fundido a negro” alcanzaron un nivel altísimo tanto en ejecución como en emoción. Durante este tema, además, un tipo disfrazado con máscara de gas se paseó por el escenario, aportando un punto surrealista y visual al momento más intenso del set.
Pese a que la pantalla trasera no funcionaba y restaba empaque al show, canciones como “Culpable”, “Segundo intento”, “Camino”, “Perder el norte”, “Me va a faltar el aire” y “Capitán Veneno”, “irresistible” y “traspasa mi piel” redondearon un concierto de esos que se disfrutan de principio a fin, aunque sea bajo la sombra de otros más ruidosos.
Texto: Jon Rivas Delgado
Fotos: Aroa Hernández
MYRKUR
Los daneses comenzaban su actuación en el Thunder Stage creando una atmósfera mística.
Salieron con fuerza y las voces imposibles de su vocalista, Amalie Bruun, que también pone su voz en los directos de KING DIAMOND, dejaron ojiplático a más de una/o, entre los que me incluyo.
La banda presenta dos teclados sobre sobre el escenario, cosa que llamó mucho mi atención, ya es la primera vez que veo algo así.
Debo decir que no conocía a la banda y me dejaron muy buena impresión. El sonido fue excelente y la puesta en escena muy cuidada.
Poco más puedo decir de la banda, que se solapaba con otro de los platos fuertes del festival, PARADISE LOST, lo que propició mi espantada buscando el escenario principal.
Texto: Alfonso de la Osa
Fotos: Aroa Hernández
PARADISE LOST
Los británicos, liderados por Nick Holmes, se presentaban en SUN AND THUNDER con un nuevo trabajo de este 2025 bajo el brazo, si bien no tocaron ni un solo tema del mismo, basando su repertorio en su Draconian Times de 1995, así como en temas más populares de la banda, incluído alguno que otro, los más, de sus primeros álbumes.
Quizás con algo menos de público que KREATOR, comenzaron con Enchantment, seguida de Forsaken. Pity The Sadness, de su Shades Of God hizo las delicias de más de un/a asistente, entre los que me incluyo.
Faith Divided Us- Death United Us de su disco homónimo de 2009, fue la siguiente en sonar, para volver al Draconian Times con Hallowed Land, seguida de One Second. The Enemy sería la siguiente, tocando así uno de los pocos temas de los 2000 que sonaron en la noche malagueña.
De nuevo regreso a sus primeros trabajos con As I Die y Gothic, y de una vez más tomaba protagonismo su disco, Draconian Times con The Last Time.
No Hope For Sght y su famosa Say Just Words hicieron enfervorecer al público. Como bises habían reservado tres balas en la recámara: La pesada Embers Fire, abría esta sección final.
La cover de los también británicos BRONSKI BEAT, Smalltown Boy sería la siguiente, para cerrar con Ghost, de su álbum de 2020, Obsidian.
Texto: Alfonso de la Osa
Fotos: Jon Rivas Delgado
SAMAEL
La banda suiza tocaba en el escenario Thunder, en el mismo castillo, con la noche ya como testigo, lo que hizo más vistoso su directo, y por supuesto más llevadero para el público, que había aguantado un día de intenso calor durante la jornada. Con una gran afluencia de público comenzaba la descarga de los antaño blackers, ahora más enfocados en el metal industrial. Ya en el escenario me resultaba peculiar la ausencia de una batería al uso, siendo sustituida por un multi-pad.
Tras la intro, aparecían los componentes de la banda y descargaban Rain para abrir su show, tema de su mítico álbum, Passage. así como Shining Kingdom que la siguió.
Y tras ésta, Angel´s Decay. Tras estos tres temas, que justo abren ese disco (Passage), y además tocados en el mismo orden que en el álbum, parecía por un momento que iban a tocar entera su obra de 1996, pero ya en cuarto tema cambiaron el tercio y sonó Slavocracy de su Solar Sou de 2007. Son Of Earth y Jupiterian Vibe la siguieron, para volver a Passage con The One Who Came Before. Más clásico aún caía su Ceremony Of The Opposites, del que también sonaron varios temas durante su concierto., y es que, aunque la evolución de la banda hacia sonidos mas industriales sea un hecho, sus grandes himnos de antaño siguen teniendo un gran peso en su setlist, cosa que yo personalmente agradecí.
Los de Michael Locher, más conocido como Vorph, continuaron con Samael e Infra Galaxia, sumergiéndonos en su álbum de 1999, Eternal. Year Zero y Reign Of Light caían dando paso de nuevo a temas más oscuros y añejos, volviendo a los 90´s con Baphomet´s Throne y Black Trip.
Para cerrar su show optaron por Black Supremacy, de su último álbum de estudio de 2017, y es que llevan ya ocho años sin publicar álbumes de larga duración, y como broche My Saviour fue la elegida para poner punto y final a su gran actuación, en la que no se dejaron nada en el «tintero». Gran sonido y espectacular puesta en escena con un más que destacable juego de luces que hicieron de su directo una gran experiencia para las los que allí estuvimos presentes.
Texto: Alfonso de la Osa
Fotos: Aroa Hernández
LEO JIMÉNEZ
Había ganas de ver a LEO JIMÉNEZ en formato festivalero con su banda actual, y lo cierto es que superó todas las expectativas. No solo firmó uno de los mejores conciertos del jueves en cuanto a metal patrio se refiere, sino que además logró lo que pocos en estas circunstancias: sonar perfecto desde el primer tema. Algo que, en un festival, no es poca cosa. Y congregar a una buena multitud a pesar de las horas intempestivas, ojo.
Leo apareció pletórico, voz en plena forma, alternando registros con naturalidad y manejando el escenario con esa mezcla de fuerza, carisma y veteranía que lo han convertido en uno de los grandes del metal nacional. Esta vez se apoyó de nuevo en el excelente Cristian Juárez, que volvió a demostrar por qué es el complemento perfecto: cuando uno tiraba de graves, el otro volaba por los agudos, y viceversa. Un tándem de lujo, al que se sumaron unos guturales ocasionales del propio guitarrista, que añadieron más peso al sonido global.
En esta ocasión, el habitual Patricio Babasa no pudo estar al bajo, pero su lugar fue ocupado con soltura (y mucho humor) por Daniel Juárez, hermano de Cristian, que aportó no solo técnica sino desparpajo y complicidad. Se permitió incluso una referencia humorística al cliché de South Park sobre los bajistas y su “rol predestinado”, lo que desató las risas del público. Completaron el combo Carlos Expósito, impresionante a la batería, y Rufo Cantero a las seis cuerdas, brillante y preciso. La banda, en conjunto, sonó ajustada, poderosa y entregada.
Lo mejor fue ver a Leo cómodo, disfrutando, esprintando de un lado a otro del escenario mientras cantaba sin perder ni una nota, y tocando la guitarra con solvencia. Lo peor, quizás, un setlist que fue perdiendo fuerza tras un arranque potente. Arrancó con temas que funcionaron muy bien como “Desde niño”, “Con razón o sin razón”, “Volar”, “Era”, “Individualidad” o “Condenado”, manteniendo un ritmo sólido que, sin embargo, se fue desinflando en la recta final.
El público respondió especialmente en cortes como “Animal solitario”, “Soy libertad”, “Mesías”, “Llévame” o “Cielo e infierno”, pero el cierre con la versión de “Es por ti” (de Cómplices) dejó un sabor algo extraño, especialmente para los que esperaban una traca final más heavy. Aun así, el comentario más repetido entre los asistentes fue claro: la bestia ha vuelto. Y lo ha hecho en un momento en el que parece disfrutar más que nunca de estar sobre un escenario. Hacía tiempo que un bolo de Leo no se sentía tan vivo.
Texto: Jon Rivas Delgado
Fotos: Aroa Hernández
EIHWAR
Ya de madrugada, los franceses EIHWAR salían al Thunder Stage con su peculiar parafernalia pagana, ante un valiente público ávido de fiesta aún a esas horas, y EIHWAR se la dió.
Volvía a aparecer un multi-pad sobre el escenario, y es que el grupo está formado únicamente por dos miembros, Asrunn y Mark. Ataviados con pieles, y cascos, la banda gala hizo las deliicias de los y las aficionados/as al género. Los sonidos paganos de su folk-viking impregnaron la noche malagueña de misticismo.
Como lego en este género, me cuesta valorar realmente la actuación de los franceses, si bien consiguieron llamar mi atención, y es que su show es, a pesar de minimalista, vistoso, hipnótico, y así lograron enseguida meterse al público en el bolsillo y hacerlo moverse hasta el fin de su show.
Texto: Alfonso de la Osa
Fotos: Aroa Hernández
Para ver las fotos a mayor tamaño, pinchar sobre ellas.


































































































































































































































Como seguidor de esta página, me sorprende un poco que haga tanto tiempo que no se hace una entrevista a Leo; por lo demás, muy buen trabajo, ¡gracias por la crónica!
Creo que hay mal rollo entre la web y el bueno de Juan Daniel Jiménez porque este partió peras con el team di Felatio.
Tus suposiciones son totalmente infundadas .
Con Leo existe cariño, estima y respeto en lo personal y en lo profesional y tiene la puerta abierta de RafaBasa.com siempre y por siempre. De hecho hemos hablado profundamente de el en nuestro artículo de Sun And Thunder. Si es cierto que Leo no hace muchas entrevistas… Ya le entrevistaremos cuando proceda y coincidamos.
Salud y metal
Rafa Basa
Disfruté mucho del concierto de PARADISE LOST, y el setlist no estuvo nada mal, diferente al de su última gira. Fue un concierto peculiar en el sentido de que se oían muy bien cada instrumento.
Está banda suena muy elegante
Me lo pasé genial en el festival, a ver si prospera la apuesta y podemos disfrutar de este festival muchos años, el lugar es privilegiado y a ver si se va apostando por bandas menos prolíficas por estos lares.
KREATOR los grandes triunfadores de la jornada del jueves. Me sorprendieron mucho SAMAEL.